Silencio en el gobierno, en la izquierda política y mediática y en el feminismo

El Alquián: un asesinato de dos niños con dos ingredientes para que la izquierda enmudezca

Se ha convertido en una costumbre que ciertos crímenes reciban una amplia reprobación de políticos y medios sólo si se cumplen ciertos requisitos.

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Requisito número 1: el autor del crimen tiene que ser un hombre

Uno de esos requisitos es que el autor del crimen sea un hombre. Cualquier atrocidad cometida por un hombre puede ser etiquetada como “machista” por la izquierda (y en este concepto incluyo también a la derecha acomplejada que se ha doblegado a los dictados ideológicos izquierdistas), pero si la comete una mujer, entonces no es políticamente aprovechable e interesa menos, ya que no se puede utilizar en las campañas del feminismo progre para criminalizar a los varones. De hecho, como ya expliqué aquí en junio, los asesinatos de niños a manos de mujeres ni siquiera se contabilizan a nivel oficial.

Requisito número 2: el autor del crimen tiene que ser español

Otro de los requisitos que tiene que cumplir un crimen para que merezca una amplira reprobación política y mediática es que el autor o autores (hombre, por supuesto) sean españoles. Si el crimen lo comete una persona inmigrante, entonces interesa menos, porque denunciarlo te convierte en sospechoso de “racismo” y “xenofobia” a los ojos de la izquierda, que trata a los inmigrantes como si fuesen seres de luz a pesar de la mayor incidencia de delitos entre los extranjeros según las estadísticas oficiales.

El Alquián: un asesinato de dos niños cuya autora no cumple esos requisitos

Ayer se produjo un crimen que no reúne ninguno de esos dos ingredientes necesarios para merecer la atención de la izquierda. En el barrio de El Alquián, en la ciudad de Almería, se produjo un incendio en el que han aparecido tres cuerpos carbonizados, los de una mujer y sus dos hijos de 5 y 10 años. Las características del incendio apuntan a que la mujer asesinó a sus pequeños y luego se suicidó. Además del hecho de que el crimen haya sido cometido por una mujer, la autora reúne otro de los requisitos necesarios para que sobre este crimen se cierna un manto de silencio oficial: la mujer era de origen subsahariano.

Silencio del gobierno, de la izquierda política y mediática y del feminismo

Eso explica que pasadas ya más de 24 horas desde que se conocieron los hechos, ningún miembro del gobierno ha publicado mensaje alguno refiriéndose a este crimen, como sí tienen por costumbre cada vez que un hombre comete un crimen que pueden etiquetar como “machista” por el hecho de tener como víctima a una mujer. Como la asesina es una mujer y además subsahariana, el asesinato de dos niños se topa con el frío e insensible silencio de Sánchez y de sus ministros, de la izquierda mediática y política y del movimiento feminista. Otro crimen del que no hay que hablar y que les conviene que se olvide cuanto antes para volver a identificar la violencia con la tóxica masculinidad española.

Un actitud aberrante que establece víctimas de primera y de segunda clase

Obvia decir que tan criminal puede ser un hombre como una mujer, y que un crimen no es más o menos condenable por el hecho de que el autor tenga tal o cual nacionalidad. Lo pasmoso es que desde el gobierno, desde buena parte del mapa político y desde no pocos medios se transmita la idea de que hay crímenes menos relevantes porque no se ajustan a la distorsionada visión de la sociedad que tiene la izquierda, según la cual si un hombre mata a una mujer, sea cual sea el móvil del crimen, es algo que se debe atribuir a un “machismo” estructural y al odio a las mujeres, pero si el crimen lo comete una mujer, entonces se impone la ley del silencio. Es asqueroso y aberrante que el gobierno, la mayoría de los partidos y muchos medios nos vengan a decir que hay víctimas que importan menos porque la persona autora del crimen no tenía ciertas características en su entrepierna o en su pasaporte. Y esto, repito, no sólo hay que atribuirlo a la izquierda, sino también a la derecha que se ha plegado a sus dogmas. Algún día habrá que exigirles cuentas a todos ellos por esta infamia.

Foto: Efe.

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