Unas fotos muestran el aparato que verifica el alineamiento de su cañón L-55

Los militares españoles afinan la puntería de sus carros de combate Leopardo 2E en Letonia

Mientras aumenta la tensión por la acumulación de tropas rusas en la frontera con Ucrania, el contingente español en Letonia continúa con su adiestramiento.

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Mis fotos desde dentro de un carro de combate Leopardo 2E español

Como ya pudisteis leer en Defensa y Aviación hace unos días, desde 2017 España tiene desplegados en Letonia cinco carros de combate Leopardo 2E. En la base militar de Ādaži, situada cerca de la costa de ese país, se llevan a cabo periódicamente ejercicios militares tanto del propio contingente español como con los militares de Albania, Canadá, Eslovenia, Italia y Polonia, también desplegados allí, además de los efectivos del propio Ejército Letón.

Este mediodía, el eFP Battle Group Latvia de la OTAN ha publicado algunas fotos del contingente español, concretamente de un adiestramiento con sus carros de combate Leopardo 2E. Podéis verlas a continuación.

El cargador de un Leopardo 2E asomado a su escotilla (a la derecha, tras la bandera, vemos al comandante del carro). En primer plano, abajo, vemos dos de los lanzadores de granadas fumígenas (los otros están ocultos por una red de camuflaje). El Leopardo 2E va equipado con 16 lanzafumígenos Wegman de 76 milímetros, 8 a cada lado de la torreta.

Un detalle de la boca del cañón Rheinmetall L-55 de 120 mm del Leopardo 2E. La protuberancia que se ve a la izquierda junto a la boca del cañón es el llamado colimador de boca, un elemento de puntería óptica del cañón. El tubo del L-55 va cubierto con una red de camuflaje. Al fondo, desenfocados, vemos al comandante del carro (izquierda) y al cargador. La escotilla de este último está equipada con una ametralladora MG-3 de 7,62 mm.

Un Leopardo 2E circulando por Camp Ādaži. Aún se observan restos de las fuertes nevadas caídas en la zona recientemente.

Un Leopardo 2E abriendo fuego con su L-55 desde una posición en desenfilada. Este carro de combate puede cargar hasta 42 proyectiles para su cañón principal, almacenados en la parte posterior de la torreta.

Un miembro de la tripulación de un Leopardo 2E comprobando el estado del cañón L-55. Si no me equivoco (si hay algún veterano de carros de combate leyendo esto, no dude en corregirme), el instrumento que está utilizando se llama hipocelómetro (en EEUU lo llama “collimator”). Sirve para verificar el alineamiento del ánima del cañón, que puede llegar a arquerase debido al calor de los disparos.

Otra imagen del hipocelómetro. En unidades de artillería españolas equipadas con piezas de 155 mm utilizan hipocelómetros láser para hacer estas mediciones.

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Comentarios:

  1. wladimir

    interesante…

    es evidente que hay que estar preparado para todo…afinando la punteria de los carros de combate,por si fueran necesarios….

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