Deroga la sentencia de 1973 que se basaba en una afirmación anticientífica

Histórica sentencia del Tribunal Supremo de EEUU sobre el aborto: esto es lo que afirma

Tal como se filtró en mayo, hoy el Tribunal Supremo de EEUU ha publicado su sentencia derogando la aberración jurídica que aprobó en 1973 sobre el aborto.

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La sentencia proaborto de 1973 negó que la vida empezase antes del nacimiento

Esa aberración, plasmada en la sentencia del caso Roe contra Wade (1973) consistía en negar la condición de personas a ciertos seres humanos, incluso negándoles su derecho a vivir, afirmando el aborto como un derecho constitucional, a pesar de que la Constitución de los Estados Unidos no afirma en ninguno de sus artículos que exista derecho alguno a matar a los hijos por nacer. Es más: la Decimocuarta Enmienda, aprobada en 1866 y que puso fin a la esclavitud, afirmaba que tampoco podrá ningún estado privar a una persona de su vida, libertad o propiedad, sin un debido proceso legal.

La sentencia del caso Roe contra Wade negó este derecho a los niños por nacer afirmando que “la palabra “persona”, tal como se usa en la Decimocuarta Enmienda, no incluye el no nacido”. Esa sentencia fundamentó esta afirmación negando una evidencia científica: “la ley se ha mostrado renuente a respaldar cualquier teoría de que la vida, tal como la reconocemos, comienza antes del nacimiento vivo o a otorgar derechos alegales a los no nacidos”. Hace ya muchos años que la ciencia demostró que la vida humana empieza en el mismo momento de la concepción, de modo que esa sentencia convertía el aborto en derecho con una mentira anticientífica.

El Tribunal Supremo corrige aquella sentencia ateniéndose a lo que dice la Constitución

Hoy el Tribunal Supremo ha corregido aquella aberración jurídica con la publicación de la sentencia del caso Dobbs contra Jackson Women’s Health Organization (ver PDF). El argumento clave que ha esgrimido el Tribunal Supremo para revocar su decisión de 1973 no se basa en una afirmación sobre el niño por nacer como sujeto de derechos, sino que critica la imposición de una visión que niega su condición de persona, a pesar de que la Constitución no dice nada al respecto. Esto es lo que dice el Tribunal en las páginas 38 y 39 de la sentencia:

“Nuestra opinión no se basa en ningún punto de vista sobre si la vida prenatal tiene derecho a alguno de los derechos que se disfrutan después del nacimiento y cuándo. La disidencia, por el contrario, impondría a la gente una teoría particular sobre cuándo comienzan los derechos de la personalidad. Según la disidencia, la Constitución requiere que los Estados consideren que un feto carece incluso del derecho humano más básico, a vivir, al menos hasta que haya pasado un punto arbitrario en un embarazo. Nada en la Constitución ni en las tradiciones jurídicas de nuestra Nación autoriza a la Corte a adoptar esa “‘teoría de la vida’”.

Hay que decir que el Tribunal Supremo no ha adoptado una posición provida, sino que se atiene a lo que dice la Constitución de EEUU, que no aborda esta cuestión. De hecho, lejos de querer cerrar el debate sobre el aborto mediante esta nueva sentencia, lo que rechaza el Tribunal Supremo es que se pretendiese cerrar este debate con la sentencia de 1973, afirmando algo que la Constitución no decía. Esto es lo que dice la sentencia publicada hoy en sus páginas 68 y 69:

Ninguna decisión ha puesto fin al debate sobre el tema del derecho constitucional a obtener un aborto. De hecho, en este caso, 26 Estados nos piden expresamente que anulemos a Roe y Casey y que devolvamos el tema del aborto al pueblo y sus representantes electos. La incapacidad de esta Corte para terminar el debate sobre el tema no debería haber sido sorprendente. Este Tribunal no puede lograr la resolución permanente de una rencorosa controversia nacional simplemente dictando un arreglo y diciéndole a la gente que siga adelante. Cualquiera que sea la influencia que la Corte pueda tener en las actitudes del público debe provenir de la fuerza de nuestras opiniones, no de un intento de ejercer un “poder judicial puro”. Roe, 410 U. S., en 222 (White, J., disidente).

No pretendemos saber cómo responderá nuestro sistema político o sociedad a la decisión de hoy que invalida a Roe y Casey. E incluso si pudiéramos prever lo que sucederá, no tendríamos autoridad para permitir que ese conocimiento influya en nuestra decisión. Sólo podemos hacer nuestro trabajo, que es interpretar la ley, aplicar principios de larga data de stare decisis y decidir este caso en consecuencia.

Por lo tanto, sostenemos que la Constitución no confiere el derecho al aborto. Roe y Casey deben ser anulados, y la autoridad para regular el aborto debe devolverse al pueblo ya sus representantes electos”.

Esta sentencia da vía libre a los estados para hacer leyes provida

Así pues, esta sentencia no significa la abolición del aborto en EEUU, sino que la regulación del aborto en ese país será un asunto que corresponderá a las legislaturas estatales y a los legisladores federales. Muchos estados de EEUU ya están aprobando leyes provida, de modo que ahora no tendrán ninguna barrera jurídica para hacerlo por parte del Tribunal Supremo, lo cual es un avance respecto de la anterior situación.

Los estados en los que el Partido Demócrata (abiertamente proaborto) tiene mayoría, seguirán legislando a favor del aborto, igual que ese partido legisló a favor del llamado “derecho” a poseer esclavos cuando era hegemónico en los estados del Sur en el siglo XIX, antes de la Guerra de Secesión.

Ojalá llegue el día en que la lacra del asesinato prenatal sea totalmente abolida, igual que lo fue la esclavitud (recordemos que a raíz de la sentencia que legalizó el aborto, entre 1973 y 2021 62,5 millones de niños y niñas por nacer fueron asesinados en EEUU), pero para eso haría una enmienda constitucional que blindase expresamente el derecho a la vida de los niños por nacer, igual que ocurrió en 1866 con el derecho de los antiguos esclavos a ser libres.

Foto: Valesha Wilson.

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Comentarios:

  1. FaramirGL

    Una magnífica noticia.

    Cuando consigamos que los políticos socialistas admitan lo que ya saben, que la ciencia tiene claro que un feto humano ES un ser humano, podremos ver la luz al final del túnel de este genocidio

  2. wladimir

    es cierto…

    yo quisiera saber cuando un socialista acepta que un feto es de hecho….una vida humana en formacion?…lo posible es que ellos aun conociendo este hecho…sigan defendiendo como lo estan haciendo,el aborto como un derecho natural de la mujer…

    ellos,los socialistas defienden la cultura de muerte en todas sus formas…

    y Viva ese tribunal conservador que ha defendido en los Estados Unidos la cultura de al vida…Ojala en Espala hubieran valientes como esos…pero con lo socialistas…lo dudo mucho…

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