El F-16 Fighting Falcon hizo su primer vuelo el 2 de febrero de 1974, siendo parte de la cuarta generación de aviones de combate.
El F-16 nació en una época en la que lo normal era que un caza no durase muchos años en activo. Para que nos hagamos una idea, el F-86 Sabre entró en servicio en la Fuerza Aérea de EEUU en 1949 y en 1961 ya sólo era utilizado en algunos escuadrones de la Guardia Aérea Nacional, quedaron retirado en 1965. El F-100 Super Sabre también fue efímero: su vida operativa en la USAF duró de 1954 a 1970. El F-101 Voodoo sólo duró 15 años: de 1957 a 1972. El F-104 Starfighter entró en servicio con la USAF en 1958 y fue retirado en 1983.
A medida que se acercaba la década de 1960 las cosas empezaron a cambiar. El F-4 Phantom II fue más longevo que sus predecesores: se fabricó desde 1958 a 1981 y sirvió en la USAF desde 1963 hasta 1996 (si incluimos el F-4G Wild Weasel). El F-111 Aardvark estuvo en servicio desde 1967 hasta 1998. El F-14 Tomcat sirvió en la Marina de EEUU desde 1974 hasta 2006. Contra todo pronóstico, tres cazas de la década de 1970 han batido récords de durabilidad: el F-15 Eagle (en servicio con la USAF en distintas versiones desde 1976), el F/A-18 Hornet (en servicio desde 1984 con la Marina, que lo retiró en 2019, reemplazándolo por el Super Hornet; pero aún sigue activo con los Marines) y el F-16.
El Fighting Falcon es un ejemplo de los ingredientes de éxito de un avión de combate. El primero de ellos es su precio, considerablemente inferior al del F-15 y al del F/A-18, motivo por el cual ha sido un éxito de ventas con más de 4.600 unidades vendidas. Por otra parte, una gran ventaja del F-16 es que es un avión de combate multipropósito capaz de llevar a cabo distintas misiones: caza, ataque, reconocimiento, guerra electrónica... y todo ello con un amplísimo arsenal de armas.
Hay otro dato que se suele pasar por alto pero que dice mucho de un avión: su operativididad. En noviembre de 2022, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EEUU publicó un informe (ver PDF) que indicaba los costes de operación de distintos aviones de combate:
Obviamente, el F-16 no tiene capacidad furtiva ni dispone de una aviónica tan avanzada como el F-35, motivo por el cual este caza de quinta generación está reemplazando poco a poco al Fighting Falcon en distintos países. Pero gracias a su continuo desarrollo, el F-16 sigue siendo un avión muy capaz, como está demostrando en Ucrania, donde sus prestaciones son mejores que los cazas de origen soviético y ruso operados hasta ahora por la Fuerza Aérea Ucraniana, y también por algunos modelos en servicio en la Fuerza Aérea Rusa.
Estas razones explican que el hecho de que el F-16 lleve fabricándose desde 1974, un récord sólo superado por el F-15, que viene fabricándose desde 1972, con la diferencia de que Eagle ha tenido unas ventas más modestas: unos 1.200 aviones. Para que nos hagamos una idea de lo que significa ese plazo de tiempo, es como si en 1990 se siguiese fabricando el P-51 Mustang como avión de combate. Yo siempre he sido un gran fan del F-15, es mi caza favorito, pero reconozco que el F-16 merece ocupar un lugar destacado entre los mejores cazas de la historia.
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Fotos: U.S. Air Force.
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Comentarios:
connor
Gracias por tus artículos tan interesantes siempre
2:06 | 8/06/25
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