Este miércoles 17 de diciembre, la Fuerza Aérea Portuguesa ha dado un importante paso en su programa de renovación de aeronaves.
Las instalaciones de la OGMA, en el Complejo Militar de Alverca, acogieron hoy la ceremonia oficial de entrega de los cinco primeros A-29N Super Tucano de la Fuerza Aérea Portuguesa, que tendrán una doble misión como sistema de apoyo aéreo cercano y plataforma de entrenamiento para futuros pilotos. El acto contó con la presencia del ministro de Defensa Nacional, Nuno Melo, y del Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Portuguesa, el General João Cartaxo Alves.
Esos cinco aviones son los primeros de una flota de doce. Los A-29N está equipados con configuración OTAN. Portugal es el primer operador europeo de este modelo y el primer usuario mundial en esta versión. Los aviones serán asignados al Escuadrón 101 "Roncos", con base en Beja y que desde 1989 opera 16 aviones de entrenamiento Socata TB-30 Epsilon, un modelo francés que fue montado por OGMA en Portugal.
Sobre los nuevos A-29N el General Cartaxo ha declarado: "la entrega formal de estas aeronaves representa otro paso decisivo en la modernización de la Fuerza Aérea, reforzando su robustez y capacidad tecnológica. Además de sustituir el equipo de entrenamiento de pilotos que ha estado en funcionamiento durante casi cuatro décadas, esta adquisición también permite el fortalecimiento de nuevas capacidades, en particular en apoyo aéreo cercano en operaciones conjuntas o combinadas, garantizando la protección armada de las fuerzas terrestres. Paralelamente, la Fuerza Aérea se reafirma como un referente entre sus homólogas, operando el primer A-29N Super Tucano con configuración OTAN, lo que garantiza a Portugal una posición de ventaja estratégica y un retorno a la economía nacional".
El ministro Nuno Melo destacó las capacidades del A-29N: "hablamos de una nueva capacidad probada de ataque aéreo terrestre para apoyar a las Fuerzas Nacionales Destacadas. Pero también hablamos de nuevos escenarios. El Super Tucano ofrece ahora la posibilidad de llevar a cabo misiones de combate antidrones, lo que demuestra la flexibilidad de la aeronave elegida por la Fuerza Aérea. Y recalco la frase «elegida por la Fuerza Aérea», con decisiones políticas respaldadas por opiniones técnicas".
Además de la entrega oficial de estos aviones, el acto también incluyó la firma de una carta de intención para instalar una fábrica aeronáutica en Beja, con capacidad para fabricar los A-29N Super Tucano en Portugal, "lo que generará empleos cualificados que beneficiarán a la economía y la industria portuguesas", según ha señalado la Fuerza Aérea Portuguesa. "Las aeronaves producidas en esta línea de montaje tienen como objetivo satisfacer las necesidades futuras del Estado portugués, así como de otras naciones europeas, mediante negociaciones intergubernamentales, contribuyendo así al fortalecimiento de la base industrial de defensa en Portugal y Europa".
Como ya vimos aquí en julio, el A-29N Super Tucano es fabricado por la firma brasileña Embraer. Su cometido principal es el ataque ligero y la contrainsurgencia, para lo cual lleva blindaje hecho con kevlar en su carlinga y su fuselaje. Embraer ha destacado hoy que el Super Tucano ha sido seleccionado por 22 fuerzas aéreas de todo el mundo y acumula más de 600.000 horas de vuelo.
A diferencia de otros aviones similares, como el Pilatus PC-21 comprado por España para la Academia General del Aire, el A-29 va armado con dos ametralladoras internas FN Herstal de 12,7 mm, situadas en las alas (aunque los aviones entregados hoy a Portugal no parecen tenerlas montadas), y puede llevar hasta cinco soportes de armas (uno ventral y cuatro en las alas), en los que puede cargar hasta 1.550 kg en armamento, incluyendo misiles aire-aire de corto alcance AIM-9 Sidewinder, MAA-1 Piranha y Python 4, misiles aire-superficie guiados AGM-65 Maverick, bombas convencionales Mk.81 y Mk.82, distintos tipos de bombas guiadas por láser y también lanzacohetes de 70 mm. También puede transportar una cámara termográfica AN/AAQ-22 Star Safire II.
Con esta compra, la Fuerza Aérea Portuguesa no sólo adquiere esas capacidades de ataque y combate contra drones: también recupera la de entrenamiento avanzado, de la que no dispone desde que retiró del servicio sus 50 Dassault/Dornier Alpha Jet A, que habían sido comprados de segunda mano a Alemania en 1993. Una ventaja que el nuevo avión ofrece frente a ese tipo de reactores de entrenamiento es que el A-29 "puede operar desde pistas sin pavimentar en entornos hostiles y sin infraestructura", según ha destacado Embraer. Además, "la aeronave requiere poco mantenimiento y ofrece un alto nivel de fiabilidad, disponibilidad e integridad estructural con bajos costes de ciclo de vida".
P.D.: podéis ver aquí el vídeo publicado por Embraer este miércoles sobre la entrega de estos aviones (el vídeo está en portugués, puedes activar los subtítulos automáticos en español en la barra inferior del reproductor):
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Fotos: Força Aérea Portuguesa.
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