La izquierda española lleva dos décadas invocando la "memoria histórica" como una necesidad democrática, pero con unas considerables lagunas.
El pasado domingo tuvimos la ocasión de comprobar lo incómoda que son ciertos hechos del pasado para la izquierda, hechos como el asesinato de Miguel Ángel Blanco por la banda terrorista ETA, un crimen cuyo mero recuerdo provoca claros disgustos entre activistas de izquierdas en las redes sociales. Ayer tuvimos la ocasión de ver algo parecido.
Este lunes 13 de julio fue el 90º aniversario del asesinato del diputado derechista José Calvo Sotelo, un crimen que fue el detonante de la Guerra Civil Española y que fue perpetrado por miembros del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), una de las organizaciones que forman el actual gobierno de coalición de socialistas y comunistas encabezado por Pedro Sánchez, actual secretario general del PSOE.
Una efeméride tan señalada era una buena oportunidad para hacer un examen de conciencia en términos históricos, pero eso parece mucho pedir en el caso de la izquierda española. Los mismos que llevan años vendiéndonos como "memoria histórica" su burdo intento de reescribir la historia para imponer su relato sesgado y sectario, ayer decidieron que no había que hablar sobre ese crimen en su 90º aniversario, convirtiendo la memoria histórica en amnesia.
He hecho una detallada búsqueda y, para sorpresa de nadie, ni un solo medio izquierdista español recordó ayer ese crimen. Era algo previsible: para socialistas y comunistas, si algo no encaja en su discurso, se omite y ya está. La izquierda española trata de presentarnos aquella guerra civil como un conflicto entre demócratas y antidemócratas, encuadrándose a sí misma en el primer grupo y a la derecha en el segundo, y claro, no van a reconocer que esos impecables "demócratas" asesinaron a uno de los dirigentes de la oposición el 13 de julio de 1936, un crimen por el que el PSOE nunca ha perdido perdón.
Ésa es su particular idea de la "memoria histórica": decretar el olvido de las víctimas de sus crímenes o incluso lanzar difamaciones contra ellas, como ocurrió hace siete años, cuando el partido comunista Podemos identificó a las víctimas de la masacre de Paracuellos (entre ellas 50 niños) con el "fascismo", en un intento de blanquear aquel horrendo crimen. Son los mismos que presumen de ser grandes defensores de los derechos humanos mientras apoyan a toda clase de dictaduras. Esta izquierda es el cinismo convertido en activismo político.
---
Imagen: Grok, basada en una foto de Abc.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Comentarios:
isanchezgil
Lo que es un auténtica vergüenza es que haya muchas universidades en España que tienen una Cátedra de la Memoria Histórica. Donde más se debería respetar el pensamiento y la investigación, ellas esconden sus vergüenzas acogiendo las memeces y las mentiras del poder político.
La Historia es Historia, una de las especialidades que se estudian dentro de un concepto más amplio: el de las Humanidades. Y la memoria, sin mayúscula, es una capacidad del ser humano de recordar que, en muchísimas ocasiones, tiene un gran componente subjetivo. De ahí que la investigación histórica se base en hechos recopilados en un gran abanico de actividades y posibilidades: desde las simples crónicas, hasta los datos de la geografía, la meteorología, la estratigrafía, y un montón de otras contingencias que sería difícil de enumerar, ya que cada caso requiere un camino investigador diferente.
Desconocer ésto, y, por tanto, desconocer la Historia, la que nos gusta y la que no, es lo que hace esta gentuza iletrada que nos gobierna.
Bueno es recordar a Calvo Sotelo, a las víctimas de Paracuellos y condolernos de todo este salvajismo, pero no olvidarlo.
23:42 | 14/07/26
isanchezgil
Ya que he hecho una minúscula semblanza de lo que es la Historia y su estudio, permitidme que haga un P.S. (Post Scriptum) sobre uno de los medios para estudiarla, y son LOS DOCUMENTOS, probatorios de que lo que se dice es verdad, o, al menos, la verdad registrada en el momento de que se trate.
Al socaire de este P.S. quiero recomendar, fervientemente, «‘Cervantes. La verdad del hombre a través de sus documentos’». Una enorme investigación de 20 años del historiador Alfredo Alvar, que añade toda la documentación pertinente para demostrar que lo que dice es cierto.
Lo contrapongo a las memeces de una película sobre Cervantes y su cautividad en Argel, de un individuo «de cuyo nombre no quiero acordarme». Leedlo, disfrutad y aprended.
10:39 | 15/07/26
Jandro
Llego tarde, pero mi recuerdo a la figura de Calvo Sotelo, cobardemente asesinado por quienes ya sabemos.
Gracias por la interesante recomendación, isanchezgil.
20:48 | 17/07/26
Opina sobre esta entrada: