La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto en el que la aviación adquirió por primera vez un papel fundamental en los combates.
Uno de los aviones más famosos de esa guerra fue el bombardero en picado Junkers Ju-87, conocido como "Stuka", abreviatura de su denominación técnica: "Sturzkampfflugzeug" (bombardero en picado, en alemán). Diseñado por el ingeniero alemán Hermann Pohlmann (1894-1991), hizo su primer vuelo el 17 de septiembre de 1935. El Stuka tenía dos tripulantes: piloto y artillero, y este último hacía también las veces de operador de radio. El avión estaba construido con un fuselaje y alas enteramente metálicos, y podía soportar vuelos en picado de casi 80º, siendo uno de los mejores bombarderos en picado de esa guerra.
Las alas del Stuka tenían una forma característica en W que permitían colocar el tren de aterrizaje frontar en su parte más baja, acortándolo, y cuya parte interior dejaba sitio para una bomba de 250 kg bajo el fuselaje. Al ser un avión de ataque, su configuración de armamento frente a otros aviones era más bien defensiva, con dos ametralladoras MG-17 de 7,92 mm en las alas y una ametralladora doble MG-81 de 7,92 mm en la parte trasera de la carlinga, que era el puesto ocupado por el artillero. Además, podía cargar cuatro bombas de 50 kg bajo las alas.
Además de su armamento, el Stuka fue el primer avión que utilizó activamente la guerra psicológica en sus operaciones. En los carenados del tren de aterrizaje delantero tenía dos pequeñas hélices, denominadas "Lärmgerät" (dispositivo generador de ruido), cuya función era generar un sonido de sirena para sembrar el pánico en el enemigo. Esos dispositivos eran conocidos popularmente como "Trompetas de Jericó".
El Stuka se probó en combate por primera vez en la Guerra Civil Española, siendo desplegado con la Legión Cóndor (la unidad de voluntarios alemanes que combatieron en el bando nacional) en agosto de 1936. Su uso en España fue puramente experimental y secreto, y de hecho todos los Stukas de la Legión Condor fueron devueltos a Alemania al acabar la Guerra en abril de 1939. La Luftwaffe alemana utilizó el Stuka en septiembre de ese mismo año durante la invasión de Polonia, siendo uno de los pilares de la estrategia de ofensiva conocida como Blitzkrieg (Guerra Relámpaco). El avión participó en todos los frentes en los que Alemania combatió en esa guerra.
Entre 1936 y 1945 se fabricaron unos 6.000 Stukas, de los cuales sólo se conservan tres originales. Uno de ellos está en el Museo de la RAF en Londres, otro en el Museo de Ciencia e Industria de Chicago y un tercer avión está siendo restaurado en el Museo Flying Heritage & Combat Armor de Everett, Washington. Si quieres saber más sobre este avión, Blue Paw Print (un canal de Youtube al que te recomiendo suscribirte) acaba de publicar un excelente vídeo mostrando cómo era el Stuka por dentro, su construcción y su funcionamiento (el vídeo está en inglés pero dispone de pista de audio en español, puedes activarla el reproductor):
---
Imagen: Meta.ai.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Defensa y Aviación en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Opina sobre esta entrada: