Desde hace años, la izquierda española demuestra que las dictaduras sólo le merecen rechazo si no son comunistas, socialistas o islamistas.
El último ejemplo lo tenemos con el contrato del gobierno de Pedro Sánchez con la empresa china Huawei para almacenar escuchas policiales, un contrato con un importe de 12,3 millones de euros y que pasa por alto el hecho de que las grandes empresas chinas están intervenidas por el Partido Comunista de China (PCCh) y tienen que rendir cuentas ante la dictadura de Pekín, que es a día de hoy la mayor dictadura del mundo. Un régimen totalitario al que Sánchez ha elogiado abiertamente, sin hacerle nunca ni el más leve reproche sobre sus sistemáticas violaciones de los derechos humanos más básicos.
Con ese contrato, Sánchez ignora los avisos de la Comisión Europea sobre Huawei y ya ha generado tensiones con Estados Unidos, que podrían poner en peligro la información de inteligencia facilitada por ese país a España. Algún día sabremos si Sánchez se acerca a la China comunista por algo más que afinidad ideológica (tengamos en cuenta que su gobierno es una coalición de socialistas y comunistas), porque en vista de los escándalos de corrupción que le rodean, no es descartable que estemos ante un nuevo caso en el que los intereses personales se anteponen al bien común e incluso a la seguridad nacional.
Por lo demás, creo que merece la pena reflexionar sobre el curioso "cordón sanitario" que aplica la izquierda española, un veto que se dirige exclusivamente contra un partido de derechas como Vox, que no tiene relación con ninguna dictadura y que defiende sus ideas por medios democráticos y pacíficos, pero que no afecta a los admiradores de la banda terrorista ETA ni a los autores del golpe separatista del 1 de octubre de 2017 (un intento de romper la unidad nacional y de subvertir el orden constitucional que Sánchez se ha propuesto borrar con una amnistía a cambio del apoyo de esos delincuentes, lo cual es otro acto de corrupción más, y el peor de todos).
Ahora vemos que ese "cordón sanitario" tampoco se aplica a la mayor dictadura del mundo, un régimen antidemocrático y de ideología comunista que lleva gobernando la China continental sin elecciones libres desde 1949. Esto ya no es ninguna sorpresa, teniendo en cuenta las buenas relaciones de Sánchez con todo tipo de dictaduras mientras demoniza a un país democrático como es Israel, lanzando contra él graves acusaciones que no lanza contra China ni contra Rusia, dos dictaduras a las que Sánchez está favoreciendo. En el caso de China con ejemplos como el de Huawei y en el caso de Rusia comprando gas de forma directa y petróleo a través de Marruecos.
Al final, como ocurre con tantas otras cosas, los discursos de la izquierda española a favor de la democracia sólo son una farsa, un engaño para simular adhesión hacia una forma de entender la política basada en el derecho del pueblo a elegir a sus representantes y en el respeto a los derechos humanos. Unos principios democráticos que no se aplican en la China comunista sin que Sánchez muestre nunca su desagrado por ello, lo cual deja en evidencia cuál es su verdadera opinión sobre la democracia.
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Foto: La Moncloa. Encuentro entre el presidente del gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, y el dictador de la República Popular China, el comunista Xi Jinping, el 31 de marzo de 2023 durante un viaje oficial de Sánchez a la China comunista.
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Comentarios:
isanchezgil
Pues parece que tanto los USA como la UE les han advertido de los peligroso que es para la seguridad de todos que metan a las redes chinas en nuestros sistemas.
Supongo que, como este proceder no se lo esperaban, ni los USA ni la UE, no tienen manera de corregirlo en las disposiciones legales que controlan estos temas. La otra posibilidad es que a España le dieran la patada y la echasen de todos los organismos que se refieren a este asunto.
En esto, el PSOE está actuando como con la legislación española, que se la saltan todos los días, y no tenemos manera de darles un patadón. Hay que esperar a las elecciones, y, mientras tanto, se cargan la Constitución por la puerta de atrás.
20:52 | 26/07/25
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