El gobierno de Pedro Sánchez lleva años invocando la "memoria histórica" para disfrazar la manipulación de la historia por la izquierda.
Esa izquierda ya no sólo se limita a manipular los hechos ocurridos durante la Segunda República y la Guerra Civil, dos periodos del pasado de España en la que socialistas y comunistas estuvieron implicados en graves crímenes, sino que además está manipulando también nuestro pasado más próximo, esa parte de nuestra historia de la que aún tenemos muchos testigos vivos, un pasado que incluye los crímenes de la banda terrorista ETA, a la que Sánchez pretende eliminar de las listas europeas de grupos terroristas en un nuevo intercambio de favores entre ese grupo criminal y el PSOE.
Ayer el diario El Debate dio a conocer un nuevo ejemplo de manipulación de la historia por los socialistas: el gobierno ha organizado una exposición sobre la Constitución de la que ha borrado toda referencia al Rey emérito Juan Carlos I, que era el Jefe del Estado en el momento de la aprobación de la Constitución y que fue el que firmó nuestra Carta Magna. La exposición ha sido organizada por el Ministerio de la Presidencia, en manos del socialista Félix Bolaños, y fue inaugurada ayer en el Congreso de los Diputados.
Obviamente, Bolaños no es el único responsable de esa intolerable censura. Algo así no se haría sin la participación de Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España y que mantiene a Juan Carlos I en una situación infame de exilio en la práctica, sin que el Rey emérito haya sido condenado ni tan siquiera procesado por ningún delito, algo que no se puede decir del entorno personal de Sánchez y de su círculo político. Básicamente, el gobierno más corrupto de toda la democracia mantiene desterrado a Juan Carlos I porque no le considera una figura ejemplar, como si este gobierno estuviese para dar lecciones.
El borrado de figuras prominentes que eran incómodas para un gobernante es algo que el estalinismo convirtió en un hábito, manipulando fotografías para hacerlas desaparecer y borrando su rastro en una imitación de la "damnatio memoriae" aplicada por la antigua Roma, con la cual se condenaba al olvido a los enemigos del Estado una vez fallecidos. Sánchez viene comportándose como un gobernante autoritario que confunde sus deseos con las leyes, ejerciendo su poder como si España fuese su finca particular y apropiándose de todas las instituciones del Estado para ponerlas al servicio de su partido. Es el peor gobernante que ha tenido España en medio siglo.
Con todas sus virtudes y defectos, Juan Carlos I fue el Jefe del Estado que recuperó la democracia para España, asumiendo un papel muy meritorio en los difíciles años de la Transición, cuando el terrorismo de ETA y de los GRAPO recurría a una ola de asesinatos para hacer naufragar el nuevo régimen de libertades. Juan Carlos I tuvo un papel valiente frente al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, evitando que España reviviese los terribles años del enfrentamiento civil que sembró de cadáveres nuestro país entre 1936 y 1939.
La historia de España habría sido peor sin ese Rey, y sin su actuación seguramente nuestra democracia sería mucho más imperfecta de lo que ya lo es ahora. Tal vez sea ésa la razón por la Sánchez y su partido le detestan, pero eso no les da derecho a aplicarle una censura puramente estalinista, como si España ya fuese la dictadura que ellos se esfuerzan por instaurar. Juan Carlos I merece volver a ocupar un lugar destacado en esa historia que el PSOE quiere reescribir, una historia en la que sus páginas más oscuras contarán las infamias que Sánchez y su banda han hecho con nuestro país, sometiéndolo a una metástasis de corrupción política que está ensuciando el buen nombre de España.
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Foto: Efe.
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Comentarios:
FaramirGL
Normal.
Un comportamiento normal en gentuza socialista (y perdón por la redundancia).
9:05 | 19/02/26
isanchezgil
Dentro de todo lo imperfecta que es nuestra democracia, con una Constitución cuyos redactores ingenuamente dejaron sin salvaguardas, y unas leyes que la desarrollan que son manifiestamente antidemocráticas (recuérdese la famosa frase de Romanones: «Tu haz la ley y déjame a mí los reglamentos»), por ejemplo la Ley Orgánica de 19 de julio de 1985, que mandaba quién y cómo se podía ser elector, contraviniendo uno de los principios fundamentales de la democracia: Un Hombre, un Voto; sin embargo no se puede negar el papel imprescindible que representó don Juan Carlos que nuestra historia reciente.
Sánchez y sus compinches pretenden borrar todo lo anterior a su llegada al poder (los jóvenes no se pueden acordar de lo que pasaba en 1978), y magnificar los «perjuicios» que nos trajo el franquismo. Es su forma, grosera y zafia de intentar borrar todo lo que les perjudique, y mentir bellacamente sobre lo que no saben (tampoco ellos vivieron el franquismo).
Don Juan Carlos es una de las víctimas de esta carnicería histórica. Aún quedamos algunos con edad suficiente y memoria excelente para acordarnos de TODO, malo y bueno.
13:30 | 19/02/26
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