El antisemitismo está resurgiendo en Europa en la mayor ola de odio contra los judíos en este continente desde el Holocausto.
El recurrente antisemitismo comunista
Este nuevo antisemitismo viene especialmente impulsado por la extrema izquierda y por el islamismo. No es la primera vez que el comunismo pone en la diana a los judíos. Como ya señalé aquí hace cinco años, en 1844 Karl Marx publicó un panfleto antisemita que podría ser firmado por cualquier nazi. En 2019 también hablé aquí sobre el Pogromo de Ludmiłówka, una masacre antisemita perpetrada por comunistas polacos. Así mismo, en 2022 publiqué un artículo sobre la deportación masiva de judíos polacos por los soviéticos a Siberia y Kazajistán entre 1938 y 1941, tras la invasión germanosoviética de Polonia.
El Congreso Judío Europeo recuerda la purga antisemita del comunismo polaco en 1968
El 19 de marzo, a través de su cuenta de Twitter, ayer el Congreso Judío Europeo (ECJ) recordó otro episodio de antisemitismo comunista: las purgas antijudías en Polonia en 1968. Así lo explica el ECJ en su mensaje:
En marzo de 1968, el régimen comunista de Polonia lanzó la denominada campaña "antisionista", acusando a miles de judíos de ser enemigos del Estado. Bajo el pretexto de la política, se convirtió en una purga antisemita dirigida por el Estado, que obligó a gran parte de la comunidad judía que aún vivía en Polonia a exiliarse.
Una campaña antisemita disfrazada como «antisionista»
Como otros crímenes comunistas, estos hechos son desconocidos por mucha gente, así que daré algunos detalles más sobre aquella purga. El Instituto de la Memoria Nacional de Polonia (IPN) dedica una sección de su sitio web a esa campaña antisemita, señalando:
La campaña de propaganda antisemita (entonces denominada "antisionista") se inició con panfletos antisemitas que aparecieron en Varsovia en febrero de 1968. Estos panfletos estaban vinculados a las protestas en torno a la fotografía "Dziady" y señalaban los orígenes "inapropiados" de algunos de los "comandos". El tema apareció en la prensa el 11 de marzo en un artículo publicado por "Słowo Powszechne", un diario de la Asociación PAX. Durante las semanas siguientes, la campaña antisemita se convirtió en un elemento destacado de la propaganda de marzo.
En 2023 ya os hablé aquí sobre la Asociación Pax, un caballo de Troya del comunismo para infiltrarse en el catolicismo polaco, organizado en colaboración con el NKVD soviético (el predecesor del KGB) para apoyar a la dictadura comunista polaca y dividir a los católicos.
Sobre esa campaña antisemita, el IPN señala que la dictadura comunista polaca lanzó falsas acusaciones contra los "sionistas", término con el que se refería a todos los judíos. Entre otras cosas fueron acusados de utilizar "comandos" para incitar las protestas estudiantiles de aquella época. "También los reprochó su alegría por la victoria de Israel en la Guerra de los Seis Días y el sufrimiento de la población árabe en los territorios ocupados".
La campaña incluyó una purga de judíos en el Ejército Popular Polaco
En 2020, Paweł Piotrowski señaló en un artículo publicado en przystanekhistoria.pl que entre los oficiales del Ejército Polaco había simpatías por Israel, pues muchos israelíes eran judíos asquenazíes de origen polaco: "Nuestros judíos derrotan a sus árabes", señalaban, pues los países árabes de la región contaban con el apoyo de la URSS y otras dictaduras comunistas. El IPN añade en su sitio web:
Un elemento importante de la propaganda consistía en acusar a Israel y al "sionismo internacional" de aliarse con la República Federal de Alemania. Esta alianza tenía como objetivo, por un lado, lograr que los polacos fueran declarados culpables de crímenes contra los judíos durante la Segunda Guerra Mundial y, por otro, fortalecer el poder militar de Israel en la lucha contra sus vecinos árabes.
También aparecieron consignas "antisionistas" en numerosas manifestaciones masivas organizadas en fábricas, instituciones y concentraciones en capitales de provincia.
A lo largo de la campaña, se hicieron esfuerzos por evitar el uso de la palabra "judío". El antisemitismo se distanció, por ejemplo, con lemas como "¡Antisemitismo, no! ¡Antisionismo, sí!". Estas tácticas se complementaron con un chiste popular de la época, en el que un hijo le pregunta a su padre: "Papá, ¿cómo se escribe sionismo?", a lo que este responde: "No lo sé, pero antes de la guerra se escribía con 'Ż'".
Ese chiste se refiere a al hecho de que "judíos" en polaco se dice "Żydzi". Según el IPN, esa campaña antisemita forzó a más de 13.000 judíos a abandonar Polonia. A su vez, Paweł Piotrowski habla sobre los efectos de esa campaña antijudía en las filas militares. La purga antisemita en el Ejército Popular Polaco (era el nombre oficial de las fuerzas armadas de aquella dictadura comunista) se plasmó en la expulsión de unos 180 oficiales, según datos del historiador Jerzy Eisler. De ellos, un máximo de 100 acabaron abandonando el país. Piotrowski añade:
Los oficiales, al igual que otras personas de ascendencia judía, no abandonaron Polonia voluntariamente, sino que se vieron obligados a hacerlo por los constantes acosos. Eran personas profundamente asimiladas a la sociedad polaca, y sus hijos a menudo sólo se enteraron entonces de que eran judíos.
Según la edición polaca de la Wikipedia, el historiador Lech Kowalski señaló que 1.348 oficiales, suboficiales y soldados fueron expulsados del Ejército Popular Polaco por ser judíos en 1980, por orden del general Wojciech Jaruzelski, que fue el que inició esta purga antisemita en 1968 nada más ser nombrado ministro de defensa nacional.
La ultraizquierda sigue disfrazando el antisemitismo como antisionismo
En la actualidad, la extrema izquierda -en muchos casos comunistas de la vieja escuela- sigue disfrazando su antisemitismo como antisionismo, en un afán cada vez menos disimulado por promover el odio contra los judíos, como si ese odio fuese menos criticable por estar dirigido contra el único estado judío del mundo, un país, Israel, que sufre unas campañas de calumnia desde la extrema izquierda que cada vez recuerdan más a los viejos libelos de sangre de la Edad Media, campañas de mentiras que tenían como fin criminalizar a los judíos y promover actos de violencia contra ellos.
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Foto: Instytut Pamięci Narodowej. Uno de los actos antisemitas promovidos por la dictadura comunista polaca en 1968, en este caso en la ciudad de Varsovia, con pancartas con el lema "Syjoniści do Izraela" (Sionistas a Israel).
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Comentarios:
isanchezgil
La falta absoluta de cultura por parte de la izquierda, juntamente con las creencias fanáticas del islamismo (fanáticos los dirigentes, por maldad; fanático su pueblo, porque le tienen en una lamentable condición analfabeta, que es lo que quieren), ambos analfabetismos se suman para mezclar conceptos como antisemitismo y sionismo, en una oleada de odio que intentan transmitir a todo el mundo civilizado.
Esa es la china que tienen en el zapato: que en el mundo occidental aún quedamos muchos que conocemos la historia y la filosofía y sabemos deslindar conceptos. El problema es la juventud actual, que está recibiendo una educación que les incapacita para pensar por sí mismos, incluso para pararse a pensar; para eso tienen la actual tecnología, que les da todo hecho, pero que, a contrario, no les entrena para ejercer una mínima crítica, ni para poner la atención en ningún tema más de cinco minutos.
1:31 | 24/03/26
JuanCarlosCasillas
Leo ( recomiendo leer) «Sobre la cuestión judia» de Karl Marx y lo encuentro muy exclarecedor.
En resumen presenta al judio «práctico» como la representación máxima del burgues. De ahí en última instancia su crítica.
Se le puede acusar de antisemitismo porque Marx se abdhiere a la visión del judio como usurero. A la de ejercer el poder real, y máximo, mediante el ejercicio del poder financiero que da por hecho ellos controlan.
En última instancia tiene una visión, y perdonen la evidencia, muy marxista: la religión judia no sería más que un disfraz, del verdadero dios judio que no es otro que el dinero.
La crítica al judaismo de Marx, no es otra que la crítica a cualquier religión, con la salvedad quizás de que en el caso del judaismo, Marx ve su versión menos disfrazada.
Curiosamente critica en el judaismo un materialismo extremo que por otro lado él revindica.
8:28 | 24/03/26
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