"Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado".
El Congreso y el Senado piden la dimisión de Sánchez
El texto con el que comienza este artículo es el primer punto del Artículo 66 de la Constitución Española, cuyo segundo punto señala que las Cortes Generales tienen, entre otras competencias, controlar la acción del gobierno. Ayer se dio una situación inédita en España: por primera vez en medio siglo de democracia, el Congreso de los Diputados y el Senado pidieron la dimisión del presidente del gobierno, que está sumido en una ola de escándalos de corrupción que afectan a su entorno personal (su esposa y su hermano), a su gobierno y a su partido.
En 2018 Sánchez reclamó elecciones a Rajoy por no tener apoyo para aprobar los presupuestos
En España el presidente del gobierno es elegido por el Congreso de los Diputados, la cámara baja del parlamento español. Pedro Sánchez empezó su segundo mandato hace tres años. Ayer, el mismo Congreso que le otorgó su apoyo para gobernar en 2023 le retiró su confianza, un hecho que en cualquier otro país de la Unión Europea habría sido un motivo de vergüenza para el gobierno y un absoluto descrédito político que habría provocado su caída. Claro que en cualquier país de la UE no habríamos llegado a esta situación en la que un gobierno cercado por la corrupción se aferra al cargo mostrando un absoluto desprecio por el interés general, después de tres años sin ser capaz de aprobar unos presupuestos generales del Estado por falta de apoyos parlamentarios.
Recordemos que estamos en una situación que el propio Sánchez señaló como una causa de convocatoria de elecciones cuando estaba en la oposición: "Si este Gobierno no aprueba los Presupuestos no tiene nada más que decir, salvo convocar elecciones", dijo en marzo de 2018 en referencia al gobierno de Mariano Rajoy. Hoy es Sánchez el que se niega a convocar elecciones tras haber perdido su mayoría parlamentaria. Se niega a dar paso a un gobierno que tenga los apoyos necesarios para cumplir sus deberes constitucionales, porque su máxima preocupación en política es él mismo y sus intereses personales.
Sánchez se ríe del Parlamento tras pedir su dimisión
Ayer, al terminar esa sesión parlamentaria en la que el Congreso había pedido su dimisión, se produjo una situación puramente grotesca: Sánchez se rió y se aplaudió a sí mismo, entre los aplausos de los demás diputados socialistas, pretendiendo silenciar así los gritos que pedían su dimisión. Es una reacción propia de quienes entienden la política como una secta o como la adhesión al líder al estilo de Corea del Norte, unos políticos que consideran que el parlamento es algo prescindible (recordemos que en septiembre de 2024 Sánchez ya amenazó con gobernar sin el poder legislativo) y que hoy se burlan de la institución democrática que representa al pueblo español.
Siguiendo los pasos dados por un totalitario en 1933
Con esto queda cada vez más claro, por si aún no lo estaba, que Sánchez pretende convertir a España en una dictadura. Recordemos que en 1933, durante la Segunda República, el entonces líder del PSOE, Francisco Largo Caballero, abogó por instaurar una dictadura en España, con el pretexto de que "realizar una obra socialista dentro de una democracia burguesa es imposible". En 2021, Sánchez dijo que Largo Caballero "actuó como hoy queremos actuar nosotros", una declaración que era un claro aviso sobre los auténticos propósitos del actual dirigente socialista. Lo que ayer vimos en el Congreso fue a Sánchez actuando como si siguiese la sombra totalitaria de Largo Caballero.
No cuesta imaginar de lo que sería capaz Sánchez si quisiese imitar en todo a aquel fanático totalitario que dirigió el PSOE entre 1932 y 1935. Basta con repasar los libros de historia: en octubre 1934 Largo Caballero encabezó un golpe de Estado tras amenazar a España con una "guerra" si la derecha ganaba las elecciones, un acto de coacción contra el pueblo que acabó dando paso a un intento violento de derrocar a un gobierno democrático. Con su vergonzoso aplauso de ayer, todos los diputados del PSOE se están dejando arrastrar por un demente y serán responsables, junto con él, de cualquier barbaridad que haga de aquí en adelante, igual que son responsables de todos y cada uno de los abusos que Sánchez ha cometido hasta ahora.
---
Foto: Efe.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Comentarios:
maytehuete
El más grave de los problemas es que la Constitución es papel mojado. Muy pocas veces se cumple y su texto es totalmente ambiguo a propósito para que se intérprete según convenga y se retuerza. De aquellos polvos vienen estos lodos
8:55 | 26/06/26
Flanker
No por decirlo un millón de veces pierde valor la afirmación:
El PSOE nunca ha creído en la democracia desde el minuto uno de su fundación.
9:40 | 26/06/26
Jandro
¿Y cómo deben de estar todos los políticos de la bancada socialista que siguen al líder en su hundimiento hasta el infinito y más allá? Eso sí que es lealtad. Alguno podría salvar un poco de dignidad, pero deciden ser patéticos. ¿No creen que puedan tener nunca más trabajo si pierden este o es que tienen alguna amenaza grave?
10:20 | 26/06/26
FaramirGL
🥱
La socialdemocracia es, supuestamente, la renuncia de los socialistas a utilizar la violencia para conseguir el poder, y su aceptación de la democracia.
Insisto en lo de «supuestamente». No es más que otro autoengaño.
Los liberales rusos dieron un golpe de estado contra los zares en febrero de 1917, los derrocaron, abolieron el Antiguo Régimen y se hicieron con el poder. Parte de ese nuevo Régimen eran los bolcheviques, una minoría. Pero, en octubre, estos socialistas dieron OTRO golpe de estado, contra la recién nacido república, y se apoderaron del poder a punta de pistola.
Los socialistas españoles dieron un golpe de estado CONTRA LA REPÚBLICA en octubre de 1934 (que fracasó), otro en febrero de 1936 (que tuvo éxito) y otro en marzo de 1939 (que fracasó).
El socialista Hitler dio un golpe de estado contra la república SOCIALISTA (no lo suficiente, para él) de Weimar en noviembre del 23, el llamado Putsch de Múnich. Cuando fracasó, se hizo pasar por demócrata hasta hacerse con el poder en 1933. Luego, abolió al resto de partidos políticos y la propiedad privada.
El socialista Mussolini se hizo con el poder mediante «La Marcha sobre Roma». En la que apenas participó, convencido de que fracasaría, el muy cobarde. Su sorpresa fue que tuvo éxito y, entonces, se apresuró a reclamar el premio del poder, como si tuviera algún mérito en todo aquello.
Etc, etc, etc.
La socialdemocracia ES OTRA ESTAFA SOCIALISTA. El socialismo democrático NO EXISTE, sencillamente. Sólo existen las mentiras con que justifican y tapan sus abusos.
10:55 | 26/06/26
isanchezgil
Este degenerado se ríe del Congreso, del Senado y del sursum corda, ya que no tiene límites se ninguna clase, ni espirituales, ni morales, ni psicológicos. Su trasfondo mental es solo roña, por lo que su afinidad con Largo Caballero o con Prieto no nos sorprende en absoluto.
Sus seguidores, que votan como él, haga lo que haga, son gentuza de la misma ralea, con el añadido del miedo que todos los mafiosos tienen a enfadar a capo, por si toma alguna medida contra él o ella.
La manifestación del 23 de mayo pasado deberíamos repetirla todos los días, o, al menos, hacer como hacen los que vienen todas las tardes desde hace años al cruce de Ferraz con Marqués de Urquijo, a abroncarle por sinvergüenza.
1:06 | 27/06/26
Opina sobre esta entrada: