Los ataques desde el gobierno de Pedro Sánchez y desde su partido, el PSOE, contra el Poder Judicial no son algo nuevo.
Tampoco es algo nuevo la intensidad y la bajeza de esos ataques. De hecho, ese partido tiene un pasado muy oscuro en lo relativo a los funcionarios de Justicia. Recordemos que durante la Guerra Civil Española, en el bando republicano, en el que el PSOE tuvo un papel muy destacado, más de 100 funcionarios de la administración de Justicia fueron asesinados por milicianos izquierdistas.
El PSOE tuvo un papel destacado en uno de esos crímenes. Me refiero al cometido contra un fiscal y su familia en el verano de 1936, hace 90 años. Nacido en 1879 en Arechavaleta (Guipúzcoa), Marcelino Valentín Gamazo era católico, tenía 9 hijos y era un jurista de reconocido prestigio cuando llegó la Segunda República en 1931. Fue varias veces secretario del Colegio de Abogados de Madrid y decano de los Abogados del Estado. El 16 de noviembre de 1935, el entonces presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, le nombró Fiscal General del Estado, una muestra de la confianza que la República tenía en él.
Uno de los asuntos que abordó como fiscal fue el golpe de Estado perpetrado por el PSOE en octubre de 1934, como respuesta a la victoria electoral del centro-derecha en las elecciones generales de noviembre de 1933. Valentín Gamazo pidió 30 años de prisión para el entonces presidente del PSOE, Francisco Largo Caballero, líder del golpe, acusándole de un delito de rebelión. Largo Caballero había amenazado con una "guerra civil" si la derecha ganaba las elecciones, una amenaza que se materializó con ese golpe, durante el cual los golpistas habían asesinado 33 sacerdotes y religiosos y a 300 militares y miembros de las fuerzas del orden, y además habían destruido 17 iglesias, 40 edificios religiosos y docenas de edificios más.
A pesar de las sólidas pruebas contra Largo Caballero, y tras una dura campaña de presiones de los socialistas contra el Tribunal Supremo (que hizo temer una nueva insurrección armada si se accedía a la petición del fiscal contra ese dirigente izquierdista), Largo Caballero quedó absuelto de todo cargo. Fue un escándalo de tal calibre que Valentín Gamazo acabó presentando su dimisión poco después.
Un poco antes del estallido de la Guerra Civil Española en julio de 1936, cuando la situación en España ya era muy tensa -el 13 de julio pistoleros del PSOE habían secuestrado y asesinado al diputado derechista José Calvo Sotelo, uno de los líderes de la oposición-, Valentín Gamazo y su familia se trasladaron a su casa en el pequeño pueblo de Rubielos Altos, en Cuenca. Los socialistas no habían olvidado su papel destacado en la acusación contra Largo Caballero en el juicio por el golpe de 1934. El 5 de agosto de 1936, milicianos del PSOE llegaron a la casa y se llevaron a Valentín Gamazo y a sus tres hijos mayores: José Antonio (de 21 años), Francisco Javier (20 años) y Luis Gonzaga (17 años).
Los hijos mayores inicialmente opusieron resistencia, pero su padre les ordenó que obedeciesen, después de que los captores le asegurasen que les llevarían a declarar a Albacete. Era un engaño. Los milicianos del PSOE (eran diez o doce) vejaron y torturaron a Valentín Gamazo y a sus tres hijos mayores durante horas en un olivar cercano a una carretera. Finalmente, al día siguiente, los socialistas asesinaron a los chicos (empezando pore el más joven), obligando a su padre a presenciarlo, para finalmente asesinarle a él, dejando los cadáveres abandonados en el olivar. Los cadáveres fueron recuperados por la familia cuando ya empezaban a descomponerse. La viuda del exfiscal, Narcisa, reconoció los cuerpos, nombrándolos uno a uno.
Después del crimen, los milicianos socialistas presumieron de ello en un bar de El Picazo, jactándose especialmente de como tuvieron que ensañarse con alguno de los chicos para conseguir matarle. Sólo uno de los autores de este crimen fue finalmente capturado y ejecutado por lo que había hecho. Todos los demás quedaron impunes. Hoy esos criminales son parte de esos grandes "demócratas" a los que la izquierda española reivindica como los "buenos" de la Guerra Civil. El PSOE nunca ha condenado ni ha perdido perdón por crímenes como éste, y hoy, además, vuelve a lanzar ataques contra funcionarios de Justicia que se limitan a hacer su trabajo. Viendo los precedentes, ¿qué será lo próximo?
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Imagen principal: Francisco Largo Caballero.
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Comentarios:
isanchezgil
Pues si triunfan en lo que están preparando para las próximas elecciones, sea lo que sea, nos podemos dar todos los que no somos de su cuerda, por asesinados, violados, robados y vejados. Es la naturaleza del escorpión.
10:11 | 15/09/26
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