La homofobia y lo antigallego

Estas últimas semanas ha habido un intenso debate entre Pío Moa y otros articulistas de Libertad Digital sobre el lobby gay, la homosexualidad y la normalidad. En el artículo que dio lugar a ese intercambio de ideas, titulado “Soy homófobo, naturalmente”, Pío Moa empezaba diciendo que “por supuesto” no odia a los homosexuales, sino a ciertas mafias que pretenden “modelar la sociedad según sus torcidos enredos teóricos y prácticos”. Mi paisano apuntaba, además: “El término homofobia, torpe desde su propia construcción etimológica, no designa, pues, a quienes odian a los homosexuales, sino a quienes odian las maquinaciones de esas mafias.” Sin embargo, la RAE define homofobia como la “aversión obsesiva hacia las personas homosexuales.”

A decir verdad, el debate me ha recordado bastante al que se mantiene en Galicia en torno al idioma, salvando las distancias, claro (a fin de cuentas, cualquier debate en torno a la sexualidad tiene una dimensión moral de la que carece el mero uso de una lengua u otra). Con todo, hay ciertos paralelismos en ambos casos en lo relativo a las libertades individuales: en el pasado hablar en gallego fue objeto de discriminación. Lo mismo ocurrió con la homosexualidad. Lo exigible en una democracia es eliminar toda coacción para quien ejerza su derecho a hablar y a educarse en gallego. De igual forma, es intolerable en una democracia que una persona sea coaccionada por ser homosexual. Esto es lo propio de quienes defendemos la libertad desde la óptica de derecho negativo, esto es, la ausencia de coacción.

El problema es que cada vez está más en boga una idea de la libertad como derecho positivo, según la cual la libertad de unos conlleva obligaciones para los demás, una paradoja que supone, en la práctica, que los derechos de unos condicionen e incluso liquiden los derechos de otros. De este modo, no bastaría con que uno tenga libertad para hablar y educarse en gallego, sino que los demás están obligados a escolarizarse en él y a usarlo con quien lo habla para que los gallegohablantes sean verdaderamente libres. Así mismo, según esa visión del derecho, un homosexual sólo puede ser libre si el resto de la población es obligada a asumir esa orientación sexual como algo incuestionable, es decir, que no puede ser objeto de crítica por parte de nadie.

Esa visión kafkiana de la libertad ha propiciado la imposición lingüística en las escuelas y las coacciones a los comerciantes que no hacen sus negocios en gallego, por un lado, y por otro la reaparición de la censura por motivos ideológicos, castigando con una fuerte multa a un medio por criticar una manifestación concreta de la homosexualidad, manifestación que incluso ha sido críticada por el colectivo gay COLEGAS. Esos mecanismos de imposición y censura se han implantado con un acompañamiento propagandístico desde el poder para señalar a los “enemigos” que se oponen a ese pensamiento único. Así, si criticas la imposición del gallego eres un “antigallego”, alguien que odia a los gallegos y a su lengua. Y si discrepas del lobby gay del PSOE eres un “homófobo”, alguien que odia a los homosexuales.

Pío Moa conoce bien el valor de las palabras, pues él mismo ha estado en las filas comunistas y ha dado a conocer sus métodos de propaganda. Nunca le he visto declararse “antigallego” para defender la libertad lingüística, y no entiendo a cuento de qué se declara “homófobo”, a menos que esta etiqueta no le importe tanto como aquélla. Por supuesto, Pío Moa es libre de considerar que la homosexualidad es una desgracia, un desorden o lo que le parezca. Eso cabe en los amplios márgenes de la libertad de expresión, aunque otros no lo compartan. Otra cosa sería que el historiador pidiese que los homosexuales sean sancionados o maltratados por el mero hecho de sentirse atraídos por personas de su mismo sexo. No he visto que Moa pida tal cosa.

Al margen del debate político, de lo relativo a los derechos individuales, creo que Pío Moa pudo estar más fino cuando dijo de los homosexuales: “Tengo amigos o conocidos que lo son y no se me ocurre juzgarlos a partir de su desgracia”. Hay situaciones ajenas que nos pueden gustar más o menos, pero lo que ha de primar es el respeto. Si yo tuviese un amigo bajito para el que su estatura fuese un motivo de rechazo social, no se me ocurriría referirme a su situación como lo ha hecho Pío Moa en esa frase sobre sus amigos homosexuales. Leyéndola, me he acordado del Catecismo de la Iglesia Católica, que dice que los homosexuales “deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza” y que “se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”. Y me he acordado de otra afirmación mucho más antigua pero que no ha perdido vigencia en casi 2000 años: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

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Comentarios (Blog):

  1. “Hay situaciones ajenas que nos pueden gustar más o menos, pero lo que ha de primar es el respeto.”

    Quizá sea ésta la frase más representativa y que más sentido ofrece en consonancia con el texto. Me ha gustado mucho. Saludos.

  2. CLD

    Coincido totalmente contigo, y me parece muy iluminadora la comparación que haces con el gallego. Tu análisis es el más equilibrado de cuanto se ha escrito sobre esta polémica.

    Saludos,
    Carlos

  3. José Benito

    La palabra “homofobia” es un anglicismo procedente de “homophobia”, palabra documentada por primera vez en el psicólogo norteamericano George Weimberg, 1971 (aunque haya quien insiste en remontarla hasta dos años antes, sin citar documentación acerca de tal dato).

    El hecho de ser un pseudo helenismo que, correctamente interpretado, significaría una cosa diferente a lo que se la quiere hacer decir (literalmente “odio a lo que es igual”, u “odio hacia lo que es lo mismo que otra cosa”), ha hecho que la RAE no la admitiese hasta su vigésima segunda edición (la actual es la vigésima tercera), obligada a plegarse ante el uso etimológicamente incorrecto que las masas han comenzado a hacer del término, precisamente impulsado desde corrientes y circunstancias que la propaganda del poderoso “lobby” gay ha propiciado, como esta resolución del parlamento europeo. De modo que citar el diccionario de la RAE para contrarrestar la opinión de Moa es un poco hacer que la pescadilla se muerda la cola, al admitir la conclusión de que la homofobia será lo que digan quienes así la llaman desde dicho “lobby”, cuando precisamente lo que el historiador pretende es quitarles la razón.

    Así pues, Moa tiene buenos fundamentos para decir lo que dice ignorando la opinión de la RAE.

  4. A mí también me dijeron una vez que odiaba a los homosexuales, cosa que no es cierta. Simplemente, por opinar que no se debe considerar un comportamiento normal ni enseñarlo como tal a los niños, no quiere decir que odie a nadie. Sólo que no deseo que se fomente la homosexualidad en nuestra sociedad.

  5. Enrique

    He seguido el debate entre Pio Moa y los demás, y con matices me situó claramente a favor del primero, que por otro lado hace una nueva demostración de inteligencia argumentativa que ni el mismísimo y admirado Jiménez Losantos es capaz de igualar. Si, el catecismo dice que hay que tratar con respeto y delicadeza a los homosexuales, por supuesto, pero también el Vaticano recomienda encarecidamente no admitir en los seminarios a los candidatos con fuertes tendencias homosexuales. Una gran parte de los casos de pederastía habidos en centros religiosos son de tipo homosexual. Esa es la realidad.

    Y por otro lado, como Pío Moa dice, se puede odiar a España, y no pasa nada; ahí tenemos a Bieito Lobeira, y nadie le pone multas por ello. Se puede odiar a la Iglesia, y tampoco pasa nada. Siempre y cuando no se llegue a la violencia o al insulto.

  6. “Pío Moa es libre de considerar que la homosexualidad es una desgracia” y otros de criticar ese juicio de valor, que es exactamente lo que está ocurriendo. Que Moa no defienda la sanción o la discriminación legal de los homosexuales no significa que no tenga opiniones homófobas criticables (que no censurables). ¿Es que acaso solo se puede discutir sobre lo que uno quiere imponer o prohibir? ¿Por qué no se puede discutir sobre las actitudes homófobas, xenófobas, machistas etc. de uno, con independencia de si quiere plasmarlas en ley?

    Solo quería enfatizar este punto. En general tu comentario es bueno.

    Un saludo

  7. Epiro

    Ultimamente se aprovecha cualquier cuestión en la que esté la palabra “homosexual” de por medio para que los chicos de Zerolo empiecen a acusar a quienes no siguen a piejuntillas sus consignas progubernamentales. Supongo que Pío Moa, a partir de este momento será declarado enemigo nº1 del zerolismo (no sé si del resto de los gays) pero en tal caso, ya era antes vilipendiado por las hordas progres cuando empezó a derribar a martillazos la idílica imagen de la totalitaria segunda república.

    Elentir, permíteme un comentario jocoso, con respecto a esto que has puesto:
    “…a fin de cuentas, cualquier debate en torno a la sexualidad tiene una dimensión moral de la que carece el mero uso de una lengua u otra…”

    Según se mire Elentir, según se mire, para algunos, el uso de una lengua (o varias) en la sexualidad es algo que sube la moral y por tanto tiene dimensión moral, aunque para otros es inmoral.

    Bah, era un chiste malo. Saludos.

  8. Me ha interesado mucho ese concepto de “libertad como derecho positivo”
    Me parece que tenemos que trabajarlo más

  9. pedro

    Si la foto es la de Donald Sutherland en una escena de La invasión de los ultracuerpos, está muy bien elegida. Sobre el debate, lo que se sigue catalogando como enfermedad es la “egodistonía”. No creo que Zefirelli padezca esa enfermedad y creo que una de la líneas para avanzar en el conocimiento de la homosexualidad es por qué existe tanta egodistonía. Y no me sirve que se apele siempre al rechazo habido durante siglos o a los prejuicios, porque pienso que por ahí no va el tema. Y es que la homosexualidad excede del “simple gusto” (como repite mucha gente que arguye que a algunos le gusta A y a otros B y que la homosexualidad es solamente eso). Como muchos psiquiatras han estudiado, existen unos antecedentes en la educación y en la infancia de muchos (o algunos) homosexuales y, admitiendo, que no existe normalidad homosexual ni heterosexual, me parece estúpido el dogma desde el cual no se pueden analizar las causas de esta conducta. Y en esa conducta se puede analizar no sólo el gusto por la persona del mismo sexo sino, sobre todo, por qué esa persona es incapaz de amar y relacionarse con una persona del otro sexo y si la homosexualidad es, en ocasiones, la única salida que tienen personas que no saben ni pueden ser heterosexuales. Sé que no siempre es así pero la lectura sosegada y crítica de los distintos argumentos y el hecho de que muchos psiquiatras sigan estudiando muchos aspectos de la homosexualidad me llevan a dar estas opiniones.

  10. spartan

    A ver, yo no he podido comentar ni en los blogs de Moa ni de FJL porque por más que lo he intentado no hay manera de comentar en LD. He leído el artículo inicial de Moa y alguna de las réplicas, los de Fede y el de JM Marco (me faltarían los de Esplugas). Mi opinión:

    – Moa quería dejar claro que se puede polemizar con el tema y que no a todo el mundo tiene que gustarle la homosexualidad, ni tragar con las imposiciones de la Mafia Rosa. Por mi, correcto, mientras esto no suponga legislar contra ellos, como dice Albert más arriba. Creo que por eso usó el término homófobo (dejando aparte la etimología del término).

    – Moa puede pensar que la homosexualidad es una desgracia (Y PARA MI ESA ES LA CLAVE, es dónde unos pensamos una cosa y otros otra, en el tema del zerolismo estamos de acuerdo), pese a que a mí es un error, yo no lo veo una desgracia. Y en cualquier caso, eso será cosa de cada homosexual, y será una desgracia o no, o lo habrá sido durante una época de su vida o no. Como ha dicho FJL, hay tantas “homosexualidades” como “heterosexualidades” como individuos las ostentan. Si Moa no quiere ver ésto, pues es cosa suya. Yo lo más que puedo hacer es replicarle o intentar convencerle, pero no le voy a poner una multa por tener una opinión que yo creo equivocada (como pasó con I-Economía).

    Lo bueno es que en LD (y aledaños, como por ejemplo este blog) podemos tener este debate, incluso aunque no lleguemos al “dichoso consenso”.

  11. Albert, yo mismo he criticado lo que me parecía criticable en ese artículo de Pío Moa. Por supuesto que tienes derecho a someter a crítica sus artículos. No digo lo contrario en ningún momento.

  12. Marcial

    Completamente de acuerdo con Moa. Es más: va contra la corriente mayoritaria del pensamiento débil.

  13. luis del real

    Según la definición, Pío Moa es totalmente homófobo. Las menciones a la homosexualidad en sus entradas del blog son casi constantes, es bastante cansino. Incluso tituló uno de sus libros La sociedad homosexual, y cuando uno lee el ensayo que da título al libro se da cuenta de que no habla de homosexualidad, pero que por alguna razon, desde luego obsesiva, decidió ponerle ese nombre. Está obsesionado, él sabrá por qué, pero yo no me acercaría demasiado a él padada la medianoche y con un par de copas. A mis amigos homosexuales sí, porque no tengo nada que temer, las cartas están descubiertas y ellos tienen opciones mucho mejores que yo. Otros, tal vez por represión, no. Esos son los peligrosos, y desde luego los enfermos. Que hablen por ellos mismos, la mayoría no es así.

  14. Don Pío no teme a decir lo que piensa y por eso es una figura controversial. Yo misma en el pasado me he incomodado por cosas que ha dicho, pero no dejo de admirar, a la par que a su docta y grata retórica, la valentía de no importarle un comino lo políticamente correcto.
    Al final, uno está de acuerdo con la mitad de lo que dice, tal como releyendo a Federico L, tengo que estar de acuerdo con el 70% de lo que dice. Esto es lo que realmente se llama diálogo. Dialogar no significa asentir ciegamente, ni concordar con todo. Ha sido muy interesante ver este debate, del cual salen algunas verdades, la primera que el término “homófobo” es artificial y sin mayor significado ya que el Lobby Gay lo ha usado hasta el punto del despilfarro. Por eso creo que Pío Moa se lo puso de sombrero, para reírse de la palabreja.

  15. Parece que la izquierda vuelve a sus andadas inquisitoriales otra vez:

    http://elprincipe.redliberal.com/014486.html

    Les de igual por qué motivo pedir la cárcel para Pío Moa, ya sea discrepar de la historiografía oficial sobre la Guerra Civil o por discrepar del lobby gay del PSOE. Lo único que les importa es pedir la cárcel para él por discrepar. En España tenemos una izquierda que apesta a estalinismo.

  16. Hilarión

    “…pero con independencia de los criterios estéticos del autor, sin duda demasiado refinados para mi natural zafiedad,…”; “Como se ve, Pío Moa tiende a deslizarse por la pendiente de las verdades como puños, sin esforzarse por articular la más mínima justificación ni el menor razonamiento.”; “…a todos nosotros se nos ocurren a cada instante “opiniones” que nos abstenemos de expresar por razones de convivencia y respeto a los demás y, sobre eso, y casi más importante, censurables por razones de pura dignidad y ética personal.”; “La ceguera ideológica no debería llegar a tanto.”

    Son algunas de las perlas con J.M. Marco respondió a Moa.

    “falto de cortesía”; “destroza la lógica y la gramática”; “zafio”; “obsceno”; “horror”; “risible”; “A mí me parecían y me parecen repugnantes los que proclaman “desgracia” objetiva lo que subjetivamente les molesta, para así machacar a los “desgraciados”. No sé si es el caso de Pío, espero que no, pero lo parece.”; “Ya sabemos que la libertad en materia de sexo es para cierta derecha y cierta izquierda, para el franquismo y el castrismo, para los mulás de todas las religiones, es sólo “libertinaje”, “desviación” de lo “normal” o de la “norma””; “Me niego a aceptar el prejuicio y el odio como norma de estricto cumplimiento.”

    Son algunas de las delicadezas que pueden leerse en la primera réplica de Jiménez Losantos a Moa.

    Si, como he leído en algunos comentarios, esto es un debate, tranquilo, sosegado y, sobre todo, educado, mucho me temo que los conceptos de tranquilidad, sosiego y educación que yo aprendí han sido descatalogados y sustituidos por otros nuevos que desgraciadamente desconozco.

    Además hay en este rifirrafe cosas que no sé encajar:

    El que Moa considere que la homosexualidad no es normal y que su práctica es una desgracia ¿es para montar la mundial?

    ¿Justifica que la artillería institucional de LD (Editorial de Dieter Brandau) machaque inmisericorde y en público a uno de los colaboradores de la casa, más antiguos y significados?

    ¿No sería más adecuado, si consideran que los posicionamientos de Moa no se ajustan a la línea editorial de la casa, agradecerle los servicios prestados y darle a liquidación en privado?

    Se rumorea que Marco a dejado LD y de hecho el pasado fin de semana no publicó su acostumbrada columna. ¿Tiene esta historia algo que ver? De ser así diría muy poco a favor de Marco.

    ¿Como se explica que Federico, que cuelga algo nuevo en su blog de pascuas a peras, escriba dos entradas en pocos días, la primera mordiendo la yugular, tanto que creí al principio que hablaba de Gallardón, y la segunda en un tono normal, como sí debe ser un debate tranquilo, sosegado y educado?

    Y la que menos me encaja: en el grupo LD hay un señor llamado César Vidal, que sobre la homosexualidad y el homosexualismo ha dicho cosas más duras, a veces hasta crueles, que Moa, sin que marcos, federicos, esplugas y dieteres hayan dicho esta boca es mía. ¿Cual es la diferencia? ¿Hay algo más que un simple desacuerdo de opinión? ¿O no?

    Si alguien sabe las respuestas ruego que sea caritativo y me las transmita.

  17. Da la casualidad que yo si soy gay , y no me interesa un comino cambiarle el cerebro a toda la sociedad, como algunos gays dicen van por la aceptacion, a mi me alcanza con el respeto .
    De hecho , lo que mas aborrezco son los que se dan de “amigos de gays” y despues salen diciendo cualquier peste sobre los gays. “amigos” de ese tipo no necesitamos .

    Ahora bien una cosa es que no se censure, y otra es que no se critique las opiniones criticables,
    por ejemplo si el señor moa considera una desgracia ser gay,me parece perfecto que se lo critique(incluso a mi me pareceria mas desgracia ser un ex maoista hetero con el alma llena de bilis como que gay en teheran)

    Lo de intereconomia es otra cosa ACCION Y REACCION, si una cadena sale con una serie de anuncios como esa ,yo como gay deseo que las asociaciones que me representan lo critiquen dentro de lo que la ley permite .
    Imaginemos un ANUNCIO con fotos de semana santa y fotos de curas pederastas y preguntas de quieres un futuro asi para tus hijos ? y luego fotos de 360 dias de gente normal y corriente .
    Como actuaria la iglesia? como actuaria un catolico ?lo deja pasar porque es parte de la libertad de expresion, o se denuncia lo denunciable?
    Asi como yo apoyaria a cualquier catolico en esa situacion , me parece perfecto que los gays denuncien a intereconomia por lo que es sencillamente un insulto .
    Lo que no debe tolerarse en una direccion tampoco debe tolerarse en la otra .

  18. CLD

    A Elio cesar: Tu distinción entre la censura y la crítica es adecuada, y evidentemente, no todo el mundo que ha apoyado a Intereconomía por haber recibido una multa comparte necesariamente el contenido de su anuncio. En cambio, la comparación que haces entre el día del orgullo y la semana santa, me parece forzada. En Semana Santa nadie profiere insultos ni adopta actitudes ofensivas hacia nadie, en cambio, al menos en el anuncio de Intereconomía, el espectáculo era realmente bochornoso (“la religión mataaaa!”, etc). ¿Dónde empieza el círculo acción-reacción? Quizás me dirás en las persecuciones que los homosexuales sufrieron en el pasado en Occidente, pero sinceramente no creo que sea bueno, ni para los homos ni para los heteros ni nadie, estar guardando perpetuamente agravios pretéritos, máxime cuando se sufren persecuciones ACTUALMENTE en el Islam, en Cuba y me imagino que en muchos otros lugares. ¿Por qué no os centráis más en vuestros compañeros perseguidos, encarcelados y hasta ejecutados en muchos lugares del mundo? Ahí os aseguro que tenéis un apoyo sin fisuras de muchos heteros.

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