El concejal Zapata critica que se hable de un aborto que él mismo publicó

Ahora lo despreciable ya no es deshacerse de un hijo, sino recordárselo al que lo hizo

Hoy se ha producido un incidente entre el concejal madrileño Guillermo Zapata y el digital El Español, al publicar éste que Zapata ha enchufado a su exnovia como asesora por 50.000 euros.

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Zapata, indignado de que le recuerden lo que él mismo publicó

El diario que dirige Pedro J. Ramírez probó la relación enlazando un artículo escrito por la entonces pareja en enero de 2014 contando el aborto provocado de su hijo, artículo en el que ambos defendían ese acto como un derecho. En una descarada forma de usar aquello como cortina de humo para tapar el enchufe, Zapata ha publicado este tuiteo hoy a mediodía:

La coalición de ultraizquierda Ahora Madrid, que gobierna en la capital de España, ha salido en su apoyo con este tuiteo:

En el artículo enlazado, Ahora Madrid afirma: “un medio decide convertir esa circunstancia en un titular asociado a la gestión municipal. Se ha traspasado una línea roja que debemos denunciar públicamente.” Es decir, que la línea roja ya no es la defensa del derecho a la vida, ni la libertad de información, sino mencionar un aborto que el propio Zapata hizo público. La formación de Carmena afirma que “la ciudadanía no merece que se rebaje hasta estos niveles el debate político”. ¿Y la ciudadanía sí se merece tener como concejal a un individuo que hacía miserables chistes sobre el Holocausto y sobre víctimas de ETA, y que ahora se enfrenta a un juicio por ello?

En 2014 Zapata justificó publicar ese aborto para ‘naturalizar lo natural’

Algunos tuiteros se han lanzado a criticar el titular de El Español recordando el aborto de Zapata y de su expareja. Lo han hecho tanto partidarios de Zapata como adversarios, entre ellos Daniel Lacalle, que lo ha tachado de “inaceptable titular, que merece la más enérgica condena”. Y todo porque El Español se ha limitado a recordar la prueba de la relación entre enchufador y enchufada, publicada por ellos mismos. Paradójicamente, en el citado artículo escrito por Zapata y su entonces pareja hace dos años, ambos criticaban que se tratase el aborto como un “tabú”:

“Nos decidimos entonces a hablar, a contarlo, desde el principio. A naturalizar lo natural. A quitarle el misterio, la ligereza y el exceso de drama, las durezas y los momentos de alivio y afecto, las bromas (sí, también hemos hecho bromas).”

Hay que señalar que en este aborto se acogieron al supuesto de malformaciones del feto. Es un supuesto que sirve para liquidar a hijos por nacer que tienen, por ejemplo, síndrome de Down. Yo tengo un tío con síndrome de Down, y os podéis imaginar lo que me cabrea leer que liquidar a hijos por nacer como él sea “lo natural”. Pero lo que más me pasma es la curiosa actitud del citado concejal. Obsérvese que hace dos años hablaba de “exceso de drama” y de “bromas”, y ahora nos asegura que fue “el hecho más doloroso de mi vida”. Me gustaría pensar que este concejal ha cambiado de idea respecto de la decisión que tomó con su hijo, pero su militancia política en un partido abortista no indica, precisamente, muestra alguna de arrepentimiento.

¿Ese aborto era de interés público sólo para usarlo políticamente en su favor?

Lo llamativo es que el mismo que pedía no tratar el aborto como un tabú, y sugería quitarle dramatismo o incluso hablar de las bromas que comentaba en ese artículo -insisto- escrito para defender ese acto como un “derecho”, ahora lo use como un doloroso velo para que no le incordien con el enchufe recién descubierto. Si este señor entiende que abortar fue algo íntimo, ¿por qué lo publicó en un diario digital? ¿El aborto de su hijo es tema de interés público para defenderlo, pero no para recordar la relación que él mismo reconocía en ese artículo?

1769 palabras para hablar de un aborto sin citar el término ‘hijo’

Por otra parte, me pregunto de qué naturaleza es el dolor que invoca Guillermo Zapata. ¿Cómo se explica ese dolor si no se reconoce la condición humana al hijo abortado, si se considera que los padres tenían derecho a hacer eso como quien tiene derecho a cortarse las uñas? En aquel artículo escrito en 2014, la entonces pareja aseguraba lo siguiente:

Decidimos abortar en un contexto en el que se habla del aborto con una ligereza y una falta de respeto tremenda. Abortar fue una decisión consciente y dolorosa. Fue un alivio y un drama. Fue la vida. Nuestra vida.

“Mi vida- dice Nuria- porque todo el mundo opina pero al final me pasa a mí, sólo a mí”

Hay que recordar que, científicamente hablando, el aborto implica acabar con la vida de un ser humano por nacer. Así pues, el aborto no fue algo que sólo le pasó a esta chica, como si se hubiese quitado un tumor. El principal afectado, porque perdió su vida, fue su hijo. Lo curioso de ese artículo escrito por ambos hace dos años es que en un texto de 1769 palabras, el término “hijo” no aparecía ni una vez. Le citaban siempre como “feto”, refiriéndose a él de la forma más impersonal posible, y no mencionando nunca que se trataba de una vida humana. Incluso se quejaban de que en el hospital señalasen la relación biológica de ambos con el hijo en cuestión:

“En la Fundación Jiménez Díaz las ecografías se realizan separando a la madre del padre, o por lo menos así se funciona en la parte “pública” del hospital. Decimos padre y madre porque cuando vas ahí ya no eres Nuria y Guillermo, chico y chica, pareja o lo que sea. Eres padre y madre.

No querían que el aborto fuese un tabú, salvo para criticarlo

La queja es comprensible. Lo coherente es no concebir que se usen las palabras “padre” o “madre” para referirse a lo que se equipara con un tumor, con un grano o con cualquier otro ser vivo o inanimado que no merezca la catalogación de “ser humano”. Pero científicamente el hijo por nacer de Zapata y de Nuria era un ser humano, y era su hijo. Les podrá gustar o no, pero el hecho científico e incontestable es ése, por mucho que algunos quieran enterrarlo bajo un quintal de ideología abortista. Esto nos asoma a la paradoja que señalo en el título de esta entrada. Algunos reprochan a El Español que recuerde un aborto que el propio Zapata publicó para utilizarlo con fines políticos, con el fin concreto de reclamar que deshacerse de un hijo por nacer sea algo legal, pero no cuestionan el hecho en sí, el acto de deshacerse de ese hijo como quien se deshace de un tumor. Los mismos que reclamaban que el aborto no fuese un tema “tabú” para poder cometerlo sin ninguna consecuencia legal, ahora pretenden que nos callemos sobre ese hecho sin darle ninguna importancia a la víctima de ese aborto, que fue el hijo abortado. Hasta este grado de perversión nos ha llevado la aceptación social del aborto. Deshacerse de un hijo por nacer es algo que ya merece menos reproche que un enchufe, e incluso se considera de mal gusto que un medio lo cite, como si se estuviese metiendo en algo que no debería trascender a la intimidad de una pareja, aunque la propia pareja lo haya ventilado a los cuatro vientos.

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Comentarios (Blog):

  1. Jandro

    Lo que ocurre siempre: el aborto es un drama. ¿Por qué es un drama? NS/NC

    Veo tan claro el asunto que quiero comparar dos cosas, dos cosas que muchos no se atreverían a comparar:

    – Los chistes sobre judíos o sobre víctimas del aborto son solo eso: chistes (de muy mal gusto);
    – el aborto acaba con la vida de otro ser humano, es una matanza.

    En esta sociedad enferma, sus chistes horribles provocan el reproche más airado y las exigencias de dimisión; matar a un ser humano, provoca una ola de simpatía y solidaridad.

    Estamos mal. Estamos muy mal.

  2. Jandro

    Perdón, quise decir “chistes sobre víctimas del terrorismo”, como supongo se entenderá.

  3. A ese señor Zapata que junto con su pareja planificaron juntos, matar al hijo que también juntos habían encargado. Si a su vez , lo querían disimular con otra mala acción, allá ellos . Aunque lo quieran disimular, en el pecado tendrán la penitencia y tal vez el remordimiento. y digo yo ; esta clase de indivíduos, ¿ tendrán temordimientos ?.

  4. sanabria

    El aborto es un asesinato.Pero el legislador no lo reconoce ,porque no se somete a referendum ?

  5. pacococo

    Y es que cuando rascas un poco sale la incongruencia y la mala conciencia de la progresía. Una persona sensata ejerce sus derechos y si lo dice no lo hace como un mérito, simplemente menciona que ha ejercido el derecho.

    Pero este buen hombre, nos lo cuenta, claro que lo hace en un sitio donde se puede responder, pero no es lo mismo, si lo dijera en un sitio donde se le pudiera responder se le podría decir ¿y a mí que me cuentas? Yo ejerzo regularmente muchos derechos, por ejemplo el derecho al voto y no lo digo, ni presumo.

    Si es un derecho tampoco debe ser un drama, nadie va lamentando tener que votar, se lamenta uno muchas veces de a quién ha votado, pero no del derecho en sí. Y no digamos cuando ejerces tu derecho a la sanidad y te quitan un tumor benigno, ni siquiera lo cuentas, pero si lo haces hablas con gran alivio, nadie lamentan que le quiten un tumor.

    En fin, progres, creo que la palabra lo dice todo.

  6. pacococo

    Y no he querido hablar de la indecencia que supone utilizar un crimen para ganar puntos.

    Y hablando de crímenes…

    Sanabria

    Me parece que un asesinato no se puede someter a referéndum. Un crimen es un crimen por mucha gente que opine que no lo es, son asuntos en los que no cabe la opinión.

    Si se somete a referéndum me pido someter a referéndum la eliminación de los hombres entre 30 y 40 años. Al fin y al cabo los hombres son como un grano en cierto sitio, según dicen ilustres feministas.

  7. Muy macabro este Zapata, aborto, holocausto, y ahora enchufismo. Vaya casta

  8. Estos no son más que unos cobardes é indecentes que no se merecen más que un pico y una pala para que el esfuerzo y el cansancio hasta la extenuación les lleve a valorar la vida del nasciturus y que merecen el respeto que ellos le perdieron en su dia a su hijo y ahora ¡OH CASUALIDAD!se arrepienten. Pedazo de sinvergüenzas.

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