La polaca ondeó en la Columna de la Victoria y la Puerta de Brandenburgo

La bandera roja no fue la única en Berlín en 1945: lo que ocultó la propaganda soviética

Una de las fotos más simbólicas de la Segunda Guerra Mundial es la que muestra a dos soldados soviéticos colocando la bandera de la URSS sobre el Reichstag en Berlín el 2 de mayo de 1945.

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El georgiano Meliton Kantaria y el ruso Mikhail Yegorov han pasado a la historia como los miembros del Ejército Rojo que protagonizaron esa imagen que representaba la derrota de la Alemania nazi. La propaganda soviética retocó la foto (para hacerla más dramática) y la difundió masivamente. A día de hoy, muchos comunistas siguen difundiéndola como una demostración de que la URSS fue la verdadera vencedora de esa contienda. Pero detrás de ese símbolo han quedado ocultos para el gran público ciertos hechos que hoy siguen siendo incómodos para la propaganda comunista.

200.000 polacos participaron en la ofensiva hacia Berlín

Uno de los hechos más desconocidos de la marcha hacia Berlín, al menos para la mayoría de la gente, es la participación de 200.000 soldados polacos en la ofensiva. Estaban encuadrados en el Ludowe Wojsko Polskie (Ejército Popular Polaco), a su vez dividido en el Primer y el Segundo Ejército Polaco, formados en la URSS y cuyos miembros habían sido obligados a jurar lealtad al Ejército Rojo, en muchos casos tras haber sido deportados y haber pasado por el Gulag. Una parte de ellos incluso había combatido en las filas de la principal organización de la resistencia polaca, el Armia Krajowa (Ejército Nacional), fiel al Gobierno polaco en el exilio.

La dolorosa historia del cabo Jabłoński

Uno de esos soldados era el cabo Antoni Jabłoński. Tenía 21 años cuando se produjo la invasión nazisoviética de Polonia. Los soviéticos le obligaron a alistarse en el Ejército Rojo. En 1942 fue herido de un disparo en la pierna en un combate contra los alemanes. Estuvo dos meses internado en un hospital en Rusia, y después fue deportado a Siberia, donde trabajó en la construcción de una fábrica. En 1943 fue reclutado para al 1ª División de Infantería “Tadeusz Kościuszko”, encuadrada en el Primer Ejército Polaco del LWP. “Escuchamos que íbamos a liberar las tierras polacas, luchando contra los alemanes. Qué gran alegría fue para nosotros”, recordaba años después. Antoni luchó en la sangrienta Batalla de Lenino (Bielorrusia) en octubre de 1943. En la primavera de 1944 cruzó la antigua frontera polaca. “Finalmente estábamos en nuestra tierra natal, ahora nos tocaba arrancarla de las manos de los nazis”. Pero los planes de Stalin le iban a deparar un trago muy amargo. En agosto de 1944 contempló el Levantamiento de Varsovia sentado en la orilla derecha del Vístula, sin poder hacer nada: los soviéticos les habían ordenado no ayudar a sus compatriotas que combatían contra los alemanes en la ciudad, al otro lado del río. Algunos desobedecieron e intentaron cruzar el río: pocos lo consiguieron. Una vez el Levantamiento fue sofocado por los nazis, el Ejército Rojo por fin avanzó y Antoni vio, con lágrimas en los ojos, los escombros de lo que poco antes había sido la bella ciudad de Varsovia, casi completamente arrasada por el Tercer Reich en venganza por la rebelión polaca, ante la que Stalin se cruzó de brazos.

Stalin no se fía de los polacos y les aparta de la ofensiva

El 16 de abril de 1945, a las 4:00 de la madrugada, empezó la ofensiva soviética hacia Berlín. En las semanas anteriores a la ofensiva el NKVD, la policía política de Stalin, arrestó a miles de soldados polacos. El dictador soviético sabía que los Aliados occidentales (junto a los que combatían dos cuerpos de ejército polacos fieles al Gobierno en el exilio) podían llegar pronto a Berlín y temía que los miembros del LWP se uniesen a ellos. Sin embargo, las fuertes bajas que sufrió el Ejército Rojo en la ofensiva hizo que Stalin reconsiderase su veto a los polacos y aceptase la participación de algunos de ellos. De los 200.000 soldados polacos que habían iniciado la ofensiva hacia Berlín, sólo a 12.000 se les permitió participar en los combates en la ciudad, encuadrados en la División Kościuszko, la 2ª Brigada de Artillería de Pomerania, el 6ª Batallón Independiente de Ingenieros de Varsovia y la 1ª Brigada Independiente de Morteros.

Una bandera polaca sobre la Columna de la Victoria en Berlín

Antoni Jabłoński era telegrafista del 7ª Batería del 1er Regimiento de Artillería Ligera de la División “Kościuszko”. Él y otros cuatro camaradas polacos llegaron a la Columna de la Victoria de Berlín en la noche de 1 al 2 de mayo. “Rompimos la defensa alemana, alcanzamos la columna”, recordaba años después. “Chicos, ¡el fin de la guerra! Gritamos, y decidimos colgar la bandera”. ¿De dónde sacaron la bandera polaca? Como en el servicio de radio siempre llevaban banderas de señales, hicieron una bandera polaca con sendos paños de color blanco y rojo. El momento quedó inmortalizado en varias fotos (una de ellas encabeza esta entrada) y también en película:

Los soviéticos estuvieron a punto de fusilar a los cinco polacos que la izaron

Los soldados polacos colocaron dos banderas rojiblancas más en el monumento. El gesto estuvo a punto de costarles la vida, y no sólo por el riesgo de ser tiroteados por los francotiradores alemanes que aún actuaban en la ciudad: los soldados polacos que izaron las banderas fueron arrestados por los soviéticos y estuvieron a punto de ser fusilados. Stalin quería utilizar la participación de fuerzas polacas en la ofensiva como una propaganda de la hermandad polaco-soviética, pero sólo dentro de las fronteras de Polonia. Hacia el resto del mundo, la URSS quería reservarse en exclusiva el mérito de haber tomado Berlín. Así, las banderas polacas fueron retiradas y su presencia fue ocultada por la propaganda soviética.

Las otras banderas polacas del 2 de mayo de 1945 en Berlín

Sin embargo, otras banderas polacas se izaron, por ejemplo en la estación ferroviaria de Tiergarten y sobre la Puerta de Brandenburgo:

Los polacos pagaron un alto precio: la historia se lo recompensó con el olvido

Estas tropas polacas registraron un gran número de bajas durante la Batalla de Berlín: 2.825 muertos o desaparecidos y 6.067 heridos o enfermos. Durante los combates tomaron 56 cuadrantes de la ciudad, 7 fábricas, 4 estaciones de metro y un campus universitario, capturando en total a 2.550 prisioneros. Algunas fuentes afirman que un pelotón polaco de la División Kosciuszko llegó al Reichstag antes que los soviéticos y consiguió izar la bandera de Polonia en él, pero el soldado que la colocó habría muerto por disparos de los soviéticos que avanzaban hacia el edificio, y que obligaron a sus compañeros a retirarse. Estos hechos no han sido confirmados y no hay documentos gráficos que los respalden. Sí que los hay, como podéis ver, de esas otras banderas que la mayoría de los libros de historia omiten, limitándose a la famosa foto difundida por la propaganda soviética.

Antoni Jabłoński volvió a su Patria tras la guerra, y se retiró de la vida militar. Se convirtió en un modesto cartero en su pueblo natal de Suraz, en el este de Polonia, que hasta 1989 no consiguió liberarse del sometimiento a la Unión Soviética que la había invadido 50 años antes. Antoni fue reconocido como un héroe y condecorado varias veces. Falleció el 6 de julio de 2015, a los 96 años de edad y siendo el último superviviente de aquel grupo de cinco soldados que izó la bandera de Polonia en la Columna de la Victoria en Berlín. Sirva esta entrada de recuerdo a todos esos soldados polacos de la Batalla de Berlín -hoy olvidados por tantos-, especialmente a los caídos.

Cześć i chwała bohaterom!
¡Honor y gloria a los héroes!

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Comentarios (Blog):

  1. Alberto

    Muy bueno.

  2. Kyle

    El comunismo es un monstruo en todas sus facetas Elentir, entre ayer y hoy te has marcado dos artículos buenísimos, ayer explicando el Marxismo cultural y como engañan con la supuesta igualdad, de hecho la CUP la ha vuelto a liar con una nueva consigna, luchar contra el despatarre machista.

  3. rollingpol

    Gracias, Amigo!

  4. Fernando Crespo Zamorano.

    Stalin siempre temió al arraigado nacionalismo y amor por la patria del pueblo polaco ypor este motivo mando a asesinar a la flor y nata de Polonia en los infames bosques de Katyn. Además el fuerte catolicismo y espíritu religioso de este pueblo les ha dado la fuerza para superar a la Historia y constituir actualmente una nación próspera , siempre floreciente y orgullosa y lo mejor….con fronteras claramente definidas.

  5. Sharovarov

    No sabía lo de los retoques en la famosa foto. Sí que los comunistas hacían desaparecer a gente de las fotos, pero no que esta famosa foto de la II Guerra Mundial estuviera también falseada.
    En un programa de “El gato al agua” FJL dijo que Stalin era azerí. Pues no, era georgiano.

  6. Luna

    Aquí ya está retocada, creo recordar que fue el mismo fotógrafo quien le añadió el humo y borró un par de vehículos hacia la mitad de la calle en que se ven. Fíjate bien y verás algo parecido a montones de escombro. Se ha hablado mucho de esta bandera y hay quienes dicen que también tiene un montaje y quienes opinan que no, no sabría decirte. Hay una secuencia de esta escalada de al menos cuatro fotos.
    Es muy conocido el detalle de los dos relojes que lleva el personaje que está apoyado en el jarrón, con esa pose “tan natural” de quien ayuda al otro (no sé a qué, teniendo los dedos doblados como los tiene) por los dos relojes. Como eran una evidencia flagrante de saqueos y pillajes, le borraron uno y esto sirve para saber si el truco es anterior o posterior a esta foto.
    Se ha dicho de todo: Que fue un escenario, que eran actores, que el hombre no llegó a la luna… Lo que a mí me parece un poco extraño es que se haga un fondo rojo uniforme con dos telas cosidas.

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