La ultraizquierda cargó contra el turismo y ahora se enfada si se lo recuerdas

Ahora quieren que olvidemos que llamaron ‘terroristas’ a turistas como los asesinados

Estos días estamos asistiendo a los ejemplos más obscenos de la desvergonzada tendencia de la ultraizquierda a tirar la piedra y esconder la mano, en este caso sobre la llamada turismofobia.

Hispanofobia: el odio a España fomentó y facilitó el trabajo al islamismo en Cataluña
El sucio motivo por el que la ultraizquierda odia el turismo y quiere arruinar ese sector

Un artículo de El País recuerda la turismofobia previa a los atentados

Horas después del atentado de Barcelona, Lluís Bassets firmaba un artículo de opinión en El País en el que escribía lo siguiente: Las expresiones y pintadas que designan a los turistas como terroristas han encontrado un eco siniestro en el atentado de ayer. Seguro que sus descerebrados autores no llegaron tan lejos en su imaginación, como tampoco es lícito pensar que las mentes dirigentes del terror hayan atendido específicamente a estos llamamientos de connotaciones criminales. Pero el efecto sangriento está ahí, a pocos días de las apelaciones contra los extranjeros.

A la CUP le molesta que le recuerden su turismofobia

El autor de esas líneas ha recibido una lluvia de insultos en las redes sociales a manos de separatistas catalanes y ultras de izquierda. Uno de esos insultos lo publicó un tal Xevi, miembro de la CUP, el partido de la extrema izquierda separatista que está aliado con Puigdemont en su deriva rupturista. El insulto fue retuiteado de esta guisa por la diputada cupera Anna Gabriel:

El tuitero -y con él la diputada- insultan al periodista por criticar a quienes llamaron “terroristas” a los turistas, como si lo censurable no fuese la criminalización xenófoba de todos los que viajan por placer a Cataluña, sino recordar esas calumnias después de que varios de esos turistas -niños incluidos- hayan resultado heridos y asesinados en Barcelona y Cambrils (además de cuatro españoles, entre los asesinados hay dos italianos, dos portugueses, un estadounidense, un belga, un menor con doble nacionalidad australiana y británica y un hispano-argentino). Lo que pretende ahora la CUP es que todos finjamos que no habíamos escuchado nada, e incluso nos tenemos que dejar aleccionar sobre el odio y la xenofobia por unos ultras que odian a España y se dedican a insultar a los turistas. Es el colmo.

Las coincidencias ideológicas entre islamismo y ultraizquierda

Hay que recordar que estos ultras de izquierda son los mismos que quieren que los atentados sirvan no para perseguir al radicalismo islamista, sino a lo que ellos llaman “islamofobia”, un cajón desastre en el que meten a todo aquel que se atreve a recordar lo que a estas alturas ya es más que evidente: que estos atentados no los ha hecho una organización capitalista, como quiere hacernos cree la CUP, sino una banda terrorista islamista que coincide con la ultraizquierda en la cristianofobia, el antioccidentalismo, el anticapitalismo y el antiliberalismo de sus discursos.

Rufián (ERC) vuelve a la carga contra los turistas

Pero hay que decir que la CUP no está sola en esa campaña xenófoba contra el turismo. Por poner un ejemplo, anoche el diputado de ERC Gabriel Rufián publicaba este comentario en su cuenta de Twitter:

¿Conoce Rufián a muchos regatistas que hayan cometido atentados en España? ¿O sólo pretendía demostrar en una línea que a necio no hay quien le gane? Lo más cabreante de impresentables como éste -que cobra un sueldo público que estamos pagando todos los españoles-, es que no han pasado ni cuatro días del atentado en el que fueron asesinados varios turistas extranjeros, y el separatismo ya vuelve a las andadas con su turismofobia, una forma selectiva de xenofobia en la que el odio sí que vale porque lo dirigen contra quienes entran legalmente en un país para pasar unos días de asueto, creando riqueza en el sector servicios, sin imponernos sus costumbres ni obligarnos a respetar los rigurosos dictados de la ley islámica.

El motivo por el que a los ultras separatistas no les gustan los turistas

Y es que a la ultraizquierda no le gustan los turistas precisamente porque generan riqueza y prosperidad, y no el entorno ideal para que los charlatanes populistas vendan sus patrañas a gente desesperada por el hambre y la miseria. Basta con ver la situación social y económica de países como Cuba y Venezuela para entender lo que la ultraizquierda considera su sociedad ideal… A los turistas no pueden usarles como excusa para minar las raíces culturales judeocristianas de Occidente, usando el llamado “multiculturalismo” como excusa. Un multiculturalismo que sostiene la mentira de que todas las culturas son iguales y ninguna es mejor que otra, pero eso sí, siempre dejando claro que Occidente, el Cristianismo y España son lo peor y que tenemos que pedir constantemente perdón por lo que somos, por nuestras costumbres, por nuestra cultura y por nuestra historia. Ya está bien. Si alguien tiene que pedir perdón es la ultraizquierda, por sostener ideologías y apoyar a tiranos que arruinan y esclavizan a países enteros, y el separatismo, por convertir Cataluña en el mayor foco de radicalismo islámico de Europa.

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Comentarios (Blog):

  1. Luna

    Al final voy a llegar a la conclusión de que esta gente de la ultraizquierda radical acérrima está completamente chalada. La emprenden contra los católicos porque sí, luego dirigen su odio contra los toreros y ahora atacan a los turistas. Esto se ha convertido en ir contra cualquiera que no sea de los suyos y llegarán al extremo de lo imposible cuando odien a tantos colectivos que a los suyos les resulte imposible no formar parte de alguno de ellos.
    Les propongo la alternativa de presentarnos una reforma agraria coherente, factible y beneficiosa, ya que son tan estupendos y pueden permitírselo. Pero no les admito este trato vejatorio y ruin a las víctimas y sus familiares. Esta falta de empatía absoluta y este proceder tienen rasgos perfectamente psicopáticos, aquí termina ya la libertad de expresión por el abuso que hacen de ella.

  2. Carlos J. Muñoz de Morales

    La turismofobia, la mejor y más acabada expresión de elitismo egoista, tan caro a la pijiprogresía. Otra de las contradicciones que gusta cabalgar la ultraizquierda.

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