Los hechos que dejan en evidencia la campaña mediática del PP contra Vox

Esto sí fue tirar millones de votos a la basura: 18 casos en los que el PP se rió de sus votantes

El PP y sus medios afines siguen dando la matraca para hacer creer a los simpatizantes de Vox que van a malgastar su voto y que harían bien en volver a confiar en los chicos de Génova 13.

Mira, Blas: esto es lo que el PP apoyó junto al PSOE, la ultraizquierda y los separatistas
El PP renuncia a derogar las leyes ideológicas de la izquierda: nos empuja a un voto masivo a Vox

Ayer mismo, El Independiente publicada una noticia con este título: El PP enciende las luces de alarma: “dos millones de votos de Vox irán a la basura”. La noticia, redactada tras consultar con las pitonisas de Pablo Casado, asegura que dos millones de votos destinados a Vox “no se traducirán en ningún escaño”. Yo soy de la idea de que votar a un partido que defiende tus principios nunca es tirar el voto. Antes bien, ésa es la razón de ser de la democracia: que los votantes elijan a aquellos cuyos planteamientos les parecen mejores y a los que consideran más capaces. Por el contrario, tirar el voto es confiar en un partido que te engaña, que te promete una cosa y no la cumple, e incluso a menudo hace la contraria. Veamos algunos ejemplos:

  1. Elecciones gallegas de 2009: el PP de Galicia promete libertad lingüística si gana las elecciones. Gana por mayoría absoluta y una vez en el gobierno traiciona su promesa.
  2. Elecciones catalanas de 2010: el PP dice que sólo pactará con los separatistas de CiU si ponen fin a la inmersión en catalán en los colegios y a las multas lingüísticas. CiU gana esas elecciones por mayoría simple y necesita el apoyo del PP para poder gobernar. En junio de 2011 CiU y el PP sellan un pacto autonómico. Ese año CiU bate un récord de multas lingüísticas y, por supuesto, no deroga la inmersión.
  3. Elecciones autonómicas de 2011, Baleares: el PP promete “libertad lingüística absoluta” si gana las elecciones en las islas. Como ya había pasado en Galicia, el PP gana las elecciones por mayoría absoluta, pero una vez en el poder traiciona su promesa.
  4. Elecciones locales de 2011, Vigo: tras cuatro años de gobierno socialista el PP pide el “voto del cambio”. La candidata del PP, Corina Porro, anuncia: “Dadnos la oportunidad, no os vamos a fallar”. Esa misma legislatura el PP firma un pacto con el PSOE en Vigo.
  5. Elecciones generales de 2011: el PP hace campaña con el lema “Cambio”. Rajoy se pronuncia contra las subidas de impuestos. En su programa, el PP promete cambiar la ley del aborto para “reforzar la protección del derecho a la vida”. El PP gana las elecciones por mayoría absoluta. Días después de llegar a La Moncloa, Rajoy anuncia una subida de impuestos. Tres años después Rajoy dice que no cumplirá su promesa sobre el aborto. El PP acaba dejando intactas la casi totalidad de las leyes socialistas con más carga ideológica.
  6. Elecciones andaluzas de 2015: el PP pide el voto afirmando: “El voto útil del cambio sólo pasa x el PP”. Un año después, y como también hizo en la Comunidad de Madrid, el PP vota junto al PSOE y Podemos a favor de una ley que permite a Susana Díaz castigar opiniones que no le gustan sin pasar por los juzgados. Es una ley abiertamente totalitaria que viola el Artículo 20 de la Constitución.
  7. Elecciones autonómicas de 2015, Baleares: el PP defiende en su programa autonómico la “libertad de las familias en las decisiones que afectan a la educación de sus hijos y la “libertad en la elección de la educación religiosa/en valores” (ver programa, página 52). Un año después, el PP vota a favor de una ley impulsada por la izquierda que impone la ideología de género en los colegios, tanto públicos como privados, violando el derecho constitucional a la libertad de educación.
  8. Elecciones autonómicas de 2015, Cantabria: después de comprometerse en su programa a “responder a las preferencias de ideario o de modelo pedagógico de las familias” en la enseñanza (ver programa, página 60). Dos años después de las elecciones, el PP vota junto a Podemos a favor de una ley que impone la ideología de género en los colegios, violando el derecho constitucional a la libertad de educación igual que lo había hecho un año antes en Baleares.
  9. Elecciones autonómicas de 2015, Madrid: Esperanza Aguirre pide el voto para su partido afirmando: “Cada voto que vaya a VOX, va a ser como dedicárselo a Podemos. Hay que votar al PP”. El PP gana las elecciones por mayoría simple. Un año después, el PP vota junto a Podemos a favor de una ley que ataca la libertad de educación y la libertad de expresión. Unos meses después, el gobierno autonómico del PP impone la primera sanción de esa ley al director de un colegio católico. En 2018 la Justicia cancela la sanción señalando que se lesionó la libertad de expresión del multado.
  10. Elecciones autonómicas de 2015, Murcia: el PP promete “fortalecer la libertad de las familias a la hora de afrontar la formación académica de sus hijos” (ver PDF, página 15). El PP gana las elecciones quedándose al borde de la mayoría absoluta y mantiene el gobierno regional gracias al apoyo de Ciudadanos. Un año después el PP vota junto al PSOE y Podemos a favor de una ley que impone la ideología de género en los colegios, amenazando con multas a quienes contradigan esa ideología.
  11. Elecciones locales de 2015, Cádiz: dos años antes de los comicios el PP de Cádiz afirma que “nos gusta la libertad de expresión”. En mayo de 2015 apela al voto del miedo contra Podemos. Sin embargo, en 2017 el PP de Cádiz apoya una moción de Podemos atacando la libertad de expresión de la asociación HazteOir.org por contradecir la ideología de género.
  12. Elecciones locales de 2015, Ferrol: el PP hace su campaña electoral en español (Ferrol es una ciudad con una amplia mayoría de hispanohablantes) pero, unos meses después de las elecciones apoya junto a los separatistas del BNG y de las Mareas la exclusión del español como lengua oficial en el ayuntamiento, violando la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia y del Tribunal Constitucional.
  13. Elecciones locales de 2015, Málaga: el PP de Málaga anuncia su “apoyo a la libertad y la tolerancia”, pero en marzo de 2017 respalda una moción de Izquierda Unida atacando la libertad de expresión de un grupo provida, simplemente porque ejerció su derecho a repartir octavillas ante un abortorio.
  14. Elecciones locales de 2015, San Sebastián: el PP donostiarra pidió el voto para impedir que Bildu llegue a la alcaldía, en marzo de 2017 el PP vota junto a Bildu a favor de declarar “non grato” a HazteOir.org por contradecir la ideología de género.
  15. Elecciones locales de 2015, Sevilla: el PP de Sevilla afirma: “defendemos la libertad y la democracia”, pero en marzo de 2017 vota junto al PSOE, Podemos e IU declarar “non grato” a HazteOir.org por contradecir la ideología de género. Dos semanas después, extremistas de izquierda apedrean un autobús de HazteOir.org en Sevilla. Cuando le preguntan si condena la agresión, el PP sevillano se calla.
  16. Elecciones generales de 2016: el PP pide el “voto moderado” para frenar a Podemos. En mayo de 2017, el PP vota en el Senado a favor de una moción de Podemos para que el aborto sea sin restricciones y pagado por los contribuyentes, a pesar de que el PP recurrió al Tribunal Constitucional la actual ley del aborto.
  17. Elecciones gallegas de 2016: en su programa, el PP afirma: “Impulsaremos el uso libre y sin confrontaciones de las dos lenguas cooficiales en Galicia” (ver PDF, página 238). El PP gana las elecciones por mayoría absoluta, pero en febrero de 2017 el gobierno regional del PP patrocina un libro que estigmatiza a los gallegos que tienen apellidos en español, presentando esos apellidos como una “afrenta” y una “desconsideración”. Y en enero de 2018 veta el uso del español en un concurso de debate para estudiantes.
  18. Elecciones andaluzas de 2018: el candidato del PP anuncia que su primera medida si llega a la Junta será retirar el Impuesto de Sucesiones. Tras hacerse con el gobierno andaluz gracias al apoyo de Cs y de Vox, el 13 de marzo de 2019 el PP vota en contra de una propuesta de Vox para terminar con ese impuesto. Las víctimas de ese impuesto se sienten traicionadas y anuncian nuevas movilizaciones.

Esto, señores del PP, sí que fue tirar el voto. Pero volver a votar a un partido que engaña así sus votantes no sólo sería tirar el voto una vez más, sino también hacer el primo. Dicho sea de paso, a esos 18 ejemplos podría añadir uno más: dos semanas después del anuncio de las las elecciones generales de 2019, el presidente del PP promete eliminar la exigencia de lenguas oficiales para acceder a un empleo público. El PP ni siquiera ha esperado a que pasen las elecciones para incumplir esa promesa: el PP ya está saltándose ese compromiso en Galicia al exigir el gallego como requisito obligatorio para ser profesor. ¿Y aún se atreven a hablar de tirar el voto?

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Comentarios (Blog):

  1. Jandro

    Yo creo que ya no engañan a nadie. La gente que ya ha pensado dar su voto a VOX, o bien no son votantes que procedan del PP, o bien son votantes que jamás volverán a votar al PP, fundamentalmente.

  2. Luna

    La LOREG establece que los partidos políticos que se presenten a elecciones y no tengan representación en las Cortes presenten los llamados “avales”, una número mínimo de firmas de ciudadanos que respaldan la presentación, con su DNI, nombre, apellidos y lugar de ¿residencia o censo? (Ahora no me acuerdo).

    Esto representa en el fondo que puede tener mayor importancia la consecución de estas firmas que el resultado de las urnas, ya que podría darse perfectamente el caso de que no se consiguieran dichos avales pero ganar por mayoría absoluta. Para mí es un agravio comparativo, ya que los partidos que sí tienen escaños no han de pasar por este filtro, es una forma de poner trabas a partidos emergentes y con ello, a la libertad electoral y a la misma democracia.

  3. Luna

    Ahora que lo pienso, ¿alguien ha hecho los cálculos de este tipo “ley de Hont” con respecto a los otros partidos y en cada circunscripción? No sólo puede darse en otras que el voto a Podemos, Ciudadanos u otros partidos represente también “voto perdido que favorece al PP”, mientras que en otras, votar al PP tenga por resultado que saque podemos o el PSOE un escaño más…Hay cajas que no se han de abrir nunca, Pandora os diría el motivo.

    Por cierto, NO a la ley de Hont. Todos los ciudadanos somos considerados iguales, no puede prevalecer el voto por hacerse en un pueblo sobre dos que se hagan en una gran ciudad, ni contar mejor para un partido con muchos escaños que para otro que no los tenga, pero entre en las elecciones de forma legal.

    Los algoritmos no llegan para nada en las especulaciones electorales del momento, recordemos que en “las andaluzas” preveían uno o ningún escaño para Vox, sacaron los que pudieron (12 que no son pocos) y han desbancado el feudo histórico del PSOE.

  4. bilbaino

    Ya estamos con el voto “útil”, como les gusta a los políticos en periodo electoral.

    ¿Y si “malgastar el voto” fuera votar al PP? ¿No se lo ha planteado Casado? (o Sanchez con Potemos) Porque si VOX termina obteniendo más votos que el PP, el voto inútil habrá sido el voto al PP.

  5. Luis Recinos

    ¡Vaya análisis, Elentir! Esto sí que deja al PP muy mal parado. Ya pronto se verá qué disponen los electores.

  6. Oscar84

    La Ley D’Hondt es una ley de representación proporcional. Por tanto, si el voto rural vale más que el urbano, no se debe a la Ley D’Hondt sino a la división de España en 52 circunscripciones electorales (50 provincias más 2 ciudades autónomas). Y si hay un voto en disputa, me parece bastante más lógico dárselo al partido más votado que al menos votado.

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