Miserable y calumnioso ataque al blog catalán que se opone al separatismo

Dolça Catalunya, nueva víctima de un vicio de moda entre periodistas: la caza de brujas

El periodismo suele hablar de sí mismo como el “cuarto poder”. Es una expresión que ha acabado revelando no sólo la enorme influencia alcanzada por la prensa, sino también su peligrosa deriva.

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El ‘cuarto poder’ está resultando aún más intolerante que los otros tres

Cuando un medio de comunicación se considera un poder, corre el riesgo de hacer con él lo que han hecho a menudo los otros tres poderes: abusar de él. Hay ejemplos muy conocidos sobre la forma en que el periodismo ha abusado de ese poder: desde intentar destruir civilmente a sus rivales -lanzando campañas de difamación y calumnias basadas en la máxima de la propaganda de “miente, que algo queda”- hasta intentar expulsar del debate público a quienes no coinciden con su línea editorial, pasando por hacerle el trabajo sucio a sus socios o amos políticos y/o económicos. Y digo “amos” con reservas, pues hay determinados momentos en que uno ya no sabe si un partido es el amo de cierto medio o al revés, o si ambos son lacayos de otro poder aún mayor.

Algunos creemos en el sano debate de ideas, en el valor de los argumentos y en la importancia de los hechos. Sin embargo, así ya no se ganan debates hoy en día. Están más de moda las trampas de Schopenhauer, que no pretendían determinar si unos determinados argumentos son correctos y verdaderos, sino ganarse el favor del público apelando a lo que el autor alemán calificaba como “la maldad natural del género humano”. Si a este hecho le unimos la alergia de los poderes a la sana crítica y el afán de gran parte del periodismo por convertirse en la guía moral de nuestra sociedad, nos encontramos con que ese “cuarto poder” se está convirtiendo en aún más intolerante a la disidencia que los otros tres. ¿Cuántas veces no vemos en los medios todo tipo de conceptos salidos de la “neolengua” progre para señalar y estigmatizar al que discrepa? Homófobo, ultracatólico, ultraderecha, trasfóbico, machista, racista… son hoy las palabras-policías favoritas de muchos medios para matar civilmente al que contradice su línea editorial.

El miserable ataque de un medio digital contra Dolça Catalunya

Las estadísticas revelan que el periodismo es una de las profesiones más escoradas hacia la izquierda, por lo que no es de extrañar que la mayoría de los medios se crean hoy con derecho a estigmatizar a quienes no comulgamos con los dogmas del progresismo, que es la ideología hegemónica en Occidente. Una hegemonía que hoy se expresa con cazas de brujas, sobre todo mediáticas, contra quienes se atreven a llevarle la contraria a la izquierda. Una de esas cazas de brujas la está padeciendo un excelente blog catalán, Dolça Catalunya, que lleva años oponiéndose al separatismo en esa región española. Sus administradores permanecen en el anonimato por una razón muy comprensible: en Cataluña los que disienten del separatismo se ven sometidos a acosos puramente mafiosos. Aunque tengo por norma enlazar las fuentes, espero que los lectores de Contando Estrelas comprendan que no lo haga en este caso ya que un medio que se dice constitucionalista ha decidido publicar una serie de nombres acusándoles de estar detrás de ese blog. Una acción rastrera por la que el separatismo le estará muy agradecido a dicho medio. Tal vez se lo paguen con treinta monedas de plata, que fue la recompensa que recibió Judas.

Uno de los señalados por ese medio echa por tierra su noticia falsa

Álex Rosal, ya ha publicado un artículo en su blog desmintiendo ese calumnioso ataque en lo que respecta a su persona, ya que es uno de los señalados. Es lo que tiene lanzar acusaciones sin pruebas: basta una negación para echar por tierra toda la acusación. Y es que mal que les pese a algunos modernos inquisidores, en las sociedades democráticas el que acusa de algo a otro es el que tiene que probar la acusación: no es el acusado el que tiene que probar su inocencia. Y de momento, discrepar de la izquierda no es un delito, aunque algunos parecen empeñados en que lo sea. Que Dolça Catalunya resulte molesto para algunos es algo comprensible. Es un blog excelente que ofrece buenos argumentos, se remite a los hechos y defiende la verdad sin complejos. Como señala Rosal, el “delito” de Dolça Catalunya ha sido criticar algunas cosas publicadas por ese medio; la última de ellas fue una bochornosa noticia hablando de la entrepierna de Díaz Ayuso, noticia que provocó un gran rechazo en las redes sociales.

Dolça ha ganado 650.000 lectores en agosto: ese medio perdió más de 800.000

No voy a dar el nombre del medio en cuestión porque no se merece publicidad ni en términos negativos. Sólo diré que en agosto ese medio ha perdido más de 800.000 lectores -según los datos que ofrece SimilarWeb, que es el sitio al que apela dicho medio para despreciar la audiencia del blog al que ataca-, mientras que Dolça Catalunya ha ganado 650.000, subiendo de forma espectacular en un mes en el que la audiencia de los medios suele ir a la baja debido a las vacaciones estivales. Si alguien se explica cómo es que un diario digital comete la torpeza de lanzar -¡en primera plana!- un ataque contra un modesto blog, algo que contradice el sentido común y que sólo merece ser calificado como un empeño de ese medio en tirar piedras a su propio tejado, tal vez la respuesta sea que con sus escasos recursos, los dolços ya tienen la mitad de audiencia que dicho medio, y esta exitosa competencia es algo que, por lo visto, al “cuarto poder” le saca de quicio. Por mi parte, manifiesto mi apoyo a Dolça Catalunya ante esa infame y calumniosa caza de brujas, y le transmito también mi enhorabuena por el éxito de audiencia que está teniendo. Un éxito que, como es habitual, provoca envidias y zancadillas. Que ni las unas ni las otras os animen a dejar de publicar ni os aparten de vuestra labor defendiendo la verdad y la libertad en tierras catalanas.

+ ACTUALIZADO: 19:17h: Otro de los señalados, Jorge Buxadé, también niega que sea uno de los editores de Dolça Catalunya: “jamás he escrito en Dolça Catalunya ni fijado líneas editoriales”. La noticia falsa del medio que atacó a ese blog se queda ya por los suelos. Buxadé también señala: “En la actual situación de descontrol, caos e inseguridad en Cataluña, un artículo como el que indico coloca en la diana del separatismo a extraordinarios profesionales que jamás han querido exposición pública, sin pruebas“. El eurodiputado de Vox hace responsable al medio en cuestión “de lo que suceda”.

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  1. pacococo

    Esto es una guerra, sin sangre, pero con muchas víctimas y curiosamente las víctimas son de un sector de la población, bastante diverso, pero los victimarios son siempre del mismo grupo.

    No importan los desmentidos, ellos se basan en “calumnia que algo queda” y vaya si queda. Porque los lectores de ese panfleto no van a ir a los sitios donde los interesados hacen los desmentidos.

    Por otra parte, no olvidemos que en esta guerra, uno de los bandos no tiene otras fuentes que las de su bando, por tanto, cada vez son más fanáticos y además, para ellos, el fin justifica los medios.

  2. Luna

    Me he quedado alucinando de la casposidad de ese artículo, que llega al extremo de mencionar al hijo de Alberto Royuela porque sigue una tradición canallesca tan antigua que en los setenta ya incluía a su padre en todos los cotarros. O sea que de raza le viene a este can periodista.

    No dan ni una con los nombres que mencionan y a la mayoría de esas personas las conozco (muchas son amigos míos) y sólo puedo decir de ellos que son muy buena gente. Por algo será que leo Dolça (Soportando al tio Garrotón y la Forka Mari,Krastyluña y otras tonterías de patio de colegio, que sin ellas tendrían el triple de audiencia).

    Y lo que ya sospechaba antes de abrir el no-enlace: Se las han maravillado ya para conectarlo con el yunque, no le falta detalle al artículo. Como se nota el desgaste de la palabra “fascista” a modo de revulsivo, ahora recurren a esa mentira para meter en el saco a todo el que quieran presentar como un indeseable.

    Pues que sepan los C… G… que seguí a Dolça Catalunya desde el principio y nunca les he seguido a ellos ni lo haré, que comento en Dolça (con otro nick) y no en su piojoso digital.

    No quiero enlazar nada porque respeto la decisión de Elentir. Así que sólo voy a dar una pista: “Naranja y azul.”

    Por cierto, a los que sabéis más que yo del tema, ¿No viola ese artícvlo las leyes sobre privacidad y protección de datos?

  3. Oscar84

    Es simplemente ridículo. Publican un artículo criticando que no se conoce a quienes dirigen y escriben en Dolça Catalunya. Bien, vale: para gustos, colores. Pero, ¿todas, absolutamente todas las fuentes del artículo de marras tienen que ser… ANÓNIMAS? Dan ganas de hacer un test sobre el autor del artículo: 1) Es idiota; 2) toma a sus lectores por idiotas; 3) es un caradura; 4) hace lo que le mandan. Las respuestas no son excluyentes.

    PS: el anonimato no exluye la responsabilidad legal. Pero una «fuente anónima» permite alegar el secreto profesional según qué casos.

  4. bilbaino

    Acusar sin pruebas, lanzar cazas de brujas, uso de palabras policía. Las nuevas prácticas del periodismo actual. Todo menos responder a las cinco W. Si eso es lo que enseñan en las facultades de periodismo mejor que las cierre. El periodismo ya no es lo que era.

  5. Luna

    Bilbaino: Aún les queda una W a la que responden: William Randolph Hearst. Siguen su escuela de prensa amarilla y coactiva, mendaz y oportunista.

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