Hablan de 'concordia' mientras se suman a un discurso de ruptura y de discordia

Las contradicciones y olvidos de los obispos de Cataluña en su adhesión al separatismo

Este jueves los obispos de Cataluña hicieron pública una lamentable nota con la que se suman al desafío separatista encabezado por el gobierno autonómico que preside Carles Puigdemont.

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Pidiendo ‘concordia’ pero sembrando la discordia

La nota, que pide dos veces la “concordia” y dice “buscar la comunión y el respeto mutuo”, precisamente destaca por hacerse partícipe de todo lo contrario: siembra la discordia entre los católicos y toma partido por un grupo político que está intentanto desmembrar España. De hecho, en su punto más desafortunado, la nota afirma: “Nos sentimos herederos de la larga tradición de nuestros predecesores, que les llevó a afirmar la realidad nacional de Cataluña.

Dicen que Cataluña es una ‘realidad nacional’

Afirmando que Cataluña es una “realidad nacional”, los obispos catalanes toman partido por el separatismo. Y lo hacen contra el sentir de muchos católicos catalanes y contra la legalidad vigente, que establece que “La soberanía nacional reside en el pueblo español” (Artículo 1 de la Constitución) y afirma “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles” (Artículo 2). Esto lo dice una Constitución que recibió un abrumador apoyo en referéndum de los españoles, catalanes incluidos. Esa ley fundamental de nuestra democracia estableció unas reglas de juego que fueron aceptadas por una inmensa mayoría, y lo que nos vienen a decir ahora los obispos de Cataluña es que se consideran por encima de esas reglas que los propios catalanes aceptaron. Me parece vergonzoso que unos pastores de la Iglesia hagan esto. Con esa lamentable nota están ayudando a minar la convivencia, que se basa necesariamente en el respeto a unas leyes justas que nos obligan a todos por igual. Que el gobierno autonómico de Cataluña haya apostado por el golpismo es algo criticable y escandaloso, pero que los obispos de esa comunidad española jaleen esa actitud irresponsable ya me parece el colmo.

Piden valorar la ‘lengua propia’ pero se olvidan de los hispanohablantes

La nota de los obispos catalanes también afirma: “El futuro de la sociedad catalana está íntimamente vinculado a su capacidad para integrar la diversidad que la configura”. Y acto seguido vuelve a contradecirse, reclamando que sea valorada y estimada la “lengua propia” pero sin decir que la lengua mayoritaria de los catalanes es el español, una lengua que a día de hoy, y a pesar de ser cooficial en la región, está siendo desterrada de los colegios y perseguida desde las instituciones autonómicas, incluso mediante multas a los comerciantes que rotulan sus establecimientos en la lengua común. Los obispos catalanes ni siquiera hacen mención a estas agresiones contra los derechos de los hispanohablantes, como si no les importasen lo más mínimo. ¿Es que los católicos catalanes que hablan español no merecen la atención de sus obispos? ¿Un catalán que quiera ser buen católico, según estos señores, tiene que hablar catalán?

Lo que dijo San Juan Pablo II sobre el separatismo

No es de extrañar que, a día de hoy, Cataluña sea una de las regiones españoles en las que más terreno ha perdido la práctica de la religión católica. La Iglesia catalana ha puesto en marcha una versión separatista del “nacional-catolicismo” que hace que muchos católicos se sientan excluidos. Es lamentable que unos obispos, llamados como están a guiar a su pueblo por el camino de la salvación mediante la Palabra de Cristo, estén dedicándose a hacer campañas separatistas. Ante esta actitud, no puedo hacer menos que recordar el mensaje dirigido en 1994 por el Papa San Juan Pablo II a los obispos italianos:es preciso superar decididamente las tendencias corporativas y los peligros de separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación y con comportamientos de solidaridad renovada. Se trata de una solidaridad que debe vivirse no sólo dentro del país, sino también con respecto a toda Europa y al tercer mundo. El amor a la propia nación y la solidaridad con la humanidad entera no contradicen el vínculo del hombre con la región y con la comunidad local, en que ha nacido, y las obligaciones que tiene hacia ellas.”

(Foto: Flickr de la Conferencia Episcopal Tarraconense)

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Comentarios (Blog):

  1. Ramón Santillán

    Estos obispos, lo digo alto y claro, son indignos. El separatismo catalán es una amalgama de inmoralidades comenzando por el falseamiento de la Historia, el acoso totalitario, anticonstitucional y vergonzoso, a la comunidad castellanohablante que es mayoría a pesar de las coacciones permanentes y amenazas a la integridad de quienes no se pliegan a esta trepanación social de la imposición del catalán como única lengua vehicular en Cataluña. La jerarquía de Cataluña ha traicionado a sus fieles y a Jesucristo. Fracasarán en su afán demente. Pero lo peor es que han fracasado como pastores.

  2. Russell

    A veces me dan la sensación de que si les fuesen a escoger entre una Cataluña independiente sin católicos y con ellos apostatando, o una Cataluña dentro de España con una iglesia viva, no dudarían en apostar por lo primero

  3. Lorenzo

    La verdad es que después de Setién y Uriarte en el País Vasco, cualquier cosa se puede esperar de los obispos nacionalistas.

  4. Alberto Monche

    Si se desatase en Cataluña una persecución como la del 36, en la que no hubo en España un solo apóstata, el las diócesis catalanas se abrían libros de apostasía y los primeros en apostatar serian los obispos, religiosos y sacerdotes, y así desde el Concilio.

    Al único obispo catalán que no me imagino apostatando de los postcociliares es Mgr. Carles Gordo que fue mártir en vida aparte de un inepto total en el gobierno de la diócesis de Barcelona, pero un santo.

  5. Isidro García Getino

    Me quedo con la foto que encabeza este artículo.
    Las caras, el lenguaje corporal, el momento, lo dicen todo.
    ¿Qué, quién, por qué esa declaración ahora?
    ¿Alguna de esos obispos está dispuesto a hablar LA VERDAD?

  6. Carlos Rodriguez

    Los obispos y la iglesia su labor es ayudar al prójimo no enfrentar al prójimo ‪trabajar por el bien,si quieren política que dejen sus hábitos y se pasen a la política HONRADA,. Falta católicos que vayamos a sus iglesias que están cada vez más vacías trabajen en lo que están enconmrndado y dejen que los políticos hagan sus trabajo .para mí la religión es un don De Dios y nadie la debe romper,y si potenciar cosa que actualmente hacen poco. EL RESPETO DE LAS PRIFESIINES SEAN LAS QUE SEAN ESO ES HERMANDAD Y ACEPTAR Y RESPETAR AL LOS DEMÁS. La iglesia vería bien que los políticos se invulcraran en la gestión ECLESIÁSTICA???

  7. Sharovarov

    “Católicos de todas las opciones políticas”, dicen. Igualicos que Monseñor Reig Pla cuando dijo que los partidos políticos eran estructuras de pecado, vamos.

  8. Mercedes puiggros

    Obispos catalanes: estáis equivocados y os metéis en política y no debe ser así. La Iglesia Católica es universal y acogedora y si no estáis en ello, iros. No sembreis cizaña. Vuestro cometido es otro: zapatero a tus zapatos…

  9. pacococo

    Mienten y además saben que mienten. Y a partir de ahí todo es posible.

    Mienten en la Historia, mienten en que el catalán sea el idioma de los catalanes, mienten en los deseos del pueblo y con todo eso crean la división entre ese pueblo que tanto aman. Y aquí no vale decir que son unos cretinos como ciertos políticos y como los partidarios de esos ciertos políticos. Los obispos son bien inteligentes y si hacen esto es por algo.

    Y naturalmente dan pie a que los enemigos de la Iglesia, que no son esos obispos, que estos obispos están poniéndose ellos mismos fuera de la Iglesia, entre otras cosas porque es universal y ellos practican el localismo casposo, digan (los enemigos, que se me ha ido la frase) que los curas buscan la pasta, en Cataluña la pela. ¿Y qué se les contesta a eso?

    Pero la CEE debería decir algo, desautorizarlos, porque cuando se toman posiciones tan claras sobre cuestiones que llevan al enfrentamiento, callar es de cobardes y se supone que los obispos no lo son. ¿O sí lo son? Y Roma debería mandarlos a un retiro para que mediten sobre su inmoralidad.

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