A pesar de la evidencia, Núñez Feijóo niega que la del 8M fuese una huelga política

Traicionó un clamor por la libertad en Galicia y ahora habla de un ‘clamor’ de la ultraizquierda

El 8 de febrero de 2009, miles de gallegos nos manifestamos en Santiago de Compostela, convocados por Galicia Bilingüe, para reclamar la libertad lingüística en nuestra tierra.

Cristianofobia: feministas atacan iglesias católicas en varias localidades de España
Si quieres igualdad, rechaza el socialismo: lo que no te cuentan las feministas de izquierda

Un clamor de libertad que el separatismo intentó callar con la violencia

Meses antes, un grupo separatista amenazó en un vídeo con colocar explosivos contra Galicia Bilingüe. Esta banda de mafiosos atacó el coche particular de Gloria Lago, presidenta de GB, cubriéndolo de pintura y advirtiendo en una nota: “Españoles fuera de Galicia”. En las semanas previas a la manifestación, varios medios locales fueron atacados y amenazados por separatistas, bajo la acusación de que se habían atrevido a informar sobre Galicia Bilingüe. El día de la manifestación era domingo, llovía y hacía frío. Teníamos todos los ingredientes para que la pereza y el miedo se aliasen y nos convenciésemos para quedarnos en casa, pero a pesar de ello muchos nos fuimos a la manifestación. En Santiago nos encontramos con unas docenas de separatistas que agredieron a un señor mayor, lanzaron piedras y botellas contra la Policía y nos acosaron e insultaron durante todo el recorrido de la marcha. Pero no acallaron nuestra voz. Unas semanas después de la marcha, Galicia Bilingüe entregaba en la Xunta más de 100.000 firmas de gallegos a favor de la libertad de idioma.

La traición de Feijóo a sus votantes en 2009

Dos días antes de la manifestación, el entonces candidato del PP a la presidencia de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, prometía “libertad lingüística”, algo que no había implantado su partido en todos los años en los que había gobernado esta comunidad. Recuerdo que alguien me advirtió entonces que Feijóo era un oportunista en toda regla, un tipo sin principios que cambia de discurso como quien cambia de chaqueta. El caso es que Feijóo ganó las elecciones gallegas de marzo ese año, pero al llegar al poder se desdijo de su promesa, cambiando la libertad lingüística por una cosa llamada “trilingüismo”, palabreja con la que, al fin y al cabo, los políticos han seguido decidiendo por las familias. Muchos nos sentimos indignados y denunciamos la traición del mandamás del PP de Galicia. Y con toda la cara, ante las críticas de Galicia Bilingüe a su incumplimiento, Feijóo tachó a ese grupo de “extremista” en una entrevista concedida en RNE.

Una huelga política con todos los ingredientes típicos de la ultraizquierda

Me he acordado de aquella experiencia, que me animó a no votar nunca más al PP, a propósito de la huelga feminista y anticapitalista convocada ayer por la ultraizquierda, una convocatoria en la que se defendía el aborto, la desaparición de las fronteras y el antimilitarismo. Además, la izquierda ha culpado al capitalismo de la desigualdad entre hombres y mujeres como si antes de la existencia del libre mercado los seres humanos fuesen hermafroditas. Además, y como viene siendo habitual, medios de ultraizquierda lanzaron una campaña cristianófoba falseando declaraciones del Obispo Munilla para criminalizar a la Iglesia y convertirla en el blanco del odio de las manifestantes, todo ello entre el más absoluto silencio de esos medios sobre el machismo islámico. El resultado ha sido parroquias atacadas en varias ciudades españolas, pero ni una sola mezquita tocada, sin que ningún político de izquierdas haya condenado esos ataques. Así mismo, en Madrid, y ante la presencia en un edificio de una bandera española que lucía el lema “Viva España feminista”, ultras de izquierda han descolgado la enseña nacional y la han tirado, ovacionadas por las manifestantes. Hispanofobia pura y dura. Como vemos, no ha faltado casi ninguno de los ingredientes que componen el odio discurso de la extrema izquierda española.

El Día de la Mujer, convertido en día de la mujer ultraizquierdista

Ciertamente, hay que reconocer un hecho: esta convocatoria ha sido un éxito, en gran medida por el enorme apoyo mediático recibido, también de medios públicos como la Televisión de Galicia, que estos días parecía La Sexta pero en lengua gallega. Todo ese aparato mediático del progresismo -incluido el que pagamos los contribuyentes- se ha puesto al servicio de una extrema izquierda que se quería apropiar del Día de la Mujer para dirigirlo a objetivos ideológicos que nada tienen que ver con la defensa de la igualdad de oportunidades para la mujer. A causa de ello, ayer el 8 de marzo dejó de ser el Día de la Mujer para convertirse en el día de la mujer ultraizquierdista. Si eres mujer y no te sometes a los dictados ideológicos de la ultraizquierda, ayer estabas excluida. Esto pudo comprobarlo Begoña Villacís, de Ciudadanos, al ser abucheada por extremistas de izquierda que la recibieron con gritos de “fuera la derecha” y consignas contra el capitalismo.

Feijóo habla de ‘clamor’ y niega que fuese una movilización política

Pues bien: a pesar de todo lo visto ayer, hoy Alberto Núñez Feijóo se ha echado en brazos de la ultraizquierda y ha negado que las manifestaciones de ayer fuesen políticas: “pensarlo sería un grave error y una falta de respeto”, ha declarado, mientras calificaba de “clamor en las plazas” la movilización de ayer. Sobre los ataques a iglesias, los insultos a Villacís, las ofensas a la bandera de España y las consignas anticapitalistas, ni pío. Y no es que hayan pasado inadvertidos para el presidente de Galicia. Como político que es, Feijóo tiene la obligación de estar informado. Sin duda alguna, su declaración de hoy hay que enmarcarla en su carrera hacia la presidencia del PP, en la que intenta desmarcarse de Rajoy adelantándole por la izquierda, algo cada día más difícil en un partido que, por responsabilidad directa de Rajoy, lleva años plegándose a la izquierda en distintos ámbitos, pese a lo cual sigue captando los votos de los traicionados infundiéndoles miedo a que lleguen al poder otros peores que ellos: una forma burda de hacer política que ya se adentra en el terreno del chantaje. El problema es que, con la excusa del mal menor y del “voto útil”, al final el PP ha acabado asumiendo gran parte de los planteamientos de esa ultraizquierda a la que luego nos anima a temer, por lo que ésta ni siquiera necesita ganar las elecciones para imponer su agenda ideológica: ya lo hacen Rajoy y sus acólitos, entre ellos Feijóo. Ese mismo Feijóo que llamó “extremista” a Galicia Bilingüe y que ahora se abraza a la ultraizquierda hembrista. Espero que los votantes liberales y conservadores que aún confían en el PP caigan algún día de la burra, porque con su voto al PP -que ha demostrado ser un “voto inútil” en toda regla- no están frenando a Podemos, sino premiando al PP por someterse a los dictados podemitas.

(Foto: Flickr PP de Galicia)

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Comentarios (Blog):

  1. Sharovarov

    A mí no me da ninguna pena que abucheen a Villacís. Ya hace tiempo desde que hablé aquí de la decepción que me había causado esa mujer. Bueno, mejor no digo “mujer”, es una de las palabras que hay que tratar de borrar de nuestra mente. Como “hombre”, “hijo”, “hija”…

  2. pacococo

    El pp se apuntó a la socialdemocracia de forma descarada, siempre lo fue, pero de unos años a esta parte, ya ni se molestan en disimular. Por tanto D. Alberto, si quiere ser el sucesor, tiene que lanzarse a adelantar por la izquierda. Él sabrá lo que hace.

    Pero el votante debería comprender que ni su voto vale para nada ni el pp es de derechas defensor de unos ciertos valores. El pp como el resto de la casta es una pieza en el marxismo cultural. Desgraciadamente los votantes del pp no se enteran ni se molestan en investigar o simplemente analizar los comportamientos de los pperos.

    Sharovarov

    Es que no puede dar pena porque en ese partido practican el despiste. Envueltos en un patriotismo un tanto raro consiguen que la gente les vote y no vean otras cosas que proponen. Por ejemplo son aborteros.

    Y digo patriotismo raro porque es cierto que tiran a muerte a los nazionalistas, pero propugnan más Europa, diluir España en Europa, que para ellos es el IV Reich. Al fin y al cabo el dinero para empezar a funcionar el partido lo pusieron los alemanes.

  3. Daniel

    ostras Elentir no sabía que lo del idioma en Galicia viniera de tan atrás.
    Pero qué pedazo de sinvergüenza es ese Feijoo no?
    Con razón es el candidato a sustituir a Mariano….

  4. Es el único país del mundo que convirtió la marcha mundial de la mujer en un súper acto político de ultraizquierda como bien has descrito. Repase bastantes canales de TV y medios y confirmó lo que digo. Marchas pacificas, sin eslogans racitas y sin cerrar comercios, transporte y el largo etcetera. No se en que camino va este país pero no es el mas sensato. Un PSOE volcado hacia la ultrizquierda y un PP dando vueltas sin dar en el clavo. Ciudadanos se mantiene gracias al carisma y cierto sentido común de politica liberal pero no tienen base. No nos olvidemos lo que paso con UPyD.

  5. Me olvide de referirme a medios internacionales.

  6. Angel

    Vamos a levantar a VOX, por ahora es el único que conserva los valores que defendemos. No soy afiliado , ojo. Pero podemos ir sumando poco a poco, como lo hizo podemos. Aunque ellos tuviesen ayuda mediática

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