Sólo tenía 14 años cuando un policía chavista le disparó un tiro en la cabeza

Podemos se negó a condenar el asesinato de este niño: ¿y ahora va a proteger a la infancia?

Este niño se llamaba Kluivert Ferney Roa Núñez. Nació en San Cristóbal, en el Estado de Táchira (Venezuela) el 3 de noviembre de 2000. Era cristiano evangélico, scout y le gustaba el baloncesto.

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Asesinado a sangre fría por un policía chavista cuando socorría a un herido

El 24 de febrero de 2015, cuando tenía 14 años, Kluivert salió de clase y se encontró con una manifestación contra la dictadura de Maduro. La Policía chavista había empezado a disparar a los manifestantes. Kluivert se acercó a socorrer a un joven que había resultado herido. Cuando se acercaron los agentes el niño ya no tenía cómo huir, así que se escondió junto a un coche, pero un policía le vio. Según testigos presenciales, el niño rogó al agente chavista que no le matara, pero éste le pegó un tiro en la cabeza a sangre fría. Después de asesinarle, los policías chavistas intentaron llevárselo a rastras, pero una mujer les gritó: “Después de que lo mataron como a un perro ¿qué van a hacer… tirarlo como un perro?” Así encontró el cadáver del niño el personal sanitario que acudió a socorrerlo (lamento la crudeza de la foto, he visto una tomada desde el otro lado, pero me pareció demasiado desagradable para ponerla aquí):

Nicolás Maduro difamó al niño asesinado vinculándolo con “sectas”

Kluivert Roa fue el primer muerto tras la aprobación por la dictadura de Maduro de la resolución 8610 del Ministerio de Defensa, autorizando el “uso de la fuerza potencialmente mortal, bien con el arma de fuego o con otra arma potencialmente mortal” contra los manifestantes. Después de enviar unas cínicas condolencias a la familia, Maduro difamó al niño vinculándolo con “sectas”. Ante esas falsas y canallescas acusaciones, el padre de Kluivert respondió públicamente al dictador: “Era un niño de 14 años que tenía ilusiones y muchas ganas de vivir, cristiano evangélico que su gozo era alabar a Dios, que practicaba deportes, que pertenecía a los scouts de Capacho, que quería seguir los pasos de su hermano que está próximo a graduarse como profesor de Educación Física. Presidente, no tiene por qué decir tantas idioteces. Yo quiero que me digan la verdad”.

El Parlamento Europeo aprobó una resolución condenando ese asesinato

El asesinato de Kluivert provocó una ola de indignación en Venezuela y también en el extranjero. Hablé de ello en este blog al día siguiente, en respuesta a las infamias de la extrema izquierda española, hoy en el Gobierno, que acusaba a los manifestantes de “golpistas”, negándose a condenar que la Policía chavista reprimiese a tiros a manifestantes desarmados. El 11 de marzo de 2015, el Parlamento Europeo aprobó una resolución condenando el asesinato del niño. El punto 4 de la resolución afirmaba: “Condena la muerte por impacto de bala de Kluivert Roa y seis estudiantes más, y transmite su pésame a las familias; pide al Gobierno que revoque la recientemente promulgada Resolución 8610, que permite a las fuerzas de seguridad el uso de la fuerza potencialmente mortal, ya sea con armas de fuego o de otro tipo capaces de matar, en el control de manifestaciones de civiles, ignorando así el artículo 68 de la Constitución de Venezuela”.

Podemos e Izquierda Unida votaron en contra de esa resolución

La resolución fue aprobada con 384 votos a favor, 45 abstenciones y 75 votos en contra. Podemos e Izquierda Unida votaron en contra de la resolución: uno de los que votó en contra fue Pablo Iglesias Turrión (ver noticia de El Mundo), entonces eurodiputado y hoy vicepresidente del Gobierno. No era la primera vez que la extrema izquierda española se retrataba como un grupo de lacayos de Maduro: en diciembre de 2014 ya habían votado en la Eurocámara contra otra resolución de condena de la represión chavista en la que se denunciaba que ya sólo ese año se habían registrado en Venezuela 3.306 detenciones, 400 de ellas de adolescentes, habiendo recibido muchos detenidos “palizas, descargas eléctricas, quemaduras, asfixia, violación sexual y amenazas”. ¿Cómo puede ser que alguien que cobra un sueldo público se niegue a condenar esto? A este grado de indecencia se puede llegar por el puñetero sectarismo político de la ultraizquierda.

Pablo Iglesias dice ahora que creará una ley para proteger a la infancia frente a la violencia

No he podido evitar acordarme de aquellos hechos al leer ayer que Pablo Iglesias ha anunciado una “ley para la protección de la Infancia frente a la violencia”, que él ha denominado “Ley Rhodes”, añadiendo: “En esta ley querría contar con el apoyo de todas las fuerzas del Congreso pero no soy ingenuo, la ultra derecha y la ultra ultra derecha están en una lógica muy diferente, van a tener dificultades para apoyarnos”. Menudo cinismo. Por lo visto, hay que recordarle a este individuo que no fue la ultra ultra y megaultra derecha la que se negó a condenar el asesinato de un niño de 14 años por la Policía chavista y las torturas a cientos de adolescentes por la dictadura venezolana. Fue Podemos el que se negó a condenar esas salvajadas contra menores de edad. ¿Y ahora dice que va a proteger a la infancia? Desde luego, esta gente tiene la cara tan dura como un diamante.

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Comentarios (Blog):

  1. Gloria Fernández

    ¿Se estará dejando la puerta abierta, para cuando pretenda aplicar esas medidas en España?

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