Un repaso a los bulos del diputado de ultraizquierda sobre el catolicismo

Respuesta de un católico a Rufián sobre serpientes, palomas y lluvias de fuego

Este martes, en el Congreso de los Diputados, el diputado de ERC Gabriel Rufián hizo lo que mejor se le da: exhibir su ignorancia creyendo que resulta gracioso.

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El ataque de Rufián contra los católicos en un debate parlamentario

Durante el debate del proyecto de Ley Trans presentado por ERC y Más País, el diputado de ultraizquierda no perdió la ocasión de incurrir en dos falacias argumentales: la ad hominem y la del hombre de paja. La primera consiste en intentar descalificar a tu oponente por su condición en lugar de por lo que ha dicho. La segunda consiste en atribuir falsamente al oponente algo que no ha dicho para desprestigiarle. Esto lo hizo Rufián dirigiéndose a los diputados de Vox en su condición de católicos, y afirmando lo siguiente:

“Por lo tanto, ustedes creen en serpientes que hablan. Por lo tanto, ustedes creen en palomas que embarazan. Por lo tanto, ustedes creen en que las mujeres provienen de la costilla de un hombre. Por lo tanto, ustedes creen que si todos y todas nos portamos mal llegará una lluvia de fuego y nos quemará a todos y todas. Ustedes creen en eso. ¿Y vienen a dar lecciones de normalidad y adoctrinamiento?”

El falso tópico de que los católicos interpretamos literalmente la Biblia

Tengo que reconocer que en mi vida había escuchado tal cantidad de chorradas juntas sobre la doctrina católica. Una doctrina sobre la que Rufián no demuestra tener ni la más remota idea. El primer error que comete el diputado de ultraizquierda es pensar que los católicos creemos literalmente en todo lo que afirma la Biblia, cuando no es así. Esto se lo podría aclarar a Rufián cualquier persona que haya dado clase de religión en la escuela. Sobre este tema, me remito a lo dicho por el Papa San Juan Pablo II en 1993:

“El fundamentalismo rehuye la relación estrecha de lo divino y de lo humano en las relaciones con Dios. Rechaza admitir que la Palabra de Dios inspirada se ha expresado en lenguaje humano y que ha sido escrita, bajo la inspiración divina, por autores humanos, cuyas capacidades y posibilidades eran limitadas. Por esto, tiende a tratar el texto bíblico como si hubiera sido dictado palabra por palabra por el Espíritu, y no llega a reconocer que la Palabra de Dios ha sido formulada en un lenguaje y en una fraseología condicionados, por tal o cual época. No concede ninguna atención a las formas literarias, y a los modos humanos de pensar presentes en los textos bíblicos, muchos de los cuales son el fruto de una elaboración que se ha extendido por largos períodos de tiempo, y llevan la marca de situaciones históricas bastante diversas”.

De hecho, la Iglesia Católica hace una interpretación simbólica del libro del Génesis. Lo apunta el propio Catecismo en su punto 396: “‘El árbol del conocimiento del bien y del mal’ evoca simbólicamente el límite infranqueable que el hombre en cuanto criatura debe reconocer libremente y respetar con confianza. El hombre depende del Creador, está sometido a las leyes de la Creación y a las normas morales que regulan el uso de la libertad”.

El simbolismo de la costilla de Adán en el Génesis

Sobre el significado del símbolo de la costilla de Adán en el Génesis como origen de la mujer, el Papa San Juan Pablo II lo explicó en 1986: Esto indica su identidad en la humanidad, su semejanza esencial, aun dentro de la distinción. Puesto que los dos participan de la misma naturaleza, ambos tienen la misma dignidad de persona”. Dos años después, el Papa polaco insistió en la explicación del simbolismo de la costilla biblica: La mujer, llamada así a la existencia, es reconocida inmediatamente por el hombre como «carne de su carne y hueso de sus huesos» (cf. Gén 2, 25) y por eso es llamada «mujer». En el lenguaje bíblico este nombre indica la identidad esencial con el hombre“. Es decir, que con ese símbolo, la Biblia venía a expresar la idéntica naturaleza humana de ambos. Pero Rufián ha sido incapaz de pasar de la mera imagen de la costilla.

La serpiente como símbolo de «el padre de la mentira»

Sobre la serpiente parlante del Génesis, se trata de otro símbolo que ya explicó el Papa Francisco en 2017:es el símbolo del mal, es el símbolo del diablo: era la más astuta entre los animales en el paraíso terrestre”. Sobre la maldición que lanza Dios contra la serpiente, San Juan Pablo II señaló lo siguiente en 1986: Las palabras de la maldición dirigidas a la serpiente, se refieren al que Cristo llamará “el padre de la mentira” (cf. Jn 8, 44). Pero al mismo tiempo, en esa respuesta de Dios al primer pecado, está el anuncio de la lucha que durante toda la historia del hombre se entablará entre el mismo “padre de la mentira” y la Mujer y su Estirpe“. Por si Rufián lo desconoce, ese “padre de la mentira” es el diablo.

Ningún texto de la Biblia habla de «palomas que embarazan»

Por otra parte, Rufián afirma una falsedad cuando dice que los católicos creemos en “palomas que embarazan”. No aparece nada así en toda la Biblia. Eso se lo inventa Rufián o bien lo ha copiado de algún otro que se lo haya inventado. El relato de la Anunciación aparece en el Evangelio de San Lucas, capítulo 1, versículos 26 al 38. No hay ninguna mención a ninguna paloma. Lo que sí hay es una mención al Espíritu Santo, la tercera Persona de la Santísima Trinidad.

La iconografía del Espíritu Santo suele plasmarlo simbólicamente como una paloma porque así se apareció a Jesús en su bautismo en el Jordán (San Juan Evangelista atribuye esa referencia, concretamente, a San Juan Bautista). Pero la Iglesia Católica no cree que el Espíritu Santo sea una paloma, y es de una pasmosa simpleza e ignorancia que Rufián afirme tal cosa.

El disparatado bulo de la lluvia de fuego si te portas mal

Por otra parte, ¿de dónde saca Rufián el bulo de que los católicos creemos que si nos portamos mal nos caerá una “lluvia de fuego”? ¿En dónde ha leído semejante majadería? Nuevamente, el diputado de ultraizquierda coge un episodio del Génesis -un libro, recordemos, que la Iglesia Católica interpreta de forma simbólica, y nos atribuye a todos los católicos unas creencias que no tenemos. Lo que hace este personaje es mentir como un bellaco, dicho sea con todas las letras. Y para colmo, miente en sede parlamentaria porque no tiene argumentos mejores que la mentira, lo cual es patético.

La curiosa «normalidad» de Rufián: hombres embarazados y mujeres con pene

En otro orden de cosas, es pasmoso que Rufián quiera dar lecciones de “normalidad” y acuse a otros de “adoctrinamiento”. Ayer Rufián apoyó un proyecto de ley con el que un violador podría declararse mujer y meterse en una prisión femenina, un proyecto que se basa en una aberrante ideología que considera que el sexo no tiene ninguna base biológica y que considera que puede haber hombres embarazados y mujeres con pene, y que pretende que los niños -a edades en las que ni siquiera pueden consumir bebida alcohólicas- puedan solicitar tratamientos hormonales con consecuencias graves e irreversibles para su salud. ¿Y aún se atreve a dar lecciones de “normalidad” a los católicos?

El partido de Rufián ya apoyó dos golpes separatistas contra sendas democracias

Pero además, Rufián cree que Cataluña es una nación, algo que esa región de España no ha sido a lo largo de toda su dilatada historia. Además, pertenece a un partido que ha protagonizado ya dos golpes separatistas contra un régimen democrático (1934 y 2017), por lo que cabe deducir que Rufián cree que el Estado de Derecho es algo que se puede echar abajo cuando hay algo que no le gusta. Eso sí, lo que parece encantarle es cobrar un sueldo público de todos los españoles, incluida esa mayoría de católicos contra los que mintió ayer de la forma más burda. Recordemos que en diciembre de 2015 aseguró que en 18 meses dejaría su escaño para “regresa a la República Catalana”, algo que no existe. Seis años después sigue en su escaño, cobrando un sueldo público por decir tonterías.

ERC reconoció el adoctrinamiento en Cataluña y lo justificó

Pero además, el partido de Rufián reconoció hace dos años el adoctrinamiento separatista en Cataluña y lo justificó. Un adoctrinamiento obligatorio, radicalmente antidemocrático y que viola un derecho constitucional como es la libertad de educación. Nada que ver con una asignatura voluntaria como la de religión, que los padres escogen libremente en el ejercicio del derecho reconocido por el Artículo 27 de la Constitución.

Una indigencia intelectual que deja fatal a los votantes de Rufián

Si Rufián quiere hacerse un favor a sí mismo, debería informarse un poco antes de hacer el ridículo y exhibir su ignorancia como lo hizo ayer. Por supuesto, no espero que lo haga. Si algo ya ha demostrado este personaje es que le compensa seguir haciendo gala de su indigencia intelectual porque hay gente dispuesta a premiársela en las urnas. Y es que un tipo como Rufián no sólo se descalifica a sí mismo cada vez que habla, sino que además proyecta una imagen penosa de la gente que le confía su voto.

Foto: Efe.

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Comentarios:

  1. JuanM

    Rufian es gilip… no hay más. Un mequetrefe que de golpe y porrazo en su vida, sin más méritos que su odio, se ha visto con un sueldazo que ya quisieran para sí los idotas que le votan para que viva como un ricachón sin merecerlo.

    Un charnego avergonzado de su origen para que lo admitan en el club de los ladrones indepes.

  2. Simbad

    Según el Diccionario de la RAE esta palabra – “rufián” – tiene dos acepciones: 1. “Persona sin honor, perversa, despreciable” y 2. “Hombre dedicado al tráfico de la prostitución”.
    El apellido delata a este ser.
    Bravo Elentir. Felicidades por el artículo.

  3. In aqua veritas

    A lo dicho por JuanM yo añadiría: … que se beneficia de la absurda ley electoral española, por la cual partiditos regionales con unos pocos votos tiene más representación que partidos nacionales con muchísimos más sufragios.

  4. pacococo

    El tipo hace honor a su apellido, lo cual es mucho, no todo podemos hacer eso.

    Yo no achacaría a la ignorancia la cantidad de disparates que dijo, más bien tomó cosas que le sonaban y confeccionó un discurso para insultar, demostrando muy mala idea y mucha ignorancia.

    Pero ellos son así, son la izquierda divina que tiene la razón moral. Y viven felices. Y no se puede razonar con ellos, ni siquiera señalarles sus errores.

  5. Luis Carlos

    Mi experiencia es que hay dos formas de discutir: Una es la correcta, presentar datos y argumentos, y lanzar preguntas incómodas que hagan pensar al otro, y a ser posible provocar dudas. La otra se ha vuelto demasiado normalizada, y es forzar al otro a que le de razón y le siga la corriente como a los locos, a base de humillar y maltratar psicológicamente al que ose llevarle la contraria. Es cierto que consiguen hacer callar al otro, pero no porque hayan ganado la discusión, pero porque no vale intentar calentarse la cabeza con un energúmeno que no sabe escuchar y se limita a faltarle el respeto.

    Si yo en un debate doy datos y argumentos debo dar por hecho que la otra parte puede dudar de mis fuentes, algo legítimo, y por tanto mi estrategia debe ajustarse a esto, sin embargo estos hacen todo lo contrario, sueltan su frase esperando quedar como los más guays, y suponen que le tenemos que reír la gracia y aplaudirles. Si no acatas sus dogmas te tachan de necio, de mala persona o de repelente, si tu réplica les ha dejado mareado. Lanzan una acusación tras otra, con lo que refutarla requiere tiempo y esfuerzo, y eso si no te interrumpen para desconcentrarte, y pasas a la defensiva, y aunque la refutes todas vuelven a soltar otra vez los mismos tópicos a los que antes ya le habías respondido.

    No comprenden que quien quiere convencer de verdad no debe llevarle nunca la contraria al otro, sino tener más tacto, ganarse la confianza, no faltarle el respeto para que esté dispuesto a seguir escuchándote. ¿pero qué hacen? Se ponen a hablar de cosas horribles del pasado para que si no muestres humildad y autocrítica entonces quedas como un fanático o un engreído prepotente, pero en realidad es manipulación emocional apelando al sentimiento de culpa y vergüenza. ¡Como si ellos nunca hubieran roto un plato, nada de lo que arrepentirse! Y si le reprochas la viga en el ojo propio te acusan de recurrir a “y tú más” cuando realidad es “¿tú te has creído limpio de pecado para lanzarme una lluvia de piedras?”

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