La provincia de Panjshir aún resiste y pide ayuda a los países democráticos

Occidente debe escuchar este llamamiento de la resistencia afgana: no repitamos 1944

El 1 de agosto de 1944, la resistencia polaca empezó en la ciudad de Varsovia el mayor levantamiento armado de la Europa ocupada por la Alemania nazi.

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Lo ocurrido en el Levantamiento de Varsovia de 1944

La resistencia polaca estaba mal armada pero tenía una alta moral de lucha. Sus soldados defendían su Patria y querían recuperar la Libertad que habían perdido con la invasión nazisoviética de 1939, en la que Polonia fue derrotada pero ni su Estado ni su Ejército de rindieron, continuando la lucha en distintos frentes -los polacos formaron una de las mayores fuerzas de combate de la Segunda Guerra Mundial- y empezando la resistencia en el interior del país ya en 1939.

Un joven miembro de la resistencia polaca durante el Levantamiento de Varsovia, apuntando con un subfusil Błyskawica, fabricado por la propia resistencia con medios artesanales.

Con pocos recursos, los polacos estuvieron combatiendo durante dos meses, mientras el Ejército Rojo se detenía -por orden de Stalin- a las orillas del río Vístula para permitir a los alemanes liquidar a una resistencia polaca mayoritariamente católica y que era igualmente odiada por los nazis y por los soviéticos. Los aliados occidentales se limitaron a enviar alguna ayuda logística, que fue insuficiente para que el Levantamiento tuviese éxito.

El 2 de octubre de 1944, extenuados, hambrientos y sin municiones, los últimos combatientes polacos de Varsovia se rendían. Los alemanes, en venganza, arrasaron literalmente la ciudad de Varsovia. Polonia no recuperaría su Libertad hasta 45 años después, con la caída del comunismo, ya que mientras los polacos combatían en las calles de Varsovia, los mandatarios de EEUU y el Reino Unido ya habían decidido ceder a la URSS el control de Polonia tras la guerra, condenando a los polacos a pasar de un régimen totalitario a otro.

La provincia de Panjshir aún resiste contra los talibanes

Ahora mismo Occidente tiene una gran oportunidad de aprender de la historia y no repetir el error que cometió con Polonia en 1944. Tras el rápido derrumbe del Estado democrático afgano, que se ha visto rápidamente desprovisto de su apoyo internacional, un grupo de fanáticos terroristas se han adueñado de casi todo Afganistán ante la indiferencia del mundo libre.

He dicho “casi todo” porque los talibanes no han conseguido adueñarse de un pequeño enclave montañoso situado a sólo 100 kilómetros de Kabul, la provincia de Panjshir, que lleva 40 años resistiendo primero a los soviéticos y después a los talibanes. La población de ese territorio, con una superficie de 3.610 kilómetros cuadrados y 172.000 habitantes, está dispuesta a seguir luchando contra los talibanes. Allí se han refugiado militares afganos que quieren seguir luchando y el actual presidente interino de Afganistán, Ashraf Ghani, que ayer llamó a la resistencia contra los talibanes.

Ahmad Masud, en el centro, con otros miembros de la resistencia afgana en la provincia de Panjshir (Foto: Marc Roussel / The Walk Street Journal).

El líder de la resistencia afgana lanza una petición de ayuda

Allí, en Panjshir, combatió durante años a los soviéticos el tayiko Ahmad Shah Masud, apodado como el “León de Panjshir” y asesinado por terroristas de Al-Qaeda el 9 de septiembre de 2001, dos días antes de los atentados de ese grupo terrorista contra Estados Unidos. Fue en Panjshir donde la coalición internacional encontró sus primeros aliados afganos: la Alianza del Norte, cuando las primeras fuerzas militares extranjeras empezaron a llegar al país. Hoy el hijo de Ahmad Shah Masud, Ahmad Masud, de 32 años, encabeza la resistencia armada en Panjshir. Anteayer firmó en The Washington Post un artículo pidiendo ayuda (se puede leer aquí en español), firmando como “líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán”. En el artículo señala:

“Hoy escribo desde el valle de Panjshir, listo para seguir los pasos de mi padre, junto a combatientes muyahidines dispuestos a enfrentarse una vez más a los talibanes. Tenemos provisiones de municiones y armas que hemos recolectado pacientemente desde la época de mi padre, porque sabíamos que este día podía llegar.

También tenemos las armas portadas por los afganos que en las últimas 72 horas han respondido a mi llamado para unirse a la resistencia en Panjshir. Tenemos soldados del ejército regular afgano que están asqueados por la rendición de sus comandantes y ahora se dirigen a las colinas de Panjshir con sus equipos. Varios exmiembros de las Fuerzas Especiales Afganas también se han unido a nuestra lucha.

Pero no es suficiente. Si los líderes talibanes lanzan una ofensiva, se enfrentarán sin duda a una firme resistencia de nuestra parte. La bandera del Frente de Resistencia Nacional ondeará sobre todas las posiciones que intenten tomar, así como ondeó la bandera del Frente Nacional Unido hace 20 años. Sin embargo, sabemos que nuestras fuerzas militares y logísticas no serán suficientes. Se agotarán rápidamente a menos que nuestros amigos de Occidente puedan encontrar la manera de abastecernos sin demora.

Ahmad Masud, el líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán que todavía lucha contra los talibanes en la provincia afgana de Panjshir (Foto: Marc Roussel / The Walk Street Journal).

«Los talibanes no son solo un problema para el pueblo afgano»

Ahmad Masud afirma, además, que Estados Unidos y sus aliados han abandonado el campo de batalla, pero todavía pueden ser un “gran arsenal de democracia”, como dijo Franklin D. Roosevelt cuando fue a ayudar a los británicos asediados antes de la entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial”. Por ello, el líder de la resistencia afgana añade: imploro a los amigos de Afganistán en Occidente que por favor intercedan por nosotros en Washington y en Nueva York, ante el Congreso y el gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden. Intercedan por nosotros en Londres, donde terminé mis estudios, y en París, donde la memoria de mi padre fue homenajeada esta primavera cuando le colocaron su nombre a un camino en los jardines de los Campos Elíseos”.

Masud se dirige a Occidente con estas palabras: “Sepan que millones de afganos comparten sus valores. Hemos luchado durante mucho tiempo para tener una sociedad abierta, en la que las niñas puedan convertirse en doctoras, nuestra prensa pueda informar libremente, nuestros jóvenes puedan bailar y escuchar música o ir a partidos de fútbol en los estadios que alguna vez fueron utilizados por los talibanes para ejecuciones públicas, algo que podría ocurrir pronto de nuevo”. Y añade: Los talibanes no son solo un problema para el pueblo afgano. Bajo control talibán, Afganistán se convertirá sin duda en el epicentro del terrorismo islámico radical. Los complots contra las democracias del mundo volverán a tramarse desde aquí.

Miembros de la resistencia afgana junto a Humvees del Ejército Nacional Afgano en Bazarak, en la provincia de Panjshir, donde militares afganos se han refugiado para continuar la lucha contra los talibanes (Foto: AFP).

«Mis combatientes muyahidines y yo defenderemos Panjshir como el último bastión de la libertad afgana»

Su artículo termina con estas palabras: “Pase lo que pase, mis combatientes muyahidines y yo defenderemos Panjshir como el último bastión de la libertad afgana. Nuestra moral está intacta. Sabemos por experiencia lo que nos espera. Pero necesitamos más armas, municiones y suministros. Estados Unidos y sus aliados democráticos no solo comparten con los afganos la lucha contra el terrorismo. Ya tenemos una larga historia compuesta de ideales y luchas compartidas. Aún hay muchas cosas que pueden hacer para ayudar a la causa de la libertad. Son la única esperanza que nos queda“.

Miembros de la resistencia afgana en la provincia de Panjshir levantando sus armas (Foto: Sky News).

Masud cita las sabias palabras de un filósofo judío sefardí amigo de su padre

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de ese artículo de Masud es que recuerda unas palabras del filósofo francés Bernard-Henri Lévy, un judío sefardí (es decir, de origen hispano), algo impensable en los discursos de dirigentes islamistas. Masud dice que Lévy era amigo de su padre, y que en 1998, en una cueva en el valle de Panjshir, el filósofo les dijo: “Cuando luchan por su libertad, también luchan por la nuestra”. Volviendo al inicio de esta entrada, da la casualidad de que durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados polacos utilizaron un lema histórico de su Patria: “Za naszą i waszą Wolność” (Por nuestra y vuestra Libertad). Expresaban así que aunque luchasen lejos de su Patria, su causa era común con la de sus aliados. Lamentablemente, Occidente cometió el error de darles la espalda. No repitamos ese error.

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Comentarios (Blog):

  1. Alvaro J. Díaz-Mella

    “Por nuestra y vuestra Libertad”.

  2. Alejandro

    Por desgracia, me temo que ningún país va a mover un dedo.
    Se oyen los llantos y lamentos falsos en Europa.
    Con recoger firmas, y acoger a los pocos que consiguen llegar, solucionado. Tenemos la conciencia tranquila.
    Europa tenía que ayudar con todo a estos últimos resistentes.
    Ayudarlos es ayudarnos.
    Su lucha es nuestra lucha.
    Y su libertad es la nuestra.

  3. DAGM4

    “Cuando luchan por su libertad, también luchan por la nuestra”

  4. pacococo

    Si Occidente dejó caer la Alianza del Norte, para montar un narcoestado disfrazado de democracia, ahora no van a mover un dedo. Los chinos apoyarán a los talibán y salvo que Rusia, por aquello de la espinita clavada, no les mande alguna ayuda. no creo que nadie les ayude. Están solos, pero no muertos y cosas más raras se han visto.

    Una cosa es luchar contra unos infieles son moral de victoria y otra contra unos tipos que van a morir. Los talibán no son tan mártires.

  5. wladimir

    estoy de acuerdo con uds…

    ” luchan por su libertad, también luchan por la nuestra”….Occidente aun esta a tiempo de enmedar su error en Polonia y ahora e Afganistan….

    o como dice este lisder…. Los talibanes no son solo un problema para el pueblo afgano,no se van a quedar ahi….seran una catapulta de grupos terroristas contra occidente…

  6. Fernando

    No me parece adecuado comparar ambas resistencias: diferentes épocas y contextos. Para resumir Polonia era un país con una idea de estado-nación bien consolidado(aun con diferencias ideológicas internas), mientras Afganistán es una peculiar mezcla de pueblos con intereses opuestos entre ellos y con un nacionalismo fuerte solo en las zonas urbanas y grandes ciudades, en las zonas rurales y mas pobladas los sentimientos religiosos y étnicos importan mucho.
    Tras la retirada soviética y la caída del régimen comunista de Najibullah en 1992, estalla la guerra civil civil entre los muyahidines que desangra mas el país lo que facilita el ascenso de los talibanes. https://en.wikipedia.org/wiki/Afghan_Civil_War_(1992%E2%80%931996)
    La Alianza del Norte no ha estado exenta de acusaciones de violaciones de DDHH de allí el fuerte resentimiento en el sur del país contra ellos, además sus lideres terminaron ocupando puestos importantes en el gobierno afgano como Abdul Rashid Dostum. El gran problema de EEUU es que al no contar con aliados fiables y útiles como Corea del Sur, Israel, Polonia o los países bálticos no le queda otra que pactar con aliados sanguinarios, corruptos e incompetentes como Vietnam del Sur o el gobierno afgano.
    La resistencia para vencer a los extremistas además de Occidente hace falta contar con la colaboración de Pakistán, Irán, China y Rusia para privarlos de todo tipo de apoyo, ellos también tienen sus problemas con el extremismo islámico.
    Algunas cosas mas:
    1- A los chinos no les agrada que el PCCh normalice relaciones con el talibán. https://chinamediaproject.org/2021/08/17/state-media-post-on-taliban-prompts-comment-backlash/
    2- Los talibanes del 2021 no son los del 2001 son mas “sofisticados” y eso lo vuelve mas peligrosos.
    https://www.dailymail.co.uk/news/article-9905305/The-Taliban-special-forces-Heavily-armed-fighters-American-equipment.html
    https://www.youtube.com/watch?v=ZwxEMMc43Bc

  7. Con esta entrada no pretendo equiparar a Polonia con Afganistán, sino dos situaciones muy concretas.

    Por lo demás, Irán, China y Pakistán son países afines a los talibanes y que les han prestado apoyo. Irán es un histórico financiador del terrorismo islamista. No veo aconsejable que Occidente cuente con gente así.

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