El burka y el debate sobre el aborto dejan en evidencia su falso discurso

El feminismo izquierdista deja patente su traición a las mujeres en EEUU y Afganistán

La idea de que el feminismo izquierdista defiende a las mujeres es tan absurda como la idea de que la izquierda defiende a los obreros y a los pobres.

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Si algo demuestra la historia es que el socialismo y el comunismo han sido auténticos campeones en lo que respecta a generar miseria, especialmente entre los menos pudientes. Ahí están ejemplos como Cuba y Venezuela, pero también las antiguas dictaduras comunistas de Europa, donde esa despreciable ideología no sólo generó mantuvo en la pobreza a millones de personas, sino que además pisoteó sus libertades durante décadas.

Las pioneras del feminismo rechazaban el aborto con estos argumentos

Con el feminismo izquierdista ocurre lo mismo. Las pioneras del feminismo buscaban igualdad ante la ley e igualdad de oportunidades, algo que las mujeres ya consiguieron hace años en las democracias occidentales. Además, las pioneras del feminismo rechazaban el aborto, y lo hacían con los mismos argumentos con que rechazaban la propia discriminación de la mujer.

“Cuando consideramos que las mujeres son tratadas como una propiedad, es degradante para las mujeres que tratemos los hijos como una propiedad que se puede desechar como queramos, dijo Elizabeth Cady Stanton (1815-1902), una de las pioneras del movimiento feminista en EEUU. El aborto es lo último para abusar ilegítimamente a la mujer, el aborto es violarte hasta las entrañas, dijo Alice Paul (1885-1977), que dirigió la campaña que dio lugar a la 19ª Enmienda de la Constitución de EEUU, que otorgó el derecho de voto a la mujer.

Aborto: la izquierda llama ‘feminismo’ al asesinato de millones de niñas

Igual que la izquierda había utilizado a los obreros para catapultarse al poder y después sumirlos en la miseria y la opresión, el feminismo izquierdista trasladó la tesis marxista de la lucha de clases a los sexos, enfrentando a hombres y mujeres, presentándolos a ellos como opresores y a ellas como oprimidas. Era la misma dialéctica engañosa que el comunismo usó para engañar a millones de obreros. En el caso de la mujer, la izquierda hizo lo más despreciable: engañar a muchas mujeres para convencerlas de que deshacerse de sus hijos por nacer es una forma de liberación, y luego despreocuparse de ellas cuando el dolor por hacer algo tan inhumano las acompaña durante el resto de su vidas.

En el tema del aborto, el feminismo izquierdista ha tenido el tremendo cinismo de presentar como “derecho de la mujer” el asesinato de millones de niñas por nacer. Tengamos en cuenta que aproximadamente la mitad de los recién nacidos son niñas. Para que nos hagamos una idea, en Estados Unidos, con más de 63 millones abortos desde 1973 hasta hoy, más de 31,5 millones de niñas han sido asesinadas antes de nacer en nombre del feminismo.

El clamor de la izquierda contra una sentencia que ampara a los más débiles

El pasado martes 3 de mayo, después de que un medio filtrase el borrador de la sentencia del Tribunal Supremo para revertir la disparatada sentencia que legalizó el aborto en EEUU (cuyo texto rechazaba, en un absoluto desprecio por la evidencia científica, la “teoría de que la vida, tal como la reconocemos, comienza antes del nacimiento vivo”, como si la vida humana comenzase como por arte de magia en el momento del parto), la ministra comunista española Irene Montero calificó la sentencia de “intolerable” y calificó el acto de matar a niños y niñas por nacer como un “derecho de las mujeres a decidir sobre nuestro propio cuerpo”, asumiendo la también anticientífica tesis de que un bebé por nacer es parte del cuerpo de la madre, algo equiparable a una uña o a un riñón.

A su vez, el partido de ultraizquierda Podemos, al que pertenece Irene Montero, publicó un mensaje protestando contra esa sentencia de otro país, afirmando que “hace que las mujeres nos juguemos la salud y la vida”, obviando sin más a esas 31,5 millones de niñas por nacer asesinadas en nombre del feminismo en EEUU, igual que obvia al más de un millón de niñas por nacer asesinadas en España desde 1985 (fecha en la que se inició, al amparo de una ley socialista, la matanza de 2,5 millones de niños y niñas por nacer en nuestro país).

Hay que recordar que la mentira no es algo nuevo en la historia de la izquierda: los que ahora llaman “feminismo” a esa matanza de niñas por nacer, hace años llamaban “Alemania democrática” a una dictadura comunista que era una auténtica prisión para sus habitantes.

El escandaloso silencio de la izquierda ante la imposición del burka en Afganistán

De igual forma, la izquierda, que considera que las mujeres occidentales están oprimidas por culpa del capitalismo, muestra una escandalosa indiferencia ante la discriminación real que viven las mujeres en los países islámicos. El pasado verano, cuando se produjo la bochornosa evacuación de Afganistán, la ultraizquierda occidental se lanzó a blanquear a los talibanes, equiparándoles con los conservadores occidentales. Irene Montero se lanzó a criticar la intervención militar que durante 20 años amparó a las mujeres afganas de los abusos de los fundamentalistas islámicos, pero no criticó a los talibanes, empeñada en hacer creer a las mujeres occidentales que su situación es equiparable a las de las mujeres afganas.

Pues bien: ayer los talibanes impusieron de nuevo el burka, o velo islámico integral, a las mujeres y a las niñas afganas. Son los mismos talibanes a los que la ultraizquierda blanqueó el año pasado con una total desfachatez. Pues bien: los que el pasado martes se apresuraron a criticar al Tribunal Supremo de EEUU por proteger a los niños y niñas por nacer, ayer enmudecieron. La ministra Irene Montero aún no ha publicado ni un mísero tuiteo para apoyar a las mujeres y niñas afganas. Podemos tampoco. En el caso de Afganistán, como en el caso del aborto, el feminismo izquierdista no defiende a las mujeres: las traiciona.

Foto: Paula Bronstein/Getty Images.

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Comentarios:

  1. wladimir

    saben…

    esto es una gran verdad…En el caso de Afganistán, como en el caso del aborto, el feminismo izquierdista no defiende a las mujeres: las traiciona…este el feminismo que Irene montero y sus secuaces apoyan tan fanaticamente…

    es evidente que el moderno feminismo de avanzada y progresista (no se si de 3 o 4 generacion) siempre ha traicionado a las mujeres y las verdaderas feministas originales..y eso Carmen Calvo lo sabe muy bien…

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