El expresidente socialista ya utilizó esa misma técnica en 2010 y 2011

Adamuz: Pedro Sánchez aplica una técnica de Zapatero para diluir responsabilidades

Eng Vie 23·1·2026 · 23:32 2

Como ha ocurrido con otros desastres en España, una vez más el gobierno de Sánchez cree que nunca tiene la culpa de nada.

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Un accidente con una clara responsabilidad del gobierno

Hasta ahora, la negativa del gobierno a asumir responsabilidades políticas por hechos muy graves (el retraso en tomar medidas frente a la pandemia de coronavirus en 2020, el retraso en enviar ayuda a las inundaciones en Valencia del 29 de octubre de 2024 y el apagón nacional del 28 de abril de 2025) no ha tenido consecuencias gracias al apoyo de sus medios afines, que son muy eficaces a la hora de diluir el papel del gobierno en cualquier asunto y cargar las culpas a otros.

Sin embargo, el accidente ferroviario de Adamuz, con 45 muertos, ocurrió en una infraestructura que depende del gobierno -concretamente del Ministerio de Transportes, dirigido por el socialista Óscar Puente- y ya ha quedado claro que se debió a un fallo en esa infraestructura, cuyo mantenimiento depende de la empresa pública ADIF, dependiente del citado ministerio.

El gobierno de Sánchez lo tiene muy difícil para salir indemne esta vez, porque cada vez está más claro que el accidente de Adamuz se debió a un deterioro de las infraestructuras ferroviarias que ya había sido advertido hace meses por los maquinistas, sin que el gobierno hiciese caso de sus denuncias. Muchos españoles vienen notando a diario ese deterioro con vibraciones y baches en los trenes de alta velocidad, y ahora esa situación está creando una sensación de inseguridad y desconfianza en ese importante medio de transporte, que es utilizado a diario por millones de españoles. Ahora, los ciudadanos vemos llegar a nuestra vida cotidiana las consecuencias de una pésima gestión política.

Sánchez dice que asume «todas las responsabilidades» pero no dimite

Ante esa grave situación, Sánchez ha afirmado que ya ha asumido "todas las responsabilidades". Lo dijo durante una comparecencia ante los medios en Bruselas. ¿Y qué significa eso? Pues nada. Sánchez no ha dimitido ni ha cesado a Óscar Puente, así que el gobierno no ha asumido ninguna responsabilidad, porque eso acarrearía dimisiones, y ya ha quedado claro que en este gobierno no dimite nadie por nada, ni siquiera por los hechos más graves, ni siquiera cuando una mala gestión provoca tantos muertos como los de las riadas de Valencia o el accidente ferroviario de Adamuz.

Una técnica de diluir la responsabilidad ya aplicada por Zapatero

Hay que decir que esa técnica para diluir responsabilidades no fue creada por Sánchez. José Luis Rodríguez Zapatero hizo declaraciones como ésa durante su mandato cada vez que había algún problema por el que alguien exigía dimisiones. Lo hizo en febrero de 2010 ante las críticas por el grave aumento del paro en España, debido a las recetas tomadas por el gobierno socialista, y justo después de decir que asumía esa responsabilidad, atribuyó esa situación a "problema estructural" originado en 1977. Como la táctica le funcionó bien y sus medios afines le apoyaron, en febrero de 2011 volvió a utilizar esa técnica para eludir su responsabilidad por la burbuja inmobiliaria, diciendo que la "máxima responsabilidad" era de los gobiernos, para a continuación echar literalmente la culpa a todo el mundo, afirmando: "aunque no es fácil decirlo, todos hemos contribuido, también la sociedad".

Cuando hacía este tipo de declaraciones, Zapatero asumía un tono serio, fingiendo ser un político competente. Era una mera escenificación para evitar dimitir. No tenía ninguna intención de dejar su cargo por el hecho de que sus políticas estuviesen provocando graves daños a la economía y a la sociedad española. Cabe preguntarse si Zapatero ha aconsejado esa táctica a Sánchez, pero ahora para intentar evitar dimisiones por un accidente mortal que es la gota que colma el vaso de un caos ferroviario provocado por la pésima gestión del gobierno.

El resultado de creer que a la izquierda hay que juzgarla por sus intenciones

Por supuesto, con esa burda escenificación, tanto Zapatero como Sánchez demuestran compartir la misma idea distorsionada de la democracia, una idea que consiste en que un gobierno de izquierdas puede hacer muchas cosas mal e incluso crear situaciones que se salden con personas muertas, porque a fin de cuentas la izquierda cree que debe ser juzgada por sus intenciones, que considera siempre buenas, aunque sus resultados sean un desastre. Hay que decir que no es una idea original de Sánchez ni de Zapatero: es la teoría que gran parte de la izquierda viene aplicando desde hace años y que tiene como resultado que ante hechos gravísimos no haya ninguna dimisión, enviándonos a todos los españoles el mensaje de que el gobierno nunca tiene la culpa de nada, ni siquiera de las consecuencias de sus actos.

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Foto: Efe.

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Comentarios:

  1. Lunaa

    «La izquierda cree que ha de ser juzgada por sus intenciones»… Pues peor me lo ponen porque entonces tendrán que demostrar cuáles son. Ya comenté no hace mucho que para mí su única intención es destruir al máximo, causar el mayor daño y la peor ruina. No se puede colegir nada más de los resultados de sus actos en general, no se pueden achacar ya a estupidez o ineptitud, aquí tiene que haber algo mucho peor, y por supuesto, intencionado.

    No sólo están obteniendo perpetuamente
    malos resultados sino que incluso evitan los buenos tanto como pueden. Y el saldo de esta actitud es el que corresponde a los cálculos de cómo sabotear el forma planificada. Que demuestren que no siguen el » cuanto peor, mejor » que fue lema de rojos.

    Y que expongan qué privilegios suponen para no responder nunca de absolutamente nada y no merecer por esto las penas que a cualquier otro corresponde, si es que para ellos hay dos clases de justicia o si creen en verdad que no existe la justicia. Que ya me dirán entonces cómo consiguen no ser injustos, aunque no hará falta que lo intenten, ya habremos visto el fondo de porqué lo son.

    Para estos casos tendría que existir por artículo de la Constitución una dimisión preventiva que sólo pudiera modificarse en el caso privado de no existir culpa alguna y tras las oportunas sentencias judiciales. Yen casos de tamaño gravedad, dimisión e inhabilitación del presidente del gobierno bajo las mismas condiciones. Esto ya es responsabilidad por simpatía.

  2. isanchezgil

    Que no dimitan (y santaspascuas). Que se queden para ser juzgados, condenados y encarcelados de acuerdo a sus responsabilidades. Y que se les expropien todas sus posesiones en España, para enjugar, en la medida posible, los daños que han causado sus latrocinios.

    Lo de «dimito y me voy tan fresco» no sirve en este fango de corrupción en que han sumergido a nuestro país. Y digo que se les expropie en España, porque a las millonadas que tienen guardadas en países donde manda gentuza de su calaña, no llegará la mano de la justicia.

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