Las ciudades son lugares en los que los sitios más silenciosos que puedes encontrar son una iglesia o una biblioteca. ¿Es posible superar eso?
California es una parte de Estados Unidos que la gente suele asociar com soleadas playas y ajetreadas ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Sacramento o San Diego. Es también un lugar muy asociado a la industria del cine, gracias a Hollywood, pero no suele figurar entre los sitios asociados a la tranquilidad y a la desolación. Sin embargo, el 20% de la superficie de ese estado está formada por desiertos.
El mayor desierto de California es el de Mojave, con una extensión de 65.000 kilómetros cuadrados (para que nos hagamos una idea, es más de dos veces el tamaño de la región española de Cataluña), y el segundo es el desierto del Colorado, con una superficie de 28.000 kilómetros cuadrados (mayor que Badajoz, la provincia más extensa de España). Entre ambos está el Parque Nacional de Árboles de Josué.
Antiguamente habitada por tribus indígenas como los pintos, los serranos, los cahuilla, los chemehuevi y los mojaves, este lugar fue descubierto por los españoles en 1772, durante una expedición encabezada por el militar y explorador catalán Pedro Fages (1734–1794). En 1823 el territorio pasó a manos de México y 25 años después fue tomado por Estados Unidos, durante la Guerra Mexicano-Estadounidense (1846-1848).
La zona de Árboles de Josué fue declarada monumento nacional de Estados Unidos el 10 de agosto de 1936. Su nombre procede del árbol de Josué (Yucca brevifolia), propios de tierras áridas y que abundan en este lugar. Estas plantas, que alcanzan una altura máxima de 13 metros, fueron llamadas así por un grupo de pioneros mormones que los hallaron en el desierto de Mojave a mediados del siglo XIX, recibiendo el nombre de Josué, sucesor de Moisés al frente del pueblo de Israel.
El monumento nacional de Árboles de Josué fue declarado parque nacional de Estados Unidos en 1994., en el marco de la Ley de Protección del Desierto de California, promulgada por el presidente Bill Clinton. Es un área silvestre protegida en la que hay numerosos árboles de Josué, que dominan especialmente la zona occidental del parque, correspondiente al desierto de Mojave y que es la que está a más altura.
Hace unos años, el Servicio de Parques Nacionales de EEUU hizo un estudio de ruidos en todo el país que mostró que en su mitad oriental apenas hay zonas que bajen de los 40 decibelios (dB). El interior desértico de California era una de las escasas zonas que estaban por debajo de los 20 dB. Para que nos hagamos una idea, un susurro suave suele rondar los 30 dB. Las bibliotecas suelen tener entre 30 y 40 dB.
Ayer, el siempre interesante canal Sidetrack Adventures publicó un vídeo en el que hace un viaje desde la ciudad de San Diego hasta el Parque Nacional de Árboles de Josué. Equipado con un sonómetro, hizo mediciones en una calle tranquila de esa ciudad (unos 56 dB) y en una biblioteca (unos 40 dB). En el citado parque, la medición dio como resultado sólo 36 dB (el vídeo está en inglés, puedes activar los subtítulos automáticos en español en la barra inferior del reproductor):
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Foto principal: Cedric Letsch.
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