España es el único país que se ha visto en la situación de haber sufrido dos accidentes ferroviarios con 115 muertos en 9 meses.
Dos graves accidentes debidos a la mala gestión del gobierno
Lo que ya sabemos de los accidentes de Adamuz (18 de enero, 46 muertos) y Urda (28 de octubre, 69 muertos) es que ambas tragedias fueron provocadas por fallos atribuibles a la mala gestión del gobierno de Pedro Sánchez (y concretamente al Ministerio de Transportes, dirigido por el socialista Óscar Puente) y de la empresa pública ADIF, controlada por el gobierno (que ha llenado su cúpula de activistas de izquierdas) y que gestiona las infraestructuras ferroviarias en España.
La costumbre de la izquierda de externalizar su culpa
La izquierda española nunca se considera culpable de todos los desastres que provoca, ya sea por su pésima gestión de las infraestruturas ferroviarias o por su nefasta política migratoria, su servilismo hacia Marruecos, su apuesta por un modelo energético que el año pasado provocó un gran apagón nacional o su incompetencia en la gestión de las infraestructuras hídricas (con nefastas consecuencias en las riadas de Valencia hace dos años). Para la izquierda española, la culpa siempre es del capitalismo, de Israel (al que ve detrás de todos los males que ocurren, una consecuencia de sus obsesión antisemita) o de cualquier simple empleado al que culpar del desastre.
Esta vez, tirar balones fuera le ha salido bastante mal. Culpar a un error humano se ha vuelto contra el gobierno, por su afán de tapar con ello un error sistémico en materia de seguridad. Los bulos para culpar a Israel del accidente de Urda, difundidos por redes prorrusas y llevados hasta RTVE por un activista comunista, han quedado por los suelos en cuestión de días, al tratarse de falsedades fáciles de desmontar.
Culpar a Franco de dos graves accidentes ocurridos 51 años después de su muerte sería el colmo del ridículo, así que a la izquierda ya sólo le queda su gran bestia negra: el capitalismo, ese sistema económico con el que gran parte del mundo ha alcanzado unos niveles de riqueza y de prosperidad nunca vistos en toda la historia de la humanidad y que contrastan con la miseria que el socialismo y el comunismo han creado allí donde han tenido la desgracia de sufrir sus recetas.
La izquierda culpa a la liberalización para exculpar a Sánchez
El pasado sábado, el partido de extrema izquierda Compromís reclamaba "renacionalizar el sistema ferroviario", calificando el modelo actual como "un sistema fallido". El pasado domingo, la comunista Irene Montero, eurodiputada de Podemos, reclamó "acabar con la liberalización del sector ferroviario", culpando de lo ocurrido el hecho de "haber abierto al negocio el sector ferroviario" Este lunes, el socialista Iván Redondo, que fue director del Gabinete de la Presidencia del gobierno de Pedro Sánchez entre 2018 y 2021, culpó de lo ocurrido a la privatización del ferrocarril: "La privatización no ha funcionado en España".
Básicamente, lo que los socialistas y sus aliados intentan es tapar la responsabilidad del gobierno en esos accidentes, culpando de los accidentes a la liberalización del sector ferroviario y, por extensión, al sector privado. El gran escollo para los argumentos de la izquierda es, una vez más, la realidad, esa señora tan terca y que tiene la fea costumbre de echar por tierra todos sus dogmas. Para empezar, España no es el único país europeo que ha adoptado este modelo. En menor o mayor medida, Alemania, Austria, la República Checa, Italia, Reino Unido y Suecia han liberalizado su sector ferroviario, sin sufrir accidentes como los ocurridos en España.
En España la infraestructura ferroviaria está en manos del Estado
Por otra parte, la izquierda pasa por alto un hecho clave: en España la infraestructura ferroviaria sigue siendo propiedad del Estado a través de ADIF, que -repito- es una empresa pública controlada por el gobierno. Lo que se ha liberalizado es el transporte de viajeros, que no es lo que ha fallado en los citados accidentes. Lo que falló en Adamuz y Urda fue el mantenimiento de la infraestructura, que depende del gobierno.
Así pues, la izquierda está tratando de cargar al sector privado con las víctimas de la mala gestión de Pedro Sánchez, igual que antes cargaron a los jueces con los efectos de una nefasta reforma del Código Penal apoyada por la izquierda (y que casualmente promovida por la comunista Irene Montero cuando era ministra de Igualdad) y que benefició a cientos de violadores y pederastas.
La izquierda española tiene ya una larga tradición de eludir su responsabilidad sobre cualquier problema y culpar a los demás de los males que ella misma provoca. El problema para la izquierda es que su cínica costumbre cada vez engaña a menos gente, como tendrá la oportunidad de comprobar en las elecciones del 29 de noviembre.
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Foto: PSOE.
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Comentarios:
Flanker
Son unos malnacidos.
9:32 | 3/11/26
isanchezgil
Acabo de ver en tv cómo el Sr. Puente dimitía, después de dar la tabarra durante más de tres horas. A mi no me ha importado nada, ni me importa que dimita todo el gobierno, mientras Sánchez no se vaya.
0:21 | 4/11/26
Pdmm
Dando la tabarra tres horas, como dice isanchezgil, haciendo tiempo para entrar en directo en el telediario de las nueve y dar la sorpresa haciendo lo contrario de lo que venía diciendo hasta ese momento.
Un espectáculo lamentable ver cómo trata de hacerse el digno ahora. Como dicen en mi pueblo: bendito de Dios vaya
5:07 | 4/11/26
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