El fusil de asalto español CETME es una excelente arma creada en 1949 y que el Ejército Español adoptó en 1957, con calibre 7,92 x 40 mm Cetme.
La versión CETME B fue desarrollada en 1957 por un acuerdo con la empresa alemana Heckler & Koch. Esta versión (fue el fusil con el que mi padre hizo el servicio militar) llevaba un bípode plegable y una bocacha apagallamas con la que se podían lanzar granadas. Este modelo podía usar dos cartuchos muy parecidos: el 7,62 x 51 Cetme y el 7,62 x 51 OTAN. Heckler & Koch acabó comercializando este modelo sin bípode, con una denominación que se haría famosa en todo el mundo: G-3.
Hace dos semanas, Ian McCollum probó un viejo CETME B modificado (sólo puede disparar en semiautomático) en un vídeo publicado en su popular canal de Youtube Forgotten Weapons (el vídeo está en inglés, puedes activar los subtítulos automáticos en español en la barra inferior del reproductor):
En el vídeo, McCollum comenta la historia de una partida de 200 fusiles CETME B y munición para ellos que acabaron en manos de los Comandos de la Marina Francesa en 1961, durante la Guerra de Argelia, cuando esa fuerza militar asaltó un barco carguero que transportaba esas armas de forma clandestina para entregárselas a los rebeldes argelinos. Las armas españolas acabaron en el depósito de la base naval francesa de Mazalquivir, en la costa argelina.
Los Comandos de la Marina Francesa comprobaron la buena calidad de los CETME B y acabaron usándolos, al ser mejores que sus fusiles semiautomáticos MAS 49/56, con capacidad para sólo 10 cartuchos. En 2016, el sitio web de Forgotten Weapons publicó estas dos fotos de Comandos de la Marina Francesa con esos CETME B incautados, siendo utilizados por dichos Comandos.
En el vídeo, McCollum comenta que el CETME B es un fusil preciso, eficaz y cómodo, a pesar de ser más grande y pesado que muchos fusiles de asalto modernos. Hay que señalar que los CETME C y CETME L que se están vendiendo en algunos países, especialmente en EEUU, tienen muy buena fama entre sus compradores, y eso a pesar de las críticas que el CETME L recibió durante su servicio en el Ejército Español por los defectos de fabricación.
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Imágenes: Forgotten Weapons.
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Comentarios:
FJavier
Me gustaría añadir algo de información a este tema.
El CETME B tenía el paso de vueltas del cañón adaptado al cartucho 7,62×51 CETME, un cartucho con unas características mucho mejores que el 7,62×51 OTAN para usarse en un fusil de asalto, el proyectil era más estilizado y puntiagudo, mejorando la aerodinámica, y la carga de protección era menor, para que se pudiese controlar mejor el disparo a ráfagas y para que el retroceso fuese menor.
Al fusil que está usando Ian McCollum, le falta el manguito anatómico del asa.
Los franceses le dieron un buen uso al CETME B, la principal limitación que tuvieron fue la falta de munición. Llegaron a recargar las vainas para alargarle la vida. Hace años, de casualidad, me encontré con este caso, me pareció muy interesante y curioso, aunque encontré algo más de información, ésta no es muy abundante, por lo menos en español.
En cuanto a los CETME L que se venden en EEUU, una empresa estadounidense compró todas las piezas que pudo encontrar en la Fábrica de Armas de Santa Bárbara en Coruña. La legislación estadounidense le obligaba a cambiar un mínimo de piezas para poder venderlos, sustituyeron el pésimo cañón por uno pesado y de calidad, el cajón de mecanismos se unió mediante un cordón de soldadura continuo y no con una soldadura por puntos como se hizo en España. El resultado de estos cambios, y algunos más que no recuerdo, y el uso de munición homologada (los cartuchos de 5,56×45 de Santa Bárbara nunca consiguieron la homologación OTAN) dió un fusil bastante bueno, muy preciso y fiable, no como el que tuvimos que sufrir nosotros, que raro era cuando podías disparar un cargador entero sin interrupciones.
Con respecto al CETME C, cuando se realizó el cambio de fusil, muchos de los C se vendieron en el mercado civil, tras modificar la cabeza del cierre para disparar el cartucho .307Winchester, y modificar la caja de disparo para suprimir el disparo a ráfagas. Este fúsil llegó relativamente pronto a EEUU, donde adquirió bastante fama por su fiabilidad y robustez. Con respecto a sus diferencias con el H&K G-3, no sólo se limitan a la sustitución de la madera por plástico en el alemán, los cambios más importantes no se ven a simple vista. En el alemán, el cañón es flotante permitiendo así la dilatación longitudinal del cañón tras un elevado volumen de fuego, en el caso español, el cañón está fijado en la parte delantera mediante un pasador (que también se usa para fijar la correa portafusil en una argolla situada en uno de sus extremos), este pasador impide que el cañón se dilate longitudinalmente y sólo permite su dilatación lateral con lo que es más fácil que sufra deformaciones. La otra gran diferencia es que el G-3 abre la recámara a casi la mitad de la presión reduciendo bastante el retroceso y haciendo más cómodo el disparo.
10:46 | 28/09/25
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