Las implicaciones de convertir un asesinato en un 'derecho fundamental'

Aborto, una agenda de degradación de la democracia que nos afectará a todos

Eng Jue 26·2·2026 · 13:09 1

Uno de los riesgos que han acechado históricamente a las sociedades democráticas es la tentación de los gobiernos de abusar de su poder.

Cinco verdades que el lobby proaborto no podrá silenciar por mucho que lo intente
11 argumentos habituales a favor del aborto y las razones que demuestran su falsedad

Ese abuso puede acabar convirtiendo una democracia en la tiranía de la mayoría, que es lo que resulta cuando los derechos fundamentales de las personas, y en particular de las minorías, son socavados en aras de la agenda política de un partido. Eso fue lo que ocurrió en Alemania tras el ascenso del Partido Nacional-Socialista al poder en 1933. Muchos creyeron que ese proceso no les afectaría porque los nazis habían marcado a otros como sus objetivos prioritarios.

Muchos alemanes se preguntarían entonces: ¿de qué debo preocuparme si no soy judío? Los nazis habían convencido a muchos alemanes de que el pueblo hebreo era el culpable de todos sus males y que su sacrificio era aceptable en el altar del interés nacional. Finalmente, la dictadura de Hitler acabó afectando a todos, incluso a muchos nazis de primera hora que fueron purgados cuando ese régimen consideró oportuno prescindir de ellos. Pero no fue en ese momento cuando empezó la dictadura nazi: empezó cuando se aceptó violar los derechos de unos pocos como burdo pretexto para resolver los problemas de la mayoría.

Desde hace tiempo, algunos países democráticos están viviendo procesos parecidos. Hace dos años hablé aquí del caso de Francia, un país en el que la mayoría de sus políticos -incluso los de derechas- decidieron meter el aborto, el acto de matar a un bebé por nacer en el vientre materno, en la Constitución francesa, una aberración jurídica, ética y moral que convierte un crimen contra los más inocentes e indefensos en un derecho fundamental. Ahora, los socialistas pretenden hacer lo mismo en España, con una reforma de la Constitución por la puerta de atrás que evitaría tener que disolver las Cortes y convocar elecciones.

Me importa poco que muchos se escandalicen al leer esto: meter el aborto como derecho en una Constitución es una barbaridad equiparable a meter el "derecho" a la posesión de esclavos, que es como algunos defendieron en otra democracia, concretamente en EEUU, en el siglo XIX. Es también equiparable a desposeer de sus derechos a los judíos, que es lo que los nazis hicieron en Alemania tras ganar las elecciones de 1933. Además, ese proceso sirve como ensayo para otros atropellos contra los derechos humanos. Si violar el más sagrado de esos derechos, que es el derecho a la vida, es algo aceptable para un país, ¿qué impedirá al gobierno promover otros abusos disfrazándolos tan cínicamente como hacen con el aborto?

Hace unas semanas ya vimos al gobierno izquierdista de España manifestando su propósito de someter a censura las redes sociales, una violación del derecho a la libertad de expresión con el pretexto de combatir el "odio", e incluso proponiendo prohibir totalmente el acceso a Twitter en el país, como ya ocurre en dictaduras como Corea del Norte, Irán, Rusia o China. En 1994, Santa Teresa de Calcuta advirtió: "Cualquier país que acepte el aborto, no le enseña a su gente a amar, sino a utilizar la violencia para recibir lo que quieran". Podríamos añadir algo más a esa acertada advertencia, viendo la deriva de nuestros gobernantes: que muchos acepten convertir un asesinato en "derecho" abre las puertas a los políticos para hacer lo mismo con otros crímenes.

---

Foto original: Pxhere.com.

No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Contando Estrelas en Telegram:

Comentarios:

  1. isanchezgil

    Las sociedades civilizadas tienen la obligación de respetar, no solo las leyes, sino también los derechos naturales fundamentales. Y el derecho a la vida es el primero de estos derechos, y nadie, nadie, puede tener derecho a quitar una vida humana, sin convertirse en un asesino.

    En el caso de España, a mayor abundamiento, el derecho a la vida está salvaguardado en nuestra Ley Fundamental, Constitución de 1978, art. 10,2. Cuantos apoyan o realizan el aborto voluntario, están faltando no solamente a la ley natural, sino también a lo que prescribe nuestra Constitución. En román paladino: son unos delincuentes.

    La reforma de la Constitución por la puerta de atrás es otro de los motivos que hacen despreciables a los socialistas y sus compinches, que no dudan en romper leyes, naturales o promulgadas, abusando de una ínfima mayoría compuesta por varios grupos de delincuentes que tienen sobre sus espaldas delitos tan graves como el golpe de estado o el asesinato terrorista.

    Esperemos que en un futuro próximo acabe su prepotencia y paguen por todos los delitos que han cometido.

Opina sobre esta entrada:

Debes iniciar sesión para comentar. Pulsa aquí para iniciar sesión. Si aún no te has registrado, puedes crear una cuenta de usuario aquí.

Contando Estrelas
Privacy Overview

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones como reconocerte cuando vuelves a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web te resultan más interesantes y útiles.