Un libro de referencia para los que desean armarse de buenos argumentos

‘Liberalismo, catolicismo y ley natural’: el manual para la resistencia al progresismo

Anoche acabé de leer el mejor de los libros que han llegado a mis manos este año: “Liberalismo, catolicismo y ley natural”, de Francisco José Contreras, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla. El año pasado ya os hablé de él a propósito del excelente libro “Nueva izquierda y cristianismo” que escribió junto a Diego Poole. Contreras se puso muy alto el listón a sí mismo, pero ha conseguido superarse con creces en esta nueva obra.

Nueva izquierda y Cristianismo
El modelo conservador de Estados Unidos como referencia para la derecha europea
¿Acepta el Papa una ideología perversa?

El debate cultural de nuestro tiempo: conservadores vs progresistas

Comentar el libro es una tarea que se me antoja difícil tras la excelente crítica que le dedicó Carlos López Díaz el pasado domingo (tanto él como Contreras tienen la virtud de escribir y argumentar mucho mejor que yo). Os recomiendo leerla, ya que la comparto en su totalidad, e igual que él, me ha llamado la atención lo que Contreras señala en la página 319, y no sólo ahí: en el último capítulo del libro reaparece esa cuestión como trasfondo del actual debate jurídico sobre el positivismo, el iusnaturalismo y el sucedáneo dworkiniano de éste: “el debate iusfilosófico contemporáneo es interpretable en buena parte como un reflejo del gran debate cultural (grosso modo, conservadores vs. “progresistas”) que divide a las sociedades occidentales”, señala el autor.

¿Es posible un liberalismo católico?

Igual que en su anterior obra, Contreras incide bastante en esa dicotomía ideológica entre conservadores y progresistas, y lo hace desde una concepción del liberalismo que ya he citado en otras ocasiones en debates con católicos que recelan de esa ideología:el liberalismo, sin dejar de ser liberalismo, más bien, para ser fiel a sí mismo, puede referirse a una doctrina del bien, en particular a la cristiana, que le es familiar. No son palabras de Contreras ni de ningún ideológico liberal: son palabras del Papa Benedicto XVI en respuesta al libro “Por qué tenemos que decirnos cristianos. El liberalismo, Europa, la ética”, escrito por el filósofo italiano Marcello Pera.

Iglesia Católica y liberalismo: los orígenes de un desencuentro

Una de las cosas que más sorprenderán a cualquiera que no haya leído con anterioridad a Contreras es la tremenda honradez intelectual y el análisis crítico que hace incluso de las posiciones que abandera. Esto incluye un certero análisis de la desconfianza mútua que la Iglesia Católica y el liberalismo se brindaron inicialmente a pesar de la “afinidad conceptual” que el autor señala entre ambos. “La Iglesia condenó con toda rotundidad las ideas liberales, especialmente durante los pontificados de Gregorio XVI (1831-46) y Pío IX (1846-78). Es un capítulo incómodo de la historia que los católicos actuales no tenemos derecho a escamotear”, advierte el autor, que recuerda, por ejemplo, la condena del “Syllabus” (1864) a “la libertad de prensa, la libertad de educación, la separación Iglesia-Estado, la negación del derecho de la Iglesia a imponer sanciones temporales…”, una dura reacción antiliberal frente a la que el concilio Vaticano II implica una clara discontinuidad, precisamente para establecer una continuidad con los primeros cristianos: El concilio Vaticano II, reconociendo y haciendo suyo, con el decreto sobre la libertad religiosa, un principio esencial del Estado moderno, recogió de nuevo el patrimonio más profundo de la Iglesia, señaló Benedicto XVI el 22 de diciembre de 2005, y añadió: “Los mártires de la Iglesia primitiva murieron por su fe en el Dios que se había revelado en Jesucristo, y precisamente así murieron también por la libertad de conciencia y por la libertad de profesar la propia fe, una profesión que ningún Estado puede imponer, sino que sólo puede hacerse propia con la gracia de Dios, en libertad de conciencia.”

Por el lado liberal el autor tampoco ahorra críticas: La radicalización antiliberal de la Iglesia en el siglo XIX resulta explicable en parte por las desgraciadas circunstancias del primer experimento “liberal” en suelo europeo: la Revolución Francesa, que degenera pronto en orgía anticristiana (destrucción de iglesias, persecución de curas “refractarios”, masacre de católicos en la Vendée, etc.)” Es un asunto sobre el que muchos liberales pasan de puntillas, conformándose con negar la condición de liberales a los promotores de un episodio que degeneró en un régimen genuinamente totalitario: el Terror jacobino; “declinaremos esta fácil vía de escape”, afirma el autor. Y aquí vuelvo a la citada intervención de Benedicto XVI:

El enfrentamiento de la fe de la Iglesia con un liberalismo radical y también con unas ciencias naturales que pretendían abarcar con sus conocimientos toda la realidad hasta sus confines, proponiéndose tercamente hacer superflua la “hipótesis Dios”, había provocado en el siglo XIX, bajo Pío IX, por parte de la Iglesia, ásperas y radicales condenas de ese espíritu de la edad moderna. Así pues, aparentemente no había ningún ámbito abierto a un entendimiento positivo y fructuoso, y también eran drásticos los rechazos por parte de los que se sentían representantes de la edad moderna.”

Sin embargo, mientras tanto, incluso la edad moderna había evolucionado. La gente se daba cuenta de que la revolución americana había ofrecido un modelo de Estado moderno diverso del que fomentaban las tendencias radicales surgidas en la segunda fase de la revolución francesa.” (…)

“Así, ambas partes comenzaron a abrirse progresivamente la una a la otra. En el período entre las dos guerras mundiales, y más aún después de la segunda guerra mundial, hombres de Estado católicos habían demostrado que puede existir un Estado moderno laico, que no es neutro con respecto a los valores, sino que vive tomando de las grandes fuentes éticas abiertas por el cristianismo.” (…)

“En este proceso de novedad en la continuidad debíamos aprender a captar más concretamente que antes que las decisiones de la Iglesia relativas a cosas contingentes —por ejemplo, ciertas formas concretas de liberalismo o de interpretación liberal de la Biblia— necesariamente debían ser contingentes también ellas, precisamente porque se referían a una realidad determinada en sí misma mudable.”

¿La Iglesia y el liberalismo son los mismos que en el siglo XIX?

Es una lástima que la evolución del liberalismo y la relación de continuidad establecida por el concilio Vaticano II con los primeros cristianos -que implicaba una discontinuidad con esas ásperas y radicales condenas a las que se refería Benedicto XVI-, y ya no la posibilidad, sino la existencia -también constatada por el Papa Ratzinger- de un liberalismo compatible con el catolicismo, siga siendo zanjada por algunos apelando a las condenas de Gregorio XVI y Pío IX, que el citado concilio ha vaciado de contenido al aceptar derechos humanos y una relación entre la Iglesia y el Estado que aquellos Papas condenaron. A menudo, en algunos debates he tenido la sensación de que para algunos la historia del pensamiento político se paró en el siglo XIX.

El capitalismo puede estar muriendo de éxito

Volviendo al libro de Contreras, me ha gustado especialmente la tesis del autor respecto a la relación entre el proceso de secularización que vive Occidente y la progresiva erosión que la democracia liberal sufre a manos del expansionismo estatal promovido por el progresismo (tanto por el de izquierdas como por el de derechas). El autor reconoce, eso sí, lo siguiente:

“El capitalismo despegó y triunfó gracias a un sustrato moral-cultural que procedía en buena parte del cristianismo. Ese sustrato, sin embargo, está hoy muy erosionado. Puede haber contribuido a ello, paradójicamente, el bienestar generado por la economía de mercado: el capitalismo puede estar “muriendo de éxito”.”

La negrita la pone el propio autor, que advierte: “La ética del trabajo, el ahorro y el cumplimiento de los contratos hizo posible la explosión de prosperidad capitalista… y el exceso de prosperidad termina volviéndose contra esa ética.” Una observación que coincide, por cierto, con las críticas de la Iglesia Católica a la cultura del consumismo: el desarrollo de los pueblos se degrada cuando la humanidad piensa que puede recrearse utilizando los «prodigios» de la tecnología. Lo mismo ocurre con el desarrollo económico, que se manifiesta ficticio y dañino cuando se apoya en los «prodigios» de las finanzas para sostener un crecimiento antinatural y consumista. Ante esta pretensión prometeica, hemos de fortalecer el aprecio por una libertad no arbitraria, sino verdaderamente humanizada por el reconocimiento del bien que la precede, señalaba Benedicto XVI en el Capítulo Sexto de la Encíclica Caritas in Veritate.

Los efectos degradantes del intervencionismo estatal

Eso sí, Contreras advierte (las negritas son del autor) que la erosión de la base moral-cultural del capitalismo no se debe sólo a la prosperidad generada por éste; también procede de la interferencia estatal en la vida económica pues “convierte una sociedad de productores en una sociedad de subsidiados”, en la que la lucha por el botín de los servicios públicos converge la actitud de “unos políticos que, preocupados exclusivamente de las elecciones siguientes, responden a la demanda con más y más “derechos” (y por tanto, más y más gasto y endeudamiento).” Una expresión actual de la vieja política de “pan y circo” que tiene en nuestro país un claro exponente.

Suscribo, así mismo, lo que afirma Contreras en la página 57 del libro (nuevamente las negritas son del autor): La raíz de la crisis económica es, al final, de carácter espiritual y moral: está muy relacionada con las creencias metafísicas y la concepción del hombre. El cortoplacismo es coherente con el materialismo: si no somos más que una carambola de la química del carbono y la muerte es el final absoluto de la conciencia, resulta lógica la actitud de “comamos y bebamos, que mañana moriremos””. Contreras añade:Al europeo post-religioso no le importa que el sistema sea inviable a 50 años vista: le basta que aguante aún los 20 o 30 que a él le puedan quedar de vida.”

Un genial argumentario económico, filosófico, jurídico, provida y profamilia

En fin, podría dedicarle a este brillante libro un ladrillo mucho más largo que éste, pero lo mejor es que lo leáis vosotros mismos. Por mi parte, creo que “Liberalismo, catolicismo y ley natural” merece ser considerada como una obra de referencia de uno de los dos bandos enfrentados en ese gran debate cultural de nuestro tiempo, un bando que en Europa se encuentra en franca desventaja, en buena medida, porque muchos de sus partidarios han ido asumiendo poco a poco las tesis del progresismo (incluso otorgan a este término connotaciones positivas que no son capaces de reconocer, sin embargo, al término “conservador”. No quiero terminar esta entrada sin citar unas palabras del autor a propósito de ese bando: los conservadores (los que creemos en el derecho a la vida de los no nacidos, en el matrimonio, en el papel positivo de la religión en la sociedad, etc.) hemos pasado a ser “la resistencia”, la oposición cultural, la “cultura disidente”.” Este libro es un formidable arsenal argumental -no sólo en cuestiones económicas, filosóficas y jurídicas: también de argumentos provida y profamilia- para quienes estén dispuestos a asumir, con valor y sin complejos, esa labor de resistencia. Os lo recomiendo encarecidamente.

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Comentarios (Blog):

  1. Gracias por los exagerados elogios que me tocan. Has definido muy bien el carácter del libro de Contreras: un manual para la resistencia. Es una verdadera mina argumental.

  2. eduard

    “Al europeo post-religioso no le importa que el sistema sea inviable a 50 años vista: le basta que aguante aún los 20 o 30 que a él le puedan quedar de vida.”
    Cierto, esta afirmación es clarísima.
    Pero no sólo en lo económico también en lo moral. ZP y su entorno cuando proponían normas de educación sexual para la juventud promoviendo comportamientos egoístas (o la ley del aborto) demostraron que les importa un pimiento las nuevas generaciones. Porque, total, el efecto pernicioso de toda esta basura (una sociedad egoísta, caprichosa, depresiva, amoral…) alcanzaría plenitud en no menos de 30 o 40 años.

  3. Liberalismo y relativismo se tocan. Ahí está la base del problema.

  4. ABUNDIO-TORROLES.

    ya lo he manifestado infinidad de veces, dentro de treinta años, cuando tengamos mas pensionistas que contribuyentes Y SEA IMPOSIBLE ATENDER ASILOS, HOSPITALES y demas asistencias, NOS ACORDAREMOS NO SOLO DE ZAPATERO, TAMBIEN DE SUS VOTANTES.

  5. El capitalismo de hoy es una versión tecnificada del capitalismo de siempre.
    Sin mí nada podéis hacer dijo Jesús
    Y así lo vemos en toda época.:hola:

  6. Alfonso

    Elentir, amigo, tendré que leer el libro, pero yo no lo veo tan claro:¿Por qué descristianiza el liberalismo?
    Francisco Canals Vidal
    http://www.orlandis.org/doc/024.htm

  7. En esta entrada he señalado que en algunos debates he tenido la sensación de que para algunos la historia del pensamiento político se paró en el siglo XIX. El artículo de Canals que enlazas, Alfonso, es un buen ejemplo de ello. A la hora de citar a los Papas se queda en León XIII. A Juan Pablo II sólo le cita de pasada:

    “Hace poco tiempo, Juan Pablo II llamó a España «evangelizada y evangelizadora», y nunca la Iglesia ha dejado de proclamarse «generadora maternal» de la vida colectiva y de la tradición de pueblos como Italia, Irlanda, Polonia, Francia o Bélgica.”

    Y la definición que hace del liberalismo se limita al siglo XIX, y mezcla el plano político y teológico:

    “La palabra liberalismo tiene diversidad de acepciones, con frecuencia no precisadas en su posible conexión. El liberalismo económico ahora casi define la ideología de las actuales «derechas», que preferentemente gustan de llamarse «centro». Liberalismo, en el mundo protestante, especialmente anglosajón, es sinónimo, en lo religioso y teológico, del modernismo que condenó san Pío X o del actual progresismo. En el siglo XIX era una doctrina que se orientaba hacia la separación de la Iglesia y el Estado, y se realizaba en el reconocimiento obligatorio de la igualdad de derechos de todas las confesiones religiosas.”

    Y sólo se refiere al concilio Vaticano II para limitarse a negar lo evidente: “el Concilio Vaticano II, precisamente en su declaración sobre la libertad religiosa, nombra como «la tradicional doctrina católica, que se mantiene íntegra, sobre el deber moral de los hombres y de las sociedades hacia la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo» (Dignitatis humanae, núm. 1).”

    De hecho ignora lo que afirma esa misma Declaración Dignitatis Humanae, abiertamente discordante con la condena de la libertad religiosa hecha oir Gregorio XVI y Pío IX:

    Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos. Declara, además, que el derecho a la libertad religiosa está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural . Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil.”

    http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651207_dignitatis-humanae_sp.html

    Compárese eso con la clara condena de la libertad religiosa hecha por Pío IX en la Encíclica Quanta cura. El cambio de discurso es obvio, pero es un cambio que se hace, precisamente, para establecer una continuidad con los primeros cristianos, y repito la cita de Benedicto XVI que pongo en esta entrada:

    “El concilio Vaticano II, reconociendo y haciendo suyo, con el decreto sobre la libertad religiosa, un principio esencial del Estado moderno, recogió de nuevo el patrimonio más profundo de la Iglesia.”

    Pongo en negrita esa parte porque es la que no acaban de entender los que siguen entendiendo el catolicismo como una doctrina antimodernista a ultranza.

  8. Alfonso

    Para informarse seriamente de las vicisitudes de los pontífices decimonónicos y sus adversarios liberales le recomiendo que lea Poder terrenal de Michael Burleigh; por cierto, vale la pena leer este libro solo por ver como Voltaire manipuló grosera y calumniosamente el suplicio del caballero de La Barre.Por poner solo un ejemplo, la Mirari Vos de Gregorio XVI, este mismo papa en su carta al zar de Rusia de 1845 señalo que el no condena la libertad de conciencia lo que realmente rechaza es lo que propugnan los liberales, la libertad de no tener conciencia; es decir el indiferentismo religioso. Dicho indiferentismo religioso siempre ha conducido una y otra vez a perseguir brutalmente a la iglesia católica. vgr: México 1855, Francia 1905, Portugal 1911,nuevamente México en 1917 y 1925,España 1931…

  9. Alfonso

    Por cierto, a mi no me parece mal estar subsidiado, al fin y al cabo trabajo en el SEPE… Los gruñones como Francisco José Contreras que despotrican contra el gasto público, el déficit y el raquitico welfare state español nunca dicen ni mú sobre los subsidios a la banca ni las SICAVS: Las grandes fortunas crecen y tributan muy poco, y los muy pobres se duplican
    El presidente de los inspectores de Hacienda denuncia la “ingeniería financiera” de las multinacionales para no declarar en España y que los multimillonarios tienen sus Sicav para tributar al 1%; los más ricos han crecido un 13% mientras la pobreza severa se ha multiplicado por dos durante la crisis
    http://ww2.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=27745&id_seccion=7
    Almodóvar, ‘indignado’: “la situación es pavorosa y este Gobierno brutal”; pero su SICAV solo tributa al 1%
    El director dice que se aísla del “clamor” de las calles centrándose en el rodaje de ‘Los amantes pasajeros’. El autor de ‘SICAV, paraíso fiscal’ afirmaba hace poco: “los Almodóvar y otros más solo piensan en sí mismos, en su bien y no en el conjunto de la sociedad”
    http://ww2.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=23702&id_seccion=9

  10. Confundes el indeferentismo religioso con el laicismo radical, Alfonso. Y olvidas la condena de la libertad religiosa hecha por Pío IX.

    Por otra parte, ¿has leído a Contreras? Yo no le he visto nunca dar gruñidos. Antes bien, argumenta y se explica con mucha más brillantez que tú, así que te ruego le tengas un poco de respeto y, dicho sea de paso, le leas antes de atribuirle cosas tan alegremente. Por cierto, lo que tú llamas subsidios a la banca son rescates públicos hechos con el dinero de todos: socialismo puro y duro. En cuanto a las SICAV, se hace mucha demagogia al respecto, pues gracias a esas inversiones se genera riqueza. Pero ya sabemos qué idea tiene el socialismo de la riqueza: un mal que hay que esquilmar para que el Estado pueda mantener todo su entramado burocrático, cada vez más enorme. Lo que no entiendo es por qué en vez de criticar las SICAV no criticas el saqueo que hace el Estado de los ingresos de PYMES, autónomos y asalariados. España es uno de los países de Europa que soporta un mayor esfuerzo fiscal. Es eso lo que hay que arreglar.

    Dices: “a mi no me parece mal estar subsidiado, al fin y al cabo trabajo en el SEPE”. Esto no es un argumento. De esta forma estás planteando la defensa del subsidio simplemente por una cuestión de conveniencia personal.

    A propósito, ¿llamas “raquitico welfare state español” a un país con más de 3 millones de funcionarios, y en el que el Estado acapara más del 40% de la riqueza? ¿Es que aún quieres más? En fin…

  11. Alfonso

    Las Sicav no crean riqueza, veamos lo que opina Carlos Cruzado, Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA):¿Cómo hacen las grandes fortunas para tributar lo mínimo a través de las Sicav?
    http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/-como-hacen-las-grandes-fortunas-para-tributar-lo-minimo-a-traves-de-las-sicav/20121223113438085767.html

    Gestha denuncia el “trato de favor” de Hacienda a la familia de Emilio Botín
    http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia/gestha-denuncia-el-trato-de-favor-de-hacienda-a-la-familia-de-botn/20120523115817075708.html

  12. Alfonso

    No me gusta Vincec Navarro pero lo cito pq caes en el tópico de que el número de funcionarios está sobredimensionado : “el porcentaje de personas adultas que trabajan para el sector público es sólo el 9%, uno de los más bajos de la UE-15 (cuyo promedio es el 16%). En los países escandinavos es el 26% para Dinamarca, el 22% para Suecia y el 19% para Finlandia, estando estos entre los países cuya economía es más eficiente y emprendedora en la OCDE, tal como señala el último informe sobre competitividad y eficiencia económica de esa organización, publicado por el prestigioso Economic Policy Institute de Washington.”
    “en Suecia 1 de cada 4 ciudadanos trabaja en los servicios públicos del estado del bienestar. ¿Sabe cuántos hay aquí en Catalunya? 1 de cada 10” y ha añadido que “si en vez de 1 de cada 10 fuera 1 de cada 4 tendríamos 5 millones más de puestos de trabajo en España, que es precisamente el número de gente parada”.
    Navarro ha lamentado la reducción de impuestos a las rentas altas durante los últimos diez años y ha dicho que “si España tuviera la política fiscal que tiene Suecia el Estado ingresaría 200.000 millones de euros más y con este dinero se puede crear empleo”.
    http://www.vnavarro.org/?p=3121
    Además, ha apuntado que “si anulamos el fraude fiscal de las grandes familias y de las empresas que facuren más de 50.000 milones de euros al año se podrían conseguir 44.000 millones de euros”.
    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/376745-vicenc-navarro-propone-aumentar-numero-de-funcionarios-salir-de-crisis.html

  13. Alfonso, la riqueza se crea gracias a que determinadas personas arriesgan su dinero invirtiéndolo en empresas. Y eso, además, genera puestos de trabajo. El que no genera riqueza es el Estado, ni por supuesto los inspectores de Hacienda. Más bien se limitan a acaparar parte -una parte muy considerable- de la riqueza que genera la sociedad, para destinarla a fines que no son productivos.

    En cuanto a lo que afirma el señor Navarro, olvida decir, por ejemplo, que el exagerado peso del sector público estuvo a punto de llevar a Suecia a la quiebra a mediados de los años noventa, y que desde entonces ha tenido que liberalizar muchos servicios públicos.

    Pero bueno, hagamos lo que él dice, empleemos a uno de cada cuatro ciudadanos en puestos estatales improductivos, esto es, que no generan riqueza, sino que se limitan a restar la que genera el sector privado. ¿Quién lo paga? Tenemos al Estado con una deuda astronómica debido a un brutal exceso de gasto público, pero algunos aún queréis más. ¿Quién propones que lo pague? ¿Los alemanes? ¿Los contribuyentes, que ya estamos hasta arriba de impuestos?

    Mira, el señor Navarro no hace otra cosa que justificar su apoyo a las recetas que nos han llevado a la crisis, recetas socialistas basadas en el indefinido crecimiento del Estado a costa del sector privado, que en España ha tenido como consecuencia una abultadísima deuda pública y unas cifras de paro monstruosas. Pero está visto que el socialismo es una ideología que jamás reconoce sus errores. Ya nos lo demostró con su franquicia comunista, y sigue demostrándolo con su franquicia socialdemócrata. Ahí lo tienes, sin ir más lejos, pretendiendo esquilmar 44.000 millones de euros a familias y empresas, sin importarle un bledo que eso aumente el paro, que es lo que ha pasado con los constantes aumentos de impuestos de Zapatero y Rajoy. Esa receta se resume en dos palabras: atraco fiscal. Consiste en saquear a los contribuyentes para que los políticos puedan mantener todo su tinglado clientelar de “pan y circo”. Pero, mira tú por dónde, ese sistema es ya insostenible. Ya expliqué las razones aquí hace diez días:

    http://www.outono.net/elentir/2013/11/05/el-plan-renove-del-psoe-convertir-espana-en-un-geriatrico-sin-ninos-y-sin-pensiones/

    Pero algunos seguís sin caer de la burra. ¿Cuándo rectificaréis, cuando la ruina que están generando las políticas intervencionistas en España ya no tenga solución? ¿Cuando hayáis conseguido condenar a este país a ser la avanzadilla del Tercer Mundo? En fin, ya está bien, hombre…

  14. Alfonso

    Aunque se me hace desagradable recurrir a un personaje tan intransigente y sectario como Navarro creo que tiene razon en algunas cosas, mencionas la crisis de la deuda pero tal vez el termino correcto seía estafa bancaria: “Estado español perdió tal capacidad de imprimir dinero y comprar deuda pública. Se delegó tal autoridad al Banco Central Europeo, que sigue imprimiendo dinero pero no para prestarlo al Estado español (la compra de deuda pública, en la práctica, es un préstamo al Estado), sino para prestarlo a la banca privada a unos intereses bajísimos (menos de un 1%). Y es esta banca privada la que compra deuda pública a unos intereses elevadísimos (un 6% o un 7% en el caso español o italiano). Es un negocio redondo para la banca. El chanchullo del año. La banca, incluyendo la banca alemana, se ha forrado de dinero durante todos estos años. Nunca les había ido tan bien. Chupaban la sangre (los altos intereses de la deuda pública) al Estado, y cuando éste parecía que iba a desmayarse o morir, entonces (y sólo entonces), el Banco Central Europeo le prestaba dinero al Estado, es decir, le compraba deuda pública para que continuara viviendo, a fin de que la banca privada, como sanguijuela, pudiera continuar chupándole la sangre (es decir, su dinero).”

    http://santesteves.socialistes.cat/ca/noticia/la-estafa-de-la-deuda-publica

  15. Alfonso

    La banca no crea riqueza :”El economista Eduardo Garzón ha calculado (en su artículo “Situación de las arcas públicas si el estado español no pagara intereses de deuda pública”) lo que el Estado español tendría como deuda pública (desde 1989 a 2011) si hubiera tenido un Banco Central que le hubiera prestado dinero al 1% de interés, sin tener que recurrir a la banca privada pagando los elevadísimos intereses que ha pagado. Pues bien, la deuda pública sería hoy un 14% del PIB (sí, ha leído bien, un 14%) en lugar de un 90%. Este es el enorme coste al Estado español de haber tenido el sistema de gobernanza del euro tal como ahora existe, sistema de gobernanza que se diseñó para optimizar los intereses de la banca a costa de los intereses de la población y de su Estado.”
    http://santesteves.socialistes.cat/ca/noticia/la-estafa-de-la-deuda-publica

  16. Reconozco que me ha hecho gracia eso de que la banca privada no genera riqueza… 😆 Pero si es precisamente esa banca la que permite canalizar las inversiones, devolviendo a los inversionistas un justo interés por el riesgo asumido. Don Eduardo Garzón se limita a mirar por las arcas públicas, olvidando un hecho muy elemental: que han acumulado esa enorme deuda porque el Estado ha gastado más de lo que ingresaba. Por lo demás, permíteme remitir al terreno de la confusión entre los deseos y la realidad que el señor Garzón considere que un banco público podría dar créditos al Estado a un interés que le supondría pérdidas a ese banco, y más teniendo en cuenta que el Estado del Bienestar es un cliente de riesgo: paga tarde y mal, si es que paga, pues siguiendo las recetas de Keynes, algunas administraciones públicas han asumido el principio de que la deuda pública es eterna.

    Dicho sea de paso, en España hemos tenido algo muy parecido a la banca pública: las cajas de ahorros. Y han sido precisamente esas cajas, gobernadas por políticos y sindicalistas, las que más agujeros han acumulado, el ofrecer créditos multimillonarios para financiar los descomunales disparates del político de turno -aeropuertos vacíos, líneas de AVE que han tenido que cerrar por falta de viajeros…-, cuando no a grupos mediáticos amiguetes como PRISA, cuya deuda milmillonaria constituyó el mayor de los “activos tóxicos” acumulados por Bankia:
    http://www.libremercado.com/2012-05-08/pueden-los-cambios-en-bankia-afectar-a-prisa-1276457915/

    ¿Y aún queréis más banca pública? Yo es que alucino…

    En cuanto a la tesis que citas de Navarro, ¿te das cuenta de que ese señor habla de “imprimir dinero” como si así se resolviesen las deudas de un Estado? ¿No leyó nada el señor Navarro sobre lo ocurrido en Alemania en el periodo de entreguerras, cuando la República de Weimar se dedicó a imprimir dinero sin más, aumentando el valor facial de la moneda hasta extremos grotescos, provocando una inflación brutal?

    Por cierto, ¿lo de que la compra de deuda pública es “un negocio” pretende ser un reproche? Un banco no es una ONG. No puede regalar el dinero de sus depositantes e inversores, ¿o tú confiarías tu dinero en un banco que hiciese tal cosa? Lo más gracioso es que le pides a los bancos que hagan lo que tú mismo no haces, ¿o acaso tu trabajo como funcionario lo haces por amor al arte, sin esperar una contraprestación económica en forma de sueldo?

    Para terminar, es significativo que enlaces páginas del PSC, federación catalana del PSOE, partido que dejó en un estado ruinoso las cuentas públicas con las mismas tesis que estás defendiendo tú aquí…

  17. Alfonso

    Conozco lo ocurrido en la República de Weimar, cuando estudiaba derecho teniamos como asignatura troncal economía política el profesor al explicarnos la inflación el profesor nos mostró un billete de 2 millones de marcos…acto seguido nos enseño un billete de 50.000 millones de marcos de 1923 (has leído bien). Pero el origen de la hiperinflación alemana estaba en las reparaciones de guerra de Versalles. La desgracia de las cajas de ahorro fue separarlas de sus origenes cristianos : “Másona, obispo de Mérida, la capital de la provincia de la Lusitania en la segunda mitad del siglo VI. Másona creó una caja, bien dotada con los bienes del Patrimonio diocesano, destinada a la concesión de pequeños créditos a personas de escasos recursos, librándolas así de los riesgos de la insolvencia o de caer en manos de prestamistas usureros. Estos deudores, tras suscribir los documentos oportunos, recibían sin demora el dinero que necesitaban, y que devolverían cuando estuvieran en condiciones de hacerlo. Másona, con los fondos de la Iglesia, creó además un gran hospital, con un cuerpo de médicos y sanitarios, que recorrían incesantemente la ciudad para llevar en sus brazos al centro benéfico a cuantos enfermos encontrasen abandonados, fueran libres o siervos, cristianos o judíos.”
    http://www.alfayomega.es/estatico/anteriores/alfayomega517/CARTAS/cartas.html

  18. Alfonso: “el origen de la hiperinflación alemana estaba en las reparaciones de guerra de Versalles”.

    Si, pero las consecuencias de imprimir dinero alegremente son las mismas.

  19. El asunto de Alemania lo resolvió Hitler
    Lástima de las guerras,los judíos etc.
    Si hubiera seguido como iba al principio, saca a Alemania de todos sus problemas.
    Quien sabe si hubiéramos tenido que hablar alemán.
    Y cuando Franco; con todos sus intervencionismos etc. sacó a España de otro apuro bestial.
    Imagínense el triunfo de la República, con sus connotaciones de saqueo y estupidez mortal.
    Faltan líderes de verdad que restablezcan la situación
    Con esta democracia no saldremos adelante.
    Pan para hoy, hambre para mañana.
    ¡Si es muy sencillo!
    Lo que es una verdadera mala sombra es que siempre terminemos así.:nanai:

  20. Alfredo

    Muy bueno y clarificador el post. Explica bien una serie de relaciones que muchas veces no entiendo.

    y muy bueno también el debate con Alfonso. Este debate deja claro, una vez más, que la economía no se puede considerar una ciencia como tal. Hay muchas escuelas y muchas teorías que se basan en creencias y hasta sentimientos, de un lado y de otro, pero que no han sido probadas todavía.

    Pero la afirmación que ha interesado es: “Al europeo post-religioso no le importa que el sistema sea inviable a 50 años vista: le basta que aguante aún los 20 o 30 que a él le puedan quedar de vida.”

    Esto equivale a afirmar que a los que no somos religiosos no nos importa el planeta, ni el prójimo. ¿Por qué habría de ser así? ¿Piensas que la ética y la bondad necesitan de creencias trascendentes para existir?

  21. Alfredo, con esa afirmación contreras no se refiere a todos los no religiosos, sino a la cultura materialista y hedonista en que se ha instalado buena parte de nuestra sociedad. Pero ya que lo mencionas, sí te diré una cosa: si uno entiende al ser humano como un mero conjunto de reacciones químicas, y por tanto no reconoce la existencia del libre albedrío, ¿cómo puede existir un pensamiento moral? Si uno no cree que el ser humano sea libre, sino que piensa que sus reacciones están físicamente condicionadas, entonces no puede aceptar que una persona tome sus decisiones libre y responsablemente, y tampoco puede sostener que alguien cometa actos buenos o malos por decisión propia. ¿Cómo puede haber una valoración moral si el hombre no es libre?

    Por supuesto, sé que hay muchas personas no religiosas que no suscriben ese pensamiento materialista. Al fin y al cabo, incluso muchos no creyentes comparten un sustrato cultural cristiano, detalle al que también se refiere el autor del libro. Y una anotación más de mi parte: esa cultura hedonista y materialista es menos habitual encontrarla en ambientes donde tiene un gran peso la religión, pero esto no significa que no haya personas creyentes que se han visto arrastradas por esa cultura.

  22. Hola

    Con motivo de este libro hay prevista una conferencia en Sevilla el próximo 13 de Diciembre. Podeis ver la reseña aquí:

    http://www.anarcocapitalista.com/IJM-Sevilla.htm

    PD: En el mismo sentido, Walter Castro en los curso de verano del IJM:

    http://www.youtube.com/watch?v=cqmVhOFFYYQ

    hace planteamiento etico del liberalismo que a mi me ha llevado a conclusiones muy interesantes sobre el comportamiento (nada de capitalismo salvaje)…

    Un saludo

  23. Alfredo

    Elentir,
    efectivamente, muchas personas no religiosas no creen eso de que el hombre no sea libre. Yo decido cada día si soy amable con mis vecinos o no lo soy, o si desayuno café o te (por decir algo más mundano). En todas esas decisiones, nada tiene que ver mis ideas religiosas. Y toda la gente no religiosa que conozco, por supuesto, que decide libremente hacia donde dirige su vida. La religión es otro plano en la vida de cada uno.

    Y Contreras afirma que se ha instalado una cultura hedonista y materialista en ‘gran parte de la sociedad’ y tu dices que que ‘esa cultura hedonista y materialista es menos habitual encontrarla en ambientes donde tiene un gran peso la religión’. Según el CIS, un 73% de la población española se considera católico en 2013. Eso no encaja con tu razonamiento.

    Un saludo

  24. Te ha faltado citar la última parte de mi frase: “pero esto no significa que no haya personas creyentes que se han visto arrastradas por esa cultura”.

    De todas formas, si tengo que razonarte que las personas religiosas, es decir, que damos un significado trascendente y espiritual a nuestras vidas, no somos materialistas por lo general, apaga y vámonos.

    Y si tengo que explicarte también que una parte de nuestra sociedad está sumida en el consumismo, y que ésa es una manifestación del hedonismo -lo digo en la entrada-, pues lo mismo.

    En fin, se agradece un poco menos de simpleza a la hora de abordar estos temas. Me refiero, por ejemplo, a tu decisión sobre tomar café o té. Pero bueno, ¿eso es todo lo que tú puedes aportar a un debate de fondo filosófico?

  25. Alfredo

    Ya que hablas de debate, de tu ultima respuesta me sorprende algo. Planteas el consumismo como algo negativo, y lo contrapones en cierto modo al cristianismo. Parece que afirmaras que ser cristiano y consumista no es coherente.

    Pero por otro lado defiendes el liberalismo económico, e intentas explicar cómo es compatible con el catolicismo. Eso me confunde.

    El liberalismo económico actual está basado en fomentar el consumismo. Es un modelo basado en crecimiento constante de ventas, no solo en obtención de beneficios. Y todo vale para vender.
    El claro exponente de esta mezcla es el Corte Inglés, empresa que fomenta claramente el consumismo (horarios de apertura libres, publicidad está en todas partes, ofertas especiales de todo tipo…). Y curiosamente, es una empresa con raíces católicas conservadoras. ¿Como se conjuga esto?

  26. ¿El Corte Inglés “una empresa con raíces católicas conservadoras”? Por favor, no pretendas confundir una red de centros comerciales con una parroquia. El objetivo de ECI es vender.

    Por consumismo entiendo el afán de adquirir bienes a menudo sin necesidad, por mero afán de despilfarro. Estoy calificando una conducta humana. No sé qué tiene que ver eso con el liberalismo, a menos que -por ejemplo- atribuyas los excesos de velocidad a la existencia de carreteras…

    El problema, me temo, está en tu definición del liberalismo. Me temo que no coincide con la mía. Yo no considero que “todo vale para vender”. Pero bueno, estoy debatiendo sobre un libro con alguien que no se lo ha leído. ¿Para qué seguir?

  27. CONFERENCIA EN: Instituto de Estudios Cajasol. Hacienda Cartuja, Avenida Aljarafe s/n. Tomares (Sevilla).
    FECHA: Viernes 13/diciembre/2013. HORA: 19.00.

    https://www.youtube.com/watch?v=8_Grws8b1zQ

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