Se internó voluntariamente en Auschwitz para informar de lo que ocurría allí

Pilecki: el hombre que desveló el Holocausto y acabó siendo ejecutado por los comunistas

En el campo de concentración alemán de Auschwitz hubo 1,3 millones de prisioneros. A algunos les sorprenderá saber que hubo un hombre que entró voluntariamente en Auschwitz.

Adiós a Kazimierz Piechowski, el polaco que protagonizó la más veloz fuga de Auschwitz
Varsovia 1944: el día que los católicos polacos iniciaron el mayor alzamiento contra los nazis


Witold Pilecki de joven, con uniforme militar, en 1922

Un polaco nacido en Rusia y con una temprana carrera militar

Witold Pilecki nació en 1901 en Olonets (Rusia), a donde habían sido deportados muchos polacos tras la llamada Sublevación de Enero (1863) encabezada por los polacos que entonces vivían bajo los dominios del Zar. Siendo un niño, Pilecki se mudó a Vilna (Lituania, entonces también bajo dominio ruso) y se unió a la ZHP, una organización de scouts polacos. En ella empezó su larga carrera militar. Con 17 años se convirtió en Explorador de la ZHP y participó en la Primera Guerra Mundial. Al terminar esta contienda, y sólo con 18 años, participó en una nueva, la Guerra Polaco-Soviética de 1919, como miembro de una unidad de caballería del Ejército regular polaco. En el periodo de entreguerras siguió con su carrera militar en el arma de caballería, llegando al rango de teniente segundo y pasando a la reserva en 1926. En 1931 se casó con Maria Ostrowska, y en los dos años siguientes tuvieron un niño, Andrzej, y una miña, Zosia. Además de trabajar en su granja familiar en Sukurcze, ejerció como pintor y también como instructor paramilitar en su localidad (Polonia es un país con una gran tradición en esto).


Pilecki con su esposa, Maria, y su hijo Andrzej

La Segunda Guerra Mundial y la resistencia polaca

Ante la inminencia de la invasión alemana, Pilecki fue movilizado en agosto de 1939 y puesto al frente de un pelotón de caballería. Aunque se ha bromeado mucho sobre las cargas de la caballería polaca contra los tanques alemanes, los hombres de Pilecki consiguieron destruir siete tanques alemanes y tres aviones, dos de ellos en tierra. Tras la invasión soviética de Polonia el 17 de septiembre, la división de Pilecki fue disuelta y él se marchó a Varsovia con su comandante, el mayor Jan Włodarkiewicz, donde ambos, junto al teniente coronel Władysław Surmacki, fundarían en noviembre de 1939 el Tajna Armia Polska (Ejército Secreto Polaco), una de las primeras organizaciones de resistencia de la Segunda Guerra Mundial, que llegó a contar con 19.000 combatientes y que más adelante se incorporaró al germen de lo que en 1942 pasaría a llamarse el Armia Krajowa (Ejército Nacional), la principal organización de la resistencia polaca y uno de los mayores grupos de resistencia de la contienda (llegó a contar con unos 400.000 miembros).

Objetivo: infiltrarse en el infierno de Auschwitz

En la primera de 1940 los alemanes pusieron en marcha el campo de concentración de Auschwitz tomando como base unos antiguos barracones del Ejército polaco. Ese mismo año Pilecki presentó a sus superiores un plan para infiltrarse en el campo, para recopilar información sobre el mismo (hasta entonces se desconocía la verdadera finalidad de estos campos de exterminio) y organizar un grupo de resistencia en su interior. Sus mandos aceptaron y Pilecki, usando un nombre falso -Tomasz Serafiński- se expuso durante una redada nazi en Varsovia el 19 de septiembre de 1940, en la que fueron apresados 2.000 civiles. Dos días después era internado en Auschwitz, donde le tatuaron el número 4859: su nueva identidad como prisionero. Una vez dentro, y junto a otros militares polacos, fundó la Związek Organizacji Wojskowych (ZOW, Unión de Organizaciones Militares), con la que se empezaron a preparar para sublevar el campo en caso de que los aliados llegasen a Polonia.


El campo de exterminio de Auschwitz, creado por los nazis en Polonia

Pilecki envió informes desde Auschwitz entre 1940 a 1943

En octubre de 1940 Pilecki empezó a enviar informes a Varsovia sobre lo que ocurría en el interior de Auschwitz. En noviembre empezaron a llegar a la capital polaca los primeros informes sobre el genocidio que se estaba perpetrando en Auschwitz. A partir de marzo de 1941, esos informes empezaron a llegar al Gobierno polaco en el exilio, basado en Londres. En 1942 ya transmitieron directamente sus informes desde el campo usando una estación de radio secreta construida por la ZOW con piezas de contrabando. Esos informes se convirtieron en la más importante fuente de información para los aliados sobre la verdadera situación de los campos de exterminio nazis. El 20 de junio de 1942 cuatro polacos consiguieron escapar de Auschwitz disfrazados de miembros de las SS. Uno de ellos, Stanisław Gustaw Jaster, miembro de la ZOW, llevaba consigo un completo informe de Pilecki para los aliados sobre lo que estaba ocurriendo en Auschwitz. En el otoño de 1942 la estación de radio de la ZOW en Auschwitz tuvo que ser desmantelada ante el elevado riesgo de ser descubiertos. Para entonces, los nazis habían redoblado sus esfuerzos para desarticular la ZOW, que ya se había extendido también al campo de Birkenau y contaba con más de un millar de miembros, matando a muchos de ellos.

El ‘Informe W’ sobre Auschwitz, tachado de ‘exagerado’ por los británicos

Convencido de que la ayuda de fuera no llegaría, Pilecki se fugó se Auschwitz en la noche del 26 al 27 de abril de 1943. Había pasado 949 días en el campo de exterminio, haciendo frente a la enfermedad, los maltratos, el hambre y el frío. Poco después de su fuga, escribió el “Informe W” (Raport Witolda), conteniendo hechos e informaciones precisas sobre la situación en Auschwitz y también una descripción del movimiento de resistencia que había formado en el interior del campo. Los nombres citados en el informe se cifraron como números, con un clave de cifrado que no iba incluida en el propio informe. El documento incluía declaraciones de otros miembros de la ZOW: Aleksander Wielkopolski, Stefan Bielecki, Antoni Wozniak, Aleksandra Palińskiego, Ferdinand Trojnickiego, Eleonora Ostrowska y Stefan Milkowski. Adjunto al informe se incluía el “Informe Teren S”, que contenía los nombres de los integrantes de la ZOW, incluyendo los asesinados en Auschwitz, los que murieron por hambre o enfermedad y los que fueron llevados a otros campos. La lista incluía los nombres de los prisioneros que se fugaron, a riesgo de sus propias vidas, para llevar los informes de lo que ocurría en el campo: Wincenty Gawron (11237), Stefan Bielecki (12692), Mieczysław Januszewski (711), Stanisław Jaster (6438), Jan Redzej (5430), Edward Ciesielski (12969) y el propio Witold Pilecki (4859). Pilecki añadía también sus impresiones personales: “fui testigo de imágenes espantosas”, que comparaba con el infierno de Dante.

El “Informe W” fue enviado a Londres. Ya antes de su recepción, y ante los informes previos llegados vía Varsovia y por radio, el Gobierno polaco en el exilio había pedido a los aliados británicos llevar a cabo un ataque aéreo sobre Auschwitz que permitiese una fuga de prisioneros. Ese ataque nunca se produjo. Los británicos consideraron “exagerado” el informe. Pilecki también había propuesto al Armia Krajowa asaltar por tierra el campo, pero el AK no tenía los medios necesarios para una operación militar como ésa. Pilecki siguió coordinando la labor del AK y de la ZOW (que el 7 de octubre proporcionaría explosivos a los Sonderkommandos que se levantaron, sin éxito, en Auschwitz). En febrero de 1944 Pilecki fue ascendido a capitán de caballería (el Armia Krajowa funcionaba como una organización militar con todas las formalidades) y se incorporó a la Niepodległość (NIE), una rama secreta del AK creada ante la previsible ocupación soviética de Polonia para preparar la resistencia a los nuevos ocupantes (recordemos que los soviéticos habían invadido la parte oriental de Polonia tras el Pacto Ribbentrop-Molotov de agosto de 1939).


Soldados del Armia Krajowa, el mayor grupo de la resistencia polaca, en el Alzamiento de Varsovia de 1944

El Alzamiento de Varsovia, el fin de la guerra y el regreso a Polonia

El 1 de agosto de 1944, cuando se produjo el Alzamiento de Varsovia, Pilecki se incorporó a la lucha como un soldado más, ocultando su rango, en el Batallón Chrobry II del Armia Krajowa. Tras la derrota de la sublevación, el 5 de octubre de 1944 fue nuevamente capturado por los alemanes, pero esta vez internado como oficial polaco en el campo de prisioneros de Łambinowice, durante unos días, siendo trasladado después al Oflag VII-A Murnau, un campo de prisioneros polacos en el sur de Baviera, donde intentó documentar la vida de sus compañeros de cautiverio. El campo fue liberado por los americanos el 29 de abril de 1945. Tras su liberación, Pilecki redactó un nuevo informe sobre su experiencia, de más de 100 páginas y, como en el “Informe W” de 1943, con los nombres de personas codificados (una información que no ha podido descifrarse ya que se perdió la clave). En mayo el NIE, la sección secreta del AK, fue disuelta. En junio de 1945, ya terminada la guerra en Europa, Pilecki se ofreció voluntario para unirse al Segundo Cuerpo de Ejército Polaco del general Anders, que había combatido en Italia. Fue admitido el 11 de julio. En septiembre se reunió con Anders, que aprobó su regreso a Polonia. Se propuso recabar información sobre la situación de su país, ahora bajo la ocupación soviética. En octubre de 1945 regresó a Polonia con documentación falsa, bajo el nombre de Roman Jezierski.


Ficha de preso de Pilecki tras su detención por parte de la dictadura comunista polaca

La ocupación cambia de signo: antes los nazis, ahora los comunistas

Tras pasar por Cracovia, el 8 de diciembre llegó a Varsovia. La represión había pasado de las manos de la Gestapo a las del NKVD soviético (la policía secreta predecesora del KGB), que además había empezado a usar las instalaciones de Auschwitz como campo de prisioneros. Unos meses antes se había formado la Wolność i Niezawisłość (WiN, Libertad e Independencia), una organización de resistencia integrada por antiguos miembros del AK y otras organizaciones de la resistencia polaca contra la ocupación nazi, pero esta vez con los ojos puestos en resistirse al nuevo invasor: la URSS, una lucha que se mantuvo hasta la completa desarticulación del WiN por el Gobierno comunista polaco en 1963.

Pilecki se quedó a vivir en Varsovia, donde trabajó como almacenista. A comienzos de 1946, ante la falta de apoyo por parte de los británicos y de los americanos al regreso de la democracia a Polonia, el Gobierno polaco en el exilio dio instrucciones a los miembros de la resistencia de que volviesen a la vida civil o huyesen del país. En septiembre de 1946 un mensajero del Segundo Cuerpo Polaco de Anders, el capitán Jadwiga Mierzejewska “Danuta”, dio instrucciones a Pilecki de que abandonase Polonia, algo a lo que el capitán se negó. El WiN siguió con su actividad, y en abril de 1947 Pilecki recibió nuevas instrucciones para recopilar pruebas sobre la detención, encarcelamiento, ejecuciones y deportación a la URSS de miembros de la resistencia polaca y de soldados del Segundo Cuerpo Polaco de Anders que estaban regresando al país. El 8 de mayo de 1947 Pilecki fue detenido por el Gobierno comunista polaco. Le encerraron en el Pabellón X de la prisión de Mokotów, en Varsovia. Fue interrogado y torturado, pero no reveló nada.


Pilecki, fotografiado el 3 de marzo de 1948 ante el tribunal militar que le condenó a muerte

Juicio, ejecución y censura

El 3 de marzo de 1948 en el Tribunal Militar del Distrito de Varsovia se inició un proceso judicial contra el llamado “Grupo de Witold”, con él mismo, María Szelągowski, Tadeusz Płużański, Richard Jamontt-Krzywickiego, Maximiliano Kauckiego, Witold Różyckiego, Macario Sieradzki y Jerzy Nowakowski en el banquillo de los acusados. El tribunal acusó a Pilecko de los cargos de asesinato, cooperar con una potencia extranjera (en referencia al Reino Unido) y pasar información al Segundo Cuerpo Polaco de Anders. Pilecki negó los cargos. Irónicamente, el tribunal fue presidido por el teniente coronel Jan Hryckowian, actuando como fiscal el mayor Czesław Łapiński: ambos habían sido miembros del Armia Krajowa. El 15 de mayo le condenaron a muerte.

Su mujer, Maria, pidió clemencia a Bolesław Bierut, el presidente comunista polaco, un títere de Stalin. Bierut no le concedió el indulto. Pilecki, la persona que había arriesgado su vida internándose voluntariamente en Auschwitz para desvelar lo que allí ocurría, fue ejecutado de un tiro en la cabeza en la sala de calderas de la prisión de Mokotów en la noche del 25 de mayo de 1948. Su cuerpo no fue entregado a su familia, y a día de hoy se desconoce dónde fueron enterrados sus restos. Una lápida simbólica le recuerda en el cementerio Ostrowa-Mazowiecka. El “Informe W” fue confiscado por las autoridades comunistas en mayo de 1947. Hasta 1989, toda referencia a la persona y a la vida de Pilecki fue objeto de la censura comunista en Polonia.

Un héroe para Polonia tras la caída del comunismo

Zosia Pilecki hizo grandes esfuerzos por conseguir que se rehabilitase la memoria de su padre. Eso no ocurrió hasta que el caso fue revisado por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia Militar el 1 de octubre de 1990, tras la caída de la dictadura comunista. La Corte sentenció que Pilecki había sido injustamente condenado y reconoció la actitud patriótica del capitán asesinado. En 2000 el “Informe W” fue publicado por primera vez en Polonia, 55 años después del final de la Segunda Guerra Mundial. En julio de 2006 el entonces Presidente de la República de Polonia, Lech Kaczyński, otorgó a Pilecki, a título póstumo, la Orden del Águila Blanca, la más alta condecoración cívico-militar del país, en reconocimiento a sus méritos.

A día de hoy, en Polonia se le reconoce como un héroe de guerra. Su vida daría para una película, pero hasta ahora nadie en Hollywood se ha animado a rodarla. El único largometraje a dedicado a su figura, “Smierc rotmistrza Pileckiego” (La muerte del capitán Pilecki), se rodó en Polonia en 2006 a modo de película para estrenar en televisión. En 2014 la banda sueca de power metal Sabaton, que suele dedicar sus canciones a temas relacionados con la Segunda Guerra Mundial, dedicó a Pilecki su canción “Inmate 4859”, que podéis escuchar a continuación:

¡Suscríbete gratis a este blog! Ya somos más de 3.300

Comentarios (Facebook):

Enlaces desde blogs, webs y agregadores:

Comentarios (Blog):

  1. JFM

    El rabino de Varsovia dijo: “Cuando Dios creó a la humanidad fue para que un día todos seamos como el capitán Witold Pilecki de bendito recuerdo”.

  2. JFM

    La belleza de su alma se refleja en su rostro.

  3. Schwan

    Siempre he dicho y sigo que pensando que una visita al campo de Auschwitz- Birkenau debería ser obligatoria para todos los estudiantes europeos. No es fácil imaginar lo que puede hacer el hombre con sus hermanos.

  4. Laura

    Las checas que existieron en Barcelona jamás debieron ser destruidas.

  5. Pedro Fernández

    Hola. Una pregunta sobre Jan Kozielewski, autor del libro ‘Historia de un Estado clandestino’ como Jan Karski. Él asegura que entró en el gueto de Varsovia y en el campo de Belzec y que fue el primero en llevar información sobre el holocausto al Gobierno polaco en el exilio y a los Aliados a principios de 1943. ¿Fue así?

  6. No conozco el contenido de los informes de Kozielewski, así que no te puedo ayudar en esto, Pedro.

Opina sobre esta entrada:

Al pulsar 'Enviar' aceptas las Normas de Participación. [Abrir emoticonos] [Configura tu icono personal]