Las bases propagandísticas del secesionismo catalán han quedado en evidencia

5 motivos por los que Tabarnia desquicia tanto a los separatistas (y no sólo a ellos)

Después de dos días con Tabarnia siendo uno de los temas más comentados por los medios, se han podido observar algunos de los motivos por los que ese territorio imaginario molesta tanto a algunos.

Tabarnia y el ‘procés’ / Ángel Manuel García Carmona
Pataleta separatista con Tabarnia: acusan a Inés Arrimadas de separatista sólo por citarla

Y en ese “algunos” no incluyo sólo a separatistas, ya que éstos han contado con muchos apoyos entre otros partidos e ideologías durante décadas, y ahora unos y otros parecen empeñados en impedir que se venga abajo los cuentos con los que nos han dado la murga durante tanto tiempo. Veamos algunos ejemplos de esos cuentos:

1. Una nación inventada

El separatismo catalán lleva más de un siglo inventándose una nación que nunca existió. Cataluña no ha sido una nación nunca. Tampoco han existido nunca los llamados “Países Catalanes”. Por mucho que los separatistas se inventen cosas que no ocurrieron y retuerzan hechos históricos -hablando, por ejemplo de una “confederación catalanoaragonesa” o incluso de un “reino de Cataluña” que nunca existieron- la historia es la que es y está sobradamente documentada. El caso es que con la misma ligereza con la que ellos se inventan una nación, otros se pueden inventar Tabarnia. La diferencia es que, al menos, los promotores de la idea de Tabarnia no apelas a mitos históricos para reclamar la independencia: simplemente proponen una nueva comunidad autónoma.

2. La constante matraca

Otro de los hechos que ha molestado a los separatistas es el gran eco mediático que ha tenido Tabarnia -incluso ha aparecido en medios extranjeros- y las abundantes referencias a ella en las redes sociales. Y eso que sólo han pasado dos días desde que Tabarnia se convirtió en trending topic en Twitter. Si ellos se quejan por dos días de matraca sobre Tabarnia, ¿qué deberíamos decir los que llevamos décadas aguantando la matraca del separatismo catalán? Y no sólo aguantándola: también sosteniéndola con nuestro dinero, como veremos más abajo.

3. El postureo victimista

El separatismo catalán ha abusado hasta hartarse de uno de los elementos comunes a todo discurso nacionalista: el victimismo. Llevan años culpando al resto de España de todo lo malo que le pasa a Cataluña, como si los políticos separatistas catalanes -y quienes les votan- no tuviesen ninguna responsabilidad sobre todo lo que ha venido ocurriendo en esa comunidad durante todos estos años de autonomía. Incluso culpan a los demás de la fuga de empresas que ellos mismos provocaron con su golpe separatista. En el colmo del cinismo, incluso pretenden transmitir la idea de que los catalanes viven oprimidos bajo una España represora que ni siquiera les deja decidir su futuro, como si en todos estos años de democracia los catalanes nunca hubiesen podido votar en unas elecciones libres y democráticas. Tabarnia no hace más que darle la vuelta a ese discurso, lanzándolo contra los separatistas. Y por lo que se ve, la cosa les ha hecho pupa. Buena señal.

4. La trampa del derecho de autodeterminación

Los separatistas han reclamado este derecho como si Cataluña fuese una colonia española. El problema de este derecho es quién decide el sujeto que ha de ejercerlo. ¿Por qué una región y no una provincia, una comarca o una ciudad? Los separatistas han defendido su proceso independentista invocando el “derecho a decidir” del pueblo catalán, pero hay que recordar que los propios catalanes aprobaron por abrumadora mayoría la Constitución, cuyo artículo 1 afirma: “La soberanía nacional reside en el pueblo español”. Sin embargo, cuando los separatistas hicieron su “ley de transitoriedad” establecieron que la soberanía reside en el pueblo catalán. Pero si creen que la soberanía española puede trocearse, ¿por qué la catalana no?

5. El timo de las balanzas fiscales

Los promotores de la idea de Tabarnia han dejado magistralmente al descubierto este tema, volviéndolo contra quienes más habían reclamado la publicación de esas balanzas: los separatistas catalanes. Al “España nos roba” le ha sucedido en “Cataluña roba a Barcelona”. Si se alega que lo segundo no es verdad, entonces se ha de reconocer que lo primero tampoco lo es. Y es que las balanzas fiscales se basan en lo que el Estado ingresa vía impuestos e invierte en cada comunidad, un concepto falso que ha servido al separatismo catalán para vender la falsa idea de que unos vagos andaluces viven a costa de unos laboriosos catalanes. Pero la verdad es que los territorios no pagan impuestos: los pagan las personas, tanto físicas como jurídicas. Si trasladamos a las personas el discurso de los separatistas sobre las balanzas fiscales, entonces tenemos que la idea que se ha estado vendiendo es que los ricos, por el hecho de contribuir más, deberían recibir más inversiones estatales. Es normal que desmontar ese discurso incomode no sólo a separatistas: sucesivos gobiernos de España han estado haciendo inversiones extraordinarias en Cataluña para intentar apaciguar el victimismo separatista en base a las balanzas fiscales. Recordemos que de los 217.000 millones aportados por el Estado a las comunidades autónomas para financiar su déficit, 66.550 millones (el 32%) han ido a parar a Cataluña.

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Comentarios (Blog):

  1. Carlos

    Se les combate con sus mismas armas y están probando su propia medicina.
    Tabarnia es una gran idea, esperemos que no quede en agua de borrajas.

  2. pacococo

    Lógicamente, pero la lógica dejó de existir hace tiempo, lo de Tabarnia no pasa de ser la caricatura en la que han de mirarse los separatistas, pero dado el disparate institucionalizado en que vivimos, hasta podría prosperar, cosa que acabaría de una vez con el catalanismo.

    Acabo de leer que Ortega consideraba: Cataluña no tiene solución pero se puede conllevar. Ortega dijo muchas cosas sensatas, pero también dijo algunas tonterías y esta me parece una de ellas. No podemos resignarnos a que Cataluña no tenga solución ni mucho menos a que una cuadrilla de sinvergüenzas mediocres nos manden de la forma tan desastrosa con que lo hacen.

    He encontrado un artículo que creo que te gustará:

    http://www.hispanidad.com/viva-polonia-varsovia-resiste-al-espiritu-masonico-que-corroe-bruselas.html

  3. Jandro

    La medida en que Tabarnia sea una broma o una realidad debe ser la misma medida en que Cataluña independiente sea una broma o una realidad. No tiene más vuelta de hoja. Que los independentistas ven lo absurdo de su planteamiento y se echan atrás, no hace falta Tabarnia alguna; que siguen adelante, hola, Tabarnia.

    Lo único malo es que, en vez de desaparecer las CC.AA., tendríamos una más. Y que, en lugar de aprovechar el capítulo de Cataluña para corregir las desigualdades y devolver competencias en el territorio nacional, nos quedaríamos en el actual sistema desigual e injusto. Tabarnia es una buena idea tal como está propuesta, pero una idea perfecta si pasa a ser una región de España, una España sin CC.AA..

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