Que una mujer cometa un asesinato hace descarrilar a feminismo izquierdista

Caso Gabriel: satanizaron al ‘hombre blanco y heterosexual’ y ahora nos hablan de ‘racismo’

El asesinato del niño Gabriel Cruz es un hecho que ha conmocionado a toda la sociedad española. Además, este hecho está haciendo descarrilar los discursos de odio de la izquierda.

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Escolar dice que a la asesina se la odia por ser mujer, inmigrante y negra

Hoy, en La Sexta, Ignacio Escolar, director del digital de ultraizquierda Eldiario.es (un medio muy afín a Podemos), ha hablado de “un discurso de odio” contra la presunta asesina de Gabriel “que está azuzado por tres motivos: porque además de ser una presunta asesina, es una mujer, es una inmigrante y es negra. Podéis ver aquí el vídeo de ese momento, difundido en Twitter por @Miotroyo2parte:

Entre los hechos que han provocado especial indignación entre mucha gente, Escolar parece olvidar que la víctima es un niño de 8 años, que la detenida colocó una prueba falsa y engañó a todo el mundo durante 12 días, uniéndose a la búsqueda del niño y a las movilizaciones que se hicieron por él como si no supiese nada, para que al final la detuviesen con el cadáver del pequeño en el maletero de su coche. La ira popular que hemos visto en este caso ya la hemos visto ante otros crímenes cometidos por hombres españoles y blancos, pero entonces no escuchamos al señor Escolar saliendo a hacer reproches tan airados. ¿Por qué será?

¿Si la asesina fuese pariente de un dirigente del PP lo habrían dicho?

Hoy la web de Escolar publica, además, una noticia en su sección “El Rastreador” alertando sobre “el uso poco inocente de los adjetivos en las informaciones sobre Ana Julia Quezada”. Se queja de los comentarios que “destacan su sexo, su color de piel o su filiación política”. Esto último me resulta curioso. Resulta que la detenida es una activista de izquierdas, como revela su perfil de Facebook. El reproche lo lanza la web de un tipo que se ha metido con algunas personas por tener lejanos o incluso inexistentes parentescos con un dirigente del Partido Popular o con un conocido periodista liberal. Al final, el discurso es el mismo de siempre: contra la derecha vale todo, pero si alguien de izquierdas hace algo malo, tenemos que callarnos.

Un asqueroso discurso de odio contra los hombres blancos heterosexuales

En cuanto a la raza y al sexo de la asesina, es evidente que a nadie le convierte en criminal ni su raza ni su sexo. Y a efectos morales y penales, es irrelevante que una persona que cometa un crimen sea blanca o negra, o que sea hombre y mujer: su raza y su sexo no la hace ni más ni menos culpable. Lo curioso es que la web de Escolar lanza reproches a quienes señalan el sexo o la raza de la asesina, después de que dicha web publicase un artículo señalando como opresores a millones de hombres por su raza, sexo y orientación sexual. Se publicó en 2016, lo firmaba la tuitera feminista Barbijaputa y se titulaba “Oprimidos y opresores”. El artículo lo difundió la cuenta oficial de Twitter del citado diario de ultraizquierda:

Seguramente recordaréis a la autora del texto porque en 2015 fue noticia por sus comentarios brutalmente antisemitas en Twitter, unos mensajes claramente racistas que no fueron un impedimento para que esa sujeta siguiese colaborando en la web de Escolar (parece que hay formas de racismo que sí les parecen aceptables a los ultras de izquierda).

En el citado artículo, Barbijaputa justificaba otro tuiteo racista escrito por ella misma, en el que afirmaba lo siguiente: “¿Cómo le explico yo a este hombre que ser hombre, blanco y heterosexual es pertenecer a todos los grupos opresores?” Y para defender esta bobada, la tuitera feminista afirmaba lo siguiente: dentro del grupo opresor al que pertenecen los hombres, se interconectan otros modelos de opresión, por ejemplo: no es lo mismo ser un hombre blanco heterosexual que ser hombre blanco homosexual. Ambos oprimen a la mujer en cuanto a que ambos son hombres, pero entre ellos, el primero oprime al segundo, ya que disfruta de privilegios sobre él”. Y añadía: “un hombre blanco heterosexual no se puede desprender de muchos privilegios que tiene sobre un hombre blanco homosexual, como por ejemplo, el de no sufrir homofobia”. Barbijaputa también aseguraba lo siguiente: un hombre del primer mundo oprime a un hombre del tercer mundo de mil maneras, una fácil de ver: tiene un móvil hecho con coltán, material extraído del Congo durante años con mano de obra infantil”. Seguro que el móvil de Barbijaputa está hecho con caña de bambú, por supuesto. Pero entre los hombres los hay mejores. Por ejemplo, a Barbijaputa no le deben parecen tan opresores los jerarcas de Corea del Norte, teniendo en cuenta cómo ha defendido a esa dictadura comunista.

Un hecho obvio basta para hacer descarrilar a la ideología de género

Es el colmo de la desvergüenza que una web que publica esos mensajes de odio tan ruines contra los hombres blancos heterosexuales se permita ahora aleccionar a los demás medios sobre cómo tratar a la presunta asesina de Gabriel. Al final, lo que parece haber ocurrido es que el feminismo basado en el odio al varón que venía promoviendo la web de Escolar acaba de descarrilar con este crimen, por el simple hecho de que lo ha cometido una mujer. Un hecho que no significa, por supuesto, que todas las mujeres sean unas criminales, sino que no son esos seres angélicos, incapaces de mentir y siempre víctimas y oprimidas que trata de vendernos el feminismo izquierdista. Las mujeres, igual que los hombres, pueden matar, y lo han hecho en numerosas ocasiones a lo largo de toda la existencia de la Humanidad. Que de media tengan menos fuerza física que los hombres no significa que sean incapaces de cometer actos atroces. Este hecho tan obvio basta para cortocircuitar a la ideología de género, que promueve la visión del hombre como opresor y de la mujer como oprimida, trasladando a los sexos la tesis marxista de la lucha de clases. Pero en vez de reconocer ese hecho tan obvio, en vez de aceptar la realidad y de asumir que en la naturaleza humana no hay un sexo que le haga a uno inmune a la maldad, lo que pretenden ahora los defensores de esa ideología es que evitemos sacar conclusiones que les resultan incómodas: ya piensan ellos por nosotros. Pues vais listos.

(Foto: Efe. La presunta asesina del niño Gabriel Cruz, a la derecha, junto al padre del niño, días antes de que ella fuese detenida por el crimen)

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Comentarios (Blog):

  1. pacococo

    No importa, seguirán odiando a los hombres y diciendo que las mujeres son santas. Los pobres no dan par más.

    El Sr preescolar, que pienso que no llega ni a eso, debería saber, si fuera un periodista como deben ser, que el asesino presunto de Galicia no es el Chicle, es el Chiclé, que es muy distinto. Le llaman así porque hace algunas chapuzas con los motores.

    En fin esta sociedad es patética, no por la gente sino por los “creadores de opinión” de diversos tipos y pelajes.

  2. Luna

    Hasta donde yo alcanzo a conocer, Escolar es un varón europeo (y me atrevo a decir que español, no sé si él lo hará) y de raza blanca. Cumple tres de los propios tabúes que infunde en sus animaladas. ¿Para qué hacerle ningún caso, si es reprobable y recriminable, según él mismo pretende?.

    No veo que “además de ser asesina sea mujer, inmigrante y de raza negra,” sino que “el Pescadito” “además de” ser asesinado, era un niño de ocho años, alegre, feliz, inocente y (otra vez “además”) HUMANO, que además es su víctima. Y me llega al alma, porque a mi hija le cantaba “el pescadito” de la película “capitanes intrépidos” cuando era un bebé y lloraba. Ya sabéis: “¡Ay mi pescadito, deja de llorar”… Pero éste es un “además” completamente personal y subjetivo, también lo entiendo.

    Afirmaría que Escolar es partidario de que se entreguen los currícula laborales sin foto ni nombre, a fin de que no se pueda hacer una discriminación por sexos. Imaginemos que se presenta este crimen de la misma manera: Una persona ha estrangulado a un menor en estas circunstancias dadas. No sabemos de dónde es oriunda, su sexo o raza. ¿Le convierte esto en inocente o le añade agravantes? Ni lo uno, ni lo otro. Son los hechos los que la convierten en homicida y probablemente, asesina.

    Liberados ya del pre-juicio, vamos a lo que podría ser el juicio: -¿Atenuante por ser mujer: x años de cárcel menos.?
    -¿Atenuante por ser extranjera, X años menos?
    -¿Atenuante por ser negra, otros x?…

    Ahora, miremos de tipificar la figura delictiva, con el Código de Derecho Penal en la mano y las gafas de la presbicia puestas:
    – Leyes relativas al homicidio: tropocientas.
    -Leyes relativas al asesinato: Otras tantas y alguna más.
    -Leyes relativas al encubrimiento del delito: El ciento y la madre.
    -Leyes relativas a la colaboración en las investigaciones policiales: Un montón (Alguna le beneficiaría por la cuestión garantista).
    -Leyes relativas al color de la piel: Ninguna, la Constitución lo prohíbe tajantemente.
    -Leyes relativas a ser mujer: Lo mismo, en un criterio que aquí se ha pretendido olvidar y se llama “igualdad”.

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