Así están manipulando titulares y noticias para disimular las agresiones

Las cuatro trampas que usan ciertos medios para blanquear la violencia de ultraizquierda

Horas antes del comienzo de la campaña para las elecciones generales del 28 de abril, la extrema izquierda ha vuelto a protagonizar actos de violencia contra sus rivales políticos en varias ciudades.

Vomitivo: El País acusa a Vox de ‘victimismo’ por denunciar las agresiones a sus afiliados
El miserable comentario de un periodista de la Cadena SER sobre la violencia contra Vox

Los últimos ataques de la ultraizquierda contra el PP y contra Vox

Este miércoles, la candidata de Vox Rocío Monasterio fue acosada por un grupo de matones de extrema izquierda en Segovia, viéndose obligada a refugiarse en un hotel para no ser agredida. La Policía Nacional tuvo que hacer frente a los ultras de izquierda, forcejeando con ellos. Ayer, la candidata del PP Cayetana Álvarez de Toledo fue acosada y agredida por separatistas de ultraizquierda en Barcelona, cuando se dirigía a un acto en la Universidad Autónoma. Así mismo, la sede de Vox en Palma de Mallorca sufrió un nuevo ataque, con rotura de cristales mediante el lanzamiento de objetos, y además ultraizquierdistas agredieron a pedradas a miembros de Vox en Oviedo, cuando montaban un puesto informativo autorizado por el ayuntamiento.

Para la ultraizquierda todo el que discrepa es un ‘fascista’

Esta serie de hechos viene a reafirmar el peligro que supone la violencia de extrema izquierda para nuestra convivencia democrática. Desde ese margen del escenario políticos no hacen ascos al uso de las agresiones para amedrentar y silenciar a sus rivales políticos. Siempre justifican los ataques llamando “fascistas” a sus víctimas, usando esa mentira como trampolín para su violencia. Y es que para esa izquierda los “fascistas” son todos los que no se someten a los dogmas de la izquierda, pero especialmente aquellos que con más valentía se atreven a contradecirlos. Esa violencia no viene sola: hay políticos y medios que se dicen democráticos pero que ayudan a legitimarla. En el caso del periodismo esto se está llevando a cabo mediante una manipulación descarada de las palabras, con trampas nada inocentes aunque a veces lo parezcan. Veamos algunos ejemplos.

1ª trampa: llamar ‘antifascistas’ a los agresores para que los agredidos parezcan los malos

Anteayer la Radio Televisión de Castilla y León llamaba “antifascistas” a los energúmenos que intentaron agredir a Rocío Monasterio en Segovia. Aquí el vídeo:

Esta manipulación ya es un clásico en muchos medios españoles. Cuando llamas “antifascistas” a los agresores estás dando a entender que los agredidos son fascistas, que es la forma que tiene la extrema izquierda de intentar legitimar su violencia. Curiosamente, y como puede repasar cualquiera en las hemerotecas, los medios españoles nunca hablan de “anticomunistas” cuando se refieren a quienes agreden a políticos de extrema izquierda, aunque los agresores se autocalifiquen así. En ese caso, los agresores son calificados como “ultraderechistas”, por regla general. Entonces, ¿por qué no se llama “ultraizquierdistas” a los agresores cuando claramente están alineados con la ultraizquierda? ¿Por qué esa doble vara de medir?

2ª trampa: ocultar la ideología de los agresores y llamarles ‘estudiantes’ o ‘jóvenes’

Otra manipulación muy habitual en los medios es presentar como simples “jóvenes” o “estudiantes” a los activistas de extrema izquierda, ocultando así la ideología de los agresores. Es lo que hizo ayer el diario socialista El País con la agresión a Cayetana Álvarez de Toledo, presentando además el ataque como un simple “intento de boicot”:

Una simple búsqueda en Twitter indica que los agresores fueron convocados por el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC), un grupo separatista de extrema izquierda. ¿Por qué El País oculta la ideología de los agresores en este caso y hablan de un simple boicot? Sin embargo, cuando los de Hogar Social Madrid encendieron botes de humo y bengalas junto a una mezquita en la capital de España, éste fue el titular de El País:

Que ese periódico venga luego dando lecciones de objetividad es para echarse a reír.

3ª trampa: acusar a los agredidos de provocar las agresiones

Otra forma de blanquear la violencia de la extrema izquierda consiste en acusar a las víctimas de provocar las agresiones, algo que siempre se critica cuando se hace con una violación, pero que medios de izquierda hacen con frecuencia al informar sobre la violencia de la ultraizquierda. Un ejemplo de esta manipulación es este titular del digital izquierdista La Voz de Asturias:

Como señaló ayer Víctor Sánchez del Real, el herido en cuestión se hizo daño al lanzar una piedra a un coche de Vox: la piedra le rebotó, huyó y al huir se cayó. Sin embargo, La Voz de Asturias no explica cómo se hirió ese “joven”: leyendo el titular, da la impresión que le agredieron los de Vox. Escondido en el cuarto párrafo de la noticia nos encontramos con esto: los jóvenes de Vox han denunciado ante la Comisaría Nacional de Policía que los manifestantes lanzaron piedras contra su vehículo cuando abandonaban el lugar y tras recibir insultos y amenazas”. Pero según el digital izquierdista, los que “provocan” son los de Vox: una manipulación en toda regla.

En el mismo plan manipulador que sus colegas asturianos, ayer el digital ultraizquierdista Público atribuyó la violencia ultraizquierdista en la UAB a “la presencia de Cayetana Álvarez de Toledo”:

Es decir, que viene a decir que la culpa fue de ella por ir a esa universidad barcelonesa, y no de unos fanáticos que no respetan la libertad de expresión de quienes no opinan como ellos. En fin, nada nuevo en ese panfleto de ultraizquierda.

4ª trampa: dar la impresión de que la violencia estalló entre los agredidos

Otra forma de blanquear o de camuflar la violencia de la extrema izquierda consiste en ocultar a los agresores y situar la violencia en los agredidos, para aparentar que los violentos eran ellos. Esto es lo que hizo otro digital de izquierdas, El Huffington Post, a finales de marzo:

Hay que decir que los incidentes en cuestión no ocurrieron en la manifestación de Vox, sino en una contramanifestación ilegal de la extrema izquierda. Pero lo que consigue ese medio digital con este titular es asociar la violencia con Vox, y no con los ultraizquierdistas. Los que sólo lean el titular -algo que lamentablemente hace mucha gente- se quedarán con esa idea.

Algo parecido hizo ayer Televisión Española al dar noticia de la agresión a la candidata del PP con este titular: “Incidentes durante un acto de la candidata del PP, Cayetana Álvarez, en la Universidad Autónoma de Barcelona”. Atentos al texto de la noticia: “En la Universidad Autónoma de Barcelona se han registrado incidentes este jueves protagonizados por un grupo de jóvenes durante un acto de la candidata del PP por Barcelona a las elecciones generales del 28A, Cayetana Álvarez de Toledo. Para salir, la candidata ha atravesado el grupo de estudiantes que protestaba por su presencia allí, lo que ha causado los momentos de más tensión”. Ni una sola referencia a la ideología ultraizquierdista de los agresores, que para TVE son simples “estudiantes”. Vergonzoso.

Imagen: Animal Trap Collection Close

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  1. Luna

    Otra trampa que usan a diario es la administración de noticias. Si la noticia no interesa porque puede dejar en mal lugar a “los suyos”, se omite y “por aquí no ha pasado un tranvía”, como se decía antes. Si los hechos tienen muy poca relevancia pero pueden mover en contra de “los otros”, se vinculan con anécdotas chismosas parecidas y luego se sacan unas estadísticas de elaboración propia, en donde la tontería se convierte en un modus operandi habitual de los sujetos. Por supuesto que no se dan estadillos cruzados con los de otras ideologías que pueden incurrir sistemáticamente en lo mismo.

    Yo tengo una manía personal frente al periodismo: Me revienta cuando la noticia empieza por el nombre de un personaje que encima nunca es real, y al terminarla te das cuenta de que sólo sabes eso de este tipo. Esto lo hacen los novatos y las mujeres. Por ejemplo “Como todas las mañanas, Pedro coge el autobús para ir al trabajo y se sienta en el mismo lugar….” para contarte (y explicarte) que ha subido la gasolina. Y cuando eso sirve como cortina de humo para que olvidemos que Pedro Sánchez o Felipe González no nos han dado los ochosiento mi pueto de trabaho que prometieron, me saca de quicio.

  2. Mi reacción cuando me dice cosas algún pendejo de estos:

    – Cuando me dice “Fascista” (femenino) yo le replico:

    – Tu eres “Fascisto” (masculino), (heteropatriarcal).

    Les fastidia mil veces más, porque no se lo esperaban.
    Les descoloca y se quedan sin habla.

  3. bilbaino

    Sustituyamos “Vox” por “Rubia”:

    “Un acto de Vox provoca altercados y un herido en la Universidad de Oviedo”

    Una rubia provoca altercados y un herido en la Universidad de Oviedo.

    El altercado consistió en que un grupo de borrachos acosó a la rubia, la manosearon y arrancaron la blusa, resultando herido uno de los agresores al ser reducido por la policía.

    “Al menos siete detenidos tras los incidentes en la manifestación de Vox en Barcelona”

    En la vida he leído un titular tan manipulador.

  4. Ana

    Pego aquí el enlace a la noticia de Vox y la pelea con los estudiantes (que en la primera redacción de la noticia eran “los antifascistas” y luego han cambiado por los estudiantes:

    https://www.elcomercio.es/elecciones/generales/pelea-estudiantes-simpatizantes-20190412035147-nt.html

    “Un becario predoctoral de la facultad de Filosofía acaba con una brecha en la cabeza al tratar de impedir un acto del partido”

    Quieren que la gente identifique VOX con violencia…

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