Tras cuatro años de entrenamiento, se incorpora a su primer escuadrón de caza

Los ideales que llevaron a la Capitán Satz a ser la primera mujer marine que pilota un F-35B

En 1995 Sarah Deal Burrow, hija de un marine y esposa de un piloto de F-14 Tomcat, se convirtió en la primera mujer aviadora de los Marines de Estados Unidos, pilotando un helicóptero CH-53E.

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Sarah no lo tuvo fácil, porque convertirse en Marine y ganarse las alas de aviador no es fácil para nadie. En los marines no hay cuotas. Seas quien seas, sea cual sea tu sexo, tienes que demostrar lo que vales. Ella fue la pionera que abrió paso a otras mujeres aviadoras en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos (USMC). Cuando Sarah se ganó sus alas, Anneliese Satz sólo era una niña pequeña nacida en Boise (Idaho). Hoy Anneliese tiene 29 años y es Capitán del USMC. Ya antes de alistarse había obtenido una licencia de piloto para volar un helicóptero Robinson R44.

Después de incorporarse a los Marines, Anneliese ha dedicado cuatro años a convertirse en una aviadora militar, primero en la formación básica en Pensacola (Florida), después en el entrenamiento de vuelo primario en Corpus Christi (Texas), aprendiendo a volar en entrenadores turbohélices T-6 Texan II, y después en Meridian (Misisipi), volando en los reactores T-45C Goshawk. Finalmente hizo su entrenamiento de conversión en el Escuadrón de Entrenamiento de Ataque de Marines 501 (VMFAT-501) “Warlords” en la base MCAS Beaufort (Carolina del Sur) con el F-35B Lightning II, el primer caza furtivo con capacidad de despegue y aterrizaje vertical. Llegó a ese escuadrón en julio de 2018 e hizo su primer vuelo en F-35B en octubre. El 27 de junio de este año completó el curso de entrenamiento. Lleva acumuladas ya más de 300 horas de vuelo. Ya le han asignado su primer destino: el Escuadrón Marine de Caza y Ataque 121 (VMFA-121) “Green Knights”, que tiene su base en MCAS Iwakuni (Japón).

“Nunca renunciar, trabajar duro y seguir mejorando”

Anneliese se siente “muy agradecida” por la experiencia que le transmitieron sus instructores, los encargados de mantenimiento y el resto del personal del VMFAT-501. ¿La receta para superar el curso de formación? Ella misma lo dice con estas palabras: “arduo trabajo”. Ahora la primera mujer marine que se ha convertido en piloto de F-35B confiesa estar “emocionada” por su incorporación al VMFA-121 en Japón: “espero con ansias la oportunidad de servir en las Fuerzas de la Flota de Marines”. Sobre estos cuatro años de duro entrenamiento, recuerda: “En cada una de mis escuelas de entrenamiento hice lo mejor que pude”.

El pasado viernes, los Marines publicaron un vídeo sobre la Capitán Satz, recreando momentos de su niñez y plasmando los ideales que le han llevado hasta la carlinga de un F-35B. Ella misma los dice: “A medida que crezca, seré desafiada. Enfrentaré mis miedos con una sonrisa. Si me derriban, sé que seré lo suficientemente fuerte como para volver a levantarme. Me pondré metas y no me rendiré hasta que las alcance. Sé que no seré la mejor en todo, pero daré el 100% en cada cosa que haga. Marcaré la diferencia. Seré la diferencia. Nunca renunciar, trabajar duro y seguir mejorando, porque es ahí donde perteneces”.

Mi enhorabuena a la Capitán Satz por llegar hasta aquí y por ser un ejemplo para cualquier persona que quiera alcanzar las mismas metas, sea hombre o mujer. Le deseo un buen servicio como aviadora de los Marines.

Fotos: United States Marine Corps.

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