Expone sus ideas en un artículo en el que se alinea con la extrema izquierda

El planeta sólo era una excusa: Greta Thunberg revela la agenda ideológica que lleva a España

En estos momentos, la famosa ecologista sueca de 16 años está cruzando el Océano Atlántico en ruta hacia España, para asistir a la Cumbre del Clima que se celebrará en breve en Madrid.

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Thunberg enlaza un artículo suyo que incluye una nueva rabieta

Ayer al mediodía, esta chica tuiteó desde su móvil el enlace a un artículo publicado en Project Syndicate firmado por ella, Luisa Neubauer (miembro del partido ecologista e izquierdista alemán Die Grünen) y Ángela Valenzuela (activista chilena de Fridays for Future). Además del alarmismo ecologista ya habitual, las tres autoras del texto se jactan del éxito de su activismo: «Una encuesta reciente mostró que, en siete de los ocho países incluidos, el colapso climático se considera el problema más importante que enfrenta el mundo. Otra confirmó que los escolares han liderado el camino para crear conciencia». Greta y sus colegas se vanaglorian de que los líderes del mundo digan que las han escuchado, pero a continuación añaden que ellos «no hacen nada» y les acusan de «hipocresía». Es el mismo tono de rabieta que Thunberg ya exhibió en su reciente visita a la ONU. Leyéndola a ella y a sus colegas, da la sensación de que el mundo tuviese la obligación de rendirse a sus pies y se disgustasen porque no se arrodilla lo bastante rápido.

Apelan a la ciencia como si fuese una diosa y ellas fuesen sus oráculos

Greta y sus colegas apelan a la ciencia como si fuesen sus oráculos, reclamando a los líderes políticos que tomen medidas porque «la ciencia lo exige». La expresión me ha recordado al «Deus lo vult» (Dios lo quiere, en latín vulgar) pronunciado por el Papa Urbano II en el concilio que dio lugar a la Primera Cruzada en 1095. Estas chicas hablan de «la ciencia» como si fuese una diosa que exige cosas y ellas fuesen sus sumas sacerdotisas. No es la primera vez que alguien invoca la ciencia para intentar revestir de un carácter irrefutable a sus opiniones. Recordemos que Friedrich Engels denominó «socialismo científico» al marxismo, presentando la dialéctica marxista como un método científico. La referencia a esa ideología totalitaria de extrema izquierda no es nada exagerada, teniendo en cuenta lo que ese artículo dice a continuación.

Lo que la ciencia ‘exige’ según Greta: un agenda política izquierdista

Y es que justo después de apelar a la ciencia como si fueran las portavoces de esa diosa, las tres autoras del artículo afirman lo siguiente:

«Esa acción debe ser poderosa y amplia. Después de todo, la crisis climática no se trata solo del medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas de opresión coloniales, racistas y patriarcales la han creado y alimentado. Necesitamos desmantelarlos a todos. Nuestros líderes políticos ya no pueden eludir sus responsabilidades».

Así que esto, en realidad, no va de ecología. El planeta sólo era una excusa. Necesitaban infundir pánico entre la multitud para que asumiese con más facilidad un discurso de extrema izquierda que en condiciones normales no asumiría. Hay que decir que el colonialismo hace ya años que desapareció, salvo excepciones como Gibraltar o las Malvinas, colonias británicas que no creo que le importen a Greta Thunberg ni lo más mínimo. Por lo demás, en Occidente existe la igualdad ante la ley con independencia de cuál sea el color de tu piel. Es como si Greta anunciase que viene a desmantelar la red de telégrafos.

Por otra parte, el llamado «patriarcado» es un concepto que maneja la ultraizquierda desde hace muchos años para demonizar a instituciones sociales como el matrimonio y la familia. No es que lo diga yo. Nuevamente sólo hay que leer lo que escribió el comunista Engels en el siglo XIX, contraponiendo un pasado, mítico e inexistente hogar comunista a la familia patriarcal, identificada con el matrimonio monogámico (es decir, de un hombre con una mujer): «En el antiguo hogar comunista, que comprendía numerosas parejas conyugales con sus hijos, la dirección del hogar, confiada a las mujeres, era una industria pública y tan necesaria socialmente como la obtención de los víveres por los hombres. Las cosas cambiaron con la familia patriarcal y todavía más con la familia individual monogámica. El gobierno del hogar perdió su carácter social».

Una cumbre para que 20.000 activistas abronquen a los españoles mientras se aprovechan de nosotros

Así pues, Greta Thunberg no viaja a España para salvar el planeta. Lo que quiere es imponer una agenda ideológica izquierdista, basada en acusar a Occidente de racismo y colonialismo, y acabar con sus instituciones sociales más básicas (esa familia identificada como patriarcado, que lleva siendo el blanco del marxismo desde hace más de 150 años). ¿Y con qué fin? No cuesta imaginarlo: la izquierda política es la gran patrocinadora del activismo de Thunberg. De hecho, la Cumbre del Clima se celebra en España por iniciativa del gobierno socialista de Pedro Sánchez.

Esa cumbre tendrá un coste de 86 millones de euros, del que sólo se espera recuperar el 20%. El resto tendremos que pagarlo los españoles, incluyendo el transporte gratis para los 20.000 asistentes a ese encuentro, un gasto que será asumido por varias administraciones españolas (es decir, por los contribuyentes). La situación es una paradoja: los españoles vamos a tener que sostener a un montón de activistas cuyo propósito es abroncar a sus anfitriones por ser racistas, colonialistas y patriarcales, exigiéndonos un cambio que, por supuesto, implicará más intervención estatal y más presión fiscal (el ecologismo se ha convertido en otra excusa más para que los políticos socialistas nos metan mano en los bolsillos). En España existe una expresión poco elegante pero muy adecuada para expresar en pocas palabras lo que se espera del pueblo español durante esta cumbre: ser puta y pagar la cama.

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Comentarios (Blog):

  1. Luis Carlos

    A mi lo que me hace gracia es que esos ecologistas no se quejan de la contaminación industrial en Rusia o China. Vamos, su discurso es que nosotros tenemos que sacrificar la economía por el bien del planeta, pero los otros pueden contaminar con total impunidad.

  2. bilbaino

    «la ciencia lo exige» Si fuera al colegio sabría que es la ciencia.

    «basada en acusar a Occidente de racismo y colonialismo»

    Y no está tan lejos… blanco bueno busca negro pobre

  3. Jesús

    Luis Carlos, cierto. Los ecologistos no se quejan de la contaminación industrial en Rusia, China, Bangladesh o la India, ni de la falta de derechos de las mujeres en países musulmanes, ni de la ejecución en Irán de un ex-musulmán convertido al cristianismo. La culpa siempre es del malo de Occidente, de la civilización cristiana (o lo que queda de ella).

  4. Sharovarov

    He leído por ahí que los Thunberg ya preparan a Beata, hermana de 14 años, para la causa feminista.

    ¡Partido Thunberguista en España YA!

  5. Blanca

    Pero si está todo clarísimo… esta pobre niña no es más que una marioneta de los del mandil. Ya tienen delito sus padres.

  6. Luis Recinos

    Excelente entrada, Elentir. Al avanzar en la lectura, me puse a pensar que, en el fondo, no se sabe muy bien si Greta y Cía. operan como padres amenazadores que buscan inducir, por miedo, a que los chicos tiemblen de miedo y «obedezcan» sin chistar o su contrario, que operen como niños berrinchudos buscando hacer su voluntad amenazando a su padres de armar una buena pataleta en caso contrario. Pero al llegar al final du la entrada, me encontré con cuatro palabras que lo definen todo. Me pareció sencillamente genial. ¡Felicitaciones! ¡Mejor descripción, imposible!

  7. Dicen que no es normal, llegue a leer que tiene sindrome de asperger, no lo se, lo que si está claro es que el sistema mundial la está utilizando como un icono para reivindicar un estado del clima acorde como lo quieren los poderosos del mundo y no un cambio climático como tiene que ser, una moza de diecisiete años poco puede saber de estas cosas y de otras, no tiene ni el bachiller, como es posible que la pongan en alfombras de oro por el mundo y estos parásitos de politiqueros se inclinen ante ella, es el sistema manipulador quien la utiliza.

  8. Pilar Pintos

    Estoy en total desacuerdo de todo el montaje absurdo alrededor de la niña sueca llamada Greta. Creo que debería estar en el colegio, cómo todos los niños de su edad. No es quien, ni sus conocimientos tampoco para ir aleccionador, abrumado y haciendo el cimbel por todo el mundo. Eso sí, sus padres y demás ad-láteres, se han montado un modus vivendi de vergüenza. Y llama atención que los organismos internacionales les sigan el juego…. Con ello aumentan su ya abultado desprestigio. Desearía no contribuir con un solo céntimo a semejante tomadura de pelo.

  9. Miguel

    A una niña se la combate con la opinión de otra niña, pero con una tablas mayores que las de esta niña.
    Con un mensaje sosegado, profundo, claro y lleno de conocimiento real, no de dogmas repetitivos.
    Grata si forma parte de una estrategia política.
    Lo que dice el modelo científico y los científicos no tiene nada que ver con lo que dice ella. Por ahí la puede atacar y dejar fuera de juego.

  10. ¿Acaso el debate sobre el futuro de España y del resto del mundo está reservado a niñas de 16 años? Sólo faltaba eso…

    Por lo demás, es de una gran ingenuidad creer que Greta Thunberg y los promotores de su campaña política aspirar a sostener debate alguno con los que opinan de una forma distinta. Ellos quieren imponer sí o sí lo que piensan, y no admiten debate alguno porque dicen tener a la diosa «ciencia» de su lado. El que les contradiga es un «negacionista» y ya está, no hay nada que hablar con él. Ésta es la forma que tienen de «debatir» los progres.

  11. Sharovarov

    ¿En el colegio, Pilar? Hombre, se supone que con dieciséis años se está en el instituto, al menos en mi época: yo entré en el instituto con catorce años (Octubre de 1986)

  12. Pilar Pintos

    Ya, Sharovarv, pero con el tiempo que ha perdido trueno el mundo…. Yo creo que no da ni para poder entrar en la ESO….

  13. Pilar Pintos

    Y…. Quiero dejar constancia de que a mí la niña me da mucha pena. Está usada y manipulada, con el inconcebible consentimiento paterno. Desde mi punto de vista, dando pingües ganancias a todo lo que le rodea. Y me parece una verdadera tomadura de pelo, como ya dije en una intervención anterior.
    No deberíamos sumarnos a este circo. Esta es mi opinión.

  14. Simbad

    Me parece patético lo de esta niña. Presentar a esta muchachita, convenientemente entrenada, como autoridad o referente del calentamiento global o del cambio climático es un recurso de marketing en lo que parece valer todo para convencer a necios. Greta Thunberg no es climatóloga ni economista ni experta en nada -como es lógico, a su edad-, y que sea recibida con tantas alharacas por responsables de la ONU, por Merkel, Macron, Juncker, Tajani…, es una infame tomadura de pelo que debería avergonzar profundamente a nuestros representantes. Porque nadie con dos dedos de frente puede pensar que ‘el movimiento’ que encabeza Greta ‘Viernes para el Futuro’, se haya convertido en un fenómeno internacional sin que haya detrás adultos hechos y derechos que la estén manipulando a conciencia.
    Hasta el eurodiputado español por Vox, Herman Tertsch, criticó a la ONU por usar a la cría.

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