La compañía estadounidense censura la mera afirmación de evidencias médicas

Google echa a un empleado por defender la biología frente a la ideología de género

Hace unos días un ingeniero de Google publicó en las redes internas de la empresa, de forma anónima, un documento de 10 páginas criticando el escaso pluralismo ideológico de la empresa.

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El documento (se puede leer aquí en español) argumenta que la famosa “brecha de género” -las diferencias laborales entre hombres y mujeres- se debe a causas biológicas, y que las medidas que adopta Google para promover la igualdad no hacen más que perjudicar a los empleados, al crear medidas discriminatorias para intentar soslayar esas diferencias biológicas.

Las mujeres, más cooperativas

El documento señala, por ejemplo, que las mujeres son -por naturaleza y en comparación con los hombres- más cooperativas, buscan un “mejor balance entre la vida y el trabajo”, son más “abiertas en sus sentimientos y estéticas más que en ideas”, prefieren trabajos en áreas sociales o artísticas, son más extrovertidas y “generalmente lo pasan peor a la hora de negociar salarios, pedir aumentos, hablar sin rodeos y dirigir empresas”. También señala que son más propensas a las neurosis y a la ansiedad y tienen menos tolerancia al estrés, y por eso hay “menor número de mujeres en trabajos de alto estrés”. Hay que señalar que esa propensión de las mujeres está demostrada por estudios médicos. El año pasado se publicó una revisión de casi medio centenar de estudios científicos al respecto, y entre sus conclusiones se apuntaba que las mujeres presentan el doble de riesgo que los hombres de desarrollar un trastorno de ansiedad.

Los hombres, más ambiciosos

En contraste, el ingeniero apuntaba que los hombres son más ambiciosos, y que aceptan “trabajos mejor pagados pero menos satisfactorios que sí aportan el status que ansían”. Esto explica, según él, que haya menos mujeres en puestos de liderazgo en las empresas, pues a menudo “requieren horas largas y estresantes que pueden no merecer la pena si lo que se desea es vivir una vida plena y bien balanceada”. El autor señala que esas mismas fuerzas son las que “también los motivan a aceptar responsabilidades como mineros, recogedores de basura, bomberos y sufren un 93% de las muertes relacionadas con el trabajo“. El autor no lo dice, pero en la vocación profesional de los hombres también influye notablemente la mayor agresividad del sexo masculino. Es precisamente por ello que los hombres son la mayor parte de la población reclusa mundial, con independencia del país o de la cultura; son los que cometen los crímenes más violentos, y también son los que más solicitan trabajos que requieren más fuerza física (militares, policías, mecánicos, construcción, etc).

El autor pedía medidas inclusivas que eviten injustas discriminaciones

El ingeniero señalaba que “los humanos suelen ser bastante protectores con respecto a las mujeres”, algo que está relacionado con quelos hombres, biológicamente hablando, son más desechables y porque, por otro lado, las mujeres son más cooperativas y agradables que los hombres. Hay que decir que con estas afirmaciones, el autor del documento no se está inventando nada ni está diciendo algo absurdo: se limita a constatar lo que demuestran la medicina y la propia historia humana. Pero además, el autor del documento ofrecía propuestas para que Google haga una política de igualdad laboral más adecuada a esas diferencias biológicas, sin necesidad de adoptar discriminaciones injustas. Es decir, su autor no pretende afirmar que las mujeres son incapaces, sino que las políticas de inclusión de la empresa deben tener en cuenta las diferencias biológicas.

Denuncia que los conservadores se sienten alienados en Google

Respecto de la ideología, el autor señala que “la izquierda tiende a negar la ciencia que señala diferencias biológicas entre las personas (por ejemplo, el IQ o Cociente Intelectual, o las diferencias entre sexos)”. A estas alturas, esta afirmación es fácil de comprobar repasando cualquier discurso progresista en clave igualitarista. El ingeniero afirma que la “inclinación izquierdista de Google” y su justificación de “programas altamente politizados”. Esto conlleva a que los empleados que no comparten esa ideología no se atrevan a opinar dentro de la empresa: En entornos altamente progresistas, los conservadores son una minoría que siente que necesita estar encerrada para evitar la hostilidad. Debemos empoderar a aquellos con diferencias ideológicas para que sean capaces de expresarse abiertamente”, señala, y añade: Alienar a los conservadores es a la vez no inclusivo y generalmente un mal negocio porque los conservadores tienden a tener una alta escrupulosidad, que se requiere para mucho del trabajo constante característico de una compañía madura.”

Google dice respetar la libertad de expresión y a continuación la niega

El documento de ese ingeniero de Google acabó siendo filtrado más allá de los círculos de la compañía y ha sido objeto de un intenso debate en Internet estos últimos días. Finalmente, hoy Google se pronunció al respecto en su blog oficial en una nota firmada por Sundar Pichai, director ejecutivo de la compañía. Entre otras cosas, afirma lo siguiente:

“Primero, dejadme decir que apoyamos firmemente el derecho de los Googlers a expresarse, y es justo debatir mucho de lo que aparecía en esa memoria, independientemente de si una gran mayoría de Googlers está en desacuerdo. Sin embargo, algunas partes de esa memoria violan nuestro Código de Conducta y cruzan la línea al promover estereotipos de género dañinos en nuestro lugar de trabajo. Nuestro trabajo es crear grandes productos para que marquen la diferencia en las vidas de los usuarios. Sugerir que un grupo de nuestros compañeros posee atributos que les hacen biológicamente menos adecuados para su trabajo es ofensivo y no está bien.

Lo que el señor Pichai viene a decir es que las evidencias biológicas le ofenden y que hay que censurarlas, despidiendo a cualquier empleado que se atreva a afirmarlas o a reclamar que la empresa sea más abierta al pluralismo ideológico de sus empleados. Y esto lo suelta después de decir, con toda la cara, lo firmemente que respeta la libertad de expresión.

Google confirma su intolerancia ideológica despidiendo al ingeniero

De hecho, hoy se ha sabido que Google ha despedido al autor del documento, James Damore, uno de los mejores de su promoción en la titulación de Biología Molecular de la Universidad de Illinois, y doctorado en Biología de sistemas en la Universidad de Harvard, una de las mejores del mundo. Además, ha trabajado en programas de Biología computacional en la Universidad de Priceton y en la de Harvard, y ha trabajado como investigador en el MIT. Un currículum muy brillante que no le ha salvado de ser consumido en la hoguera de la nueva inquisición, que no tolera la afirmación de evidencias biológicas si contradicen a una pseudociencia como es la ideología de género. El despido de Damore no hace otra cosa que confirmar que tenía razón al denunciar el escaso respeto de Google por el pluralismo y la diversidad ideológica, una intolerancia que está convirtiendo a la famosa compañía estadounidense en algo más parecido a una secta que a una empresa que se supone moderna y abierta a diferentes puntos de vista.

Medios de comunicación se unen al linchamiento del discrepante

Como colofón, y como ya ha ocurrido en otros casos, la mayoría de los medios se han lanzado a apoyar la represalia del ingeniero contra el empleado despedido. Diversos medios están acusando al ingeniero despedido de “machista”. Podéis ver, sin más, los titulares y las noticias que han publicado El País, Antena 3, Abc, La Vanguardia, El Confidencial, Público, La Sexta, Cadena SER, La Voz de Galicia, El Correo Gallego, Expansión, El Periódico… ¡Incluso el diario deportivo Marca! Os comenté aquí el pasado viernes que muchos periodistas se están convirtiendo en comisarios políticos, contribuyendo al señalamiento de todo el que contradice el pensamiento único progresista, dirigiendo contra el que discrepa palabras-policía como machista, homófobo, islamófobo o transfóbico, con el único fin de impedir que determinados dogmas ideológicos que la izquierda ha establecido -y que la derecha más acomplejada ha asumido sin rechistar- puedan ser discutidos por nadie, bajo pena de ser condenado a una muerte civil. Y es que el problema no sólo está en Google: vivimos en una sociedad donde cada vez hay menos libertad para discrepar. Veremos cuánto tardan en señalarnos por afirmar que 2+2=4.

‘Goolag’: internautas parodian la censura ideológica de Google

En Twitter, la cuenta de Google está recibiendo multitud de críticas por despedir a un ingeniero por su opinión. En algunos casos los tuiteros han publicado parodias del logo de Google, “sovietizándolo” o haciéndolo pasar por el logo del famoso “IngSoc” de la novela “1984” de George Orwell:

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Enlaces desde blogs, webs y agregadores:

Comentarios (Blog):

  1. Luna

    Esta entrada nos lleva directamente a otra que escribiste hace pocos días: “delitos de odio, un pretexto para imponer ideologías totalitarias”.
    Tras estos esbozos sobre el logo de google pueden aparecer memes con dodles bastante interesantes. estemos al quite, para ver si el gigante de las cribas los censura.

  2. Luna

    Perdón, el título correcto es “delitos de odio, una excusa para imponer medios propios de dictaduras”. No copio y pego para enlazar porque tengo otra cosa “en el ratón” que perdería. (Lo mío es un estado de informática pura, creo que los Alcántara sabían más que yo de PCs)

  3. Sharovarov

    No debe de sorprender tanto lo del Marca, ¿no? Perteneciendo al mismo grupo de “comunicación” que El Mundo…

  4. Luis Carlos

    Han conseguido el efecto Streissand, ahora todo el mundo ya conoce el documento, y estamos en los inicios de la contrarevolución cultural, y por tanto los dogmas progres empiezan a venirse abajo. El ministerio de la posverdad ya muestra sus primeras grietas que anuncian su futuro desplome.

    Las nuevas generaciones son rebelde por naturaleza, y los que consiguen convencerlos, conventirlos, son los que les inspiran mayor confianza y no imponer ideas a base de forzar a que le den la razón, mediante la burla, humillación y maltrato psicológico del pobre que ose cuestionar y hacer preguntas incómodas.

  5. atraval

    ¿Habrá que empezar a “dudar” de la información que nos aporte Google? Se han metido en un mal paso…

  6. RF

    google aparece en la lista de las 400 mas grandes empresas del mundo que apoyan esa ideología… 🙁

  7. RF, ¿dónde se puede consultar esa lista?

  8. Alicia

    Que despidan a alguien por sus opiniones (contrastables o discutibles, pero libres) en vez de hacerlo por su capacidad laboral es una de las consecuencias de esta dictadura de la corrección en la que da lo mismo lo que hagas con tal de que no pienses.
    Muy interesante este enlace que adjunto sobre el tema.
    Como he vivido la “simpática difamación ritual en carnes propias me gustaría que lo leyera alguna de las personas despreciables (adjetivo que les cuadra perfectamente en mi opinión libre, contrastable y discutible) que participaron activamente en todo ello.
    Pero no sé cómo hacerlo llegar.
    Qué rabia, seguirán sin saber que son parte del problema.

    https://evolucionyneurociencias.blogspot.com.es/2017/08/la-difamacion-ritual.html?showComment=1502301698590#c6560800608109590209

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