Las mentiras del informe que llama 'derecho humano' a matar a niños por nacer

Aborto: así es como el antiguo partido único de una dictadura comunista pastorea a la UE

Ayer el Parlamento Europeo dio un decidido paso hacia adelante desde el borde de un abismo: el que se abre en los límites entre la democracia y el totalitarismo.

Las barbaridades del aberrante e inhumano informe que Vox ha rechazado en Bruselas
Un buen vídeo del ECR y Vox sobre la nueva amenaza abortista en la UE: el informe Matić

Un disparate jurídico para imponer la agenda ideológica de la izquierda

En la sesión plenaria de este jueves 24 de junio, el Parlamento Europeo aprobó el informe del socialista croata Predrag Matić sobre el que os hablé aquí el 12 de mayo. El informe es un colosal disparate jurídico que evidencia, una vez más, la peligrosa deriva ideológica que ha tomado la Unión Europea, que ha abandonado su condición fundacional como un espacio de libre comercio para convertirse en un megaestado que impone a sus países miembros la agenda ideológica de la izquierda, pasando por encima de la soberanía nacional y del derecho de cada uno de sus pueblos a establecer sus propias leyes.

El informe esconde a la víctima del aborto: el niño por nacer

En mayo ya repasé las barbaridades de ese informe, pero quiero fijarme ahora en concreto en las mentiras que contiene. Unos engaños muy graves ya que su finalidad es disfrazar de “derecho humano” el acto de matar a seres humanos inocentes e indefensos, pues eso es objetivamente el aborto provocado, cuya promoción es la razón de ser de ese panfleto socialista.

La mayor mentira del informe, la más rastrera con diferencia, consiste en la ocultación de la víctima del aborto: el niño por nacer. En el informe, que consta de 28 páginas, la palabra “feto” sólo aparece una vez. La palabra “hijo” se menciona tres veces, pero sólo para calificar el hecho de tenerlos o no como un derecho de la madre. Palabras como “embrión” o “bebé” ni siquiera aparecen. La palabra “niño” aparece ocho veces, pero sólo en una de ellas es para referirse a los “niños nacidos de tratamientos de reproducción médicamente asistida”. Leyendo el informe da la sensación de que el aborto equivale a quitarse un grano o borrarse un tatuaje. No se reconoce la vida prenatal como una vida humana por ninguna parte, en ninguno de sus puntos, a pesar de que la ciencia demuestra que la vida humana empieza en la concepción, y no en el parto.

La aberrante mentira de llamar «derecho humano» a matar a seres humanos

El punto V del informe considera que las leyes que protegen esa vida humana en su etapa prenatal y que, por tanto, restringen altamente el aborto o incluso lo prohíben, son “una violación de los derechos humanos y una forma de violencia de género”. Esta afirmación es una brutal manipulación y una grandísima aberración jurídica y moral. Recordemos que el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma: “Todo individuo tiene derecho a la vida”, refiriéndose a los seres humanos sin excluir a ninguno por su edad o etapa de desarrollo. Esa declaración no establece en ninguno de sus puntos un derecho al aborto, porque sería absurdo afirmar un derecho a la vida y a continuación otorgar a otro el derecho a quitársela a los más indefensos.

¿Matar es un «derecho» y negarse a matar es «violencia»?

Por otra parte, es el mundo al revés llamar “violencia de género” a negarse a matar a un ser humano inocente e indefenso, simplemente porque esa negativa colisiona con los deseos de su madre a deshacerse de ese pequeño. Antes bien, violencia es precisamente lo que sufre el niño por nacer que es matado mediante un aborto, un procedimiento que descuartiza su cuerpo de una forma monstruosa para arrebatarle su vida contra su voluntad. Obsérvese la perversa inversión de conceptos: se llama “derecho” a matar a un ser humano y “violencia” a negarse a matarlo. Es muy alarmante que un Parlamento sea capaz de apoyar por mayoría esa grosera manipulación de la realidad. ¿Lo siguiente será llamar “democracia” a imponer los dogmas de la izquierda y “fascismo” al derecho a discrepar de ellos? Algunos, de hecho, ya lo afirman así.

El informe falsea lo que dicen los tratados europeos

El punto Y del informe acusa a los defensores de la vida de impulsar iniciativas que “obstaculizan el disfrute de los derechos de las personas y el desarrollo de los países y socavan los valores y los derechos fundamentales europeos”. Ya he señalado lo aberrante que es llamar “derecho” al aborto. Añado ahora: ¿el desarrollo de un país consiste en matar a sus hijos por nacer? ¿Desde cuándo los valores y derechos fundamentales europeos incluyen el acto de matar a seres humanos inocentes e indefensos? Ningún tratado europeo respalda las tesis abortistas. El informe aprobado ayer apela al Artículo 2 del Tratado de la Unión Europea, que habla del “respeto de la dignidad humana”, y a los Artículos 5, 6 y 168 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que no citan el aborto por ninguna parte.

El punto AD afirma que “de conformidad con la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la salud reproductiva y sexual de las mujeres está relacionada con varios derechos humanos, incluidos el derecho a la vida y a la dignidad. Hay que recordar que el término “salud reproductiva y sexual” es un cínico eufemismo utilizado por los lobbys abortistas para disfrazar el aborto. Una vez más el socialista croata comete un engaño: la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y el Convenio Europeo de Derechos Humanos no citan el aborto en ninguno de sus artículos, ni siquiera utilizando el citado eufemismo. De hecho, es bastante cínico que Predrag Matić intente promover el aborto invocando “el derecho a la vida y a la dignidad”, que son pisoteados cada vez que se mata a un niño por nacer.

Llama «normas internacionales» a meras comunicaciones de un comité de la ONU

El punto 33 “pide a los Estados miembros que garanticen el acceso universal a una práctica segura y legal del aborto y el respeto del derecho a la libertad”. ¿Y qué hay de la libertad del niño por nacer? Para los abortistas como Matić, su opinión no cuenta. Y dicho sea de paso, ¿qué hay de la libertad de los ciudadanos europeos para apoyar a opciones políticas que defiendan el derecho a la vida, sin que un organismo internacional imponga sus dictados pisoteando su soberanía nacional?

El punto 35 pide a los países miembros “que revisen sus disposiciones jurídicas nacionales en materia de aborto y las adapten a las normas internacionales en materia de derechos humanos”. Una nota al pie invoca como tales meros comentarios y comunicaciones del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que no tienen condición de normas internacionales. Como ya hemos visto más arriba, ni la Declaración Universal de los Derechos Humanos ni los tratados europeos otorgan al aborto la condición de derecho humano. Matić ha mentido y manipulado al Parlamento Europeo, y lo que es peor, muchos se han dejado manipular. En ese mismo punto, el socialista croata afirma que “una prohibición total de la práctica del aborto o su denegación puede considerarse un acto de violencia de género”, otra vez la aberrante inversión de conceptos que ya vimos arriba: matar como “derecho”, y negarse a matar como “violencia”.

Ataca a los médicos que se niegan a matar a niños por nacer

El punto 36 se contradice, afirmando al principio que reconoce que “los profesionales de la medicina pueden invocar una cláusula de conciencia”, para a continuación decir que esa cláusula “no puede interferir con el derecho del paciente a acceder plenamente a la atención sanitaria y a los servicios”. En el punto 37, el informe lamenta que se “permita a los médicos, y en algunas ocasiones a instituciones médicas enteras, negarse a prestar servicios sanitarios sobre la base de la denominada cláusula de conciencia, que conduce a la denegación del aborto por motivos de religión o de conciencia, y que pone en peligro la vida y los derechos de las mujeres”. Precisamente si esos médicos se niegan a cometer abortos es porque su profesión consiste en curar y salvar vidas, no en matar a sus pacientes por nacer. Es gravísimo que un texto aprobado por el Parlamento Europeo ataque así al colectivo médico por ser fiel a su código deontológico y a su juramento hipocrático, que prohíbe colaborar en prácticas abortivas.

Atacando la libertad religiosa desde el antiguo partido único de una dictadura

Finalmente, y sin ser exhaustivo, el punto 59 pide “al comisario para la Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo que vele por que el nuevo enviado especial para la promoción de la libertad de religión o creencias adopte un enfoque basado en los derechos humanos que respete la salud y los derechos sexuales y reproductivos”. Es decir, que pretende someter las creencias de los europeos a una definición tergiversada de los derechos humanos que llama “derecho” a matar y “violencia” a negarse a matar. Esto, más que a lo esperable en una Europa democrática, recuerda peligrosamente a lo que había detrás del Telón de Acero en el bloque soviético. Casualmente, Predrag Matić pertenece al Partido Socialdemócrata de Croacia, heredero de la Liga de los Comunistas de Croacia (SKH), adscrita al partido único de la dictadura comunista de Yugoslavia.

Un informe no vinculante que debe servir de aviso: hay que pararles los pies ya

Es escalofriante ver que la UE se deja pastorear así por los que hasta hace poco más de tres décadas mantenían a media Europa sometida a dictaduras en las que se encarcelaba a demócratas por motivos políticos, se reprimía duramente a la disidencia, se empleaba la tortura y se imponía como doctrina oficial la ideología comunista, de la cual derivan algunos de los disparates que figuran en ese informe. Que muchos eurodiputados centristas del Partido Popular Europeo y de Renew hayan apoyado este informe es algo que deja en evidencia, una vez más, que el “consenso progresista” está siendo rehén de los tiranos comunistas que de la noche a la mañana se disfrazaron de socialdemócratas. Hay que decir, por lo demás, que ese informe no es vinculante, aunque su influencia será notable a partir de ahora. Tomadlo como un aviso: o se para ya los pies a socialistas y comunistas en la UE, o acabarán convirtiéndola en una copia de la URSS.

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Comentarios (Blog):

  1. Ginés Ladrón de Guevara

    El PP europeo, la misma Porquería Progre que el nuestro.

    Socialismo, lisa y llanamente.

  2. Jandro

    Impecable artículo.

    Vox, sus socios y todos los organismos que tengan capacidad influir en el seno de la Unión Europea deben ponerse a sacar iniciativas en el Parlamento Europeo, al menos el doble que las que sacan los promotores de la agenda globalista. Porque no basta con actuar de contrapeso; hay que darle totalmente la vuelta a esta locura.

    Los dos disparates que mencionas (el aborto como “derecho humano” y negarse a él como “violencia de género”) deben ser debida y continuamente recalificados como la majadería que son hasta que nadie pueda repetirlos más sin quedar como un necio.

  3. El Peregrino Gris

    Estas imposiciones comunistas casi me hacen desear que los musulmanes nos conquisten rápidamente (a pesar del muy probable incremento de martirios). Al menos ellos le dicen al pan, pan, y al vino, vino.

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