¿Hoy sería posible aprobar algo mejor que Constitución de 1978?

Los elementos que se echan de menos en las frecuentes críticas al 'Régimen del 78'

Eng Mié 20·8·2025 · 18:53 5

En 1918, tras su derrota en la Primera Guerra Mundial, Alemania abrió un nuevo capítulo en su historia con la llegada de un nuevo régimen.

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Ese régimen, conocido como República de Weimar, se dotó de una Constitución liberal, aprobada el 31 de julio de 1919, que estableció por primera vez el sufragio universal en el país (hasta el 30 de noviembre de 1918 sólo podían votar los hombres). Por primera vez, Alemania se dotó de un gobierno democrático (hasta entonces el jefe del ejecutivo era elegido por el emperador y no respondía ante el Parlamento).

El nuevo régimen afrontó muchos problemas desde sus inicios. En enero de 1919, la extrema izquierda inició una rebelión armada, el Levantamiento espartaquista, secundado por comunistas y socialistas radicales, que buscaba liquidar la recién nacida democracia alemana igual que los bolcheviques habían liquidado en noviembre de 1917 la recién nacida democracia rusa. Afortunadamente, el golpe fracasó por el rechazo de la derecha, los centristas y los socialdemócratas del SPD.

Además de las tensiones generadas por los comunistas del KPD y los nacional-socialistas del NSDAP en los años siguientes, la democracia alemana afrontó una grave crisis económica provocada por las indemnizaciones de guerra impuestas por los vencedores de la Primera Guerra Mundial. La crisis económica sirvió de caldo de cultivo para los extremismos políticos entre 1919 y 1923, con varios golpes de Estado: el golpe militar de Kapp de marzo de 1920, la insurrección comunista del Ejército Rojo del Ruhr justo después y el golpe nazi de Munich en noviembre de 1923, que llevó a Hitler a ser encarcelado.

Obviamente, la democracia alemana no era perfecta, pero era mucho mejor que las alternativas de comunistas y nazis. Por entonces, y bajo el mandato de Lenin, el comunismo había convertido a Rusia en una dictadura mucho peor que el absolutismo zarista, con unos niveles de represión y del torturas sin precedentes hasta entonces en Europa. En 1933 los nazis llegaron al poder y liquidaron la democracia alemana, instaurando un régimen de terror, que llevó a Alemania a una guerra y a un genocidio que todavía hoy causan espanto por los niveles de vileza y de inhumanidad de Hitler y de su banda criminal.

Al igual que lo ocurrido en Rusia con el golpe bolchevique de 1917, la experiencia de la democracia de entreguerras en Alemania debería servirnos de lección a la hora de escuchar los cantos de sirenas de quienes prometen un régimen mejor que el que tenemos desde posiciones maximalistas y poco realistas. Me acuerdo de aquel capítulo histórico cada vez que leo críticas al "Régimen del 78", como algunos llaman a la democracia parlamentaria surgida del primer referéndum que se hizo en España para aprobar una Constitución, la actualmente vigente.

Esas críticas son habituales desde la extrema izquierda y la extrema derecha, y con ambas expresiones no me refiero a las posiciones de izquierda o de derecha que hacen una crítica legítima a los defectos que tiene nuestra democracia (a fin de cuentas, no hay ni ha habido nunca ninguna democracia ni ningún sistema político que sean perfectos), sino a aquellas posiciones que se hacen desde la hostilidad a la propia idea de democracia. De hecho, los elementos que se echan de menos en las frecuentes críticas al "Régimen del 78" son aquellos que expliquen qué alternativas se proponen al mismo. Por supuesto, no estoy sacralizando el régimen. Como muchos españoles, creo que nuestra democracia y nuestra Constitución deben ser corregidas allí donde se hayan detectado fallos, dentro de un sano reformismo.

Lo que no me parece honrado es utilizar esos fallos para proponer tirar al niño con el agua del baño, como suele decir Francisco José Contreras, un referente del liberalismo conservador español. Cuando desde ciertas posiciones políticas lanzan esas críticas al "Régimen del 78" pero no explican qué se propone en su lugar, es cuando deberían saltar las alarmas. No se me olvida, por ejemplo, que muchas manifestaciones contra nuestra Monarquía parlamentaria están convocadas por grupos comunistas que apoyan a dictaduras como Cuba, Venezuela, Nicaragua y la China comunista. De igual forma, en el otro lado del mapa político es frecuente también ver críticas a nuestro régimen democrático de admiradores de un dictador como Putin, que ha instaurado en Rusia un régimen mafioso que está perpetrando toda clase de crímenes de guerra y de lesa humanidad en su invasión de Ucrania.

Por mi parte lo tengo muy claro: si la alternativa de algunos al "Régimen del 78" es un régimen comunista o fascista, aunque sea escondido bajo ciertos disfraces para que no genere tanto rechazo, cuentan con todo mi rechazo. Necesitamos reformar lo que tenemos para corregir errores, no echar abajo el régimen para traer algo peor. Por lo demás, quiero apelar a la gente sensata (entre la que no cuento ni a los comunistas ni a los fascistas) para reflexionar sobre las consecuencias que tendría un cambio de régimen hoy en día en España. ¿En serio alguien cree que hoy sería posible aprobar una Constitución mejor que la de 1978? Por favor, mirad el reparto de fuerzas del Congreso de los Diputados, en el que son mayoría los partidos que sostienen los más ridículos dogmas progres. ¿En serio esperáis que de ese panorama político salga una constitución mejor que la aprobada por nuestros padres y abuelos hace 47 años?

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Comentarios:

  1. calatravo

    Buenas tardes,

    Lamentablemente, Elentir, no tengo respuesta para tu pregunta. Creo que no.
    Ahora bien, lo normal, lo razonable, lo útil es cambiar aquello que no funciona. Y yo tengo clarísimo que el actual Estado de las Autonomías no funciona. Es muy caro y no sirve para los fines para los que se ideó. Así que ¿para qué sostenerlo y no enmendarlo? ¿Hasta cuándo? Si eso significa cambiar la CE78, habrá que cambiarla.
    Que el panorama político y social hoy, y en un futuro a corto y medio plazo, no es el apropiado para un proceso constituyente también lo tengo claro. No es fácil, pero se tendrá que afrontar. Como buenos españoles, lo dejaremos hasta el final, hasta que no tengamos que afrontar el pago de la deuda y se encienda la «chispa» del descontento social. Entonces ya será hacer todo deprisa y corriendo.

    Muy animado no estoy, vaya.

  2. maytehuete

    Yo voté en contra de la Constitución del 78 por las Autonomías (que se crearon para contentar a catalanes, vascos y gallegos), por la Ley Electoral D’Hont que es totalmente injusta, por la aprobación del Partido Comunista (una desgracia actual tremenda). Y son asuntos que no se han corregido y además muchos otros se los han pasado por el arco del triunfo como la «igualdad y el derecho a la vida». Y los españoles solo hacemos referencia a ella como si fuera la panacea, cuando no la respeta nadie

  3. isanchezgil

    Yo no tengo claro si sería conveniente iniciar ahora mismo un proceso constituyente, pero sí quisiera indicar varios temas que me parecen imprescindibles para que la actual Constitución tenga una efectividad democrática que ahora no tiene. Y no es una crítica desde la derecha ni desde la izquierda, sino desde el sentido común, y mirando al Bien Común:

    – Estamos en un sistema partitocrático, en el que los partidos, todos, han ido promulgando leyes que van en contra de toda democracia: la ley electoral, por ejemplo, por la que los jefes de partido elaboran las listas electorales, dejando a los votantes sin posibilidad de elegir a quien les pareciera mejor; otro aspecto a cambiar de esta ley es el hecho de que algunas circunscripciones tienen mayor valor que otras, vulnerando el principio esencial de la democracia: UN HOMBRE, UN VOTO.

    – Asimismo, la propia Constitución no tiene mecanismos para defenderse de los que la atacan desde dentro (por la puerta de atrás, como se dice ahora).

    – El sistema de Tribunales, de acuerdo con muchos abogados con los que he tenido relación, no debería en ningún caso tener un Tribunal Constitucional independiente del Supremo, sino que debería ser una Sala de éste.

    Para terminar este sucinto resumen, debo señalar que los actuales teóricos constitucionales son gente que se aparta deliberadamente de la partitocracia que todo lo invade, por lo que veo muy dificil una modificación de la actual Constitución desde dentro para mejorarla, y los partidos tampoco van a consentir algo que les quita poder.

    Yo también, como Calatravo, estoy desanimada.

  4. Como habéis señalado, sí, hay aspectos de la Constitución que deben ser corregidos. Hay otros muchos que han demostrado ser un acierto, y de hecho debemos reivindicarlos. Y sí, hoy con la actual mayoría izquierdista sería difícil reformar la Constitución para corregir sus defectos, pero sería aún más peligroso hacer un texto nuevo, porque sería un panfleto izquierdista con la bendición del PP en muchos de sus aspectos.

    Por cierto, un apunte: las autonomías no se crearon para «contentar a catalanes, vascos y gallegos», sino para contentar a los nacionalistas. De hecho, en el referéndum del Estatuto gallego hubo una participación ridícula de sólo el 28,27%.

    En cualquier caso, una constitución es un texto que requiere el apoyo de una amplia mayoría de la población. No se puede hacer una constitución pensando en plasmar la agenda política de un determinado partido. Las constituciones son normas de convivencia que buscan establecer unas normas comunes para que, básicamente, podamos vivir juntos sin matarnos ni pisotearnos. La historia demuestra que esto no es fácil, y que los problemas que surjan deben ir enmendándose.

  5. Otromas

    Bueno, lo primero que habría que reformar son los «cerebros» de algunos millones de semovientes que, incomprensiblemente, andan por ahí con apariencia de adultos humanos. Y con derecho a voto.
    Y que nadie se equivoque… Defiendo un sistema democrático, pero el problema que acabo de apuntar existe y es muy grave. Como dijo Churchill, el mejor argumento contra la democracia es una conversación de 5 minutos con el votante medio.

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