Sin duda alguna, de todos los uniformes militares, los utilizados por las marinas de guerra son los más peculiares por su gama de colores.
Habitualmente, muchas marinas de guerra utilizan uniformes de color blanco en verano y oscuro en invierno. Esta tradición se ha mantenido en los trajes de gala y de uso diario, pero se ha acabado abandonando en los más modernos uniformes de faena. El uso del color blanco es especialmente llamativo, pues es un color muy vistoso, lo que contrasta con el uso de colores parduzcos y de ropa de camuflaje en muchos otros ámbitos de las fuerzas armadas.
El color blanco en las marinas de guerra es una tradición que tiene su origen en los primeros uniformes navales, surgidos a finales del siglo XVIII y sobre todo a comienzos del siglo XIX. Como en otras cuestiones, la tradición del uso de uniformes navales tuvo su origen en el Reino Unido, al menos en lo que respecta a la marinería. Hay que señalar que no existen muchas fuentes de esa época que aborden el tema de los uniformes, por lo que los datos no son abundantes.
En 2012, Fernando González de Canales y López.-Obrero señaló lo siguiente en "Uniformes de la Armada. Tres siglos de historia (1700-2000)", que aborda la historia de los uniformes de la marina de guerra española:
"Inicialmente no existió una reglamentación precisa que definiera los uniforme del personal de la Armada española. Entre 1700 a 1717 el uniforme grande era idéntico al de la Marina francesa, común al Ejército. En 1717 se define el primer uniforme propio de la Armada, «casaca con galón y alarmares», y en 1724 se dispone de dos uniformes –grande y pequeño– iguales a los de las Guardias de Corps.
La primera reglamentación de un uniforme propio a usar por los oficiales particulares corresponde al año 1761, «azul con galón de oro al canto», siendo autorizado su uso a los oficiales generales en 1769, que desde 1751 vestían el uniforme común a Ejército y Armada y que pudieron seguir usando hasta el 1909, con la aparición de la coca".
Hay que señalar que el término "coca" (curl, en inglés) en el lenguaje naval se refiere a la vuelta del galón que los oficiales lucen en la manga, con forma de lazo, reemplazado por muchas marinas de guerra (como por ejemplo la Marina de Estados Unidos) con una estrella. Tuvo su origen en la Marina Real británica, siendo establecida en 1856 y después adoptada por las marinas de Italia, Bélgica, Países Bajos, Suecia, Grecia, Dinamarca y finalmente España en 1909, como señaló Alfonso de Ceballos-Escalera en "Cien años de la coca como emblema del Cuerpo General de la Armada", en la Revista General de Marina en noviembre de 2009.
En la citada obra, González de Canales señala lo siguiente sobre la razón de ser de los colores de los uniformes navales:
"La coloración también influye en sus cualidades térmicas. En época invernal y climas fríos el color que predomine en las prendas será un color oscuro, el azul o azul turquí, que absorbe el máximo calor solar, mientras que en las zonas tropicales y época estival el color blanco imperará. Incluso el calzado se adapta a la climatología, negro, avellana y posteriormente de loneta blanco".
Esto se debe, en gran medida, a la exposición a la intemperie que se daba tradicionalmente en los antiguos navíos de vela. El color blanco refleja la luz solar y hace que la prenda sea más fresca, mientras que un color oscuro absorbe el calor, siendo más adecuado para invierno. De ahí viene la actual uniformidad de muchas fuerzas navales, con uniforme blanco en los meses más calurosos y oscuro (ya sea negro o azul marino) en los meses más fríos, como ocurre en la Armada Española.
---
Fotos: Elentir / U.S. Navy.
|
No te pierdas las novedades y contenidos que te interesan. Únete gratis a Defensa y Aviación en Telegram: Pulsa aquí para unirte |
Opina sobre esta entrada: