Socialistas y comunistas callan ante las amenazas de Pekín contra Taipei

Venezuela y Taiwán, una clara muestra de la doble moral de la izquierda española

Eng Lun 5·1·2026 · 12:47 1

La captura del dictador y narcotraficante Nicolás Maduro por Estados Unidos ha desatado la ira de la izquierda española.

Sólo cuatro gobernantes europeos condenan la captura de Maduro, entre ellos Putin y Sánchez
Taiwán y la doble moral de muchos países que reconocen a Palestina como estado

Hace unos meses la izquierda española se negó a pedir el cese de la represión en Venezuela

El gobierno de coalición de socialistas y comunistas no ha tenido reparos en alinearse, una vez más, con los regímenes más sinistros: sólo cuatro gobernantes europeos han condenado la captura de Maduro, y dos de ellos son Vladimir Putin y Pedro Sánchez. La izquierda española viene exhibiendo una actitud claramente cómplice con la dictadura venezolana. Hace sólo unos meses, el PSOE y el resto de la izquierda española votó en contra de exigir a Maduro el cese de la represión en Venezuela, mostrando su absoluta indiferencia ante las violaciones de derechos humanos por parte de ese régimen socialista.

La ultraizquierda no condenó los ataques a Ucrania e Israel pero sí la captura de Maduro

Tras la captura de Maduro, los socios de ultraizquierda del gobierno de Sánchez incluso han pedido romper relaciones con Estados Unidos, una medida que no han pedido contra Rusia por la invasión de Ucrania. Una invasión, por cierto, que la ultraizquierda española no condenó, incluyendo la entonces eurodiputada comunista Sira Rego, actualmente ministra del gobierno de Sánchez.

En 2023, la ultraizquierda tampoco condenó el ataque terrorista de Hamás contra Israel, que tuvo como resultado la mayor masacre antisemita desde el Holocausto. Éstos son los que ahora invocan el "derecho internacional" para apoyar a Maduro, dictador al que la ultraizquierda española venía apoyando sin expresar ni una sola crítica a sus constantes violaciones de los derechos humanos.

El caso de la China comunista y la China libre, dos países independientes desde 1949

Pero para observar más claramente hasta dónde llega la doble moral de la izquierda española basta con observar su posición sobre dos países del Extremo Oriente. En 1927, el Partido Comunista inició un levantamiento militar para hacerse con el poder en China. Ese golpe de Estado desencadenó una larga guerra civil interrumpida entre 1936 y 1945 para hacer frente a la invasión japonesa del territorio chino. En 1949 los comunistas que dieron el golpe en 1927 ganaron la guerra y se formaron dos países: la República de China, gobernada por el dirigente nacionalista Chiang Kai-Shek en la isla de Taiwán y otras islas adyacentes, com capital en Taipei; y la República Popular China, gobernada por el dirigente comunista Mao Tse-Tung en la China continental, con capitán en Pekín.

Ambos países estaban inicialmente sometidos a dictaduras. En 1987 Taiwán inició su transición a la democracia. La China comunista aún es una dictadura, un régimen brutal que desencadenó uno de los mayores genocidios de la historia y que todavía sigue gobernando mediante un sistema de partido único y violando los derechos humanos de forma sistemática. La dictadura de Pekín lleva años lanzando amenazas contra Taiwán, al que considera parte de su territorio, a pesar de que Taiwán nunca ha estado bajo el dominio de la dictadura comunista china. Estrictamente es un país independiente con su propio territorio, sus propios órganos de gobierno y sus fuerzas armadas.

Las amenazas de Pekín contra Taipei es como si la Alemania comunista amenazase con invadir a la Alemania libre en el periodo en el que ese país estuvo dividido en dos estados independientes como resultado de la Segunda Guerra Mundial. Algo parecido ocurre en la península de Corea, dividida en dos países independientes (una dictadura comunista al norte y un régimen democrático al sur) como resultado de una guerra librada entre 1950 y 1953.

El silencio del gobierno de Sánchez ante las amenazas de Pekín contra Taiwán

En los siete años que Pedro Sánchez lleva en el poder, el actual gobierno español no ha condenado nunca las amenazas de la China comunista contra Taiwán. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España no ha emitido ni una sola nota de condena contra esas amenazas y el ministro José Manuel Albares no ha dedicado ni un solo tuiteo a Taiwán desde que llegó a su cargo en julio de 2021. España ni siquiera reconoce a Taiwán como país independiente (un hecho vergonzoso que no es atribuible sólo a los socialistas: el Partido Popular mantuvo la misma política), pero al mismo tiempo la Sección Consular de España en Taipei depende del Consulado General de Manila, en Filipinas, y no de la embajada de España en Pekín.

Sánchez se ha convertido en el principal aliado europeo del comunismo chino

Mientras tanto, Sánchez ha elogiado abiertamente a la dictadura de Pekín, convirtiéndose en uno de sus principales socios europeos, hasta el extremo de que el comunismo chino ya califica a España como la "China de Europa". Este acercamiento entre el gobierno de Sánchez y la dictadura comunista china no sólo ha provocado críticas de Estados Unidos, sino también críticas de la Comisión Europea por poner en peligro la seguridad nacional por adjudicar la gestión de las escuchas judiciales en España a la empresa china Huawei.

Los socios comunistas de Sánchez apoyan abiertamente a la dictadura de Pekín

Algo parecido ocurre con los socios de extrema izquierda del gobierno de Sánchez. El pasado sábado, el Partido Comunista de España (PCE), al que pertenecen dos ministras del gobierno de Sánchez (Yolanda Díaz y Sira Rego), condenó la captura de Maduro por Estados Unidos, calificándola como "vil y criminal agresión imperialista" y afirmando que es un "ataque ilegal a ojos del derecho internacional".

La cosa cambia si hablamos de un país democrático como Taiwán. El 11 de abril de 2024, el PCE apoyó abiertamente las amenazas de la China comunista contra la China libre, afirmando que "la OTAN y los países del denominado acuerdo AUKUS (Australia, Reino Unido y EEUU) están realizando una injerencia inaceptable en los asuntos internos de China al patrullar las costas próximas a este país con la excusa de la cuestión de Taiwán, asunto interno que solo incube a la nación china".

Al final, la posición de la izquierda española siempre es igual: tiene una tendencia patológica a alinearse con dictaduras, como Sánchez viene haciendo desde hace años. No es el derecho internacional lo que lleva a la izquierda española a ponerse rabiosa por la captura de Maduro: lo que están haciendo es exhibir, una vez más, su complicidad con un régimen criminal que usurpó el poder ilegalmente en Venezuela y que viene cometiendo toda clase de atrocidades.

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Comentarios:

  1. isanchezgil

    Señores de la izquierda, y ya puestos, por qué no declaramos la guerra a los USA? Ustedes serían los primeros en engrosar las filas de los defensores de la patria…venezolana; tan valientes, tan aguerridos.

    La desverguenza con que funciona este atajo de desgarramantas se viene poniendo de manifiesto desde hace muchos años, pero se ha agudizado cuando subió al poder (con esfuerzo) el mayor mentiroso que ha existido en la historia de nuestro país, y se constata una vez más ante el inaudito descaro con que se comportan en el caso de China y Taiwan, o de Rusia y Ucrania.

    Por otra parte y referente a Trump, mucha acción quirúrgica, pero los presos siguen en las cárceles y él de chicoleo con la Delcy.

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