El gobierno de Pedro Sánchez está en una situación desesperada por su papel clave en el deterioro de las infraestructuras ferroviarias en España.
Un accidente mortal que ha provocado una gran indignación
Hace ya tiempo que el caos ferroviario venía siendo un motivo de queja por la mala gestión del gobierno y más concretamente del Ministerio de Transportes, en manos del socialista Óscar Puente, pero el terrible accidente ferroviario de Adamuz, que se ha saldado con 45 muertos, ha provocado la indignación de muchos usuarios, especialmente tras quedar claro que el desastre se debió, probablemente, a una fractura en un raíl de la vía por la que circulaba el tren de Iryo, que fue el primero en descarrilar, un accidente que a su vez provocó el descarrilamiento de un tren Alvia de Renfe que circulaba por la vía paralela.
Intentando que la atención no se fije en las vías, bajo responsabilidad del gobierno
El gobierno llevaba días intentando mantener todas las hipótesis abiertas. El fin de esa estrategia estaba claro: evitar que la atención pública se pusiese sobre el deterioro de la infraestructura, que depende del Ministerio de Transportes a través de ADIF. El martes, un medio afín al gobierno, eldiario.es, intentaba poner el foco en el maquinista del tren de Iryo filtrando una grabación en la que el maquinista aseguraba haber sufrido un "enganchón", una hipótesis que fijaría la responsabilidad en el primer tren descarrilado.
La filtración de la grabación del maquinista de Iryo se volvió contra el gobierno
En los últimos días ha quedado claro que la situación fue tan confusa que el maquinista de Iryo ni siquiera supo que había descarrilado otro tren. Lejos de servir a los intereses del gobierno, la filtración de esa grabación -probablemente desde el Ministerio de Tranportes- se volvió en su contra, pues quedó claro que en el centro de mando de ADIF en Atocha ni siquiera se habían enterado del descarrilamiento del Alvia.
En un país en el que millones de conductores se han visto obligados por el gobierno a comprar balizas para localizar telemáticamente sus coches en caso de accidente, un tren entero había descarrilado y ADIF no se había enterado. El propio martes conocimos el hecho pasmoso de que el centro de mando de ADIF pidió al maquinista de otro tren que fuese a ver qué había pasado, teniendo que caminar varios kilómetros por las vías con una linterna para descubrir lo ocurrido. Una situación insólita en un mundo en el que hasta las neveras están conectadas a Internet.
El ridículo intento de la SER y El País por restar importancia al estado de la vía
En vista del fracaso de la filtración de las grabaciones, ayer otros dos medios afines al gobierno hicieron un último y desesperado intento de quitar importancia a la fractura de la vía entrevistando a un maquinista que declaró no haber notado nada en la infraestructura. La Cadena SER difundió en Twitter esta cita que ni siquiera era textual: "Yo circulé 40 minutos antes por el lugar del accidente y no noté nada". Esta emisora, un medio muy cercano al PSOE desde hace décadas, omitió que ese maquinista no iba por la vía fracturada (la del Iryo), sino por la otra, algo que el propio ferroviario dejó claro en la entrevista.
La Cadena SER ya estaba recibiendo una avalancha de críticas por esa ridícula manipulación cuando El País decidió lanzar la noticia en su cuenta de Twitter, indicando que el maquinista pasó por la vía del Alvia pero omitiendo que la vía fracturada era la otra. Al igual que la Cadena SER (que también es propiedad del Grupo PRISA), El País se fijaba en un dato irrelevante en vez de fijar su atención en hechos más importantes revelados por ese maquinista.
Los datos relevantes que la SER y El País no quisieron resaltar
En la entrevista de la SER a ese maquinista -con preguntas muy orientadas a intentar tapar la responsabilidad del gobierno, incluso mencionando datos de inversiones en renovación de vías-, ese profesional ferroviario había reconocido "puntos conflictivos", entre ellos Córdoba, en los que "ha habido que llegar a rebajar la velocidad" señalando distintos motivos, como que "al personal de cafetería le está costando o incluso porque algún pasajero no se siente cómodo con las vibraciones que está viendo o el propio tren te lo pide, porque está teniendo vibraciones que superan los de los umbrales que están definidos en el propio material". Curiosamente, tanto la SER como El País no consideraron que este dato fuese relevante para un titular, tal vez porque dejaba en evidencia que la infraestructura, dependiente del gobierno, estaba sufriendo un claro deterioro.
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Foto: Guardia Civil.
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Comentarios:
Lunaa
El audio del maquinista al centro de control no tiene ninguna credibilidad. Se produce desde un tren que además está sufriendo un accidente, pero no se da casi ningún ruido accidental, excepto el del freno de alarma repitiendo constantemente que está activado. Esto lo llevas a un ruidero de Hollywood y te dice que no vale, que se nota demasiado que es de estudio. ¿Permanecen de pie y en posición de firmes los interlocutores, o están con los brazos sobre el tablero y/o dispositivos, provocando alguna palmada, roce sobre mesa, leve codazo…?. No hay ningún roce de ropa, lo que resuelta casi imposible en los movimientos de la vida real. Ni siquiera un llavero que haga tac,TAC contra lo que sea, ningún pitidillo de cualquier dispositivo, respiración de los interlocutores, los pies sobre el suelo… Oiga, ¿Esto es la Renfe?.
No hay toses, hay un ritmo casi matemático en la conversación. Nadie se precipita en decir algo, no se cruzan al empezar a hablar .. esto es un «Houston, no tenemos potencia» que quedaba muy bien en la película sobre la Apolo XII pero no se da nunca cuando hablamos. Dos temperamentos exactamente iguales, sincronizados al parecer por una tonelada de valium en medio de un accidente, sin casi sentir curiosidad por lo que está pasando. Eso no sucede ni cuando preguntas cómo está el otro y el otro responde que bien, gracias.
Dejando de lado que todo el centro de control no produce ningún sonido subsidiario ( gente andando o corriendo, llamadas telefónicas, timbres, alguna conversación…) ¿A qué ferroviario habéis oído hablar sin soltar una sola blasfemia, sin la más leve palabrota?.
Igualito, igualito al maquinista que vi salir de la cabina para anunciarnos a voces que «hemos echado a volar a una vaca». Y después de eso, un trayecto de cientos de kilómetros dando botes porque había cascado la amortiguación (que así quedarían las vías).
Luego vienen las cuestiones argumentales que tampoco son verosímiles. Pero eso es tan evidente que ni lo comento.
20:48 | 24/01/26
isanchezgil
Ahora, AHORA, sale Puente sapiente desde el primer minuto «dando la cara», que la tiene de hormigón, y explicando lo mucho que se había gastado en renovar la vía.
?Cuantos miembros del gobierno salieron a «dar la cara», desde el minuto uno, cuando se produjeron las inundaciones de Valencia?, Porque en este accidente ferroviario han muerto 45 personas, pero en Valencia fueron más de 200, y nadie apareció hasta cuatro días después.
Y ahora vemos a Sánchez, Marichús, Puente y Marlasca, juntitos, haciendo piña, al día siguiente de la tragedia. Y el Rey tuvo que aguantar a Marichús a su lado, a pesar de que muchos familiares no quisieron ni acercarse porque estaba esta prójima allí pegadita.
La desverguenza de toda esta gentuza es para no creerlo, si no lo tuviéramos delante a todas horas.
0:54 | 26/01/26
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