Depende de unos aliados políticos muy cómodos con sus favores a Rusia
Los gobernantes no deben ser juzgados por sus promesas ni por su propaganda, sino por sus hechos, que suelen ser mucho más pobres.
Los infames favores del gobierno de Pedro Sánchez a la dictadura de Vladimir Putin
Sánchez aumenta el porcentaje de gas ruso importado por España: ya supera al de EEUU
El presidente del gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, es un ejemplo de político cuyos hechos no concuerdan con sus palabras. Hace unas semanas ya repasé aquí sus favores a la dictadura de Vladimir Putin, unos favores por los que debería ser automáticamente excluido de cualquier encuentro europeo cuyo fin sea ayudar a Ucrania a lograr una paz justa frente a Rusia. A pesar de ello, Sánchez asistirá hoy a la reunión de urgencia convocada por Macron en París para abordar la situación de Ucrania. La pregunta es: ¿para qué va a esa reunión?
Quienes conocemos su actuación al frente del gobierno de España sabemos bien la respuesta a esa pregunta: Sánchez va a hacer postureo, a hacerse fotos y a promoverse a sí mismo, con vistas al momento en el que tenga que abandonar el gobierno. Para demostrar que tiene algo que ofrecer frente a Rusia, Sánchez debería anunciar estas medidas que no ha querido tomar hasta ahora:
- Dejar de comprar gas ruso. Como señaló el periódico británico Financial Times hace unas semanas, España es el segundo mayor importador de gas natural licuado (GNL) ruso de la Unión Europea. El primero es Francia, lo cual deja también muy claro la poca seriedad con que Macron se ha tomado la invasión rusa de Ucrania hasta ahora. Recordemos que en vez de reducir esas importaciones tras la invasión rusa, Sánchez las ha aumentado al mismo tiempo que prohíbe extraer gas en España, que tiene en su subsuelo gas natural para 40 años. Sánchez prefiere comprárselo a Putin, algo incomprensible y que deberían investigar los organismos encargados de la lucha contra la corrupción.
- Dejar de comprar petróleo ruso a Marruecos. El gobierno de Sánchez ha violado la prohibición europea de comprar petróleo ruso, comprándoselo a Marruecos, a sabiendas de dónde venía ese petróleo: coincidiendo con el veto europeo al petróleo ruso, Marruecos empezó a exportar petróleo a España por primera vez desde 2015. Nuevamente, los organismos anticorrupción deberían investigar esto.
- Aumentar drásticamente la ayuda militar española a Ucrania. En la actualidad, el coste de esa ayuda es muy inferior al importe del gas natural comprado por España a Rusia. Según datos del Ukraine Support Tracker del Kiel Institute for the World Economy, la ayuda española a Ucrania es proporcionalmente muy inferior a la de otros países europeos como Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, Finlandia, Países Bajos o Dinamarca. En términos absolutos, la ayuda militar española es inferior a la de pequeños países como Bélgica, Chequia y Lituania, e incluso está por debajo de un país más pobre como es Rumanía. Sánchez pone mucho más empeño en comprar gas ruso que en ayudar a Ucrania.
- Investigar la injerencia rusa en el golpe separatista de 2017 en Cataluña. Sánchez está aliado con los partidos separatistas que promovieron ese golpe, así que en vez de investigar esa injerencia, ha impedido que sea investigada por los jueces, y después de hacerlo, su gobierno lanzó la versión de que esa trama rusa no existió, una mentira colosal que demuestra la falta de escrúpulos de su gobierno.
- Cumplir los compromisos adquiridos por España ante la OTAN en inversión en defensa. Ese compromiso exigía que los países miembros invirtiesen al menos el 2% de su PIB en gastos militares. En 2024, España fue el país de la OTAN que menos porcentaje invirtió en defensa: en 1,28% del PIB. Un porcentaje ridículo, que es el resultado de la alianza de Sánchez con la extrema izquierda y con partidos separatistas empeñados en boicotear la defensa nacional.
- Retirar al embajador de España en Rusia. Recordemos que el año pasado, su gobierno retiró a la embajadora de España en Argentina después de provocar un incidente diplomático con ese país a causa de los insultos de varios ministros de Sánchez contra el presidente argentino Javier Milei. Sánchez no ha adoptado esa medida contra Rusia a pesar de todos los crímenes que ese país está cometiendo contra el pueblo ucraniano. Es una actitud diplomática vergonzosa.
- Romper sus pactos con los partidos más afines al Kremlin en España. Sánchez tiene en el gobierno a una ministra, la comunista Sira Rego, que se negó a condenar la invasión rusa de Ucrania y que votó en contra de la condena europea de la represión de Putin contra Navalny, el disidente ruso asesinado hace un año. Sánchez también se apoya en partidos separatistas y de ultraizquierda que vienen favoreciendo a Putin. El caso más claro es el partido comunista Podemos, que actúa como el principal títere del Kremlin en España. Sánchez ha buscado estos aliados tan ruines porque perdió las últimas elecciones generales. Prefiere gobernar en minoría, con un gobierno débil y dependiendo de los títeres de Rusia en vez de convocar unas nuevas elecciones y dejar que los españoles elijan a un gobierno más fuerte.
Sánchez ha tenido la oportunidad de hacer todo esto en tres años y no lo ha hecho. Nada indica que vaya a hacerlo ahora. Aunque tuviese voluntad de hacerlo (algo que no ha manifestado hasta ahora), ha elegido depender de unos aliados políticos que están muy cómodos con sus favores a Rusia, pero eso no le impide viajar hasta París para demostrar, una vez más, que su palabra no vale nada.
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Foto: PSOE.
Comentarios:
wladimir
Pedro Sanchez…
solo ira a Paris a perder el tiempo haciendo ver que es aun un «lider» europeo mas dengtro de la UE…..no va a tomar ninguna medida que perjudique y afecte su buene relacion con el camarada socialista Vladimir Vladimirovich Putin….al contrario su relacion con el camarada Putin seran renovadas y fortalecidas por Pedro Sanchez y sus aliados pro-putinistas en España…..
8:59 | 17/02/25
AlbertoAG
No me sorprende que esto lo haga ese mentiroso obsesivo compulsivo que tenemos en Moncloa.
9:26 | 17/02/25
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