Los socialistas recurren a la autocompasión tras sus casos de corrupción
En las últimas semanas ha habido muchas especulaciones sobre el aspecto demacrado de Pedro Sánchez y sobre si pretendía dar pena.
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Según esas especulaciones, el dirigente socialista español estaría intentando dar pena para mitigar los escándalos de corrupción que le cercan, que están deteriorando mucho su imagen pública tanto dentro de España como en otros países. Este sábado la vicepresidenta primera del gobierno, María Jesús Montero, ha utilizado la imagen demacrada de Sánchez para apelar a las emociones en un acto público del PSOE. Eso despeja las dudas sobre si el socialismo intenta utilizar la autocompasión para compensar su descrédito por la corrupción.
Lamento si esto le parece a alguien una muestra de insensibilidad, pero me parece patético que un gobernante acorralado por la corrupción intente dar pena para aferrarse al cargo. Sinceramente, no me da ninguna pena un político que vive cómodamente en un palacio, que abusa de aeronaves pagadas por todos los españoles para desplazarse y que está abusando de su poder de una forma descarada, atacando la independencia judicial y dañando gravemente el Estado de Derecho, sin otro propósito que seguir un día más en La Moncloa.
Los que deberían darnos pena son las víctimas del socialismo, es decir, las víctimas de las ruinosas y disparatadas recetas ideológicas que Sánchez viene aplicando, y de sus medidas políticas para garanarse el favor de comunistas, separatistas y herederos de ETA, unas medidas que están erosionando nuestra democracia hasta extremos alarmantes:
- A mí me dan pena los más de 100.000 niños por nacer que son asesinados anualmente en España, a causa de una ley socialista que les niega el más básico de los derechos asociados a su condición humana, que es el derecho a la vida.
- A mí me dan pena los enfermos de ELA que llevan mucho tiempo esperando que el gobierno otorguen las ayudas previstas en la Ley ELA, unas ayudas que no llegan porque el gobierno prefiere que se acojan a la aberrante ley de eutanasia que los socialistas aprobaron en 2020 para librarse de enfermos como ellos.
- A mí me dan pena las víctimas de ETA que son humilladas por un gobierno que pacta con un partido, Bildu, que se niega a condenar los 853 asesinatos perpetrados por esa organización terrorista, incluidos los 22 asesinatos de niños y bebés. Un gobierno que permite cientos de homenajes a terroristas para no perder el apoyo de Bildu.
- A mí me dan pena los numerosos profesionales autónomos y empresarios que han tenido que cerrar sus negocios por culpa del saqueo fiscal que están llevando a cabo los socialistas, y por culpa también de unas medidas económicas dirigidas sistemáticamente a penalizar la creación de riqueza y de puestos de trabajo.
- A mí me dan pena los agricultores y ganaderos que padecen los atropellos de este gobierno, que está arruinando el campo español no sólo por las ruinosas recetas económicas socialistas, sino también por un fanatismo verde que parece diseñado para dejar en la ruina a esos españoles.
- A mí me dan pena los españoles que se han quedado sin trabajo por culpa de unas recetas socialistas que ahuyentan a los inversores, destruyen nuestro tejido empresarial y empujan a muchos españoles al paro, convirtiendo a España en el país con más tasa de desempleo de Europa.
- A mí me dan pena los españoles que tienen miedo de salir a la calle por si un malhechor ocupa ilegalmente sus viviendas (una práctica escandalosa y que la izquierda española viene amparando y promoviendo desde hace años), y los que sufren inseguridad, robos y agresiones a causa, en gran medida, de una inmigración ilegal insistigada por el gobierno, que permite la permanencia en España de multitud de personas sobre las que no sabemos nada y que no tienen trabajo ni lo buscan, incluyendo muchos que ya han cometido delitos y siguen sin ser expulsados del país.
- A mí me dan pena las mujeres que han sufrido agresiones sexuales para finalmente ver como este gobierno aprobó una ley que rebaja las penas de los violadores que destrozaron sus vidas, permitiendo que muchos de ellos queden en libertad.
- A mí me dan pena todos los españoles que llevan una vida honrada, trabajan y pagan sus impuestos, para finalmente ver como su dinero es despilfarrado por unos políticos irresponsables o, lo que es peor, acaba sirviendo para que unos sinvergüenzas se enriquezcan de forma ilegal. Una corrupción política que Sánchez ha amparado claramente.
- A mí me dan pena los jueces y periodistas que cumplen su deber investigando los casos de corrupción que afectan al entorno personal y político de Pedro Sánchez, y que por ello han tenido que sufrir una auténtica campaña de acoso por parte de la mafia socialista.
- A mí me dan pena nuestros mayores, que han estado trabajando duramente toda su vida para dejarnos una España mejor, y que ahora ven como un gobierno de políticos sin escrúpulos se dedica a enfrentar a los españoles y a destrozar el marco de convivencia que con tanto esfuerzo crearon nuestros padres y abuelos.
- A mí me dan pena los judíos españoles, que están sufriendo la peor ola de antisemitismo en décadas, alimentada en gran medida por el gobierno de Pedro Sánchez, que el año pasado autorizó una marcha de un grupo terrorista antisemita que justificó y apoyó la mayor masacre sufrida por el pueblo judío desde el Holocausto. Una marcha infame a la que asistió una ministra de ese gobierno en señal de apoyo.
- A mí me dan pena los ucranianos, que ven como Sánchez sigue comprando gas a Rusia por una cuantía muy superior a la de la ayuda militar española a Ucrania. Una compra de gas con la que la dictadura de Putin financia su guerra de agresión contra el pueblo ucraniano.
El que no me da ninguna pena es Pedro Sánchez. Lleva siete años destrozando nuestro país y nuestra democracia, mintiendo, engañando, anteponiendo sus intereses personales al bien común y aliándose con los enemigos de la libertad, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Sánchez no sólo no me da pena, sino que además espero que acabe en prisión por todo lo que está haciendo.
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Foto: PSOE.
Comentarios:
Otromas
Coincido con el artículo. Esa es la auténtica piedad.
Salvo una excepción… los tiranos no se merecen la cárcel…
19:16 | 12/07/25
Lunaa
No, si no es a mí a quien tienen que dar ninguna pena porque yo no he hecho nada malo. A él sí se le tiene que dar una enorme pena, de cuarenta años y un día por lo menos. Tampoco me dio pena Al Capone. Y si me la han de dar, que los alejen de mi vista y ojos que no ven, corazón que no siente.
Aclaro que las buenas personas jamás nos podemos alegrar de la muerte de nadie, pero sí de que alguien a quien sabemos culpable se le tenga en prisión como muestra de que la justicia funciona y para escarmiento de otros. Así que la alegría que tendré si lo enchironan va a ser bastante gorda. Y si la Montero le ha de acompañar, doble fiesta si se lo mereciera y que ahí me las den todas.
19:48 | 12/07/25
isanchezgil
Coincido totalmente con todo lo que da pena en esta España nuestra.
Quiero añadir, porque es una noticia reciente, la pena que tengo por la muerte del joven agricultor que se ha ahorcado por no poder seguir adelante con su empresa.
Creo, sin embargo, que este ca..ón no irá a la carcel por sus muchas tropelías, pero sí acabará en la trena como Al Capone, por sus mangoneos económicos y los de su familia. Eso, si antes no le absuelve PrevariConde Pumpido.
20:22 | 12/07/25
isanchezgil
También me da pena el anciano apaleado por tres jovencitos (no está confirmada su procedencia) en Torre Pacheco, Murcia.
20:31 | 12/07/25
AlbertoAG
Me es imposible sentir lástima por el mayor enemigo de la patria.
¡Pedro Sánchez, a prisión!
9:49 | 13/07/25
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