Un grupo musulmán lanza un proceso judicial contra la libertad de expresión

En España puedes asaltar una capilla pero quieren castigar la oposición al islamismo

Hace años que la izquierda mantiene un curioso doble discurso en materia religiosa: promueve el odio al Cristianismo, tachándolo de retrógrado y machista, pero se muestra amistosa con el Islam.

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La incoherente fascinación de la izquierda con el Islam

Con la misma ligereza con la que te acusan de un delito de «micromachismo» si dedicas un piropo a una mujer, la izquierda defiende el uso del velo islámico y no se atreve a criticar la discriminación atroz que sufren las mujeres en los países de mayoría musulmana. Y mientras aquí en Occidente hace todo lo posible por arrancar nuestras raíces cristianas, la izquierda considera respetable que haya países que tienen el Islam como religión oficial y que tratan a las minorías religiosas como ciudadanos de segunda, o incluso las someten a persecución. Así mismo, la izquierda llama «libertad de expresión» a cualquier ofensa gratuita contra los cristianos, incluso a las más bestias, y a la vez llama «islamofobia» al mero hecho de criticar el Islam.

Proceso judicial a un dirigente de Vox por oponerse al islamismo

El último ejemplo de esta doble vara de medir lo hemos tenido en España estos días. Una organización musulmana denunció a Javier Ortega Smith, secretario general del Vox, acusándole de «un delito de odio» por haber pronunciado estas palabras en un acto público:

«Nuestro enemigo común, el enemigo de Europa, el enemigo de la libertad, el enemigo del progreso, el enemigo de la democracia, el enemigo de la familia, el enemigo de la vida, el enemigo del futuro se llama la invasión, se llama la invasión islamista«.

Obsérvese que Ortega habló de «islamista», adjetivo que se usa para hacer referencia al extremismo islámico. Pero ni así. Por lo visto, ahora ya no sólo quieren que nos callemos toda crítica al Islam: tampoco quieren que nos opongamos a su versión más extremista. Ayer multitud de medios publicaron que la Fiscalía investigará a Ortega para comprobar si existe ese «delito de odio». Es decir, que se van a emplear recursos públicos en investigar si una persona cometió la osadía de meterse con el islamismo. ¿Esto sigue siendo España o estamos en Irán? La pregunta es muy adecuada si tenemos en cuenta que el creador de esa asociación musulmana fue candidato del partido ultraizquierdista Podemos y ha hecho declaraciones cristianófobas en las redes sociales.

La izquierda defendió el asalto contra una capilla católica…

Entraba dentro de lo previsible que algunos musulmanes intenten trasladar a España un entorno de intolerancia a toda crítica al Islam como el que existe en la mayoría de los países islámicos. Lo que resulta llamativo de este caso es la ausencia de críticas desde la izquierda a ese intento de censura de ideas. Recordemos que cuando la concejala de Podemos Rita Maestre fue juzgada por asaltar una capilla católica, políticos y medios de izquierdas se escandalizaron de que esos hechos fueran a juicio e incluso justificaron el asalto con los más burdos argumentos. Finalmente, fue absuelta en una polémica sentencia que dio barra libre para asaltar cualquier iglesia. Recordemos, además, que el pasado mes de octubre los partidos de izquierda apoyaron despenalizar las vejaciones a los creyentes, los ultrajes a España y las injurias a las Fuerzas Armadas. Medios afines a esos partidos se refirieron a esa votación como un avance en la libertad de expresión.

… pero ahora calla ante este ataque contra la libertad de expresión

Sin embargo, la cosa cambia si el ofendido es el radicalismo islámico. Cuando una asociación musulmana intenta censurar una crítica al islamismo, la izquierda política y mediática se queda silenciosa como una tumba. Es más: ayer los medios progres cargaban sus tintas no contra la asociación denunciante, sino contra el político denunciado. Cada vez que la Asociación de Abogados Cristianos hace una denuncia contra actos de cristianofobia, los medios de izquierdas hablan de «grupo ultracatólico». Ayer ningún medio progre llamó «grupo ultraislámico» al que intenta impedir el derecho de crítica al islamismo. Antes bien, las noticias parecían diseñadas para dar a entender que el mero hecho de ser investigado por la Fiscalía ya convierta a Ortega en culpable. Ni presunción de inocencia, ni libertad de expresión ni tolerancia. Cuando se trata del Islam, la izquierda cambia el relativista «todo vale» por un autoritario «cállate la boca».

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  1. astolgus

    Pues tenemos que reclamar a los godos, visigodos, ostrogodos, romanos, franceses, ingleses, americanos de arriba y de abajo, marroquíes,guineanos, saharianos… y más que no m’acuerdo

  2. astolgus

    ¡y los nazis!

  3. Luis Recinos

    Bueno, esto parece equivalente al mecanismo de defensa psicológico llamado «identificación con el agresor.» En la medida en que yo soy como él, asumo que no me hará daño. De esta suerte, es supuesto es que, cuando el islamismo triunfe, perdonará a todos los socialistas que les apoyaron. ¡Pero diántres, qué equivocados que están!. Pero eso parece que aún no lo saben.

  4. Luna

    España viene definida en su Constitución vigente como un país aconfesional. Esto lo ocultan siempre, cambiando el concepto por el de «laico» cuando quieren reprimir a la Iglesia Católica y exigiendo la práctica religiosa poco menos que en catacumbas. Dejando de lado las connotaciones y diversas acepciones de «laico» (en ninguna de ellas significa «matacuras», «quemaiglesias» ni «anticlerical»)olvidan por completo esa mentira en este momento, cuando hay que imponer que Alá es grande y Mahoma su Profeta.
    Pero ¿Dónde se sitúa esta gente ante la obra blasfema que promueve Manuela Carmena, la exposición de hostias profanadas o la bomba en la Basílica del Pilar?. Vamos, que nos encontramos con lo de siempre, que no tenemos una ley ni una Constitución, que los delitos los tipifican cuatro izquierdosos a su antojo y es malaje quien diga que eso no es justicia ni es verdad ni nada. Pues me honro en ser muy malaje, porque digo y mantengo que esto es así. No me gusta que vayan degollando a cristianos y encima se les pretenda homanejear.

  5. Un matiz, Luna: la Constitución no dice que España sea un «país aconfesional». Esto es lo que dice: «Ninguna confesión tendrá carácter estatal». Es decir, se refiere al Estado, no al país. Creo que no está de más recordar la diferencia, porque el país es culturalmente cristiano.

    Por otra parte, al citar el Art. 16.3 de la Constitución a los progres siempre se les olvida la segunda parte: «Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones». Que la Iglesia Católica sea la única confesión mencionada en la Constitución se debe, precisamente, a que esa con diferencia la confesión mayoritaria en España, y es en términos históricos uno de los símbolos de identidad de España como Nación.

  6. Sharovarov

    Las creencias religiosas de la sociedad española actual poco tienen ya que ver con las de la época en que se hizo la Constitución. Y por supuesto, no lo digo en sentido positivo, sino todo lo contrario.

  7. bilbaino

    Con el islam los que peor lo pasarían serían feministas y gays, no los hombres heterosexuales blancos. Que risas cuando europa sea eurabia.

  8. Fletcher Stillman

    Concuerdo con lo que dice bilbaino.

  9. Luna

    Muy acertados tus dos matices, Elentir. Se me había pasado por alto la diferencia entre estado y país que en este caso es relevante.

    También quiero decir a Miquel Alparez que hay una diferencia entre el uso de estas dos palabras:

    Musulmán es relativo a las personas, mientras que islámico, islamista, etc es relativo a la geografía (países, regiones…) Por tanto, no sería correcto decir «los hombres islámicos» ni «los países musulmanes», aunque esta distinción es poco conocida. En cuanto a las costumbres, ha quedado la cosa en el uso indistinto de ambos términos («velo islámico o velo musulmán» porque es un poco imparable, no sé qué dice la RAE al respecto pero esto es uso internacionalizado que procede de la tradición.

  10. Sharovarov

    Lo que prácticamente ya no se oye decir es «mahometano» ni «mahometizar», ¿no?

  11. Sharovarov

    Ah, mira, el próximo lunes va a estar la persona acusada de delito de odio en un municipio vecino al mío. ¿Iré a verla? Es probable.

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