El eurodiputado de Vox habla sobre el comunismo, la UE y otras cuestiones

La entrevista a Hermann Tertsch publicada por la revista polaca Do Rzeczy, en español

Hoy ha aparecido el número 33 de la la revista liberal-conservadora Do Rzeczy, una de las más influyentes de Polonia. Este número incluye, en su página 70, una entrevista con Hermann Tertsch.

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Entrevista a Francisco J. Contreras: “la irrupción de Podemos estorbó y aplazó la eclosión de Vox”

Nacido en Madrid en 1958, Hermann Tertsch del Valle-Lersundi es hijo de un diplomático hispano-austriaco que fue enviado al campo de concentración de Sachsenhausen tras ser acusado de estar implicado en el intento de asesinato de Adolf Hitler encabezado por Claus von Stauffenberg el 20 de julio de 1944. Hermann tiene una larga experiencia periodística que le llevó a ser corresponsal del diario El País en Bonn y en Varsovia. En 2007 fue cesado en ese periódico por sus críticas al gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Desde entonces ha colaborado en medios como Abc, Telemadrid, Libertad Digital y esRadio. Hoy en día es uno de los referentes del liberalismo conservador en España. En las Elecciones Europeas del pasado 26 de mayo fue elegido eurodiputado por la lista del partido liberal-conservador Vox, lista en la que concurrió como independiente. Hoy es uno de los tres eurodiputados que tiene ese partido.

La periodista polaca Małgorzata Wołczyk es la autora de esta entrevista, y ha tenido la amabilidad de facilitarme su versión en español para publicarla en Contando Estrelas. La entrevista lleva por título “Globalizm jest projektem totalitarnym” (El globalismo es un proyecto totalitario). Si estás interesado en conseguir la versión original en polaco, puedes adquirirla en la aplicación de Tygodnik Do Rzeczy en la App Store y en Google Play (cada número de la revista cuesta 1,09 euros, y la suscripción por un mes es de 4,49 euros). Las citas destacadas las he elegido yo.

Con Hermann Tertsch, eurodiputado de Vox, vicepresidente de los Conservadores y Reformistas Europeos, habla en Madrid Małgorzata Wołczyk.

Małgorzata Wołczyk: Un pequeño recuerdo como preludio: regresemos por un momento al año 1988. Usted trabaja como corresponsal de “El País” en Bonn y Varsovia. Polonia sigue bajo el régimen comunista, yo soy alumna de escuela primaria y voy a clase de entrenamiento de defensa militar, donde me enseñan como ponerme un uniforme que puede protegerme de un ataque nuclear, debo añadir que en toda la escuela había entonces 800 alumnos, pero solo 2 uniformes. Eso era lo que se llamaba una ayuda fraternal desde la Unión Soviética. La Guerra Fría aún no había terminado, pero los cimientos del imperio soviético estaban temblando.

Al final, cayó el telón de acero y usted relata con entusiasmo en la prensa española el curso de estos acontecimientos en los países del antiguo bloque comunista.

Hoy estamos sentados en Madrid y, en todos los aspectos, estamos muy lejos de esos sucesos y, sin embargo, conociendo un poco España, me atrevería a decir que es aquí donde presiento una gran cantidad de miasmas del sistema totalitario. Entonces, mi pregunta es, ¿estoy difamando descaradamente a su patria?

Hermann Tertsch: No, no estas difamando a mi país. Es simplemente un hecho que estamos observando no solo en España. A partir de 1968, el proyecto de implementación del neo-marxismo, que es un proyecto totalmente totalitario, comienza en Europa. Me refiero a la Escuela de Frankfurt y su “entrada” a través de las instituciones. En mi país hay características específicas, un fuerte complejo de la derecha, que fortalecieron aún más la hegemonía del pensamiento izquierdista. Después de que la dictadura de Franco evolucionara hacia la democracia, se logró una transformación que fue ejemplar para muchos observadores de fuera. Desafortunadamente, con el advenimiento de la era Zapatero en el 2000, los logros de este acuerdo nacional fueron enterrados y tras 40 años comenzó la verdadera venganza por perder la Guerra Civil. Una vez más, tenemos dos Españas, de ahí que el proyecto neomarxista se agudice aquí con un ímpetu poco presente en otros países.

“A partir de 1968, el proyecto de implementación del neo-marxismo, que es un proyecto totalmente totalitario, comienza en Europa.”

Bueno, pero para eso se creó la democracia liberal, para salvarnos de otra experiencia de totalitarismo.

Debido a que es un régimen en tipo “soft”, “light”, no existe una policía política que te saca de la cama a las 5.00. Las formas de persuasión son mucho más, digamos, humanitarias.

Y por lo tanto practican la autocensura para evitar el linchamiento, mantener su posición profesional y no convertirse en un paria en una sociedad moderna. En este caso, ¿vivimos realmente en un sistema de democracia liberal?

No llamaría así al sistema actual. Vivimos en una socialdemocracia y por eso la hegemonía de la izquierda, especialmente en España, es tan poderosa. Durante la última década, he sido blanco de calumnias y linchamientos de parte de todos los medios. Quien quiera que se atreva a salir del coro de la narrativa socialdemócrata debe enfrentar el riesgo de la caída de su puesto profesional o incluso la pérdida de su trabajo (en el caso de un periodista). Si empiezas a decir la verdad, que no tiene nada que ver con las mentiras aprobadas oficialmente, tu vida social y familiar también está en peligro. No todos son héroes, por eso hay pocas personas desobedientes. El precio es demasiado alto; por ejemplo, Rolf Peter Sieferle, un intelectual alemán, conocido y valorado hasta que comenzó a criticar a la Canciller Merkel y su política de fronteras abiertas. Un linchamiento ambiental y mediático lo empujó al suicidio. Todo huele a Bulgakov y su descripción de la década de los años treinta, es decir, de repente, aquellos con los que trabajaste durante años dejan de conocerte en la calle y saludarte, fue mi caso cuando salí de “El País”.

“Quien quiera que se atreva a salir del coro de la narrativa socialdemócrata debe enfrentar el riesgo de la caída de su puesto profesional o incluso la pérdida de su trabajo (en el caso de un periodista).”

¿Tal vez sea un poco de Orwell y su “1984”? Tenemos que acostumbrarnos a usar un nuevo idioma…

La gama de métodos de presión es variada y amplia, pero por supuesto no hay un terror abierto, clasico. No volvemos a Lubianka y al Gulag, las formas sofisticadas de presión colectiva son suficientes. Afortunadamente, hay más y más puntos de resistencia y conciencia entre las personas.

Pero ¿vivimos tal vez en un sistema aristocrático? No tenemos influencia en las élites gobernantes de la UE. Los políticos no deseados en sus países encuentran buenos empleos en Bruselas. Al contrario que usted, que acaba de entrar en política y ya ha ganado la confianza y la posición relevante como vicepresidente del grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). Felicitaciones, y pregunto a un importante europarlamentario si es posible recuperar el control democrático de la comunidad que lo ha elegido a usted como su representante. ¿Se puede reducir el poder de los comisionados, presidentes y aristócratas a favor del “demos”?

No creo que esto sea posible a corto plazo. De hecho, la UE en sus estructuras actuales sirve para consolidar varias doctrinas de la socialdemocracia a través del derecho, el poder de los medios de comunicación y el mensaje cultural impuesto. Por eso necesitamos recuperar el control y el mandato real de actuar en nombre de los estados-nación, de los pueblos. Solo las naciones tienen “demos” y por eso lucharemos contra las visiones burocráticas y utópicas de la creación de algo como los Estados Unidos de Europa, dirigidos por altos comisarios. Es un concepto, un constructo, poco realista y antidemocrático.

“La UE en sus estructuras actuales sirve para consolidar varias doctrinas de la socialdemocracia a través del derecho, el poder de los medios de comunicación y el mensaje cultural impuesto.”

¿Qué influyó para unirse al grupo ECR? ¿A qué debemos la voluntad de VOX de cooperar con el PiS?

Al igual que VOX está para servir a España, espero que la ECR sirva a los europeos que comparten el concepto de naciones libres, el derecho a la soberanía, y articulen de manera similar sus dudas sobre el estado actual de la Unión. Creemos que ECR es el grupo con el mayor potencial y que atraerá a otros representantes cansados ​​de la narrativa de la izquierda, incluidos los del PPE. Tenemos puntos de contacto y también discrepancias con otros partidos, que, por ejemplo, tienen algunos extremismos, pero con su moderación podrían formar parte de la ECR. No oculto que me encantaría que todas las grandes naciones tuvieran representantes en nuestro grupo y espero que esto suceda.

Hoy estamos observando la rebelión de las sociedades en el mundo occidental, aunque las razones para la creación de estos movimientos son diferentes. Tenemos Brexit, Trump, Salvini… ¿Es esta una fuerza real que realmente puede amenazar la hegemonía socialdemócrata o es solamente un soplo de pensamiento conservador que ya no puede competir con el orden existente?

Estamos observando estos cambios con gran interés, por lo que uno de los motivos de mi campaña fue el eslogan: “Están pasando cosas, que no pasaban antes”. La gente está empezando a abrir los ojos, aunque parecía que teníamos que aceptar todo con humildad. He repetido muchas veces al gran público la frase de la primera peregrinación del Papa Juan Pablo II a Polonia: “No tengáis miedo, ¡no os resignéis!” Después de todo, todos pensaban entonces que el comunismo era imbatible, que era un proyecto irreversible. Pero pasaron 10 años de su peregrinaje y las naciones fueron liberadas de su cárcel. Lo vi con mis propios ojos, no solo en Polonia. Recuerdo el animado discurso del joven estudiante Orbán el 15 de julio de 1989 en la Plaza de los Héroes en Budapest. Y por eso vuestras naciones han sido tan conscientes de los peligros, porque habéis sufrido bajo sistemas totalitarios.

“He repetido muchas veces al gran público la frase de la primera peregrinación del Papa Juan Pablo II a Polonia: No tengáis miedo, ¡no os resignéis!”

Pero observamos como se etiqueta a todos estos movimientos con la palabra desdeñosa “populismo”, ¿Todavía significa algo “el populismo”?

Es un truco que solo sirve para cerrar discusiones, para silenciar. Es completamente inútil. Hoy, todos los que piensan de manera diferente a lo dictado por la línea oficial son populistas.

Bien, hablemos de la izquierda en España, que parece ser un fenómeno de envergadura europea. Casi todos los partidos comunistas y poscomunistas se han disuelto o al menos han cambiado su nombre, mientras que en España la izquierda está orgullosa de su nombre y herencia, ya que creen que son herederos de demócratas y víctimas, no de verdugos. No creen que el comunismo, como el nazismo, sea un sistema responsable de millones de vidas muertas. La izquierda española de hoy, aunque opulenta, también se siente defensora de los pobres y los rechazados. Por favor, dígame de dónde viene esta ingenuidad de los votantes de la izquierda en España.

Todo esto es, lamentablemente, una consecuencia de la historia, que fue reescrita por aquellos que perdieron la guerra. La izquierda creó mitos y los transformó sucesivamente en historia oficial. El mito principal es el de los buenos comunistas y los malos franquistas. Se creó una caricatura según la cual la República era una creación perfectamente democrática, simplemente idílica, que abundaba en libertades civiles, mientras que el régimen de Franco surgió de la rebelión de cuatro generales, obispos, fascistas y canallas. Nadie quiere recordar que el régimen evolucionó suavemente a lo largo de 40 años, y en varias facetas era un estado de derecho más seguro que el actual de España. Imagínese que mi padre era el dueño de un periódico y en cierto momento unas personas influyentes lo acusaron de difamar al jefe de estado. Estamos hablando de los años 70 y de la confrontación de un periodista extranjero muy modesto, además de tener una influencia nula, contra personas poderosas estrechamente asociadas con el régimen. Mi padre ganó todos los juicios.

“La izquierda creó mitos y los transformó sucesivamente en historia oficial. El mito principal es el de los buenos comunistas y los malos franquistas.”

Demonizar a Franco, sin embargo, es de vital interés para la izquierda, que se considera heredera y héroe de la democracia. Quien intente socavar sus mitos tarde o temprano debe ser silenciado, amordazado. Yo mismo tengo dos juicios porque no puedo reprender públicamente el pasado del padre o del abuelo del líder del partido de izquierda Podemos, sin proporcionar los documentos necesarios, lo que es imposible. Pero el comunista puede decir cualquier tontería, por ejemplo, que el primer ministro Aznar es un asesino y no pasa nada. Tenemos un estado de derecho como este. El bando socialista, apoyado por comunistas y separatistas, ahora se está radicalizando. A todos ellos les une el odio a España.

Para equilibrar un poco, hablemos de las peculiaridades en la extrema derecha. Algunos parecen pensar que la Rusia de hoy es exitosa, democrática y quizás incluso que salvará a la Europa arruinada para liberarnos de la influencia perniciosa de la globalización y el liberalismo. Para mis compatriotas, este tipo de ingenuidad es incomprensible, como tambien lo es la popularidad de las opiniones de Dugin en ciertos círculos de la derecha europea.

No veo tal peligro. Puede haber algún grupo de personas ignorantes de extrema derecha que creen en Putin, pero no tienen influencia intelectual en el resto. Como recientemente, cuando el comunista Iglesias elogió la columna de Juan Manuel de Prada por ver una serie de calumnias contra la Unión Soviética en la serie de Chernobyl. Es tan ridículo que da pena comentarlo. La derecha es consciente de que Putin es un dictador, un satrapa rodeado por una corona de oligarcas, y que el brutal aparato de poder se mantiene solo para sus intereses. Dugin puede tener sus propagadores en Francia, pero no ha conseguido espacio aquí.

“La derecha es consciente de que Putin es un dictador, un satrapa rodeado por una corona de oligarcas, y que el brutal aparato de poder se mantiene solo para sus intereses.”

Sin embargo, algunos españoles parecen estar convencidos de que Estados Unidos es responsable de la posición más débil de España en el mundo. Este terrible “atlantismo” es culpable de todo. Un concepto incomprensible en Polonia, que durante siglos permaneció a la sombra del Imperio Ruso. Usted, como entiendo, ¿no comparte el miedo al imperialismo estadounidense?

Por supuesto que no. Me considero un atlantista, aún más: Trumpista. Soy un ave rara en este clima, porque la moda es acusar a Trump de todo. Este no es solo el caso de España, sino un fenómeno más amplio en el mundo. Tengo la impresión de que en los Estados Unidos se acumulan lo mejor y lo peor de toda Europa, las influencias de la escuela de Frankfurt en las universidades americanas son indiscutibles.

“Me considero un atlantista, aún más: Trumpista. Soy un ave rara en este clima, porque la moda es acusar a Trump de todo.”

Hemos hablado sobre la izquierda y sobre la derecha, pero ¿qué es lo que une a la Nación española? Solía escuchar acerca de los “valores constitucionales”, pero en realidad, ¿qué significa esto en la práctica?

Simplemente nada porque ¿qué valores defiende el PSOE uniéndose a los que quieren destrozar el país? Los une solo el proyecto de destrucción iniciado en la era Zapatero. Los años de reconciliación se han roto, se inició un cordón sanitario con el PP y luego llegó el pacto fatal de Tinel. Desafortunadamente, los que recordaban las atrocidades de la guerra están muertos y los jóvenes reciben clases en escuelas y universidades sobre una versión ficticia de la historia en la que los comunistas eran demócratas, y en cambio los de derechas eran solo criminales y golpistas. Incluso estamos observando el proceso de blanqueamiento de terroristas de ETA, que hoy en día son considerados como demócratas casi ejemplares.

“¿Qué valores defiende el PSOE uniéndose a los que quieren destrozar el país? Los une solo el proyecto de destrucción iniciado en la era Zapatero.”

A proposito de los separatistas, parece que la UE -digamos con eufemismo- no os ha ayudado mucho en el esfuerzo por mantener la unidad del país. ¿De esto se trataba? ¿De que a través de la fragmentación y el debilitamiento de los estados nacionales, se hiciera realidad finalmente el proyecto de la federación europea?

Por supuesto, y con dolor se debe admitir que hubo una serie de sucesos francamente alarmantes a los que la Unión no reaccionó, y si lo hizo fue a través de personas individuales, es decir, Tajani, pero no con la ayuda de soluciones sistémicas. Es increíble que Puigdemont, perseguido por las autoridades españolas, viaje de manera segura y se proteja en Europa, al igual que otras personas, y que la oficina del fiscal en Schleswig-Holstein desestime la orden de detención y reconozca que es imposible extraditar a un catalán. Hubo más traiciones contra España, somos conscientes de que las corporaciones alemanas cooperaron con el gobierno catalán con el conocimiento de la embajada alemana. Es bastante típico que la socialdemocracia haga la vista gorda ante los regímenes. Todos somos testigos de la vergonzosa pasividad de la UE a los acontecimientos en Cuba o Venezuela, y el papel que desempeñó aquí la Sra. Mogherini fue escandaloso.

Hay muchos analistas que afirman que las divisiones de izquierda y de derecha han terminado. Ahora las líneas se extienden entre los federalistas o globalistas y los partidarios de los estados nacionales. ¿Usted se opone, como su partido, a ese proyecto de Estados Unidos de Europa?

Por supuesto, porque es absurdo. No hay democracia sin estados nación. El globalismo es un proyecto totalitario y quiere destruir las estructuras existentes en busca de mano de obra barata. Transformar a las naciones en un número alienado de ciudadanos de la UE gestionados por la élite de arriba a abajo. La pregunta es ¿quién controlará a la élite? En España, la traición de la élite es algo casi proverbial, empezando con Napoleón.

“El globalismo es un proyecto totalitario y quiere destruir las estructuras existentes en busca de mano de obra barata. Transformar a las naciones en un número alienado de ciudadanos de la UE gestionados por la élite de arriba a abajo.”

En su carrera ya ha alcanzado todos los laureles, es un reconocido y eminente periodista, también de radio y televisión, es autor de libros, y un intelectual conocido por su pluma brillante y aguda. ¿No se arrepiente de haberlo dejado todo? ¿Vale la pena sacrificar tanto por el Parlamento Europeo?

No es un sacrificio, es un privilegio. Después de 40 años de trabajo periodístico, Santiago Abascal me hizo una oferta y no pude negarme. Es solo un cambio de herramientas de lucha, en lugar de un bolígrafo, un mandato de eurodiputado. Seguiré defendiendo los mismos valores, porque han hecho de nuestra civilización la más interesante, la más poderosa. Sí, también escribiré en mi sitio web www.montecassino.es y publicaré reflexiones desde el campo de batalla en defensa de nuestra herencia, los tesoros del pensamiento y la creencia en el carácter sagrado del ser humano, a pesar de las caricaturas que están creando. También es una oportunidad para un avivamiento interno bajo el lema “No tengais miedo”, que vosotros polacos conocéis tan bien.

“Seguiré defendiendo los mismos valores, porque han hecho de nuestra civilización la más interesante, la más poderosa.”

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  1. Huichilobos

    Esta es la parte que no comparto de Vox, Elentir. Yo no considero que eso que Hermann Terscht llama « globalismo » sea un proyecto de nadie, sino el resultado lógico de haber ido eliminando barreras al libre tráfico de mercancías, libre tránsito de personas y libre circulación de capitales. Es la consecuencia final del liberalismo sin trabas, y llamarlo totalitarismo es como cuando los comunistas se quejan de la opresión del sistema capitalista. Lo mismo.

    Por otra parte, los Estados Unidos de Europa me parecen algo absolutamente necesario a medio plazo si se quiere competir en igualdad de condiciones con potencias como USA (casi 400 millones de almas), China (1200), India (1200) o Japón (250). Y, desde luego, en absoluto antidemocrático.

  2. Creo que hablamos de cosas distintas, y tal vez la confusión se deba a que a menudo se confunden en el discurso público. Una cosa es la globalización, fruto de la apertura de un gran número de países al libre mercado, lo que ha llevado riqueza y prosperidad a muchos sitios que antes no la tenían. Eso me parece positivo.

    Pero el globalismo es una cosa totalmente distinta. El globalismo consiste en una concentración cada vez mayor de poder en organismos burocráticos internacionales como la UE y la ONU. Lejos de beneficiar al libre mercado, lo que están haciendo es fomentar un mundo cada vez más regulado, además de promover una agenda ideológica claramente alineada con las tesis izquierdistas. Acabamos de ver el reciente caso de la ONU contra el consumo de carne.

    En cuanto a los Estados Unidos de Europa, una idea que promueven Cs y otros partidos progres, lo que conllevaría es disolver definitivamente la soberanía nacional de los estados miembros de la UE, para trasladar el poder de las naciones a las élites burocráticas de Bruselas, cada vez más intervencionistas. Yo no quiero eso ni por asomo. Yo no quiero que ciertos políticos de Francia y Alemania dirijan los destinos de todos los europeos, tratándonos a españoles y a polacos como si fuésemos sus provincias. La comparación entre la UE y EEUU, India o Japón no es válida. Esos países tienen una cultura y una trayectoria histórica común. Incluso tienen una lengua común. La UE ni siquiera la tiene. Lo único que une a la UE, a día de hoy, es la agenda política de la élite de Bruselas, una agenda progre e intervencionista que respeta cada vez menos la soberanía nacional, es decir, la libertad de los países miembros. A eso me opongo frontalmente.

  3. Huichilobos

    De acuerdo en lo que toca a la ONU, pero no tanto en lo que toca a la UE. No he comparado con USA, India o Japón por su formación, sino por el peso de sus economías, que a la postre es lo que cuenta de cara a pintar algo o no pintar nada en los mercados mundiales; y, en ese sentido, la suma del PIB de todos los países miembro de la UE puede competir con las otras macropotencias; por separado, incluso Alemania está condenada a terminar en la irrelevancia. En cuanto a la forma de gestionar el ente, podría estar de acuerdo en que el tratado de Niza era mejor que lo que tenemos ahora.

  4. La UE es, precisamente, un caso más claro que el de la ONU, porque Bruselas emite toda clase de directivas de obligado cumplimiento entre los países miembros. La UE se ha convertido en un macroestado en el peor sentido de la palabra. Y los partidos del consenso socialdemócrata se reparten el poder en su seno de una forma escandalosa, como ya apunté aquí:
    http://www.outono.net/elentir/2019/05/11/gonzalez-pons-anuncia-que-el-pp-formara-una-coalicion-con-los-socialistas-en-la-ue/

    Sinceramente, creo que lo más sensato sería que la UE volviese a ser una comunidad económica, y punto. Como comunidad política está tomando unos derroteros cada vez más peligrosos. Y convertir la actual UE en unos Estados Unidos de Europa sólo conseguiría agravar esos derroteros. Eso en el sentido práctico. En el aspecto jurídico, además, tenemos una Constitución que no permite disolver a España. Eso sería tan radicalmente contrario a nuestra Constitución como el golpe separatista del 1-O. Ya lo expuse aquí:
    http://www.outono.net/elentir/2018/11/13/no-es-patriotismo-ni-es-constitucional-disolver-a-espana-en-la-ue-como-si-fuese-un-azucarillo/

  5. Huichilobos

    Los mismos derroteros que sigue cada uno de sus países miembro por separado, con un añadido: en lo del avance del consenso socialdemócrata, España está muy en la vanguardia; como mínimo en comparación con Francia. Personalmente yo prefiero formar parte de una comunidad política que pueda tutearse con las comunidades políticas más grandes del globo; si se la quiere menos socialdemócrata e intervencionista, basta con convencer a un número suficiente de sus habitantes de que es mejor así. Exactamente igual, por otro lado, que si se quiere una España menos socialdemócrata e intervencionista.

  6. ¿Convencer? En España podemos elegir un gobierno cada cuatro años. En la UE, cada 5 años el PPE y el PSE se ponen de acuerdo para repartirse el poder entre ellos. Ya me llega con que España se haya ido convirtiendo en un país intervencionista como para querer, además, que se convierta en la provincia de un macroestado intervencionista. No entiendo como alguien puede defender algo así invocando el liberalismo, sinceramente.

  7. Huichilobos

    La parte no liberal debe de ser la que se refiere al intervencionismo, que has introducido tú. La UE es intervencionista hoy porque eso votan sus ciudadanos; si mañana sus ciudadanos votan en bloque a partidos liberales, lo será menos. No veo que hay de iliberal en una simple confederación de estados, sinceramente.

  8. La Europa que defiendes no es una confederación de estados, sino unos “Estados Unidos de Europa”, en la que los actuales países serían como provincias. En una Europa así despídete del derecho de veto de cada miembro: sería incompatible con la razón de ser de ese proyecto.

    Lo que apoyas sería una unión socialdemócrata sí o sí, que implicaría disolver la soberanía nacional de los estados miembros, una soberanía apoyada en las urnas por sus respectivos pueblos, por abrumadoras mayorías: todo ello traicionado para que nuestros políticos puedan concentrar aún más poder y más lejos de los ciudadanos, de forma que nuestras identidades nacionales y nuestra cultura como pueblo sea más fácil de disolver. El gran sueño de tipos sin escrúpulos como Soros. Es de una absoluta ingenuidad creer que puede salir un proyecto liberal de eso, cuando sus promotores son, precisamente, los partidos del consenso socialdemócrata.

  9. Huichilobos

    A mí me parece que ese mensaje es bastante alarmista; los estados que componen los USA no son provincias, ni mucho menos. La Europa que yo defiendo tendría un nivel administrativo más, muy alejado de los ciudadanos, eso es verdad, pero es que para eso ya están el resto de niveles administrativos. Antes de llegar a convertir los actuales estados-nación en meras provincias quedan muuuuuuchas etapas. Anda, prueba a convertir en provincias las Comunidades Autónomas españolas o los landers alemanes.

  10. Sinceramente, Huichilobos, antes de seguir contestando lo primero que se te ocurra creo que deberías aclarar un poco tus ideas. Hace un rato has defendido una “confederación de estados”, y ahora me pones como ejemplo los EEUU, que no son una confederación de estados, sino una república federal. Ya te he dicho antes, además, que EEUU tiene una lengua común, cosa que la UE no tiene ni por asomo. Pero además, los estados miembros de EEUU nunca han sido naciones independientes (salvo Texas, y durante muy pocos años). Los estados miembros de la UE sí que son naciones independientes, y algunas con una larga historia, como el caso de España.

    Dicho esto, creo que ya he dedicado demasiado espacio a este debate. No pienso seguir perdiendo el tiempo con una discusión que consiste, básicamente, en que tú pides liquidar a España como Nación recurriendo a argumentos peregrinos e incoherentes, a ver si en algún momento consigues convencerme, cosa que no vas a lograr ni por asomo por mucho que pongas 200 comentarios, te lo garantizo. Creo que ya he tenido bastante paciencia debatiendo una propuesta que implicaría la desaparición de mi Patria, de esa Patria a la que juré defender incluso a riesgo de mi propia vida. Si a ti no te importa España es un problema tuyo, no mío.

  11. Sharovarov

    ¿Ha terminado ya el partido de tenis entre Elentir y Huichilobos? ¡Jajaja! Una broma…
    Huichilobos, no les quites población a CHN e IND, ni se la añadas a JAP -prácticamente se la doblas-, y USA.

  12. Churruca

    Lo que no logro entender es cómo una persona compara a Estados Unidos, un país formado con una misma historia, un mismo sueño de independencia, una misma evolución lingüística y cultural con Europa, que es todo lo contrario. Diferentes historias, culturas, lenguas y que como sabemos durante siglos estuvieron enfrentadas. Eliminar todo esto, solo y simplemente por igualar la economía con potencias con más habitantes es patético. Para eso que se una toda Asia, y toda África o directamente todo el mundo. Es como vender tu identidad histórica o cultural por 5EUROS o por el afán o chulería de decir que vives en una potencia económica. Yo personalmente prefiero un país con menos peso demográfico o económico y mantener la herencia histórica, cultural o lingüística de mis padres/abuelos. Como dice Elentir, yo también hice un juramento, y lo hice por mi Patria, que vale más que el dinero o el poder igualarme a una potencia extrangera.

  13. Aguanegra

    Resumiendo…Hermann Tertsch me representa.

  14. NERT

    Buen artículo, pero un consejillo Elentir, cuando abrevies “Conservadores y Reformistas europeos” hazlo como CRE, que ECR es en inglés.

  15. Si lo he puesto así es porque el entrevistado lo indicó así…

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