El Obispo de Solsona apoya el proyecto rupturista del nacionalismo catalán

Romper las normas de convivencia no es superior a respetarlas, Monseñor Novell

Hoy el Obispo de Solsona (Lérida), Xavier Novell, se ha sumado sin ningún rodeo al proyecto rupturista del nacionalismo catalán -a título personal, ha matizado-, y lo ha hecho afirmando que “el derecho de las naciones es superior al bien moral de la unidad del Estado”. Según él, “antes que la unidad de España es más importante el derecho de los pueblos a decidir”, y “los que deben decidir son los ciudadanos de Cataluña y eso es algo que la Iglesia debe respetar”.

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Los catalanes apoyaron libremente y por abrumadora mayoría esas normas

No puedo estar más en desacuerdo con este Obispo, y digo Obispo porque esa condición no se quita o se pone como una chaqueta. Mi discrepancia con él no se debe a que yo disienta de la doctrina de la Iglesia en esta cuestión, sino porque me cuesta encajar las declaraciones de Xavier Novell en esa doctrina. Más concretamente en la obediencia a las leyes establecidas y el servicio al bien común que señala el Catecismo de la Iglesia Católica, exigencia moral que excluye a las leyes injustas, por supuesto. No puedo evitar recordar que el actual marco de convivencia que tenemos en España fue votado en referéndum por los propios españoles, catalanes incluidos, por una mayoría abrumadora. Esas normas de convivencia en las cuales se asienta nuestro Estado de Derecho incluye lo que señala el Artículo 1.2 de la Constitución:

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.”

Es decir, que los propios catalanes apoyaron por abrumadora mayoría una Constitución que deposita la soberanía nacional en los españoles como pueblo, no en los catalanes, o en los barceloneses o en los vecinos del barrio de Gracia. En el ejercicio de esa soberanía, todos los españoles, catalanes incluidos, apoyaron dicha Constitución, cuyo Artículo 2 es muy claro:

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.”

Ni responsabilidad, ni servicio al bien común

La propia Constitución contempla los mecanismos necesarios para su modificación en caso de que una mayoría cualificada de los españoles considerase necesario un cambio. Esto, insisto, lo apoyaron los catalanes por abrumadora mayoría. Para más señas, un 91% de los catalanes votó a favor de estas normas de convivencia, un porcentaje superior al que obtuvieron los dos estatutos que ha tenido Cataluña en las últimas décadas (un 88,15% el de 1979 y un 73,9% el de 2006). De hecho, los datos del referéndum que dio lugar a esas normas de convivencia revelan algo aún más significativo: el apoyo a la Constitución contó con más porcentaje de voto en Cataluña que en el resto de España, donde la media fue de un 88,54% a favor. Dicho esto, no puedo evitar acudir de nuevo al Catecismo (2239):

“La sumisión a las autoridades legítimas y el servicio del bien común exigen de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad en la vida de la comunidad política.”

¿Cómo pretende el Obispo de Solsona que los catalanes cumplan su responsabilidad saltándose unas normas de convivencia que ellos mismos votaron? ¿Qué concepto del bien común tiene Monseñor Novell, que anima a los catalanes a desligarse de las decisiones que tomaron libremente, y a desobedecer las normas que ellos mismos aceptaron cumplir, en perjuicio de la convivencia entre españoles y de la unidad de nuestra nación? Y digo nación porque cuando Monseñor Novell habla de “unidad del Estado” se está refiriendo, en realidad, a la unidad de la nación española, que es mucho más que el Estado con sus instituciones.

El Obispo nos niega a los españoles el derecho a decidir

Lo más llamativo de las lamentables declaraciones de Monseñor Novell es que el Obispo de Solsona, al atribuir en exclusiva el derecho a decidir del pueblo catalán, se lo niega al pueblo español del que los catalanes forman parte. Y lo hace, insisto, despreciando las normas de convivencia que los propios catalanes se dieron libremente. Esas normas contemplan que un cambio en el marco constitucional, como el que pretenden los nacionalistas catalanes en su afán de desgajar una parte del territorio español, debe ser decidido por los españoles, pues Cataluña forma parte de España. Y que nadie me venga con que sólo los catalanes deben decidir sobre Cataluña, porque además de que las normas que los catalanes apoyaron señalan que eso no es así, ¿qué dirían los nacionalistas si los barceloneses, o los araneses o los leridanos negasen al resto de los catalanes el derecho a votar la independencia en su nombre? De momento Monseñor Novell ya ha tomado partido: para él, en contra de lo que dicta la legalidad, los que deben decidir son los catalanes, no los españoles, ni los araneses ni los barceloneses. ¿Y por qué? ¿Quién dicta ahora lo que es una nación, las leyes o los partidos nacionalistas?

¿Se acordará Novell de los católicos que sufren la opresión nacionalista?

Desde luego, es triste que un ministro de la Iglesia tome partido a favor de un proyecto rupturista que pone en peligro la unidad de España, la convivencia entre españoles y también la convivencia entre catalanes, pues son millones los catalanes que no son nacionalistas ni quieren la independencia. Y entre ellos hay muchos católicos. Esos católicos catalanes que no apoyan la deriva secesionista de Artur Mas merecen, como ciudadanos, que el Estado vele por la legalidad vigente, que salvaguarde el marco constitucional del que emanan sus derechos y del que emana también el marco autonómico que pretenden rebasar, de forma ilegal, los nacionalistas. Pero esos católicos catalanes se merecen también a Obispos que no retuerzan la doctrina de la Iglesia para ponerla al servicio de una ideología liberticida y excluyente. Y dicho sea de paso, más que de derechos colectivos, que es el señuelo habitual de los totalitarios para liquidar los derechos fundamentales de las personas, Monseñor Novell haría bien en preocuparse por todos los catalanes hispanohablantes que ven pisoteado su derecho a escolarizar a sus hijos en su lengua materna, o a rotular sus negocios en la lengua oficial que elijan sin que les caiga una multa por hacerlo en español. ¿Acaso los derechos lingüísticos de los catalanes también están por debajo de los planes rupturistas de Artur Mas?

(Foto: Abc

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Comentarios (Blog):

  1. ioannes

    No puedo estar más de acuerdo contigo, Elentir. Opino también que vivimos tiempos muy difíciles, muy delicados, podemos decir “de ofuscación”, de dar la espalda insensatamente ¡a la lógica, a los datos, a las personas!

  2. eduard

    Sigo mucho lo que hace este obispo. Tiene muchas ganas de hacer cosas, pone la evangelización por delante de todo y no se había metido en política. De hecho grupos separatistas lo criticaban con vehemencia. En una entrevista dijo algo así como “si se independiza Cataluña felicitaré a los independentistas, y si se consigue un estado español más centralizado felicitaré a los que lo defiendan, pero nosotros somos Iglesia y nuestro objetivo es otro”. Siempre me había parecido un tipo genial, listo y un católico sin complejos.
    Me ha decepcionado. De todos modos no le deis mucha caña…

  3. Miguel

    Derechos históricos, desigualdad presupuestaria, insolidaridad en la redistribución de la riqueza, protección de la lengua, costumbres…Todos estos argumentos parecerían secundarios y serían fácilmente cuestionables.
    Lo que no sería debatible es, si la hubiera, la voluntad de una mayoría de individuos de un territorio de definirse como país. Y comparto plenamente con el Sr. Obispo que esto superior a cualquier constitución, aunque ame a m Patria. Es más, yendo en contra de esta libertad se alimenta los sentimientos nacionalistas.

    La información que das en tu entrada es sesgada y parcial. Este Obispo, fue entrevistado por negarse a hacer sonar las campanas de su iglesia el 11S. En ningún momento de la entrevista se manifiesta como independentista o separatista.

    Por otra parte, ¿Qué importancia tiene el derecho a decidir de los españoles, cuando los catalanes debaten si quieren ser españoles? Sería interesante que pudieramos opinar, en efecto. Pero ¿decidir? Ya cuesta decidir por uno mismo…

  4. Es triste que alguien utilice su posición en la Iglesia para fomentar su propia ideología personal.

  5. Mientras tanto el Arzobispo escocés Leo Cushley preguntado sobre lo mismo dijo: “no hablamos de independencia por ser un tema estrictamente político” y “sobre fe y moral hablamos porque son cosas que nos implican, pero en las cosas que son estrictamente políticas -a menos que veamos una diferencia importante en términos de capacidad de predicar el Evangelio- no creo que nos vayan a encontrar tomando bandos”.

    http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=31203

    ¡Qué diferencia!

  6. Javier Soria Laso

    Indignante lo de este obispo.
    Me apuesto que a Rouco Varela no le haría gracia lo que ha dicho el obispo de Solsona.
    Perdóname si exagero, pero le deberían excomulgar por ponerse a favor de un proyecto rupturista que destruye la unidad de España y favorece a los independentistas catalanes nazi-soviético-fascistas.

    Buen artículo y gracias, Elentir (por cierto, te apoyo totalmente).

  7. Miguel: “Lo que no sería debatible es, si la hubiera, la voluntad de una mayoría de individuos de un territorio de definirse como país. Y comparto plenamente con el Sr. Obispo que esto superior a cualquier constitución, aunque ame a m Patria.”

    La voluntad mayoritaria de los catalanes se manifestó precisamente en esa Constitución. ¿Y ahora apoyas que esa Constitución no vale y que hay que aceptar que los nacionalistas usen un atajo ilegal para descuartizar España? Pues vaya forma más curiosa que tienes tú de amar a tu Patria…

    Miguel: “La información que das en tu entrada es sesgada y parcial. Este Obispo, fue entrevistado por negarse a hacer sonar las campanas de su iglesia el 11S. En ningún momento de la entrevista se manifiesta como independentista o separatista.”

    La información que doy está tomada de Europa Press, enlazando la fuente y empezando la entrada con las palabras del propio Obispo respaldando las tesis rupturistas del nacionalismo. Me parece que tu concepto de lo que es una información sesgada es tan inconsistente como tu supuesto amor a España.

    Miguel: “Por otra parte, ¿Qué importancia tiene el derecho a decidir de los españoles, cuando los catalanes debaten si quieren ser españoles?”

    Pues la importancia que le da la Constitución, que dice que la soberanía nacional reside en el pueblo español, no en el catalán, ni en el barcelonés. Si lo que pretendes es que se viole la Constitución, dilo sin rodeos. Tenemos un Estado de Derecho y eso implica respetar las reglas de juego, y no saltárselas en cuanto un grupo político o ideológico considera que no le benefician.

  8. ioannes

    Lo dicho, dicho está, D. Xavier, y publicado… Monseñor Novell, como cualquiera, puede rectificar, o explicarse. Espero que lo haga, aunque a lo mejor peco de ingenuidad. Los catalanes -¡y los demás españoles!- no independentistas merecemos un respeto, pienso yo; ¿o no?

  9. Miguel

    Por su puesto los catalanes apoyaron la constitución. ¿Es por ello una ley inmutable?. Al menos podrías dejar abierta la posibilidad de que una ley humana que deja de ser útil pueda ser modificada, renovada o adaptada. Aunque reconozco, hay otros motivos más prioritarios por los que habría que modificar de nuestra querida Carta Magna para que esté acorde a nuestro tiempo. No quiero descuartizar a España ¿?, ni siquiera pienso que esa sea la voluntad de lo que parece ser una mayoría de los catalanes, ni creo que sientan placer ni ganas de violar la Constitución.

    En efecto, de los Obispos catalanes, este es de los que menos se ha metido en política, y repito, tu entrada no le hace justicia.

    Estoy de acuerdo, la Constitución, como el resto de las leyes, ha de servir al pueblo, no al revés. Y si, es cierto, la Constitución es un gran pacto de Estado, es de todos, es para todos. Eso no significa que si encontramos a alguien que no le gusta algún artículo de la misma tenga que extraditarse. Ni si quiera si a un partido político o una ideología que se sienta perjudicado por ella. Eso iría en contra de la propia Constitución. Pero esto no es lo que está pasando en nuestro país y todos lo sabemos. El sentimiento catalán no responde a un partido político, sino a muchos, llegando incluso a una gran parte de desafectados por la política. Tampoco responde a una ideología, aunque desde el resto de España se nos dé a entender que sólo quieren la independencia catalana unos fundamentalista o radicales. Parece ser un sentimiento transversal que sólo con una votación podríamos saber si es mayoritario. Si en vez de facilitar este sondeo nos dedicamos a atacar a nuestros conciudadanos, (compatriotas guste o no) solo provocaremos que crezcan los nacionalistas separatistas “catalanes nazi-soviético-fascistas” (te has dejado pocas cosas).

  10. pacococo

    Siempre me han hecho gracia las declaraciones de personajes público que comienzan con un “a título personal”. Pues no, oiga, cuando usted asume un cargo, que no te han obligado a aceptar, ese cargo lo llevas 24 horas al día y no hay títulos personales. Y en el caso de un obispo, con mucho más motivo.

    Creo que la explicación es sencilla. Los nazionalistas le pidieron explicaciones por lo de las campanas, asunto en el que actuó con sensatez y lógica y él en lugar de decirles que él no se mete en pol´`itica, se ha asustado, por alguna causa que desconocemos y para que no lo machaquen, ha salido con esas.

    Ser martir no es algo obligatorio al cargo, un obispo no tiene por qué ser martir, pero todos esperamos que cuando se acepta el cargo, se acepte para las maduras, cosa a la que todos estamos dispuestos y para las duras, cosa que no nos gusta a nadie. No tiene por qué ser martir, pero queda feo un obispo cobarde.

  11. Miguel: “Por su puesto los catalanes apoyaron la constitución. ¿Es por ello una ley inmutable?. Al menos podrías dejar abierta la posibilidad de que una ley humana que deja de ser útil pueda ser modificada, renovada o adaptada.”

    Parece que no te has leído ni la Constitución ni lo que señalo en esta entrada. Disculpad la autocita:

    “La propia Constitución contempla los mecanismos necesarios para su modificación en caso de que una mayoría cualificada de los españoles considerase necesario un cambio.”

    Lo que tú pretendes no es modificar la Constitución conforme a las normas establecidas. Lo que tú apoyas es que el nacionalismo se la salte a la torera, algo incompatible con la esencia misma de un Estado de Derecho.

    Y dicho sea de paso, mentir está muy feo: lo de “catalanes nazi-soviético-fascistas” lo has dicho tú, no yo. Haz el favor de no atribuirme cosas que no he escrito. Y si vuelves a hacerlo, búscate otro blog donde seguir mintiendo.

  12. Alfonso

    Novell, deberíe leer a unos de los mejores apologistas de los últimos años; Vittorio Messori. Incansable debelador de las calumnias antiespañolas y anticatólicas de la Leyenda Negra. “Dios no lo quiera, pero no parecen carentes de fundamento los temores de quienes ven acercarse para España un futuro yugoslavo. En el vientre ibérico siguen fermentando los humos oscuros que condujeron a la última – por ahora – matanza, con su millón de muertos”, concluye el periodista.quien alerta sobre la “dirección peligrosa” hacia donde evoluciona la política española y asegura que España es “uno de los Estados más antiguos de Europa pero no ha conseguido nunca llegar a ser una nación”. “Hay una constante tentación ibérica hacia la guerra civil. Al instinto de agredirse por motivos religiosos, políticos, ideológicos y dinásticos, se ha añadido siempre el conflicto territorial”, explicaba en un artículo de hace unos años publicado en el periódico italiano Corriere della Sera,

    Bajo el título “ “Mitos y realidad. El viento balcánico puede sacudir España”, Messori se mostraba preocupado porque “la situación española está evolucionando cada día más en una dirección peligrosa”. El periodista explica esta visión negativa de España con la “hostilidad de las periferias hacia Madrid, y también de ésas entre sí” y resalta que en el caso del País Vasco se convierte en “violencia homicida”.

    Asegura que a Zapatero le chantajeaban “los autonomistas” (y él se dejaba, añado yo), y dibuja la situación en Cataluña donde “el castellano está marginado y donde desde el escuela primaria hasta finalizar la universidad se estudia sólo en catalán”.

  13. Alfonso

    QUE los obispos catalanes lean esta entrevista de hace unos años :”
    En algunas librerías del País Vasco y Cataluña no se venden sus libros por «españolistas»
    Messori: «El vuestro es un país extraño, donde se olvidan las verdaderas glorias de vuestra historia»
    El periodista italiano Vittorio Messori acaba de presentar en Madrid su libro “Hipótesis sobre María” (Libros Libres), convencido de que –como decía John Henry Newmann– “se ha extinguido el celo por la gloria del Hijo allí donde ésta había dejado de estar unida a un ardor por la exaltación de la Madre”. En una entrevista a la Agencia Veritas, Messori advierte del peligro que afronta España por la deriva del laicismo y el nacionalismo separatista. ”
    http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=375

  14. Miguel

    Disculpa Elentir, no miento, simplemente repetia los insultos de Javier Laso, tu simplemente los apruebas, desde el más profundo respeto a tu blog. Y con el comentario no era mi intención “meter carnaza” si no justificar la idea de no fabricar nacionalistas separatistas.

  15. Que apruebe comentarios en cola de moderación no significa que esos comentarios representen mi opinión. También he aprobado tus comentarios y no veo que me atribuyas tus opiniones.

    En cuando a si el nacionalismo catalán es separatista o no, a estas alturas deberías haberte dado cuenta de ello. ¿O necesitan gritarlo aún más alto?

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