El clarísimo pronunciamiento del Papa polaco contra la «cultura de la muerte»

San Juan Pablo II y la Iglesia Católica ante el aborto: unas palabras para reflexionar

Hoy, 22 de octubre, la Iglesia Católica celebra la festividad de San Juan Pablo II, sin duda uno de los más grandes Papas de la Edad Contemporánea.

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Precisamente este año se celebra el 25 aniversario de la Encíclica Evangelium Vitae, publicada el 25 de marzo de 1995, un texto con el que el Papa polaco expresó una de las principales inquietudes de su pontificado: la defensa de la cultura de la vida, gravemente amenazada en los tiempos actuales por la que él llamo “cultura de la muerte”, plasmada en lacras como el aborto y la eutanasia, que algunos promueven en nombre de una aberrante conceptión del progreso.

En esa encíclica hay muchos párrafos que son buenos para reflexionar, pero quiero destacar algunos que me parecen especialmente valiosos:

“Hoy una gran multitud de seres humanos débiles e indefensos, como son, concretamente, los niños aún no nacidos, está siendo aplastada en su derecho fundamental a la vida. Si la Iglesia, al final del siglo pasado, no podía callar ante los abusos entonces existentes, menos aún puede callar hoy, cuando a las injusticias sociales del pasado, tristemente no superadas todavía, se añaden en tantas partes del mundo injusticias y opresiones incluso más graves, consideradas tal vez como elementos de progreso de cara a la organización de un nuevo orden mundial”.

“Con el nacimiento y desarrollo cada vez más extendido de la bioética se favorece la reflexión y el diálogo —entre creyentes y no creyentes, así como entre creyentes de diversas religiones— sobre problemas éticos, incluso fundamentales, que afectan a la vida del hombre.
Este horizonte de luces y sombras debe hacernos a todos plenamente conscientes de que estamos ante un enorme y dramático choque entre el bien y el mal, la muerte y la vida, la «cultura de la muerte» y la «cultura de la vida». Estamos no sólo «ante», sino necesariamente «en medio» de este conflicto: todos nos vemos implicados y obligados a participar, con la responsabilidad ineludible de elegir incondicionalmente en favor de la vida”.

“Parece que todo acontece en el más firme respeto de la legalidad, al menos cuando las leyes que permiten el aborto o la eutanasia son votadas según las, así llamadas, reglas democráticas. Pero en realidad estamos sólo ante una trágica apariencia de legalidad, donde el ideal democrático, que es verdaderamente tal cuando reconoce y tutela la dignidad de toda persona humana, es traicionado en sus mismas bases: «¿Cómo es posible hablar todavía de dignidad de toda persona humana, cuando se permite matar a la más débil e inocente? ¿En nombre de qué justicia se realiza la más injusta de las discriminaciones entre las personas, declarando a algunas dignas de ser defendidas, mientras a otras se niega esta dignidad?». Cuando se verifican estas condiciones, se han introducido ya los dinamismos que llevan a la disolución de una auténtica convivencia humana y a la disgregación de la misma realidad establecida”.

“Reivindicar el derecho al aborto, al infanticidio, a la eutanasia, y reconocerlo legalmente, significa atribuir a la libertad humana un significado perverso e inicuo: el de un poder absoluto sobre los demás y contra los demás. Pero ésta es la muerte de la verdadera libertad: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo» (Jn 8, 34)”.

Creo que estas palabras deberían ser un toque de atención para la sociedad y también para la Iglesia de hoy en día, porque a menudo se echa de menos más insistencia y claridad sobre estas cuestiones tan graves. La Iglesia no puede ceder a la presión del pensamiento dominante, aunque el precio a pagar sea el odio y la incomprensión de ciertos grupos políticos y de sus medios afines.

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Comentarios (Blog):

  1. Sharovarov

    “La Iglesia no puede ceder a la presión del pensamiento dominante”.
    Titular de InfoCatólica: “El Papa alienta ahora las uniones civiles para los homosexuales”. Por supuesto, esta noticia no admite comentarios.

  2. Nota: lo que Sharovarov dice es que la noticia de Infocatólica no admite comentarios. Este blog sí los admite.

  3. Sharovarov

    Gracias por la aclaración, Elentir.

  4. Felipe

    Muy bien Elentir, estos artículos siempre son necesarios y más en nuestros días.

  5. Sharovarov

    Una vez que Francisco alienta la unión civil entre homosexuales, su siguiente paso tiene que ser abrir la puerta de la Iglesia al matrimonio homosexual: también hay gays y lesbianas creyentes.
    (Pensamiento Progre: OFF)

  6. wladimir

    asi es…

    Sharovarov…para mi….San Juan Pablo II y su pronunciamiento contra la «cultura de la muerte”…este uno de los ultimos custodios y defensores de los valores catolicos y judeo-cristianos tradicionales frente al progresismo materialista-nihilista de la Ultraizquierda moderna Global…

    y por los vientos que soplan despues que se abra la caja de pandora con todos sus horrores…ya no habra quien los pueda detener a todos ellos…

    porque todos pediran sus derechos en igualdad de condiciones y sera imposible negarselos…si ya se lo permitiste a uno…

    debes darselos a todos los demas sin distincion…

  7. JESUS COLLANTES

    El Papa no puede apoyar el matrimonio homosexual por la sencilla razón de que los contrayentes han de ser de distinto sexo. No puede haber matrimonio gay. Pero, claro, los gays podrán unirse por un contrato que dé legalidad a una vida en común y proteja sus derechos que nunca será matrimonio. Es una condición sine qua non que uno sea varón y la otra mujer. Lo que el Papa ha pedido es que tengan protección. Ahora bien siendo este un tema tan delicado el Papa tenía que haber sido más prudente y haber partido de unas premisas claras.

  8. Genjuro

    El Papa no ha apoyado el matrimonio homosexual, todo es parte de una campaña de difamación como tantas otras que se han lanzado contra este papa y contra sus predecesores especialmente desde Pío XII al que acusaron de forma injusta nada menos que de complicidad con el nazismo en contra del pueblo judío.

    El Papa hablo de ‘convivencia civil’ y después cambiaron el texto por ‘union civil’. Además, estas palabras vienen después de hablar de la incongruencia que supone el matrimonio homosexual. Incluyo las palabras que realmente dijo el Papa:

    “La gracia del Espíritu Santo existe ciertamente. Yo siempre defendí la doctrina. Y es curioso, en la ley de matrimonio homosexual, es una incongruencia hablar de matrimonio homosexual. Lo que tenemos que hacer es una ley de convivencia civil. Tienen derecho a estar cubiertos legalmente”.

  9. Genjuro

    El el futuro nos juzgarán por ser aquella generación que alentó el asesinato de millones de niños no nacidos. Creo que la historia nos juzgará como una de las generaciones más siniestras en la historia de la humanidad.

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