El gobierno de coalición de socialistas y comunistas encabezado por Pedro Sánchez continúa su distanciamiento de nuestreo mayor aliado.
En las últimas horas, aviones militares de EEUU han abandonado las bases españolas de Rota y Morón, utilizadas de forma conjunta por las Fuerzas Armadas de ese país norteamericano, tras la decisión del gobierno de Sánchez de vetar su uso para la operación Epic Fury contra la dictadura iraní, una intervención para acabar con un régimen terrorista que ha masacrado a decenas de miles de personas en lo que llevamos de año. Ante el veto de Sánchez, los aviones de EEUU se han trasladado a otras bases europeas.
La dictadura iraní no ha tardado en reaccionar al favor que le ha hecho Sánchez. Este lunes, a las 12:33 hora de Madrid, la Embajada de Irán en España ha publicado un mensaje enlazando una noticia de medio progubernamental Eldiario.es sobre ese veto en las bases españolas, afirmando: "Irán reconoce plenamente y respeta esta posición, que está en consonancia con el derecho internacional". Un elogio de la dictadura iraní justificado con un enorme cinismo, pues en las últimas horas ese régimen islamista ha atacado a Israel, a Chipre y a varios países árabes, evidenciando una vez más el peligro que supone para la paz en toda la región.
No es la primera vez que el gobierno español de extrema izquierda recibe los elogios del terrorismo islamista. El año pasado, los terroristas de Hamás elogiaron a Sánchez por imponer un embargo de armas a Israel que favorecía claramente a esa organización criminal islamista apoyada por Irán, que el 7 de octubre de 2023 llevó a cabo un brutal ataque terrorista contra Israel, perpetrando la mayor masacre antisemita desde el Holocausto. Una masacre que Sánchez aprovechó para demonizar al país atacado: Sánchez acusó falsamente a Israel de "genocidio", una acusación que el dirigente socialista nunca ha hecho contra Vladimir Putin, que lleva cuatro años masacrando a civiles en su guerra de agresión contra Ucrania.
Dependiente del apoyo de la extrema izquierda antisemita y antioccidental para poder gobernar, Sánchez finge una falsa equidistancia que en realidad favorece al régimen terrorista de Teherán y a sus tentáculos en la región. Recordemos que el gobierno de Sánchez es uno de los principales socios europeos de la dictadura comunista china, que a su vez es uno de los principales aliados de Irán. Nada es casualidad.
Con esa política de hostilidad contra EEUU e Israel, mientras estos dos países democráticos intentan frenar las masacres del régimen de Teherán contra su propia población, Sánchez está alejándose cada vez más de nuestros aliados y aislando a España en Occidente, una estrategia que mezcla los dogmas ideológicos de la extrema izquierda con el oportunismo político: esa política sirve a Sánchez para paliar el descontento en la izquierda española por los escándalos de corrupción de su gobierno y por su pésima gestión, que ha tenido como resultado recientemente dos graves accidentes ferroviarios con 47 muertos.
Sánchez sabe que España tiene una izquierda marcadamente antiamericana y antisemita y que es capaz de olvidar cualquier abuso, corrupción e incompetencia del gobierno con tal de que siga alimentando esas enemistades contra países amigos. Movido por lo único que realmente le preocupa, que es aferrarse al poder a cualquier precio, Sánchez está hundiendo la imagen internacional de España. El daño que sus políticas hacen a la población española (ha convertido a España en el país con más tasa de paro y con más pobreza infantil y miseria económica en Europa) parece importar tan poco a Sánchez como el daño que está provocando a la reputación de nuestro país de cara al exterior. Un daño que tardaremos mucho tiempo en reparar.
En esta situación, creo que es importante insistir en que Sánchez gobierna en minoría tras perder las últimas elecciones, aunque ejerza el poder como si fuese un autócrata, recurriendo cada vez más a los decretos para imponer su voluntad ante su incapacidad para conseguir los apoyos necesarios en el Congreso. Millones de españoles no nos sentimos representados por este gobierno mezquino y ruin, que se siente más cómodo con dictaduras como China, Venezuela, Cuba e Irán que con países democráticos como Estados Unidos e Israel.
Una vez más, los españoles debemos exigir elecciones anticipadas: Sánchez no tiene derecho a destrozar la reputación de nuestro país desde un gobierno en minoría y que ni siquiera es capaz de aprobar leyes. Por lo demás, una vez que ese charlatán abandone el poder, se debería investigar qué clase de tratos ha tenido Sánchez con las dictaduras a las que favorece y si esos favores se deben a alguna clase de lucro personal. Tenemos el gobierno más corrupto de Europa y algo así encajaría plenamente en la trayectoria del socialismo español.
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Foto: La Moncloa.
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Comentarios:
Julio Tuñón
Aparte de traidor es un cobarde, un mierda lleno de pánico en todo lo que le rodea, un inútil como el resto de su gobierno, son incapaces de solucionar algo con inteligencia política, sin embargo Francia, Reino Unido y Alemania son los que se van a mojar como siempre en todo conflicto, como en este. Exceptuando Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, los que se comieron el marrón fueron los EE.UU., R. Unido y Canada, y los que llevaron la gran paliza los norteamericanos el DIA D en el desembarco de Normandía. Tenemos un Ejército y unos mandos militares que no valen para nada, solamente para repartir bocadillos allá donde van,lamentable.
19:09 | 2/03/26
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