Gremlins
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Sé que alguno estará pensando ahora en la pelÃcula de Joe Dante estrenada por la Disney en 1984, y que nos presentaba a una simpática criaturita con aspecto de peluche y procedencia oriental, y a sus parientes malvados de aspecto demoniaco. Pues no.
Empezaré advirtiendo que esa imaginerÃa de los gremlins que se ha instalado en la mentalidad actual es fruto en buena medida de la pelÃcula de Disney, que se basó en un libro infantil publicado por el galés Roald Dahl en 1943. Su aparición ese mismo año en la pelÃcula de dibujos animados Falling Hare, protagonizada por el conejo Bugs Bunny, fue la que realmente contribuyó a extender su fama en plena contienda. Bunny salÃa en el film junto a una pequeña criaturita llamada Nemesis, cuyo aspecto se parecÃa más a un marciano que a un duende.
Dahl, en su libro “Los gremlins” también publicado por la Disney, presentaba a estos seres como una especie de duendes que hacÃan estragos en los aviones durante la Segunda Guerra Mundial. Fue precisamente en la Real Fuerza Aérea británica, la famosa RAF, donde se detectó con más frecuencia la presencia de esos seres y de los estragos que hacÃan, que a menudo resultaban inexplicables para los mecánicos de aviación. Se trataba con habitualmente de simples fallos que impedÃan volar a los aviones o que provocaban averÃas en pleno vuelo, si bien pocas veces daban al traste con los aparatos. Alguna vez incluso se atribuyó a estos seres el regreso in extremis de algún aparato gravemente dañado en combate. Los gremlins podÃan dañar los aviones, pero vivÃan en ellos y el instinto de supervivencia mandaba sobre sus travesuras.
La palabra gremlin seguramente es una mezcla del inglés antiguo “gremian”, que significa “incordiar”, y de “goblin” (en inglés, “duende”). Su asociación con los aviones de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial -cuando se popularizaron- ha de deberse, especialmente, a que se trata de una leyenda originaria precisamente de Inglaterra. En los bestiarios españoles, al menos en los que yo tengo, no se encuentra ni rastro de ellos, ni siquiera de criaturas similares que utilicen sus mismos hábitats, lo cual es normal si tenemos en cuenta que la leyenda de los gremlins es más bien propia del siglo XX, aunque se extiende hasta la actualidad asociada al mundo de la informática y de la electrónica. Muchos explican en la acción de estos duendes los inexplicables errores que se producen con frecuencia en equipos de todo tipo. Por cierto, que la extraña foto que aparece junto a estas lÃneas fue sacada por Kevin Dean, que asegura haber captado a uno con su cámara…

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Comentarios a esta entrada:
rafael colin
19:11 | 7/07/07
Elentir
19:43 | 7/07/07
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